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martes, 1 de abril de 2014

LA ELOCUENCIA DE CLAUDIA CASARINO Y LIA COLOMBINO



El 26 de julio se inaugura la exposición “La Elocuencia” en las salas de la Fundación Migliorisi. Esta será la primera muestra individual de la artista Claudia Casarino en nuestro país en tres años. La misma fue trabajada en conjunto con Lía Colombino, como curadora de la exposición. Esta muestra plantea una revisión del trabajo de Casarino que incluye fotografía, instalaciones y objetos. Entre las obras seleccionadas se encuentran algunas nunca antes expuestas en nuestro país, como es el caso de una de las grandes instalaciones que se verán, la cual fue exhibida en la Bienal de Argelia y en el Museo de la Ilustración de Valencia, España.

Cabe destacar que Claudia Casarino es una de las artistas más internacionales del arte local. Ha expuesto en importantes museos y galerías de Europa y Sudamérica. Su obra integra las renombradas colecciones del Museo del Barro, Spencer Museum de Kansas, Victoria & Albert Museum de Londres y la Casa de América de La Habana. Además ha expuesto en diversas bienales alrededor del mundo, como en cinco ediciones de la Bienal de Mercosur, dos de la Bienal de Cuenca en Ecuador, en la Bienal de la Habana de 2008, en la Trienal de Chile de 2009, la Bienal de Busan de 2004 en Corea, la Bienal de Estandartes en Tijuana, la Bienal de Argelia de 2011 así como la Bienal de Venecia de 2011. Claudia Casarino es representada internacionalmente por la Paralelo Gallery de Sao Paulo y ha participado en diversas ferias de arte internacionales, como arte BA, Parte Sao Paulo y Pinta New York.

Como artista, Claudia siempre se ha interesado por la mujer, empleando la vestimenta como sustituto del cuerpo, articulando elocuentemente no solo como metáfora, sino también como disparadora de otros temas que atañen a la mujer y a su cuerpo: las imposiciones sociales y culturales, la trata de personas, la identidad, la migración laboral, el machismo.

Según las palabras de Damián Cabreara, coordinador general de la Fundación Migliorisi, “En los últimos años, ella ha estado trabajando sobre el vestido. El cuerpo está ausente, y la imagen casi fantasmal de sus instalaciones con vestidos dan cuenta de la ausencia del cuerpo de las mujeres: la mujer diaspórica que migra para imaginar un futuro otro abandonando su lugar; la mujer que es sujeto histórico de una nación; o la mujer que reconoce la decadencia de las condiciones que coartan su libertad.”

En este punto y en muchos otros, la obra de Claudia Casarino, coincide con las investigaciones de Lia Colombino, quien se encarga de la curatoría de esta muestra y quien también ha abordado desde el ámbito Literario el tema de la migración.

CLAUDIA CASARINO

¿Qué te acercó al arte?
Algún tipo de pulsión, supongo. Tenía una necesidad visual/objetual, que devino en apremio. Empecé con talleres de fotografía y escultura, y cuando se creó el ISA de la Universidad Nacional de Asunción, supe a donde ir.

A través de tu obra de alguna u otra manera, siempre te has preocupado de los temas que atañen a la mujer en la sociedad contemporánea, desde la migración laboral femenina, el machismo, la trata de personas, los roles a las expectativas que se imprimen de manera vertical en las mujeres. ¿A qué se debe este interés?
Cuestiones de historia familiar me hicieron poner atención en ciertas cosas. Patrones que se repiten en entornos familiares en nuestro país; sistemas y estructuras que se fijan, se asumen como norma. Alejándome y entrecerrando los ojos, entendí que las historias personales son en realidad historias colectivas, historias de un país. Alejándome un poco más, veo como esos sistemas se reproducen pasando la frontera y pueden en realidad, conformar una historia de las mujeres.

¿Cómo se va incorporando la indumentaria a tu obra?
El uso del lenguaje del vestido es en realidad una práctica frecuente en las artistas que trabajan cuestiones de género. La historia de la moda revela mucho sobre la historia de las mujeres. El vestido es metáfora y metonimia del cuerpo. El cuerpo de la mujer es cuerpo y espacio a su vez. De ahí que ocupar espacios con vestidos me resulta tan elocuente.

Entre las obras expuestas, ¿existe alguna que sea especialmente significativa para vos?
Más que buscar una pieza particular, me gusta la forma en que Lia las articuló entre sí. El rompecabezas que armó.

LIA COLOMBINO
¿Cuál es el eje curatorial que has elegido para la muestra “La Elocuencia”?
La obra de Claudia ha transitado siempre ciertos ejes de investigación visual, entre ellos el cuerpo y el vestido. Estos ejes se entrecruzan también con una cuestión de género. En nuestras conversaciones para la muestra hablamos también de la elocuencia que pueden tener algunos materiales puestos de una particular manera, desde una mirada crítica que nos impulsa a pensar la imagen. Entonces, desde la idea de la elocuencia hemos trabajado algunas obras de Claudia, que trabajan esos ejes descritos anteriormente. 

¿Qué diálogos fueron surgiendo entre las distintas obras de Claudia que seleccionaste para esta muestra?
Hay una preocupación común que tiene que ver con el tema migratorio. No de manera lineal, pero sí tangencial. Al mismo tiempo me interesa mucho la cuestión de esa imagen tan clausurante de mujer y de sus roles supuestos. La obra de Claudia cruza estas cuestiones todo el tiempo y es imposible no dialogar con ellas, desde la propia reflexión.  

Esta muestra es muy femenina por así decirlo. Tanto la artista como la curadora son mujeres y la muestra aborda además una temática femenina. ¿Crees que existe una mirada especial marcada por el género?
No me parece que la muestra sea femenina. Me parece justamente que intenta apartar esa concepción de lo femenino que no deja entrar otras maneras de habitar un cuerpo de mujer. Tampoco me parece que se deba tomar como equivalencias lo femenino (en su usual acepción y lo que usualmente engloba este término) y la mujer, pueden ser universos muy distintos. Creo que el género es un devenir, y la mirada está marcada por ese devenir, no creo que el género sea algo estanco, inmóvil.

¿Crees que el arte tiene una responsabilidad social?
 El arte que a mí me interesa suele tener una preocupación social o política, tomando estos términos de manera bastante abarcativa. Casi siempre tienen una lectura en esa línea.

Una vez leí un texto que me encantó que explicaba el trabajo del curador desde un punto de vista literario. Comparando la exposición con una novela, en la cual los personajes eran las obras de arte; el argumento era el marco teórico y el curador era el escritor que hacía dialogar las obras entre sí. Vos que además de estar íntimamente ligada al mundo de las artes, también sos una mujer de letras, ¿cómo guionaste esta muestra?
Tomamos los ejes que nos interesaron. Particularmente ya habíamos trabajado con una gran instalación de Claudia, para la cual ya había trabajado un texto. Eso fue el disparador. Fuimos haciendo luego un recuento de toda la trayectoria de Claudia y viendo qué obras podrían seguir con el  mismo relato o aportar algo para el mismo. También hizo obra nueva que encastró muy bien, tanto en el espacio como en el guión. No sé si se puede hacer esa analogía con una novela. Jamás escribí una.  

¿La obra de Claudia aborda distintas situaciones y problemáticas sociales que aquejan a nuestra sociedad contemporánea, muchas de las cuales afectan específicamente a la mujer. ¿Entre ellas, hay alguna que se vincula especialmente con tus investigaciones propias?
Sí, particularmente las que se vinculan con la migración. He realizado algunas investigaciones y ensayos a partir cuestiones de identidad y nación en el Paraguay, y además en el ámbito literario me encuentro trabajando hace tiempo en textos cuyo eje principal es el tema de la migración, ese estar en tránsito.

¿Qué es el arte para vos?
"(...) esa manipulación de formas sensibles que perturba la producción de sentido." Es una cita de Ticio Escobar en El mito del arte y el mito del pueblo. Me parece no solo hermosa sino precisa.

lunes, 11 de marzo de 2013

UN SUEÑO POSIBLE: EL PRIMER PABELLÓN PARAGUAYO EN LA 55º BIENAL DE VENEZIA


Elisa Aquino Laterza fotografiada por Victor Candia
Creo que todos quienes valoramos al arte paraguayo podemos sentirnos orgullosos de que este año y por primera vez en la historia, nuestro país va a tener finalmente un pabellón nacional en la 55 Bienal de Arte de Venecia. Sin embargo, vale la pena aclarar que no es la primera vez que artistas paraguayos participan en esta bienal. Hemos estado muy bien representados en varias ediciones de esta prestigiosa bienal por artistas como William Paats, Mónica González, Fátima Martini, Gustavo Becklemann, Claudia Casarino, Paola Parcerisa, Adriana González, entre otros, quienes compartieron espacios colectivos con otros países latinoamericanos que carecían de pabellón propio. También cabe destacar que el artista Fredi Casco también nos representará este año en la bienal dentro del espacio colectivo del ILA (Instituto Italo-Latinoamericano de Arte).

Desde este año, (y esperemos esto se mantenga para ediciones sucesivas de la Bienal) y por iniciativa de una paraguaya residente en Venecia, la abogada Elisa Victoria Aquino Laterza, se hizo posible el sueño de contar con un espacio propio en esta prestigiosa vitrina del arte internacional que existe desde 1895. Un lugar desde donde nuestros artistas podrán exhibir sus trabajos, establecer sus discursos, debatir sus ideas y acercar la producción artística local al mundo.

En esta edición les presentamos a la Comisaria del Paraguay ante la Bienal de Venecia, Elisa Victoria Aquino Laterza y a los cuatro artistas que fueron seleccionados por el curador Osvaldo González Real: Félix Toranzos, Pedro Barrail, Daniel Milessi y Diana Rossi

¿Elisa, como surge tu interés en dedicarte en hacer posible este Primer Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia?
Todo comienza con mi primera visita a la Bienal de Venecia, estando de vacaciones en dicha ciudad, donde voy a visitar la Bienal y muy a mi sorpresa me encuentro con que Paraguay no tiene su propio espacio, pues allí estaban representados una gran mayoría de países latinoamericanos. Luego, tres años atrás, me mudo a vivir a Venecia, y surge este sueño de que mi país tenga su propio pabellón. Lo que me inspiró es que yo siempre representé al país en mis funciones como diplomática en Londres y Bruselas. Al renunciar hace unos siete años atras, me dije a mi misma que prefiero representar al arte y a la cultura especificamente, a actividades nacionales que nos unan y no que nos separen como paraguayos. Si bien yo soy abogada graduada de la Universidad Catolica de Asuncion y ex-diplomatica de carrera, tengo también un lado artístico, pues estudié cine en la Saint Martins School of Arts de Londres.  Tengo un gran interés en que se difunda el arte nacional, en honrar a la parte artística de mi familia, como a mi tío José Laterza Parodi, quien fue un gran escultor paraguayo, y honrar la cultura de nuestro país en general, su teatro, su música, su danza, su cine. Entonces empiezo a escribir a las autoridades, usando el artículo Nº 40 de la Constitución Nacional, que garantiza a todos los ciudadanos de pedir a las autoridades aquello que desea para su país.

¿Cómo fue el proceso para hacer posible este sueño?
Ese primer año no tuve ninguna respuesta importante. Más bien me indicaron cuales eran los canales formales para presentar mi pedido. Al año siguiente presento entonces notas oficiales a la Embajada de Paraguay en Roma y presento un proyecto de presupuesto donde digo que tengo ya principales auspiciantes y que sólo dependería de la decisión política del gobierno de tener su propio pabellón. Estudian la propuesta por un buen tiempo. Yo incluso ya me había olvidado de ella, cuando un año después en 2011 llega mi nombramiento como Comisaria del Paraguay ante la Bienal con la misión de crear este pabellón para la bienal de Arte del 2013. Inmediatamente me pongo a trabajar en eso con varias empresas italianas. A pesar de la crisis económica europea, encontramos, a través de amigos y conocidos, empresas e individuos interesados en apoyar nuestro sueño de hacer posible este pabellón. A través de la Secretaría Nacional de Cultura se nombra a una curadora en Paraguay, pero con la crisis política y el sucesivo cambio de gobierno se nombra a otro curador. Pero afortunadamente el cambio no afecta al proyecto. El gobierno toma la decisión política a través de la Cancillería y la Embajada de Paraguay en Roma de continuar con el mismo y ahora vine al Paraguay justamente para dar seguimiento localmente y conocer a los artistas seleccionados, si hay o no presupuesto para el traslado de las obras, etc.

¿Cuáles son las empresas e instituciones que te han apoyado hasta el momento?
El principal auspiciante es Arbur Italia, un estudio de arquitectura veneciano liderado por el arquitecto Tiziano Inguanotto, que se ofreció a crear el montaje de la exhibición y a pagar el alquiler de 6 meses en Venecia de un local expositivo, en este caso el Palazzo Carminati en Venecia. Uno de los auspiciantes secundarios es Prearo, un estudio de Luminotecnia que se encarga de todo el set up de la iluminación del espacio, y que es una empresa italiana muy conocida. A nivel institucional tuvimos la decisión política de la Cancillería Nacional y de la Secretaría Nacional de Cultura, que se comprometen al pago del catálogo y del transporte asegurado ida-vuelta de las obras de arte. También me ha apoyado el Consulado Honorario de Paraguay en Vicenza Italia que también da una mano con la promoción, la publicidad, etc. Luego están diversas empresas venecianas de moda/cristaleria de Murano, de vinos y de gastronomía que auspician todo lo que es el cóctel de inauguración del pabellón previsto para el 29 de mayo de 2013. También tenemos al Palazzo Mocenigo, que nos da un espacio en el lujoso Canal Grande veneciano, donde haremos una cena privada en honor a la Delegación de Paraguay y a los auspiciantes del Pabellón. Hasta el momento la mayor parte del apoyo ha venido de empresas italianas e internacionales. Yo espero que empresas Paraguayas también puedan apoyar y estar presentes en la inauguración del Pabellón pues aun hay tiempo para ello.

¿También existe la posibilidad que coleccionistas y cualquier persona interesada en ayudar pueda apoyar a nuestro pabellón?
Por supuesto. Ya tenemos coleccionistas privados como Alan Faena, la familia del diseñador Phillipe Starck, personas de renombre que están curiosos de descubrir nuevos talentos. También muchos amigos personales míos que también han colaborado con sumas más modestas. Ellos son los “amigos del Pabellón Nacional del Paraguay” en la bienal. Esperemos que coleccionistas paraguayos y Galerías privadas también apoyen a este proyecto, y que muchos otros amigos del pabellón puedan poner su granito de arena ya que toda ayuda cuenta. Sus nombres brillaran como donantes del primer Pabellón del Paraguay y pasaran a la historia con todos nosotros.

¿Qué otros gastos necesitan cubrir?
Actualmente sería importante conseguir auspicios de empresas paraguayas para cubrir los gastos de los artistas, también para poder enriquecer las publicaciones y folleterías del pabellón, e inclusive poder organizar otros eventos colaterales sobre arte contemporáneo paraguayo como discusiones, paneles de debate, etc. durante los seis meses que dura la bienal. El Pabellón de Paraguay estaría abierto al público durante toda la duración de la Bienal, desde el 1 de Junio al 24 de noviembre de 2013.

¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Primero que nuestro país esté representado en la exhibición de arte más prestigiosa del mundo. Con la trayectoria que tienen nuestros artistas, con la historia del arte paraguayo, para mí es inconcebible que estemos fuera de ese circuito. También es importante sentar un precedente de poder reunir en un mismo pabellón a cuatro artistas paraguayos. Con esto decimos que en Paraguay existe talento y dialogo, que estamos a nivel top mundial, contribuimos a enriquecer con nuestro aporte a los debates al nivel más alto de arte contemporáneo y entramos en los circuitos más conocidos del mundo. Esperemos que haya un antes y un después que se va a reflejar en los precios de las ventas de obras de los artistas, en las menciones sobre Paraguay en los medios masivos de comunicación del mundo, y en la atracción de un turismo cultural al país. Al entrar en catálogo oficial de la Bienal, los coleccionistas, galeristas e instituciones más importantes del mundo van a investigar lo que hay en Paraguay, los museos internacionales van a querer contar con obras de artistas paraguayos y vamos a comenzar a  entrar en el debate, a existir y tener nuestro espacio en el mundo del arte contemporáneo.

¿Este pabellón tendrá continuidad?
Mi próxima meta es que podamos exponer dentro del Arsenale de Venecia cuyo espacio es limitado y caro, pero mi sueño más grande es poder tener un pabellón ya definitivo y propio comprado por el estado, con o sin ayuda de auspiciantes privados en la bella ciudad de Venecia. Ya estamos gestionando también tener el primer Pabellón de Paraguay en la próxima bienal de Venecia de Arquitectura para el 2014 y la respuesta oficial del Estado nos urge. En Europa, los eventos son planificados con un ano o más de anticipación. Los gremios de arquitectos que estén interesados en hacer posible esto, o los Institutos de enseñanza de arquitectura y las grandes empresas de arquitectura/diseño/construcción, deberían contactarse con la Cancillería y con la Secretaría Nacional de Cultura para apoyar esta solicitud que ya fue presentada al Estado Paraguayo.

¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas para este primer pabellón nacional?
Por nota oficial escribimos al Gobierno Nacional diciendo que tenían que elegir directamente a los artistas, como hacen algunos países, o llamar a un concurso de ideas donde distintos curadores presentan su selección curatorial de artistas o elegir a un curador que se encargue de la selección. La Secretaría de Cultura eligió el sistema de Curaduría (al estilo de la Bienal misma) y nombró en un principio a la curadora Adriana Almada. Luego con el cambio de gobierno, se nombró al Prof. Osvaldo González Real, quien designó a los artistas actuales. Mi rol simplemente fue escuchar al curador, proporcionar los datos necesarios logísticos y él realizó su selección ajustándose al  tema curatorial general de la bienal de Venecia que es “El Palacio Enciclopédico”.

El camino para hacer posible este sueño no fue fácil. ¿Qué te llevó a seguir adelante?
Lo que me dio fuerza para seguir son las tradiciones y valores de nuestro país. Como paraguayos siempre tuvimos muchas dificultades en el transcurso de nuestra historia pero las superamos con valentía. Yo me considero parte de esa colectividad que está acá para superarse, para crecer y destacarse. Lo hice todo por mérito propio y yo creo que la educación y la cultura es lo que me modelaron como persona, me hicieron triunfar en circuitos internacionales y auguro eso para mi país y para todos sus habitantes: que sea la cultura y la educación lo que hagan que tengan mérito y distinción a nivel internacional.

En esta edición hubo muchos momentos de mala comunicación y malos entendidos  pero esto ya es parte de la anécdota para el primer pabellón. Para el futuro, estaremos más maduros y ya tendremos más experiencia. Espero también que contemos con más fondos y recursos públicos y privados y también con más apoyo de toda la población. Para las próximas bienales espero que podamos trabajar con tiempo, organizada y coordinadamente, guiados por un mismo objetivo país. Yo creo que acá, tanto auspiciantes privados como instituciones públicas, como artistas, como gobierno, tenemos que honrar la cultura paraguaya, invertir en ella, tener claros los recursos y los objetivos muy bien planificados con anticipación. La bienal de Venecia es una gran vitrina donde tenemos que estar representados de la mejor manera posible. Acá la gran estrella de este pabellón es el arte paraguayo.

¿Dónde puede contactarse una empresa o una persona que quiera apoyar al pabellón?
Pueden hacerlo a través del sitio web http://bienaldevenecia-paraguay.webs.com donde se puede colaborar velozmente usando tarjeta de crédito o transferencias electrónicas al instante o bien se puede pedir información sobre transferencia bancaria a Italia al mail: bienaldeveneciaparaguay@gmail.com Aprovecho también para invitar a los medios de prensa nacionales a que nos visiten en Venecia, cubran la noticia y se acrediten oficialmente antes del 30 de abril directamente con la sección prensa de la Bienal misma. 

RECUADROS:

Felix Toranzos fotografiado por Víctor Candia
FELIX TORANZOS
Título de la obra: “El Palacio de los Vientos”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Esta obra parte de un proyecto que empecé a desarrollar a mediados del año pasado para nuestro Museo Nacional de Bellas Artes buscando una actividad que haga viviente a nuestro museo, que es en realidad un museo errante. Es un hermoso museo, con un guión curatorial fantástico, pero que lastimosamente no tiene un lugar fijo. Decidí invadir la cúpula de la sede actual del Museo, que tiene una planta octogonal con una obra inspirada en un monumento griego también de base octogonal que se llamaba justamente “El Palacio de los Vientos”. Se trata de graficar los puntos cardinales y con sus respectivos vientos. Según la mitología los vientos eran rebeldes y se los soltaba de vez en cuando, arrasaban con ira, y furiosos arrastran su propia raíz para perderse en la nada y de nuevo volvía la calma. Creo que nuestra historia es un encuentro de vientos tanto favorables como negativos. Esto es como una metáfora del arte nuestro y por supuesto también del recinto de la historia de nuestra pintura y escultura, que es un museo que no tiene a donde ir, que es como un Palacio de los Vientos y tormentas, que no teniendo un espacio físico propio, ahora está sujeto a la incertidumbre de a dónde va a ir, una vez que se termine el contrato actual. Mi intención es presentar la inquietud del destino de nuestro museo y de la necesidad de crear un espacio museográfico físico para la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. En el mes de marzo voy a presentar esta obra en el Museo de Bellas Artes y luego la misma obra se montará en la Bienal de Venecia.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
¡Imaginate lo que significa para mí poder ir a la Bienal de Venecia, teniendo en cuenta el nexo fuertísimo que yo tengo con la arquitectura y con el arte del renacimiento! Para mí este es un sueño cumplido. Tengo varios sueños ya cumplidos. El primero fue el de poder exponer en la Bienal de Arte de Sao Paulo, ya que mi papá también expuso ahí representando a nuestro país en 1955 y yo tuve la oportunidad de hacerlo también en el año 1987. Luego vinieron otras bienales, como la 1ra Bienal de Porto Alegre del Mercosur y la Bienal del Retrato en Rijeka y la de dibujo en Tuzla, Yugoslavia, que fueron espacios importantes para mí y con esto se me cumple un sueño más.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
El que nuestro país tenga su propio pabellón es un logro importante pues siempre estuvimos detrás de otros pabellones. En el caso del IILA siempre estuvimos manifestándonos en espacios secundarios a nosotros. Es importantísimo tener un espacio propio, ser reconocidos, porque siempre estamos detrás de los telones de lo que es la manifestación internacional. Quiero destacar la importancia que se nos da a nosotros cuatro artistas seleccionados para poder inaugurar el primer pabellón del Paraguay en la Bienal de Venecia. Estamos sentando un precedente.

Diana Rossi fotografiada por Víctor Candia
DIANA ROSSI
Título de la obra: “Totem Sagrado Aché Guayakí”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Mi obra es un tótem Aché Guayakí con forma de oso hormiguero. Yo me inspiré en fósiles antediluvianos que fueron encontrados en nuestro país y también en las etnias de nuestro país, específicamente en la etnia Aché Guayaki. En la década del setenta estos indios fueron masacrados durante la dictadura por madereros y gente que deseaban apropiarse de los bosques que formaban parte de su territorio. Ellos tenían entre sus figuras totémicas al oso hormiguero, a quien consideraban el padre de su tribu por la fuerza con la cual ellos se defienden. Dicen que el oso hormiguero al ser atacado por un jaguareté lo abrazan con sus afiladas garras y los matan, muriendo juntos y abrazados. Los Aché también creían que cuando los osos hormigueros morían sus almas se convertían en estrellas. Mi instalación es un tótem que representa a un oso hormiguero creado con materiales metálicos reciclados y revestido en cueros también reciclados e iluminado por dentro que representa la transfiguración del alma según Platón. El tótem está en posición vertical en un ángulo de 45 grados, mirando hacia la luz de una lámpara cenital,  ya que según este mito arcaico, el alma del “Yurumí” se convierte en la estrella de una constelación, desde la cual sigue protegiendo a los hombres que lo veneran.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Estoy muy orgullosa de poder exponer en el primer pabellón paraguayo pues es un suenho que muchos de nosotros los artistas tenemos.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Estamos dando un paso muy grande, más bien un salto, de lo que es nuestra pecera a una pecera mayor. Contar con nuestro propio pabellón es importante para que no tengan en cuenta y que puedan ver la producción creativa de nuestro país.

Pedro Barrail retratado por Víctor Candia
PEDRO BARRAIL
Título: “View of Point”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Quiero intervenir, en el salón propuesto para el Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia, una de las paredes y cubrirla completamente con la foto del espacio mismo, para borrarla con su propia imagen. En el centro mismo de la impresión va haber un punto rojo con el texto "You are not here", como esos puntos indicativos que encontramos en los planos de lugares turísticos y centros comerciales para saber dónde nos encontramos. Esta obra continua la investigación iniciada con obras anteriores mías como “Free” (vacíos carteles publicitarios en la vía pública) y está basada en el poema "Paisaje Sin Salida” de Josefina Pla, en el espacio mismo, y en la misma ciudad de Venecia que es un laberinto arquitectónico espectacular. Es el punto que le va indicar al turista cultural perdido, que por casualidad encontró el pabellón Paraguayo, en qué lugar NO se encuentra en ese momento. Un punto invisible. Casi como un espejo donde nadie se refleje. Es una reflexión sobre nuestro aislamiento como país y nuestro aislamiento  dentro de la bienal misma, sobre nuestro aislamiento individual en un mundo híper comunicado y la necesidad de la satisfacción inmediata y superficial. Es la vista desde punto donde nada vemos.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte? 
Creo que esta edición es muy peculiar porque vamos a ser novedad  ya que junto a 7 nuevos países vamos a  participar por primera vez con pabellón propio. Esto me obliga a exigirme más y que mi obra sea analizada exitosamente bajo la implacable lupa critica de esa prestigiosa feria. Cosa que siempre trato de hacer con mi obra (bienal o no).       
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Es una vidriera que te abre muchas puertas, una inmensa oportunidad de insertarnos y participar del debate cultura de la élite global, donde Paraguay pasa a formar parte de las ligas mayores en el exigente circuito del arte internacional. Y ya dependerá de las futuras administraciones para que tengamos  futuros pabellones y no nos quedemos con  esta sola experiencia, no podemos permitir que sea el primero y el último. Que nos demos cuenta de una vez por todas que la cultura en todas sus expresiones es tan importante como el fútbol, el comercio, o la política para trascender como pueblo y nación   

Daniel Milessi retratado por Víctor Candia
DANIEL MILESSI
Título: “Yasururu Sororo”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Lo que vengo haciendo es un work in progress. Consiste en una video instalación sobre la historia del Paraguay hecha en tono de video juego, basado específicamente en el juego “Space Invaders”. A mí me pareció interesante el concepto de invasión espacial que es como un hilo conductor de toda nuestra historia, marcada por distintas invasiones espaciales. La obra es como una enciclopedia histórica paraguaya en tono de video juego. Dentro de esa fantasía, hay un joven chamán chamacoco llamado Ndá Ndá que ante la pérdida de identidad y de memoria del pueblo paraguayo se toma la molestia de diseñar esta enciclopedia histórica del Paraguay que se va contando a través de las invasiones. La obra es una video instalación compuesta por un tríptico. Una de las animaciones narra la colonización española, la segunda narra la Guerra de la Triple Alianza y la última parte aborda la historia actual, específicamente el proceso de movimiento de poder de derecha a izquierda y viceversa, la masacre de Curuguaty, la destitución de Lugo y como es un work in progress, el final de la obra se verá en Venecia tras el resultado de las próximas elecciones de abril. Dentro del programa de inauguración se prevé que el chamán Ndá Ndá intervenga la obra en vivo “invadiendo ritualmente” la bienal.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Hace poco hablaba con mis hijos que para crecer más como artista me hacía falta aún participar de una buena Bienal. Justo unos meses después me llamó Osvaldo a invitarme a LA bienal y fue una noticia muy sorprendente.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Espero que de alguna manera el Primer Pabellón Paraguayo signifique realmente una apertura del mercado de arte paraguayo al mundo pues estamos aún muy retraídos a nivel mundial, incluso regionalmente. Incluso gente que maneja gestión cultural a nivel Latinoamérica saben muy poco sobre el arte contemporáneo de nuestro país porque no hay publicaciones, no hay una buena distribución de becas, tuvimos muchos problemas con nuestras políticas culturales, y las micro políticas privadas que tuvieron que ver con la cultura fueron muy mezquinas e individualistas, solo un pequeño grupo de gente tuvo proyección y acceso. Se podría decir que no hay más de 25 artistas paraguayos que tengan una proyección internacional, incluso aquellos que sí la tienen no son tan conocidos internacionalmente como uno creería. Fuera del país, el arte paraguayo es más conocido por su pensamiento teórico que por la producción de arte ya que se conoce más a curadores y críticos que a artistas. Por esto creo que esto es una excelente chance para que nos podamos proyectar al mundo y equiparar un poco los mercados y oportunidades.

jueves, 23 de agosto de 2012

LUVIER CASALI: REGISTRANDO LO EFÍMERO




Luvier Casali nació en Asunción en 1982, formándose con grandes maestros locales como Edith Jiménez, Olga Blinder y Carlo Spatuzza. En el 2006 obtuvo el premio Henri Matisse, que le dio la oportunidad de viajar a Francia para participar de una residencia artística y desde entonces vive y trabaja en Nantes y París.

Participó en el laboratorio de artistas como Nury González, y en talleres de artistas como Oscar Manesi y Jean-Michel Vaillant. Luego, en las Palmas de Gran Canaria se especializó, bajo la tutoría del maestro español Alfonso Crujera, en grabado electrolítico no tóxico, una técnica que prescinde de los materiales altamente tóxicos tanto para el artista como para el medio ambiente, que se emplean habitualmente en el grabado.

Además de los talleres que cursó en Argentina, Brasil, México, Estados Unidos, España y Francia, ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Chile, Uruguay, Cuba, México, España, Bélgica y Francia. En el 2009 representó al Paraguay en la Segunda Muestra de Arte Iberoamericano en México y en el 2010 lo hizo en la Trienal Mundial de la Estampa y el Grabado Original en Francia, obteniendo la Mención Especial del Jurado. En el 2011 fue seleccionado para la Bienal Internacional de Grabado Contemporáneo de Lieja, Bélgica, siendo el primer artista paraguayo en participar en esta bienal.

A pesar de su juventud, su obra ya se encuentra en importantes colecciones privadas y públicas, formando parte del acervo de instituciones como la Fundación Museo de las Artes del Grabado de Coruña, España y el Archivo Histórico Wanda Svevo de la Fundación Bienal de Sao Paulo, Brasil.

La obra de Luvier refleja su pasión por la investigación y la experimentación, así como también su fascinación por lo transitorio y efímero. Cada pieza va pasando por diversos procesos conceptuales y técnicos. Un aparentemente sencillo transfer es en realidad el resultado de la impresión de un still de una filmación que registra una performance; en el delgado papel de uno de sus grabados, apenas perceptible, una imagen que se insinúa bajo las otras hecha con un gofrado, otras obras con intervenciones tan imperceptibles como significativas, algunas de las cuales sólo el artista conoce y lo guarda como un secreto significado oculto.

La degradación, lo visceral, lo transitorio del ser sobre la tierra, la muerte, la decadencia del cuerpo son temas que se van reiterando una y otra vez a través de los más diversos medios imaginables. No hay limitaciones para Luvier. Un rollo de papel higiénico puede ser el soporte perfecto para una obra, lo que delata también su agudo sentido del humor.

 En cada obra se va revelando su gran dominio técnico en el cual intricados procesos dan vida a piezas apoyadas en sólidas bases conceptuales, obras que dialogan en diversos medios como si se trataran de lenguas distintas articulando un mismo mensaje. En todas ellas lo constante son las sutilezas y prolijidad con los que el artista transmite ideas complejas, viscerales y de difícil asimilación. Pero las recibimos con gusto. Maravillados, a veces hasta sin palabras.

¿Qué te llevó al arte?
Nunca me cuestioné, intuitivamente lo dejé fluir (¿o influir?) en la complejidad de mi cotidiano. ¿Fue casualidad o causalidad? Poco importa. Quizá se debió a ciertos acontecimientos de mi infancia o de mi adolescencia, o tal vez fue por la falta de un buen psicoanalista (risas) …, de lo que estoy seguro es que siempre se manifestó en mí cierta sensibilidad perceptiva y atracción hacia lo visual y lo plástico. Así fui desarrollando una alta capacidad crítica y de asociación de ideas. Siempre estuve más interesado en el significado abstracto del mundo exterior que el común perceptivo de la gente.

Llevás viviendo cinco años en Francia. Contame más sobre tu vida allí.
Fui a Francia por primera vez como ganador del premio Matisse 2006, otorgado por la Embajada de Francia, la Alianza Francesa y Gente de Arte. En esa ocasión presenté un video-performance titulado “Proyecto Meiáre”. Llegado a Francia tuve la posibilidad de desarrollar un proyecto artístico titulado “Changement de Peau”,  que luego lo expuse como resultado final de mi residencia en la Escuela Superior de Bellas Artes de Nantes. Durante esa estadía conocí a varios artistas y galeristas que me propusieron realizar otros proyectos a largo plazo, uno de ellos fue un proyecto editorial multimedia titulado “Notre Petit Immigré”, publicado por la editorial francesa Joca Seria. Luego mi estadía se fue prolongando indefinidamente, y he aquí yo, 5 años más tarde. Mi cotidiano en Francia es bastante agitado, con muchos proyectos individuales y colaboraciones paralelas con gente del circuito cultural. Si bien en estos últimos años me he movido bastante por Europa y América por el tema de las residencias artísticas en las cuales estuve y sigo participando, siempre vuelvo a Francia, que actualmente considero es mi cable a tierra.

¿De qué te nutrís para generar obra?
Creo que es la obra quien se nutre de mí, pues ella ya está hecha mucho antes de que la genere, simplemente se sirve de mis facultades y necesidades primarias para manifestarse en esta dimensión.  Me sirvo de las perversiones que experimento con el cuerpo, ese cuerpo post-humano tan vigente en nuestros días y de ciertos conceptos ligados a la degradación tanto física como moral del hombre. Me interesa la preocupación existente que tienen las personas en conservarse,  y el apego a lo material y terrenal, ese deseo idílico por mantener lo degradable.

Cuando me encuentro en situaciones en las que se desafía el ciclo natural de las cosas, como el tiempo y la muerte, es cuando me cuestiono sobre el verdadero sentido de la creación, sus fines y objetivos, y si realmente los tiene. Estos son actualmente algunos de los factores influyentes en mi creación.

¿Cómo es tu proceso creativo?
Como mi imaginación. Dicen que el proceso creativo es prácticamente invariable y que la mente del creador es preparada previamente. En mi caso la contemplación es un elemento clave en el proceso creativo; si bien en algunos casos y dependiendo del lenguaje que utilice, el proceso puede ser metódico, en otros puede resultar versátil e inconstante. En cualquiera de los casos el mismo puede surgir de algún detonante que se presente ya sea en la frase de un libro, una música, del gesto o reacción de una persona desconocida ante una situación incómoda, o de una depravada historia de la prensa sensacionalista. Es un círculo vicioso y apasionante que me puede llevar a estados de excitabilidad, de neurosis o depresión, como de plena satisfacción y sosiego.

¿Qué lugar ocupa la experimentación en este proceso?
Ocupa todos los lugares, no sólo en el proceso creativo sino también en mis prácticas diarias. Constantemente estoy experimentando, en mi trabajo, conmigo mismo y con los demás, y creo que toda persona debería estar dispuesta a implementarlo como filosofía de vida, de lo contrario ¿cuál sería el sentido de nuestra existencia si ya conociéramos el resultado? Una práctica predecible, por ende, muy aburrida.

En muchas de tus obras abordás temáticas vinculadas a la muerte. ¿A qué se debe este interés?
A que como vos, también voy a morir, y de esta manera es como si me acercara a ese estado que me apasiona y me atemoriza al mismo tiempo. Como humano creo que es normal temer lo desconocido, ¿no?  Por eso experimento, y la muerte en mi trabajo es una estrategia para amigarme con ella. Cuando estuve viviendo en México me di cuenta de la importancia que tiene el muerto entre los vivos, ese hecho se impregnó en mi manera de observar y crear. Por el momento me resulta interesante que el trabajo hable de mi final, como una obvia premonición. 

En tu serie de grabados "Ecorchés" e "Interstitium" hay marcadas reminiscencias a lo quirúrgico, cómo si se trataran de ilustraciones de antiguos libros de medicina. ¿De dónde surge esta inspiración?
Surge en primera instancia cuando accedí a la sección de libros raros de la Biblioteca Nacional de Francia donde me encontré con archivos que mejor no describirlos, luego se sucede con un encuentro de los cuerpos despellejados de Fragonard, las catacumbas parisinas y las momias de Guanajuato. Estas prácticas que ya eran corriente en el siglo XVIII  y en algunos casos realizadas de manera clandestina y de las cuales la iglesia católica prefería no hablar y las ocultaba, surgen en mi imaginario visual al mismo tiempo que comienzo a investigar sobre las prácticas de los “accionistas vieneses”, o la generación de artistas del “body art”. Allí pude contemplar toda esa experimentación que el hombre realiza con su propio cuerpo, para dejar de lado el “glorioso lienzo” y comenzar a plasmarlo en su propia piel, o la del otro. Me apasiona el hecho de que se hayan sometido a dolorosas prácticas, no como un acto masoquista, sino mas bien para hacer entender al público que el arte no es sólo lo bello y pintoresco, también existen otras maneras de expresarse y reivindicar una realidad paralela que muchos prefieren no ver, pero que hoy en día con las tendencias del arte contemporáneo difícilmente sea obviada.

Tengo entendido que cuando exponés te gusta desarrollar tus planteamientos y temas en distintos medios a la vez. ¿Qué buscas al hacer estos paralelismos entre los distintos medios?
Soy de los que hacen que el fin justifique los medios. Es así como me sirvo de los medios que están a mi alcance para plasmar mis preocupaciones tanto conceptuales como estéticas. Los diversos lenguajes visuales o audiovisuales que utilizo dependen mucho de la temática a ser desarrollada; pero en todos los casos, siempre existe un medio apropiado para cada idea y un hilo conector, como por ejemplo cuando en una exposición manejo obra gráfica, fotografía y video, el principio en estos medios es el mismo: el de la reproducción de la imagen.

¿Con qué medio te sentís más cómodo?
Raras veces el medio me otorgó confort. Trabajo cómodo cuando me siento bien conmigo y mi entorno.

Tus grabados están hechos con métodos distintos y muy complejos. Para realizarlos atravesás intricados procesos técnicos, que requieren mucha investigación previa. ¿Con qué nueva técnica estás trabajando ahora?
Hace un par de años comencé a explorar con grabado electrolítico, que es una revolucionaria e innovadora técnica gráfica no tóxica. Mi primer contacto con esta técnica fue en México y luego seguí indagando en Francia hasta que tuve la posibilidad de ir a España, a las islas Canarias específicamente, para especializarme. Al mismo tiempo estoy haciendo algunas esculturas, creando prototipos en porcelana fría y otros con papel higiénico. Por el momento no hay nada concreto al respecto pero la experimentación con estos medios me otorga cierta libertad que no encontraba en otros.

Trabajás mucho con tu propio cuerpo. ¿Qué te lleva a preferir este recurso expresivo?
Comencé a utilizar la figura de mi cuerpo para crear obras por no tener modelos dispuestos a someterse en particulares situaciones que necesitaba para mis trabajos.
Luego esto se volvió como un fetiche en el acto de filmarme o fotografiarme, y pensé en el clásico tema del autorretrato que es recurrente en varios artistas. Fue así que decidí seguir utilizando mi materia física como elemento y modelo para realizar ciertos proyectos y no precisamente como un acto narcisista.

Tu instalación "Silencios"  y la video Instalación "Changement de Peau"  abordan lo transitorio y también el deterioro del cuerpo humano de una manera muy poética. ¿Me podrías hablar más sobre estas instalaciones?
La instalación titulada “silencios” es una obra de carácter efímero en la cual analizo los límites entre el cuerpo y el tiempo, tanto entre el cuerpo individual y el social, así como entre el interior y el exterior del mismo. Utilicé fotografías de mi cuerpo desnudo en sustitución de mi presencia física, para luego reproducirlas en lenguaje de la estampa. La ausencia de este cuerpo real evoca mortalidad y la caducidad de la materia, puesto que había trabajado con papeles que pudiesen transmutar durante el periodo expositivo. La materia piel-papel en esta obra se utiliza como una propiedad que puede ser fragmentada, alterada y transformada, para que de esta manera el cuerpo se convierta en recuerdo, como lo que permanece cuando alguien desaparece.

En “Changement de Peau” los intereses y conceptos son similares a “Silencios”, salvo que ésta trata de una video-instalación, también efímera, pero realizada para un sitio específico. Cubrí completamente una de las salas de la galería con hojas en estado de putrefacción y proyecté un video sobre uno de los muros. En este video lo que vemos es una serie de cuerpos que se entremezclan y superponen en una danza creadora de nuevos seres con malformaciones anatómicas, como siameses u orgías de clones como paroxismo de mi cuerpo. Esta obra se transformaba a medida que transcurrían los días de exposición, el olor y las hojas pudriéndose nos remitían a los cuerpos en descomposición y esto era evidenciado con las cambiantes texturas que adquiría la piel de los cuerpos proyectados en el video.

Muchos de tus trabajos son instalaciones efímeras en la cual la obra se va transformando con el transcurso del tiempo hasta desaparecer y quedar tan sólo el registro.
Así es, como explicaba anteriormente, en el caso de “Silencios”, “Changement de Peau” e “Ire” lo que me más interesa es como la obra va transmutando y evolucionando; si bien en este caso la evolución de las obras conduce a la desaparición o degradación. En “Ire”, una instalación realizada para un sitio específico en el Museo del Barro, había trabajado el concepto de la transitoriedad de nuestra presencia en la tierra. Para esto me serví de un poema de Alejandra Pizarnik que dice: ”la muerte siempre al lado, escucho su decir, sólo me oigo”. Estaba representado con una serie de sueros fisiológicos, macrogoteros y pigmentos que duraron tan solo la noche del vernissage, fue fugaz.

¿Tenés alguna obra que sea especialmente significativa para vos?
En su momento dado creo que todas fueron y significaron algo, pero hoy me cuestiono mucho acerca de lo que hice. Soy una persona muy cambiante, lo que genera diversos sentimientos y posturas respecto al pasado de cada obra. Una vez el trabajo concluido siento que ya no me pertenece, quizás sea el espectador o la crítica quien se haga cargo de que las obras signifiquen algo para ellos y sentirse mejor al respecto. Tal vez me pase como a otros grandes artistas que una vez muertos sus obras adquirieron importancia. Veremos.

¿Qué proyectos tenés en puerta para este año?
Vuelvo a Francia en breve y me esperan grandes proyectos, uno de ellos es una residencia artística en CAMAC (Centre d’Art – Marnay Art Center) que es un centro de arte, ciencia y tecnología, y lo voy a realizar gracias a una beca que me otorgaron el año pasado de la Fondation Ténot de París. Ahí voy a desarrollar un proyecto experimental relacionado a mi memoria infantil, que es lo único que les puedo decir por el momento, y los otros proyectos…, prefiero reservármelos para más adelante, a ver si me sorprendo nuevamente. (Risas)

¿Qué es el arte para vos?
Es la visión que cada uno tiene acerca de sus realidades, como un acto placentero mediante el cual valiéndose de la imaginación y ciertas habilidades se imita y crea al hombre.