martes, 5 de agosto de 2014

HISTORIA DEL JEANS: De los vaqueros a las pasarelas





Antes de que existieran los blue jeans, se le daba el nombre de jeans a un tipo de género de sarga de algodón empleada para confeccionar ropas de trabajo muy resistentes. Esta tela se confeccionaba en Génova, llamada por los franceses Genes, y de ahí deriva el nombre de jeans. Pero quien convirtió a esta tela en los jeans que hoy en día conocemos fue un jovencísimo sastre inmigrante que llegó a San Francisco en plena fiebre de oro, hacia 1850, llamado Levi Strauss.

Con tan sólo 17 años, Levi vendía las lonas que se usaban para las carpas y los toldos de las carretas. Como buen observador se dio cuenta de que el trabajo pesado de las minas hacía que los pantalones de los mineros se desintegraran al dos por tres, por lo que tuvo la brillante visión de confeccionar pantalones con las lonas que vendía para los toldos, que si bien era gruesa y rígida, era sumamente resistente. Sus creaciones se hicieron muy populares en el ámbito minero y su negocio prosperó.

En 1860 Levi tuvo la idea paradigmática de sustituir la lona por un género fabricado en Nimes, Francia, que se conocía en Europa como “serge de Nimes” y en USA se pronunciaba “denim”. Esta tela era más flexible pero igual de resistente que la lona. Su única desventaja era su color crema que lo hacía muy poco apropiado para el uso en las minas pues se ensuciaba con suma facilidad. Para subsanar esto, Levi tiñó la tela en azul índigo y problema resuelto. Los nuevos modelitos fueron un boom en las minas.

Luego surgió otro problema. Los mineros se quejaban de que el peso de las herramientas que llevaban abría las costuras de los bolsillos. Levi de nuevo dio muestra de su ingenio empleando remaches de cobre en la costura de cada bolsillo en 1873. Los remaches fueron una solución muy práctica que sumó a la popularidad de los jeans como los pantalones de trabajo por excelencia y su uso se popularizó entre todo tipo de obreros, principalmente los vaqueros (de ahí el nombre de pantalones vaqueros) y luego fueron usados por los obreros en las fábricas y también por niños y jóvenes. Los remaches se mantuvieron en los jeans hasta 1935, año en que las autoridades escolares informaron que los remaches de los bolsillos de los niños que iban a la escuela, estropeaban los bancos y pupitres.

En 1927 la marca Lee, lanza los primeros jeans con cierre (los de Levi’s se abotonaban). El último aporte de Levi a sus jeans (y a la historia de la moda) fue la etiqueta roja, incorporada en 1935 a los bolsillos traseros de los jeans, convirtiéndolos en  la primera prenda en llevar una etiqueta externa.

Los jeans de Levi estaban pensados para hombres. No obstante algunas mujeres que montaban a caballo o hacían trabajo pesado empezaron a usar los jeans 501 de hombre. En 1935, debido a que cada vez más y más mujeres llevaban jeans, Levis lanza su modelo 701, el primer jeans femenino.

Los jeans eran considerados prendas utilitarias. La primera vez que se las consideró como un artículo de moda fue en 1935, cuando la revista Vogue los retrató un  anuncio de Levis inspirada en el viejo oeste que promocionaba sus nuevos jeans femeninos y los proclamaba como “el verdadero chic western”. Es que por entonces los westerns eran sumamente populares y la idea de aventura así como las fantasías del oeste empezaron a poblar el imaginario colectivo y todo lo vinculado al espíritu del oeste empezó a ser atractivo dentro de las grandes ciudades del mundo.

Los jeans se convirtieron en sinónimo de rebeldía y también en la ropa de elección de los jóvenes en la segunda mitad del siglo XX. Los westerns sirvieron en gran medida a popularizarlos, así como también los ídolos juveniles del momento James Dean y Marlon Brando, quienes acostumbraban llevarlos dentro y fuera del set.

En los años 70 abandonan definitivamente la esfera laboral al convertirse en el uniforme de los hippies. Éstos los personalizan bordando y pintándolos. Surgen nuevos modelos y se hacen muy populares los jeans con pata de elefante. También se empiezan a usar minis, shorts y otras prendas de jeans.

Los “designer jeans” aparecen también a fines de los 70, cuando diseñadores como Gloria Vanderbilt, Fiorucci, Calvin Klein, Ralph Lauren y Tommy Hilfiger empiezan a producir líneas de jeans y el precio de este ítem fue escalando vertiginosamente. Para los años 90 ya era habitual que muchos costaran más de 100 dólares.

La primera tapa de Vogue en la que aparecen es la de Setiembre el año 1988 cuando Peter Lindbergh retrató a Michaela Bercu vestida con unos jeans nevados y una campera bordada con piedras de Lacroix. Esta fue la primera tapa de Vogue de Anna Wintour, dejando su huella como la primera editora en permitir que la chica de tapa vistiera de jeans.

Confortables, duraderos, sexy y cool, sus distintos modelos y estilos los hacen atractivos a una amplia gama de personas. Hoy en día, no sólo mineros y vaqueros, sino también supermodelos, presidentes, amas de casa y todo tipo de personas de distintas edades los llevan en su día a día en todo el mundo. No en vano es considerada la prenda más vendida de todos los tiempos.

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