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lunes, 4 de mayo de 2015

SOFIA HEPNER: La Galería Hepner, una pasión familiar





No se dejen engañar por la juventud de esta galerista, ya que Sofía lleva al arte en las venas. Sofía inauguró este mes su propia galería junto a su padre Daniel, bautizada con el apellido familiar “Hepner”, un apellido que tiene a sus espaldas una larga tradición artística.

Sofía nace en Asunción el 21 de Abril de 1990, hija del prestigioso marchand Daniel Hepner, por lo que desde su más tierna infancia se vio envuelta en el maravilloso mundo de las artes, asistiendo a muestras, leyendo sobre arte, creciendo rodeada de magníficas obras, y haciendo del arte un tema cotidiano. No es de extrañar que tras recibirse del Colegio Americano, decidiera seguir una Licenciatura en Artes en la Universidad de Palermo de Buenos Aires. Tras graduarse trabajó para importantes galerías y ferias de arte porteñas, como la Feria Eggo y también colaboró en la revista Arte Online. A su regreso a nuestro país, trae toda su experiencia, su legado familiar y su energía para crear un nuevo espacio cultural: la galería Hepner.

¿Cómo decidiste vincularte al arte?
Yo me crié en el mundo del arte. Mi abuela tenía una galería de arte que se llamaba Michelle Malingue, que quedaba sobre República Francesa y 25 de Mayo. Pero en realidad mi familia siempre estuvo muy vinculada al arte. La vinculación empieza desde mucho antes. Mi bisabuelo, el papá de mi abuela Maurice Malingue, era escritor de arte. Él escribió un libro sobre Gauguin, llamado “Gauguin: Le Peintre et Son Oeuvre” Él incluso era muy amigo de Paul Gauguin, y el gran pintor incluso le regaló un busto de su autoría, que hasta ahora está en poder de la familia. Mi abuelo, León Hepner, tenía un teatro en París y tenía una compañía propia y también representaba a músicos. Incluso Yves Saint Laurent diseñaba el vestuario de sus obras y en casa tenemos bocetos suyos. Mi tío Daniel Malingue también tiene una galería en París. Por su parte, no solo le gusta el arte, sino también le gusta comprar y vender obras y sobre todo apoyar a los artistas. Yo me crié en ese ambiente. Vi que entraban y salían cuadros de mi casa, conocí a varios artistas y a varios marchands. Siempre me encantó el arte y sentí una sensibilidad especial ante los cuadros desde muy chica. Por todo esto siempre sentí que tenía que trabajar en este mundo. Por eso a los 18 fui a estudiar Historia del Arte y Management de artes a Buenos Aires.

Aún se recuerda mucho a tu abuela como una gran galerista. Contame más sobre su galería.
Mi abuela trabajó en París en la galería de mi tío y al venir a vivir a Paraguay en 1987 abrió su propia galería en Asunción, la cual estuvo abierta hasta 1992. Ellos tuvieron exposiciones de Edith Jiménez, Koki Ruíz, Bernardo Ismachoviez y varios artistas importantes.

¡Me imagino que tendrás anécdotas familiares fabulosas! ¿Compartirías alguna con nosotros?
Siempre descubro algo sorprendente de mi familia. Hay cosas que por lo visto yo no registré o ellos se olvidaron de contarme. Por ejemplo, una vez fui a la casa de Gabriela Zuccolillo y me encuentro con un catálogo que enseguida identifiqué con la galería de mi abuela ya que tenía el mismo formato. Al levantarlo leo: “Marc Chagall”. Me quedé asombrada. ¡Imaginate que yo no tenía idea de que ellos abian hecho una muestra de litografías de Marc Chagall en la galería!

¿Cómo surge la idea de abrir tu propia galería?
Estando en Buenos Aires realicé muchas pasantías y también tuve la oportunidad de trabajar en ferias y galerías. Al regresar a vivir a Paraguay lo primero que hice fue decirle a mi papá: “vamos a abrir una galería”. Como él hace años tenía ganas de volver a abrir una galería, decidimos construir este espacio de arte en el cual seguiremos con la tradición familiar.

Tengo entendido que tenés un enfoque muy distinto al de tu papá en cuanto a preferencias artísticas. Contame más sobre esto.
A mi papá le gusta más trabajar con los grandes maestros. Le gusta trabajar con artistas ya consolidados. Yo por mi parte prefiero trabajar con artistas emergentes. Me gusta trabajar con nuevos artistas y espero que este sea un espacio de legitimación para ellos, y que a través de un compromiso galería/artista, lograr que estos artistas triunfen. Tal vez sea un poco ilusa e inocente, pero siento que todo lo que hago, lo hago por amor al arte y con ganas de promover al arte. Sinceramente quiero que el día de mañana todos mis compañeros de colegio, mis amigos, todos los paraguayos conozcan los nombres de los artistas, que sepan dónde queda el Museo del Barro, que frecuenten las galerías, que conozcan un poco más de la cultura paraguaya y de nuestro arte.

¿Cómo ves a la vinculación de los jóvenes con el arte actualmente?
Cambió muchísimo. Cuando yo me fui del país hace cinco años el centro prácticamente no existía. Ahora el centro cobró mucha fuerza y se ha convertido en una especie de polo cultural. Además hay mucha gente con más apertura mental, que busca frecuentar lugares distintos, realizar nuevas actividades, escuchar nuevos estilos de música, ser partícipe de la actividad teatral, ver buen cine e incluso disfrutar de nuevas propuestas gastronómicas. Veo que más que una apertura al arte, ahora estamos viviendo una apertura a la cultura. Creo que la cultura va toda de la mano y el siguiente paso es obviamente el arte. Creo que nos estamos educando. Cada vez leemos más, viajamos más, queremos saber más sobre nuestro país, más sobre su arte, su música, su gastronomía. Me parece que el interés de la gente joven por el arte está creciendo.

¿Qué proyectos tenés para tu galería?
Inauguramos con una especie de homenaje a mi abuela. Abrimos la galería el 25 de Setiembre con una muestra de afiches vintage. Mi abuela había inaugurado su galería en 1987 justamente con una serie de afiches traídos de París. Nosotros decidimos hacerlo con los afiches que quedaron sumados a otros que fuimos coleccionando en todos estos años, ya de artistas locales, como una manera de homenajear a la tradición familiar.

¿En tu galería, vas a dar preferencia a algún medio en especial?
Me gustaría trabajar con todos los medios Me gustaría que esta galería sirva como espacio de exposición para todos los medios y que todos los artistas que quieran exponer se acerquen aquí con libertad.

¿Qué artistas van a exponer en los primeros meses de la galería?
En noviembre inauguramos una muestra de Enrique Collar. La muestra se llama “Oxígeno” y comprende ocho obras suyas recientes que va a traer de Holanda. El Calendario para el próximo año aún está en proceso de elaboración.

¿Cómo es trabajar con tu papá?
Mi papá es un caso muy especial. A pesar de que él asegura que es un business man y que hace todo por negocio, dentro de todo tiene un ojo y una sensibilidad fuera de serie. Tiene un know how de hace treinta años que viene acumulado -ya que trabajó toda su vida en esto- que me hace soñar con llegar a ser como él el día de mañana. Es una persona que ve algo y ya sabe donde lo puede vender. Obviamente respeto muchísimo su experiencia y todo lo que dice para mí es ley. Trabajar con él es muy tranquilo, ya que él es una persona muy buena onda, confía mucho en mí y me apoya en todas mis decisiones, algo que le agradezco todos los días. Pero juntos vamos decidiendo todo. El me guía mucho, y yo aporto también nuevas ideas.

¿Cómo fue el cambio de regresar al Paraguay tras tu experiencia trabajando en el mercado argentino?
Yo vengo de una experiencia de trabajo en un mercado mucho más desarrollado que el nuestro. Buenos Aires es una ciudad de primer mundo en lo que respecta al arte. Por darte un ejemplo, allá mis amigos que estudiaban psicología o periodismo deportivo, sabían perfectamente donde quedaba el Malba y cuál era la exposición que estaba en ese momento en el Malba. Es muy distinto a lo que se vive acá. Pero mi expectativa es que algún día acá también se llegue a eso. En cuanto a mí experiencia personal, allá yo era una pasante pero de cosas mucho más grandes. Por ejemplo trabajaba en una feria que se llama Feria Eggo, una feria de artistas emergentes, de nada más dos fines de semana, pero donde pasaban cerca de 60.000 personas. ¡El movimiento era algo increíble! No sólo por la cantidad de gente, sino porque se vendían obras a cada rato, a pesar del mal momento económico, se sentía un gran entusiasmo por el arte y ésta florecía muchísimo. También me tocó trabajar para un revista online, para la cual debía reseñar exposiciones. Me tocaba ir a tres muestras por semana y me resultaba increíble, que sea donde sea, hasta en la galería más chiquita, siempre me encontraba con al menos 100 personas. Es obviamente un mercado muy dinámico.

¿A qué se debe ese interés por el arte?
Creo que se deben a dos factores por igual medida. Por un lado hay una mayor conciencia del arte como inversión y por otra parte también hay una mayor concientización cultural. Ir a una muestra es para ellos una actividad tan válida como ir al cine. Y una vez que uno empieza a frecuentar las muestras, uno no puede volver atrás.

¿Cómo ves a los artistas paraguayos?
Son excelentes. Creo que el mejor material que existe hoy en día está en nuestro país. Creo que hay mucho potencial para exportar. Pero lastimosamente localmente hace falta un mayor interés por parte del público.

¿Qué deseas vender en tu galería?
Tal vez mi punto de vista sea muy inocente, pero no quiero vender ninguna obra de arte de la cual no esté enamorada. Espero no perder nunca este principio.

miércoles, 2 de abril de 2014

ANI BAUMANN: ARTE EN UN CONTENEDOR




Ana Baumann, es una joven artista y fotógrafa paraguaya. Recientemente regresó a vivir a nuestro país tras pasar siete años radicada en el exterior. Primero el motivo fue su formación ya que originalmente partió para estudiar cine y fotografía en Buenos Aires en donde residió desde el 2006 hasta el 2010. Ese año, su fascinación por la fotografía la llevaría a Nueva York para continuar con sus estudios en la prestigiosa escuela de fotografía “International Center of Photography” (ICP).

El vivir en Nueva York le permitió adentrarse en el mundo de los museos, las galerías y las agencias fotográficas. Paralelamente a sus estudios en el ICP, tomó clases de arte contemporáneo en el Museum of Modern Art (MoMa), realizó una pasantía en la ICP y en la compañía de producción VBS.tv de la Vice Media Group y trabajó con el fotoperiodista Jean Pierre Laffont, co-fundador de Sygma Photo Agency.

Tras esta experiencia surgieron distintas exposiciones grupales e individuales en Buenos Aires, Nueva York y Asunción. Además el trabajo de Ani fue publicado  en “Scrapped Magazine”, una publicación estadounidense dedicada a la fotografía así como en varias revistas locales.

El año pasado fue un año muy intenso para Ani. Participó de una residencia para artistas de la School of Visual Arts de Nueva York, donde trabajó y expuso, también fue seleccionada entre los 10 finalistas del prestigioso premio de arte contemporáneo “Henri Matisse” y tuvo una muestra individual en la Galería Larissa Jiménez. Pero el broche de este año sería el inaugurar su propia galería de arte “El Contenedor- Proyectos de Arte Contemporáneo”.

¿Qué te llevó al arte, y en especial a la fotografía?
Recuerdo que desde bien chiquita me gustó el arte. A los cuatro años tomé mi primera clase de ballet y continué bailando durante toda mi adolescencia. Además me pasaba horas encerrada en mi cuarto leyendo, pintando y dibujando. También tomé clases de dibujo y pintura. Con mis dos abuelos compartía muchas de estas pasiones, como escuchar música clásica, ver obras de ballet y ópera, y el amor por los lápices de colores y la lectura. La música siempre fue una materia pendiente para mí. A los 16 años mi papá me regalo una cámara Pentax que pertenecía a mi abuelo, y me anote a un taller de fotografía acerca del cual mi mama había leído en el diario. ¡Hasta ahora recuerdo el recorte del anuncio! En los últimos años del colegio siempre fui una de las que hacia los videítos, y al terminar el colegio fui a estudiar cine y fotografía a Buenos Aires, luego me mude a Nueva York donde estuve primero estudiando y luego trabajando en fotografía y arte.

¿Qué fue lo que te motivó o inspiró a crear este nuevo espacio de arte?
En realidad, al principio la idea era utilizar estos contenedores como mi oficina, o estudio, ya que necesitaba un lugar donde trabajar en mis propios proyectos. Había llegado hacia unos meses a Asunción. Luego fui haciendo nuevos amigos y conociendo a mas artistas y siempre se hablaba de la falta de espacios de arte que había en Asunción, y sobre todo de arte contemporáneo, la mayoría se concentraba en el centro asunceno y era frecuentado solo por artistas, diseñadores, etc. Entonces se fue dando de a poco, a partir de todas las conversaciones que surgieron en distintos momentos. Siempre me tentó la idea de trabajar en una galería o museo. La sensación que me produce al entrar a uno de estos lugares es inexplicable. Y así fue decidí lanzarme a hacer una galería de arte.

¿Cómo surge la idea de transformar un contenedor en una galería de arte?
Recordando la utilización de contenedores en distintos lugares del mundo destinados a museos, ferias y espacios temporales de arte y cultura. Yo pude conocer Photoville, la feria de fotografía en Brooklyn, NY que se realiza todos los años en el puerto en distintos contenedores. Pero también la Bienal del Mercosur fue en contenedores y así hay varios otros lugares súper interesantes.

Tratando de respetar mi amor por la naturaleza y buscando una solución al terrible calor de Paraguay, hicimos que “El Contenedor” fuese lo más autosustenble posible, haciendo también un esfuerzo por respetar la estructura y forma de los contenedores, no quería revestir por completo las paredes, por eso surgió la idea del techo verde, que actúa como aislante, y de esta manera se necesita menos la utilización del aire acondicionado. De todos modos me gustaría tener paneles solares y así hay pequeños pasos en paralelo que estoy queriendo implementar para encontrar un equilibrio entre arte, diseño y naturaleza, las cosas que caracterizan a este espacio.  Por suerte para mí fue fácil remodelar los dos contenedores, con la ayuda de mi papá y mi mamá que entienden de ingeniería y arquitectura, con tiempo y con ganas pudimos reacondicionar este espacio.

¿Qué tipos de obras y artistas va a alojar este contenedor?
Artistas de distintas edades, trayectorias, carreras y estilos. La idea es mostrar la diversidad que existe entre los artistas contemporáneos en Paraguay, tanto personas que ya tienen cierta trayectoria y artistas emergentes. Es un espacio para todos, siempre siguiendo un criterio. Cada muestra tiene su propio carácter, y eso se va dando a partir de las propuestas que surgen. Por suerte hay personas que me apoyan y que tienen experiencia en este campo que me ayudan a elegir y armar cada muestra, para mí es muy importante escuchar distintas opiniones.

¿Cómo ves al arte contemporáneo paraguayo?
Siento que me falta aún informarme más acerca del arte contemporáneo paraguayo. En poco tiempo aprendí muchísimo, conocí a muchos artistas, curadores, profesores y entusiastas del arte y creo que hay muchas ganas, mucha energía, creatividad y amor. Pero faltan más lugares, más apoyo y sobre todo más interés al respecto tanto del gobierno como de la ciudadanía en general. De a poco el arte se va abriendo camino pero lo ideal sería que no se quede encasillado en un sector sino que todos puedan vivirlo, apreciarlo y compartirlo.

¿Contame más sobre cómo funciona el contenedor?
Abrimos a finales de noviembre, y estuvo abierto por un mes. Fui probando distintos horarios para ver a qué hora le gente se encontraba más disponible. En el 2014 quiero ajustar el horario abriendo de mañana y de tarde. La primera exposición la armamos con un grupo de amigos, yo expresé lo que más o menos estaba buscando para la primera muestra y lo que iba a ser la primera impresión que se iba a llevar la gente al visitar el espacio y a partir de ahí se fueron proponiendo nombres, obras, etc. Hablo en plural porque no soy yo sola la que elijo o decido todas las cuestiones, tengo muy en cuenta y trabajo muy de cerca con otras personas de quienes confió mucho en su criterio. 

La primera muestra fue minimalista, sutil, se trabajó mucho con el material y el soporte de la obra. También fue muy monocromática. La idea que tenemos en mente para la segunda que sería en febrero o marzo es hacer algo totalmente opuesto, lo único que te puedo decir por ahora es que va a ser muy colorida.

Cualquier persona puede mandar propuestas y es más, las propuestas son siempre bienvenidas, estamos en la búsqueda de nuevos talentos! Pueden mandar sus portfolios o trabajos al mail elcontenedorpac@gmail.com . Tiempo y lugar para eventos fuera de lo que propone la galeria no hay mucho, ya que durante el tiempo que duran las exposiciones no hay lugar para otra cosa. Pero enero y febrero está el lugar libre y quiero que se mantenga con vida, estoy viendo de qué manera activarlo durante el verano y quizás proponer algunos talleres durante estos meses.

¿Cuáles son tus sueños para el contenedor?
Me gustaría que funcione como un espacio de intercambio cultural y generador de ideas. La meta de El Contenedor es la de expandir las propuestas artísticas más allá de estas paredes y de este espacio físico.

¿Qué muestras y proyectos tienen previstos para el 2014?
Es difícil hablar de muestras y proyectos aun ya que estamos terminando este primer mes y aún quedan muchas cosas por ajustar, pero más que nada vamos a seguir trabajando en dar a conocer El Contenedor y los artistas que tenemos en Paraguay.

¿Qué es el arte para vos?
El arte para mí es un viaje y una manifestación de mis emociones.

lunes, 11 de marzo de 2013

UN SUEÑO POSIBLE: EL PRIMER PABELLÓN PARAGUAYO EN LA 55º BIENAL DE VENEZIA


Elisa Aquino Laterza fotografiada por Victor Candia
Creo que todos quienes valoramos al arte paraguayo podemos sentirnos orgullosos de que este año y por primera vez en la historia, nuestro país va a tener finalmente un pabellón nacional en la 55 Bienal de Arte de Venecia. Sin embargo, vale la pena aclarar que no es la primera vez que artistas paraguayos participan en esta bienal. Hemos estado muy bien representados en varias ediciones de esta prestigiosa bienal por artistas como William Paats, Mónica González, Fátima Martini, Gustavo Becklemann, Claudia Casarino, Paola Parcerisa, Adriana González, entre otros, quienes compartieron espacios colectivos con otros países latinoamericanos que carecían de pabellón propio. También cabe destacar que el artista Fredi Casco también nos representará este año en la bienal dentro del espacio colectivo del ILA (Instituto Italo-Latinoamericano de Arte).

Desde este año, (y esperemos esto se mantenga para ediciones sucesivas de la Bienal) y por iniciativa de una paraguaya residente en Venecia, la abogada Elisa Victoria Aquino Laterza, se hizo posible el sueño de contar con un espacio propio en esta prestigiosa vitrina del arte internacional que existe desde 1895. Un lugar desde donde nuestros artistas podrán exhibir sus trabajos, establecer sus discursos, debatir sus ideas y acercar la producción artística local al mundo.

En esta edición les presentamos a la Comisaria del Paraguay ante la Bienal de Venecia, Elisa Victoria Aquino Laterza y a los cuatro artistas que fueron seleccionados por el curador Osvaldo González Real: Félix Toranzos, Pedro Barrail, Daniel Milessi y Diana Rossi

¿Elisa, como surge tu interés en dedicarte en hacer posible este Primer Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia?
Todo comienza con mi primera visita a la Bienal de Venecia, estando de vacaciones en dicha ciudad, donde voy a visitar la Bienal y muy a mi sorpresa me encuentro con que Paraguay no tiene su propio espacio, pues allí estaban representados una gran mayoría de países latinoamericanos. Luego, tres años atrás, me mudo a vivir a Venecia, y surge este sueño de que mi país tenga su propio pabellón. Lo que me inspiró es que yo siempre representé al país en mis funciones como diplomática en Londres y Bruselas. Al renunciar hace unos siete años atras, me dije a mi misma que prefiero representar al arte y a la cultura especificamente, a actividades nacionales que nos unan y no que nos separen como paraguayos. Si bien yo soy abogada graduada de la Universidad Catolica de Asuncion y ex-diplomatica de carrera, tengo también un lado artístico, pues estudié cine en la Saint Martins School of Arts de Londres.  Tengo un gran interés en que se difunda el arte nacional, en honrar a la parte artística de mi familia, como a mi tío José Laterza Parodi, quien fue un gran escultor paraguayo, y honrar la cultura de nuestro país en general, su teatro, su música, su danza, su cine. Entonces empiezo a escribir a las autoridades, usando el artículo Nº 40 de la Constitución Nacional, que garantiza a todos los ciudadanos de pedir a las autoridades aquello que desea para su país.

¿Cómo fue el proceso para hacer posible este sueño?
Ese primer año no tuve ninguna respuesta importante. Más bien me indicaron cuales eran los canales formales para presentar mi pedido. Al año siguiente presento entonces notas oficiales a la Embajada de Paraguay en Roma y presento un proyecto de presupuesto donde digo que tengo ya principales auspiciantes y que sólo dependería de la decisión política del gobierno de tener su propio pabellón. Estudian la propuesta por un buen tiempo. Yo incluso ya me había olvidado de ella, cuando un año después en 2011 llega mi nombramiento como Comisaria del Paraguay ante la Bienal con la misión de crear este pabellón para la bienal de Arte del 2013. Inmediatamente me pongo a trabajar en eso con varias empresas italianas. A pesar de la crisis económica europea, encontramos, a través de amigos y conocidos, empresas e individuos interesados en apoyar nuestro sueño de hacer posible este pabellón. A través de la Secretaría Nacional de Cultura se nombra a una curadora en Paraguay, pero con la crisis política y el sucesivo cambio de gobierno se nombra a otro curador. Pero afortunadamente el cambio no afecta al proyecto. El gobierno toma la decisión política a través de la Cancillería y la Embajada de Paraguay en Roma de continuar con el mismo y ahora vine al Paraguay justamente para dar seguimiento localmente y conocer a los artistas seleccionados, si hay o no presupuesto para el traslado de las obras, etc.

¿Cuáles son las empresas e instituciones que te han apoyado hasta el momento?
El principal auspiciante es Arbur Italia, un estudio de arquitectura veneciano liderado por el arquitecto Tiziano Inguanotto, que se ofreció a crear el montaje de la exhibición y a pagar el alquiler de 6 meses en Venecia de un local expositivo, en este caso el Palazzo Carminati en Venecia. Uno de los auspiciantes secundarios es Prearo, un estudio de Luminotecnia que se encarga de todo el set up de la iluminación del espacio, y que es una empresa italiana muy conocida. A nivel institucional tuvimos la decisión política de la Cancillería Nacional y de la Secretaría Nacional de Cultura, que se comprometen al pago del catálogo y del transporte asegurado ida-vuelta de las obras de arte. También me ha apoyado el Consulado Honorario de Paraguay en Vicenza Italia que también da una mano con la promoción, la publicidad, etc. Luego están diversas empresas venecianas de moda/cristaleria de Murano, de vinos y de gastronomía que auspician todo lo que es el cóctel de inauguración del pabellón previsto para el 29 de mayo de 2013. También tenemos al Palazzo Mocenigo, que nos da un espacio en el lujoso Canal Grande veneciano, donde haremos una cena privada en honor a la Delegación de Paraguay y a los auspiciantes del Pabellón. Hasta el momento la mayor parte del apoyo ha venido de empresas italianas e internacionales. Yo espero que empresas Paraguayas también puedan apoyar y estar presentes en la inauguración del Pabellón pues aun hay tiempo para ello.

¿También existe la posibilidad que coleccionistas y cualquier persona interesada en ayudar pueda apoyar a nuestro pabellón?
Por supuesto. Ya tenemos coleccionistas privados como Alan Faena, la familia del diseñador Phillipe Starck, personas de renombre que están curiosos de descubrir nuevos talentos. También muchos amigos personales míos que también han colaborado con sumas más modestas. Ellos son los “amigos del Pabellón Nacional del Paraguay” en la bienal. Esperemos que coleccionistas paraguayos y Galerías privadas también apoyen a este proyecto, y que muchos otros amigos del pabellón puedan poner su granito de arena ya que toda ayuda cuenta. Sus nombres brillaran como donantes del primer Pabellón del Paraguay y pasaran a la historia con todos nosotros.

¿Qué otros gastos necesitan cubrir?
Actualmente sería importante conseguir auspicios de empresas paraguayas para cubrir los gastos de los artistas, también para poder enriquecer las publicaciones y folleterías del pabellón, e inclusive poder organizar otros eventos colaterales sobre arte contemporáneo paraguayo como discusiones, paneles de debate, etc. durante los seis meses que dura la bienal. El Pabellón de Paraguay estaría abierto al público durante toda la duración de la Bienal, desde el 1 de Junio al 24 de noviembre de 2013.

¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Primero que nuestro país esté representado en la exhibición de arte más prestigiosa del mundo. Con la trayectoria que tienen nuestros artistas, con la historia del arte paraguayo, para mí es inconcebible que estemos fuera de ese circuito. También es importante sentar un precedente de poder reunir en un mismo pabellón a cuatro artistas paraguayos. Con esto decimos que en Paraguay existe talento y dialogo, que estamos a nivel top mundial, contribuimos a enriquecer con nuestro aporte a los debates al nivel más alto de arte contemporáneo y entramos en los circuitos más conocidos del mundo. Esperemos que haya un antes y un después que se va a reflejar en los precios de las ventas de obras de los artistas, en las menciones sobre Paraguay en los medios masivos de comunicación del mundo, y en la atracción de un turismo cultural al país. Al entrar en catálogo oficial de la Bienal, los coleccionistas, galeristas e instituciones más importantes del mundo van a investigar lo que hay en Paraguay, los museos internacionales van a querer contar con obras de artistas paraguayos y vamos a comenzar a  entrar en el debate, a existir y tener nuestro espacio en el mundo del arte contemporáneo.

¿Este pabellón tendrá continuidad?
Mi próxima meta es que podamos exponer dentro del Arsenale de Venecia cuyo espacio es limitado y caro, pero mi sueño más grande es poder tener un pabellón ya definitivo y propio comprado por el estado, con o sin ayuda de auspiciantes privados en la bella ciudad de Venecia. Ya estamos gestionando también tener el primer Pabellón de Paraguay en la próxima bienal de Venecia de Arquitectura para el 2014 y la respuesta oficial del Estado nos urge. En Europa, los eventos son planificados con un ano o más de anticipación. Los gremios de arquitectos que estén interesados en hacer posible esto, o los Institutos de enseñanza de arquitectura y las grandes empresas de arquitectura/diseño/construcción, deberían contactarse con la Cancillería y con la Secretaría Nacional de Cultura para apoyar esta solicitud que ya fue presentada al Estado Paraguayo.

¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas para este primer pabellón nacional?
Por nota oficial escribimos al Gobierno Nacional diciendo que tenían que elegir directamente a los artistas, como hacen algunos países, o llamar a un concurso de ideas donde distintos curadores presentan su selección curatorial de artistas o elegir a un curador que se encargue de la selección. La Secretaría de Cultura eligió el sistema de Curaduría (al estilo de la Bienal misma) y nombró en un principio a la curadora Adriana Almada. Luego con el cambio de gobierno, se nombró al Prof. Osvaldo González Real, quien designó a los artistas actuales. Mi rol simplemente fue escuchar al curador, proporcionar los datos necesarios logísticos y él realizó su selección ajustándose al  tema curatorial general de la bienal de Venecia que es “El Palacio Enciclopédico”.

El camino para hacer posible este sueño no fue fácil. ¿Qué te llevó a seguir adelante?
Lo que me dio fuerza para seguir son las tradiciones y valores de nuestro país. Como paraguayos siempre tuvimos muchas dificultades en el transcurso de nuestra historia pero las superamos con valentía. Yo me considero parte de esa colectividad que está acá para superarse, para crecer y destacarse. Lo hice todo por mérito propio y yo creo que la educación y la cultura es lo que me modelaron como persona, me hicieron triunfar en circuitos internacionales y auguro eso para mi país y para todos sus habitantes: que sea la cultura y la educación lo que hagan que tengan mérito y distinción a nivel internacional.

En esta edición hubo muchos momentos de mala comunicación y malos entendidos  pero esto ya es parte de la anécdota para el primer pabellón. Para el futuro, estaremos más maduros y ya tendremos más experiencia. Espero también que contemos con más fondos y recursos públicos y privados y también con más apoyo de toda la población. Para las próximas bienales espero que podamos trabajar con tiempo, organizada y coordinadamente, guiados por un mismo objetivo país. Yo creo que acá, tanto auspiciantes privados como instituciones públicas, como artistas, como gobierno, tenemos que honrar la cultura paraguaya, invertir en ella, tener claros los recursos y los objetivos muy bien planificados con anticipación. La bienal de Venecia es una gran vitrina donde tenemos que estar representados de la mejor manera posible. Acá la gran estrella de este pabellón es el arte paraguayo.

¿Dónde puede contactarse una empresa o una persona que quiera apoyar al pabellón?
Pueden hacerlo a través del sitio web http://bienaldevenecia-paraguay.webs.com donde se puede colaborar velozmente usando tarjeta de crédito o transferencias electrónicas al instante o bien se puede pedir información sobre transferencia bancaria a Italia al mail: bienaldeveneciaparaguay@gmail.com Aprovecho también para invitar a los medios de prensa nacionales a que nos visiten en Venecia, cubran la noticia y se acrediten oficialmente antes del 30 de abril directamente con la sección prensa de la Bienal misma. 

RECUADROS:

Felix Toranzos fotografiado por Víctor Candia
FELIX TORANZOS
Título de la obra: “El Palacio de los Vientos”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Esta obra parte de un proyecto que empecé a desarrollar a mediados del año pasado para nuestro Museo Nacional de Bellas Artes buscando una actividad que haga viviente a nuestro museo, que es en realidad un museo errante. Es un hermoso museo, con un guión curatorial fantástico, pero que lastimosamente no tiene un lugar fijo. Decidí invadir la cúpula de la sede actual del Museo, que tiene una planta octogonal con una obra inspirada en un monumento griego también de base octogonal que se llamaba justamente “El Palacio de los Vientos”. Se trata de graficar los puntos cardinales y con sus respectivos vientos. Según la mitología los vientos eran rebeldes y se los soltaba de vez en cuando, arrasaban con ira, y furiosos arrastran su propia raíz para perderse en la nada y de nuevo volvía la calma. Creo que nuestra historia es un encuentro de vientos tanto favorables como negativos. Esto es como una metáfora del arte nuestro y por supuesto también del recinto de la historia de nuestra pintura y escultura, que es un museo que no tiene a donde ir, que es como un Palacio de los Vientos y tormentas, que no teniendo un espacio físico propio, ahora está sujeto a la incertidumbre de a dónde va a ir, una vez que se termine el contrato actual. Mi intención es presentar la inquietud del destino de nuestro museo y de la necesidad de crear un espacio museográfico físico para la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. En el mes de marzo voy a presentar esta obra en el Museo de Bellas Artes y luego la misma obra se montará en la Bienal de Venecia.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
¡Imaginate lo que significa para mí poder ir a la Bienal de Venecia, teniendo en cuenta el nexo fuertísimo que yo tengo con la arquitectura y con el arte del renacimiento! Para mí este es un sueño cumplido. Tengo varios sueños ya cumplidos. El primero fue el de poder exponer en la Bienal de Arte de Sao Paulo, ya que mi papá también expuso ahí representando a nuestro país en 1955 y yo tuve la oportunidad de hacerlo también en el año 1987. Luego vinieron otras bienales, como la 1ra Bienal de Porto Alegre del Mercosur y la Bienal del Retrato en Rijeka y la de dibujo en Tuzla, Yugoslavia, que fueron espacios importantes para mí y con esto se me cumple un sueño más.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
El que nuestro país tenga su propio pabellón es un logro importante pues siempre estuvimos detrás de otros pabellones. En el caso del IILA siempre estuvimos manifestándonos en espacios secundarios a nosotros. Es importantísimo tener un espacio propio, ser reconocidos, porque siempre estamos detrás de los telones de lo que es la manifestación internacional. Quiero destacar la importancia que se nos da a nosotros cuatro artistas seleccionados para poder inaugurar el primer pabellón del Paraguay en la Bienal de Venecia. Estamos sentando un precedente.

Diana Rossi fotografiada por Víctor Candia
DIANA ROSSI
Título de la obra: “Totem Sagrado Aché Guayakí”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Mi obra es un tótem Aché Guayakí con forma de oso hormiguero. Yo me inspiré en fósiles antediluvianos que fueron encontrados en nuestro país y también en las etnias de nuestro país, específicamente en la etnia Aché Guayaki. En la década del setenta estos indios fueron masacrados durante la dictadura por madereros y gente que deseaban apropiarse de los bosques que formaban parte de su territorio. Ellos tenían entre sus figuras totémicas al oso hormiguero, a quien consideraban el padre de su tribu por la fuerza con la cual ellos se defienden. Dicen que el oso hormiguero al ser atacado por un jaguareté lo abrazan con sus afiladas garras y los matan, muriendo juntos y abrazados. Los Aché también creían que cuando los osos hormigueros morían sus almas se convertían en estrellas. Mi instalación es un tótem que representa a un oso hormiguero creado con materiales metálicos reciclados y revestido en cueros también reciclados e iluminado por dentro que representa la transfiguración del alma según Platón. El tótem está en posición vertical en un ángulo de 45 grados, mirando hacia la luz de una lámpara cenital,  ya que según este mito arcaico, el alma del “Yurumí” se convierte en la estrella de una constelación, desde la cual sigue protegiendo a los hombres que lo veneran.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Estoy muy orgullosa de poder exponer en el primer pabellón paraguayo pues es un suenho que muchos de nosotros los artistas tenemos.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Estamos dando un paso muy grande, más bien un salto, de lo que es nuestra pecera a una pecera mayor. Contar con nuestro propio pabellón es importante para que no tengan en cuenta y que puedan ver la producción creativa de nuestro país.

Pedro Barrail retratado por Víctor Candia
PEDRO BARRAIL
Título: “View of Point”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Quiero intervenir, en el salón propuesto para el Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia, una de las paredes y cubrirla completamente con la foto del espacio mismo, para borrarla con su propia imagen. En el centro mismo de la impresión va haber un punto rojo con el texto "You are not here", como esos puntos indicativos que encontramos en los planos de lugares turísticos y centros comerciales para saber dónde nos encontramos. Esta obra continua la investigación iniciada con obras anteriores mías como “Free” (vacíos carteles publicitarios en la vía pública) y está basada en el poema "Paisaje Sin Salida” de Josefina Pla, en el espacio mismo, y en la misma ciudad de Venecia que es un laberinto arquitectónico espectacular. Es el punto que le va indicar al turista cultural perdido, que por casualidad encontró el pabellón Paraguayo, en qué lugar NO se encuentra en ese momento. Un punto invisible. Casi como un espejo donde nadie se refleje. Es una reflexión sobre nuestro aislamiento como país y nuestro aislamiento  dentro de la bienal misma, sobre nuestro aislamiento individual en un mundo híper comunicado y la necesidad de la satisfacción inmediata y superficial. Es la vista desde punto donde nada vemos.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte? 
Creo que esta edición es muy peculiar porque vamos a ser novedad  ya que junto a 7 nuevos países vamos a  participar por primera vez con pabellón propio. Esto me obliga a exigirme más y que mi obra sea analizada exitosamente bajo la implacable lupa critica de esa prestigiosa feria. Cosa que siempre trato de hacer con mi obra (bienal o no).       
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Es una vidriera que te abre muchas puertas, una inmensa oportunidad de insertarnos y participar del debate cultura de la élite global, donde Paraguay pasa a formar parte de las ligas mayores en el exigente circuito del arte internacional. Y ya dependerá de las futuras administraciones para que tengamos  futuros pabellones y no nos quedemos con  esta sola experiencia, no podemos permitir que sea el primero y el último. Que nos demos cuenta de una vez por todas que la cultura en todas sus expresiones es tan importante como el fútbol, el comercio, o la política para trascender como pueblo y nación   

Daniel Milessi retratado por Víctor Candia
DANIEL MILESSI
Título: “Yasururu Sororo”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Lo que vengo haciendo es un work in progress. Consiste en una video instalación sobre la historia del Paraguay hecha en tono de video juego, basado específicamente en el juego “Space Invaders”. A mí me pareció interesante el concepto de invasión espacial que es como un hilo conductor de toda nuestra historia, marcada por distintas invasiones espaciales. La obra es como una enciclopedia histórica paraguaya en tono de video juego. Dentro de esa fantasía, hay un joven chamán chamacoco llamado Ndá Ndá que ante la pérdida de identidad y de memoria del pueblo paraguayo se toma la molestia de diseñar esta enciclopedia histórica del Paraguay que se va contando a través de las invasiones. La obra es una video instalación compuesta por un tríptico. Una de las animaciones narra la colonización española, la segunda narra la Guerra de la Triple Alianza y la última parte aborda la historia actual, específicamente el proceso de movimiento de poder de derecha a izquierda y viceversa, la masacre de Curuguaty, la destitución de Lugo y como es un work in progress, el final de la obra se verá en Venecia tras el resultado de las próximas elecciones de abril. Dentro del programa de inauguración se prevé que el chamán Ndá Ndá intervenga la obra en vivo “invadiendo ritualmente” la bienal.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Hace poco hablaba con mis hijos que para crecer más como artista me hacía falta aún participar de una buena Bienal. Justo unos meses después me llamó Osvaldo a invitarme a LA bienal y fue una noticia muy sorprendente.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Espero que de alguna manera el Primer Pabellón Paraguayo signifique realmente una apertura del mercado de arte paraguayo al mundo pues estamos aún muy retraídos a nivel mundial, incluso regionalmente. Incluso gente que maneja gestión cultural a nivel Latinoamérica saben muy poco sobre el arte contemporáneo de nuestro país porque no hay publicaciones, no hay una buena distribución de becas, tuvimos muchos problemas con nuestras políticas culturales, y las micro políticas privadas que tuvieron que ver con la cultura fueron muy mezquinas e individualistas, solo un pequeño grupo de gente tuvo proyección y acceso. Se podría decir que no hay más de 25 artistas paraguayos que tengan una proyección internacional, incluso aquellos que sí la tienen no son tan conocidos internacionalmente como uno creería. Fuera del país, el arte paraguayo es más conocido por su pensamiento teórico que por la producción de arte ya que se conoce más a curadores y críticos que a artistas. Por esto creo que esto es una excelente chance para que nos podamos proyectar al mundo y equiparar un poco los mercados y oportunidades.