miércoles, 25 de enero de 2012

El Lujo: Lo mejor que el dinero puede comprar



“Lo superfluo, cosa bien necesaria”
-    Voltaire

El concepto del lujo ha estado presente en la sociedad desde los albores de la civilización. Por supuesto lo que en su tiempo un hombre de la edad de hierro podría haber considerado lujoso, dista mucho de lo que nosotros hoy en día consideramos como tal; pero el concepto es esencialmente el mismo. Por lo general, algo lujoso es algo que resulta difícil de adquirir ya sea por su escasez o singularidad.  El lujo se refiere a aquellos bienes, servicios u objetos a los que otorgamos un valor agregado que excede lo estrictamente necesario y supera los medios normales de alguien para conseguirlo. Pero el hecho de que no sea absolutamente necesario tenerlo, no hace que lo deseemos menos.

Los bienes considerados de lujo van variando según el poder adquisitivo, por lo que su concepto es también sujeto a la relatividad. Una persona de escasos recursos podría considerar un lujo tener una moto en vez de su bicicleta. Una persona de clase media no vería esa moto como un lujo, pero sí tener un auto 0Km. Una persona de clase alta tal vez no vea a ese auto 0Km como un auto lujoso, pero si a un auto clásico de colección. Y así también una persona multimillonaria, teniendo quizás ya varios autos de colección, no los consideraría un lujo, pero sí aspiraría a tener un avión privado. El concepto del lujo incluso puede cambiar de acuerdo a la geografía, en los países desarrollados pasar unos días en un SPA puede considerarse un lujo, mientras que en los países en vía de desarrollos, simplemente tener un sistema de agua corriente puede ser considerado como lujo.

El lujo era igual de importante en las civilizaciones antiguas de oriente y occidente tal como lo es hoy en día. Sin embargo, en la antigüedad los bienes de lujo eran algo que sólo se podían permitir las clases pudientes; mientras que hoy en día hay ciertos productos considerados de lujo pero que se hacen más accesibles a las masas a través del mercadeo aspiracional. Esta situación complica un poco el definir al lujo hoy en día. Ya que lujo no es sólo aquello a lo que sólo pueden acceder los millonarios, también son considerados lujosas ciertas cosas que cuestan un poco más caro que el resto y que generan en las personas un sentimiento de pertenecer a un grupo de elite. Básicamente lo que importa no es la relación precio calidad, o la singularidad del producto, sino la manera en la que éste es presentado para generar la aspiración a poseerlo en el consumidor.

Esta nueva estrategia de hacer más accesible al lujo surge del hecho, de que los productos de lujo exclusivos pocas veces se convierten en un modelo de negocios sostenibles. Un claro ejemplo es el caso de los coches más caros del mundo. Con su exorbitantes precios (como el de un Bugatti de 2 Millones de dólares, o un Pagani de 1.8 millones de dólares), no es de extrañar que no puedan venderlos masivamente. En el 2009, sólo dos marcas de la lista Forbes de los 10 vehículos más caros del mundo vendieron más de 1 auto. Por ejemplo, Ferrari obtiene más ingresos a través del merchandising que a través de la venta de sus vehículos. Debido no sólo al alto costo, sino también al alto gasto de mantenimiento de los vehículos de lujo, cada vez es menor el número de personas que los adquieren, aunque todos soñamos con tenerlo. En base a esta aspiración, y apuntando a un sector más masivo se crean empresas que facilitan la experiencia del lujo a las marcas. En el caso de los automotores, existen empresas como la empresa española GT Club, que bajo el slogan de “drive your dream” (conduce tu sueño) ofrecen, a cambio de una cuota anual, la posibilidad de conducir los autos más exclusivos del mercado.

Muchas empresas de lujo como estrategia de ventas también han diversificado sus productos creando líneas que apuntan hacia a un público más masivo, conocido como clase aspiracional. Pero esta misma accesibilidad contemporánea al lujo, pone en riesgo que un producto al ser fácilmente accesible para todos pierda su carácter de lujoso. Algo que puso a varias empresas en alerta sobre la necesidad de estudiar a este nuevo y amplio mercado de consumidores de lujo ya que sus comportamientos y actitudes pueden influir enormemente en la manera en que las empresas se manejan, pudiendo incluso determinar la supervivencia o mortalidad de ciertas marcas.

En el 2006 la firma American Express elaboró el informe “21st Centurion Living” en el cual abordan las tendencias que cambian nuestra manera de percibir el lujo en nuestro siglo. Para hacerlo entrevistaron a los más prestigiosos estrategas empresariales, diseñadores, arquitectos y creadores de tendencias del mundo. En el estudio identifican cuatro aspectos predominantes en el nuevo concepto del lujo: la experiencia, el conocimiento, el valor y la conciencia ecológica. El resultado hace incapié en el lujo como experiencia, donde el énfasis no está puesto en el precio, sino en el valor de las cosas, y en la forma inteligente de consumirlas.

En este informe, el diseñador Giorgio Armani, uno de los entrevistados, expresa: “La palabra lujo se ha convertido en un sinónimo perezoso de “caro” o “actual” y muchas personas han aceptado esta definición. Sin embargo, yo creo que al menos que uno pueda percibir calidad, autenticidad y un grado de exclusividad y de intemporalidad, el precio solamente no justifica la etiqueta de lujo”.

Existen diversas concepciones de lo que significa el lujo. Y según el informe arriba mencionado, la manera de ver al lujo tiene una evolución. Primero tenemos al “lujo adquisitivo” el cual comprende ciertos productos que son percibidos como lujosos por el público simplemente porque juegan el rol de símbolos de estatus, al poner de manifiesto el poder adquisitivo de quienes los compran. Estos productos, sin ser necesariamente de mejor calidad que otros similares, son adquiridos simplemente con el propósito de ostentar riqueza y sentirse especiales. Se trata de gastar compulsivamente y exhibirse. Los consumidores buscan distinguirse del resto a través de sus autos, joyas, prendas y estilos de vida, lanzándose a una carrear por demostrar más opulencia. Los denominados “nuevos ricos” son quienes más se acercan a esta forma de entender el lujo.

Luego tenemos al denominado “Lujo Crítico”, en la que el consumidor, volviéndose más crítico, sofisticado y exigente, prefiere consumir ciertos productos que adquieren el status de bienes de lujo gracias a su calidad, durabilidad, diseño, rendimiento, o singularidad que lo hace destacarse entre otros productos similares como algo superior. El valor no está en el precio, sino en la calidad, en la singularidad y exclusividad. Quienes ven al lujo de esta manera muchas veces reaccionan contra el consumo ostentoso rechazando la exageración, las marcas visibles y la demostración de lo que se tiene. El consumidor busca disfrutar del producto que adquiere, no llamar la atención de otros con este producto. Este consumidor ya más refinado preferiría un traje hecho a mano por un buen sastre de Savile Row, por encima de uno de una importante marca de diseñador comprado de una tienda.

Luego se encuentra el “lujo del conocedor”. En este nivel, el concepto de lujo es más personal y no sujeto a modas sino a preferencias personales y conocimientos y gustos adquiridos. Aquí ubicamos a los coleccionistas de los mejores vinos, de muebles, de obras de arte que encuentran el lujo en la posibilidad de tener aquel objeto especial al cual ellos le dan valor.

Y por último tenemos al “lujo Meditativo”. Aquí lo aspriracional se convierte en inspiracional. La importancia no es dada en la posesión misma del producto sino en la experiencia que puedan sacar de él, ya sea una emoción, una satisfacción, un sueño.  A través del lujo se vive una experiencia singular y se busca por sobre todo sentirnos realizados experimentar a través del producto en arte del buen vivir. Dentro de esta concepción del lujo también se  inscribe el lujo que proviene de lo artesanal, de lo natural, de lo que genera conciencia ambiental, etc. Los consumidores viven el lujo como el arte de vivir diferente y buscan no solo un objeto caro, sino que éste les haga vivir una experiencia única.

En el mercado del lujo contemporáneo, las tres tendencias dominantes son la globalización, la diversificación y la fusión. Gracias a la globalización se ha aumentado de la disponibilidad de los productos de lujo, por medio de la fusión se han creado grandes compañías propietarias de distintas marcas, como los grupos como LVMH, Richemont y PPR, que lideran el mercado del lujo con productos diversificados que van desde bebidas de lujo hasta marcas de moda, joyerías y cosméticos.

La firma LVMH (Louis Vuitton Moet Hennessy) es actualmente el más grande productor de bienes de lujo del mundo, con más de 50 marcas que incluyen aquellas de sus siglas junto con otras como Mercier, Fendi, Givenchy, Bulgari, Tag Heuer, Sephora, Hublot, Le Bon Marché, Veuve Clicquot y Christian Dior Parfums, etc. El grupo PPR cuenta entre sus principales marcas subsidiarias al Grupo Gucci (Bottega Veneta, Yves Saint Laurent, Balenciaga, Alexander McQueen, Stella McCartney, Boucheron y Sergio Rossi), al grupo Puma, y al grupo FNAC. Por su parte, Richemont, cuenta entre sus marcas subsidiarias a Dunhill, Baume et Mercier, Cartier, Chloé, Mont Blanc, Net-a-Porter, Piaget, Vacheron Constantin, Van Cleef & Arpels, entre otras.

En el mercado del lujo lo que se busca es convertir a un producto o servicio en un objeto de deseo. Sin lugar a dudas el motor que nos lleva a desear el lujo es la pasión por tener un producto de funcionalidad, calidad y belleza superior y cuyo valor percibido (valor emotivo) sea también superior al valor del producto en sí. ¡No lo necesitamos, pero como lo deseamos!


Fuentes:21st Centurion Living

Ensaladas con Historia


Pocos platos admiten tantas variaciones como las ensaladas. Cada región del planeta ha incorporado sus vegetales y frutas autóctonas, combinándolos y sazonándolos con mucha imaginación, para crear estos platos tan sabrosos y saludables. No se puede dar la fecha ni el lugar exacto de su aparición, por el sencillo hecho de que las verduras, base fundamental de las ensaladas, siempre estuvieron allí y fueron consumidas por el hombre desde los albores de la civilización.

Por el año 50 d.C. el naturista Plinio el Viejo, empezó a consumir sus vegetales crudos sazonándolos simplemente con sal y vinagre, llamando a esta preparación acetaria. Las ensaladas eran muy comunes entre los griegos y romanos. De hecho, la palabra “ensalada” proviene del vocablo latino de sal. Los romanos difundieron el hábito de comerlas al principio y al final de sus ágapes, pues para ellos las hojas de lechuga (originarias de Egipto) tenían virtudes terapéuticas que protegían al estómago y facilitaban la digestión. La costumbre de consumir ensaladas se perdió con las invasiones bárbaras para ser retomada nuevamente con los musulmanes. Con el descubrimiento de América, nuevas hortalizas pasaron a enriquecer el repertorio de las ensaladas. En la actualidad, los vegetales aliñados en forma de ensalada, forman parte del menú cotidiano de todo el mundo ya sea como entrada, guarnición o plato principal.

La ensalada César: Ensalada de lechuga y crotones aliñada con aceite de oliva, huevo, ajo, parmesano, jugo de limón, anchoas, salsa Worcestershire y pimienta negra. Si bien su nombre nos hace suponer que es una receta antigua creada en honor al emperador romano, en realidad fue creada en los años 20 o 30 por un inmigrante italiano en Tijuana México en épocas de la Ley Seca, cuando los californianos acudían a esta ciudad para entregarse al trago prohibido en su país. Existen tantas versiones de su origen, como variaciones en su presentación.  La más aceptada cuenta que fue creada en 1924 por el chef italiano César Cardini, propietario de un local en Tijuana llamado “Caesar’s Palace”, cuando llegaron muchísimos comensales por el feriado del 4 de Julio y a falta de tomates y ya escaseando ingredientes, el chef improvisó con los restos que tenía en la cocina. La ensalada fue un éxito. En 1926, su hermano Alessandro quien había sido piloto en la primera guerra mundial, incorporó anchoas a la receta y  la llamó “Aviators Salad” en honor a los pilotos de San Diego que frecuentaban el local. En 1948 Césare Cardini patentó el aderezo en Los Angeles como “Cardini’s Original Caesar Dressing Mix”, que luego fue comercializada por su compañía “Cardini Foods” en Culver, California. Otra versión atribuye su invención al cocinero Livio Santini, quien la hizo en honor al dueño del restaurante Césare Cardini. Otros cuentan que en realidad el chef que la preparó se llamaba Alessando Cardini, y la preparó en homenaje a su difunto hermano César. Sea cual fuera la versión original, lo cierto es que fue inventada en México por un tal Cardini y gracias a la Ley Seca, popularizada en California.

La ensalada Waldorf: Esta ensalada se prepara con manzanas, nueces, apio,  repollo blanco y uvas pasas aliñada con mayonesa. Fue creada en 1893 en el famoso Hotel Waldorf de Nueva York. El maitre del hotel a quien se le acredita su invención, fue Oscar Tschirky, quien trabajó en el Waldorf Astoria desde su inauguración hasta Diciembre de 1943 por lo que era conocido por todos simplemente como “Oscar del Waldorf”. En 1896 Oscar publica un libro de cocina llamado “The Cook Book by Oscar of the Waldorf” en el cual incluye la receta usando sólo manzanas, apio y mayonesa. La receta original no llevaba nueces, sin embargo, con el tiempo se las incluyó en la receta, apareciendo con nueces en las publicaciones del “Rector Cook Book” de 1928 y más adelante en la publicación del “The Waldorf Astoria Cookbook” de 1981.

La ensalada Rusa: El origen de la ensalada rusa, u Olivier, se remonta a 1860, en el restaurante Hermitage de San Petersburgo; donde fue inventada por el chef y propietario, el francés Lucien Olivier. Este exclusivo restaurante de la entonces capital rusa era frecuentado por toda la clase alta y se  consideraba un verdadero privilegio comer la ensalada preparada por el mismo Monsieur Olivier. Lastimosamente el chef se llevó a la tumba su receta original. Sabemos con certeza que no llevaba ni arvejas ni zanahoria, y quedó registrado en el libro “Arte Culinario” de P. Alexandrovoy de 1899, sus ingredientes eran: papa, huevo duro, lechuga, aceitunas, alcaparras, mayonesa, pepino fresco, pepinillo, faisán, gelatina de caldo de faisán, cangrejos de río, trufas y caviar. La historia de su creación es verdaderamente graciosa. Originalmente el plato se llamaba “mayonesa de faisán” y era presentado con un faisán trozado en el centro, acompañado de dados de gelatina de caldo y trufas, a un costado llevaba una torre de papa y pepinos y del otro lado los cangrejos con pepinillos y caviar; los huevos duros en pequeños trozos, sólo cumplían la función de decorar. Un día el refinado chef, vio con horror como uno de sus comensales rusos mezclaba todos los ingredientes en su plato. Muy ofendido y en respuesta a esta actitud tan vulgar, al día siguiente mezcló todos los ingredientes él mismo y se los sirvió así a su comensal. Jamás imaginó que en vez de ofender a sus comensales con este plato tan revuelto y desordenado, consiguió exactamente lo contrario. ¡El plato tuvo un éxito tremendo! Sin embargo se volvió un plato cotidiano de la gastronomía rusa recién tras la revolución y con ingredientes mucho menos costosos. El responsable de la variación actual fue el chef del restaurante “Moscva”, Iván Mijailovich Ivanov, antiguo ayudante de Olivier. En 1924, recordando el éxito de esta ensalada la incluyó en su menú, adaptándolo a la época con ingredientes más accesibles y comunes.

Fare la Scarpetta


No existe nada más delicioso que, al terminar el plato, mojar el pan con la salsa que sobra hasta limpiar toda su superficie. Este acto constituye uno de aquellos pequeños placeres indebidos a los que nos entregamos sin culpa alguna en la discreción de nuestros hogares. En público por lo general nos abstenemos de esta costumbre, pues según las reglas de etiqueta, no debería hacerse; ¡pero quien no ha cedido más de una vez a esta irresistible tentación!

Lo hacemos con la salsita del guiso, con el jugo del asado y por supuesto, con lo que queda de la salsa de la pasta. Es tan común hacerlo con la pasta, que los italianos han acuñado una expresión para denominar a este acto: “fare la scarpetta” o hacer el zapatito. Esta expresión coloquial viene de la forma que toma el trozo de pan al sostenerlo con los dedos para enjugarlo con la salsa. Simplemente se toma un trozo de pan de la panera y se lo remoja con gusto en la salsa. En este preciso instante, el pedazo de pan se transforma en un zapatito estratégico que pisa la suave salsa, sumergiéndose en ella y llenándose de la sabrosa substancia.

En la antigüedad, hacer la scarpetta era una costumbre habitual y nada mal vista. En 1530 el filósofo Erasmo de Rotterdam la recomendaba en su libro “De Civilitate Morum Puerilium”, indicando que si había salsas y si los otros comensales mojaban el pan en ella, los niños también podrían hacerlo sin problemas siempre y cuando no mojara grandes fetas, ni trozos de pan que ya había mordido previamente. Pero en 1672 Antoine de Courtin la clasificaba como una costumbre de campesinos afirmando: “Hace tiempo era lícito embeber el propio pan en la salsa, bastaba solamente que no lo hubiera mordido; hoy esta usanza sería verdaderamente una usanza de campesinos.”

En los hogares italianos, no es de extrañar que al terminar de comer los anfitriones ofrezcan una mirada cómplice a sus comensales al mismo tiempo que les acercan una panera indicando alegremente: “¡Adesso facciamo la scarpetta!”(¡Ahora hacemos la scarpetta!). Sin lugar a dudas, esta tradición volvió a ser aceptada a raíz de la guerra. En muchos hogares italianos de la post guerra, la idea de desperdiciar la comida era prácticamente un pecado. Mi padre me ayudó a comprender el porqué de esta costumbre.

Él había combatido en la Segunda Guerra Mundial. Como buen tano, era todo un buongustaio. La comida para él era un verdadero deleite. Tal vez por este motivo, lo que más recordaba de la guerra era el hambre. De chica al verlo comer me llamaba la atención como pelaba el plato. Si sobraba algo de salsa, no dudaba en hacer la scarpetta hasta sacarle el lustre al plato. Una vez le pregunté por qué lo hacía, pues mi madre me había enseñado que no era buena educación hacerlo. Esta fue la primera vez que me habló de la guerra, pues era un tema que prefería evitar. Tuvimos una larga conversación que aún recuerdo, en la que me contaba como transcurrían sus días como alpino durante la guerra. Interminables caminatas en las cordilleras nevadas, cargando una mochila pesadísima, sufriendo un frío terrible y sobre todo hambre; la clase de hambre que no te deja dormir y que hace aún más intolerable el frío y el esfuerzo. La guerra le había enseñado a comer hasta el último bocado, sin dejar nada a perder y con los años jamás había logrado deshacerse de esta costumbre. Haciendo la scarpetta celebraba cada plato hasta la última gota, rindiendo un respeto casi religioso a la comida que tanta falta le había hecho en los tiempos de guerra.

Hoy en día, hacer la scarpetta, es aceptable en los almuerzos o cenas informales, familiares e incluso es socialmente aceptado en los restaurantes más casuales en Italia. Sin embargo, hacerlo en un contexto formal constituye todo un pecado. Para las normas de etiqueta, la scarpetta solo puede tolerarse en contextos caseros e informales y únicamente se permite hacerlo clavando un pequeño pedazo de pan con el tenedor, pero jamás con las manos. ¡Qué sacrilegio!

Por lo tanto, la etiqueta hoy nos deja ante un verdadero dilema: hacer o no hacer la scarpetta. ¿Qué hacer cuando terminamos el último bocado de un spaghetti alle cozze y nos encontramos observando deseosamente la tentadora salsa sobrante? Enfrentamos al plato, aún calentito e irresistible, y en fondo de nuestro corazón se libra una batalla interna entre nuestros modales y nuestra glotonería. ¿Qué hacemos? Nos adecuamos a las buenas costumbres o a nuestro sentido común que nos dice que sería una verdadera lástima desperdiciar semejante gracia de Dios.

En lo personal, ante este dilema, prefiero hacer de menos a la etiqueta. De hecho somos muchos quienes consideramos que el saborear un plato de pasta no estaría completo sin tener a mano una panera para entregarnos al puro placer de disfrutar una buena comida hasta su última gota, sin dejar rastro alguno de ella en el plato.

Hacer la scarpetta es una manera de celebrar la comida y hasta podría verse como un elogio hacia el cocinero. Hacer la scarpettta es demostrar con creces que la comida está demasiado deliciosa como para dejar siquiera una gota de ella en el plato. En efecto, está tan rica que no podemos contener el impulso de cometer un pequeño acto de mala educación. 

Podríamos discutir horas sobre si es apropiado o no mojar el pan con la salsa. Pero para mí, hacer la scarpetta es un rito al cual me entrego sin culpas. Y si alguien me mira con malos ojos, prefiero contestar su mirada con una sonrisa que le informe cuan poco me importa.

AREGUÁ: Arte, tradición y siestas encantadas


Sólo 28 km separan de la capital paraguaya a esta hermosa ciudad, convirtiéndola en un destino ideal para pasear los fines de semana. Esta ciudad con raíces de barro, endulzada por sus frutillas y besada por el celeste resplandor del lago Ypacaraí bajo el sol, es toda una joya en sí misma. Resistirse a su nostálgico encanto, resulta imposible.

Sus antiguas calles adoquinadas invitan a ser recorridas en largos paseos. Pasear por estas calles, envueltos en el sepulcral silencio de la siesta, es una experiencia casi mágica, donde el tiempo parece detenerse y todo parece mecerse al son del dulce arrullo de las cigarras. Para dejarse contagiar por esta sensación, basta solo un paseo por la Avenida del Lago, que parte del balneario municipal a orillas del lago Ypacaraí y termina en la hermosa Iglesia de La Candelaria, erigida sobre una colina desde la cual se puede apreciar una vista magnífica de la ciudad.

La Avenida del Lago tiene un ancho paseo central cubierto de árboles que permite caminar tranquilamente, deteniéndose a apreciar las antiguas villas de veraneo construidas entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, época en la cual Areguá era el destino obligado de las más ilustres familias asuncenas. Las preciosas casonas estivas que rodean la Avenida del Lago reflejan con imponencia aquella dorada época en que la ciudad era un aristocrático balneario, escenario de bailes, romances y murmullos que inspiraron al gran escritor Gabriel Casaccia. De hecho, a falta de un buen mapa turístico de la ciudad, recomendamos llevar una copia de “La Babosa”  o “Los Herederos” para enriquecer su recorrido con excelentes descripciones de la vida que se llevaba en la época dorada de esta ciudad.

Estas casonas de la Avenida del Lago son verdaderas joyas arquitectónicas que ofrecen un atisbo al elegante estilo de vida del Paraguay de antaño. Entre ellas destacan la sede de la gobernación, patrimonio de la Familia Irala Burgos; la casa que inspiró a la Babosa, una casa blanca con una pequeña torre y un balcón lateral; la casa del renombrado escritor Gabriel Casaccia (pintada hoy en verde y bordeaux) y la magnífica Villa Gisela, una casona enteramente restaurada con frescos en las paredes y un jardín de ensueño que si bien no está abierta al público, nos permite ver una muestra de su esplendor desde sus verjas.

Los domingos, se suele montar un mercado de pulgas en el paseo central de la Avenida del Lago, donde se pueden encontrar antigüedades y curiosidades y por esta época del año, pesebres de todo tipo y tamaño. También son frecuentes las pequeñas ferias de artesanía que ofrecen variados productos en cerámica y madera. Con algo de suerte, puede encontrarse también con algún pintor pintando un paisaje al aire libre.


Una parada obligada en la Avenida del Lago es la Galería “El Cántaro”, con  una colección de obras muy variada y un ambiente muy cálido. A la vuelta de la manzana se encuentra el Centro Cultural del Lago, una galería y museo con nutrido calendario de eventos creado por la pintora naif y aregueña por adopción, Ysanne Gayet. Cabe resaltar que el peculiar encanto de Areguá, ha convertido a la ciudad de la cerámica en el lugar favorito de artistas y literatos, muchos de los cuales han establecido allí su  residencia. Importantes galerías como: Guggiari Arte y la galería de Luis  Cogliolo han dado nueva vida a Areguá y han contribuido a magnificar su encanto a través de frecuentes tertulias artísticas y actividades  culturales.



Otra parada obligada es la Estación del Ferrocarril Central, donde hasta hace poco paraba el pintoresco “Tren del Lago”. Un paseo que partía de Asunción hasta Areguá en el primer ferrocarril del Río de la Plata. Llegar a Areguá en esta locomotora a vapor propulsada a leña, hacía de la experiencia casi un viaje al pasado.

Rodeando la Iglesia, se encuentra el casco histórico de la ciudad. Este conjunto de casas coloniales con su típico “corredor yeré” constituye parte del patrimonio arquitectónico-histórico-cultural de la nación.  A una cuadra de la Iglesia de la Candelaria, hasta las 16:00 horas, se puede visitar el Museo Margarita Casaccia. Esta edificación es una típica construcción colonial con mobiliario antiguo, mantenida en excelentes condiciones por los descendientes del escritor Gabriel Casaccia. Pero sin lugar a dudas, la Iglesia de la Candelaria es la corona del casco histórico. Esta ecléctica construcción de 1862 y su amplia explanada, constituyen el lugar ideal para disfrutar de una de las vistas más bellas de Areguá y del Lago Ypacaraí.



Uno de los hitos de la ciudad es el Castillo de Carlota Palmerola (1911), en la actualidad el Convento de las Hermanas Dominicas de Areguá, quienes en homenaje a su benefactora, mantienen un bello museo con las pertenencias de esta gran dama paraguaya. Entre los retratos familiares, cartas manuscritas, porcelanas francesas, catálogos de indumentaria ilustrados y preciosos muebles de la belle epoque, el cotidiano de una familia del pasado nos invade de nostalgias ajenas. No dejen de visitar la capilla, la cual me atrevo a decir es una de las más bellas de nuestro país. Siempre que no interrumpan la siesta ni sus labores, las monjitas estarán encantadas de charlar con ustedes sobre la historia de esta casa y su benefactora. El Castillo es un lugar ideal para hacer retiros espirituales o simplemente ir a descansar lejos del ruido de la capital. Los árboles aromáticos de su bello y amplio jardín invitan a tomar una siesta especialmente reparadora. Para visitar el Castillo hay que pedir cita al 0291432398.



Al lado del Castillo Palmerola, se encuentra otra residencia de esta familia: La Casa Amarilla, hoy con el esplendor de antaño devuelto gracias al esfuerzo de sus actuales propietarios, un grupo de artistas que la gestionan como galería de arte y hostal. Para reservar una habitación pueden llamar al 0981862686.

Pasando la Iglesia, casi a las afueras de Areguá, en el barrio conocido como Cocué Guazú, se encuentra el Museo del Mueble Paraguayo, con bellos ejemplares de mobiliario de la época de la Colonia hasta inicios del siglo XIX. La sede de este museo, diseñada por Carlos Colombino, así como su  residencia que se encuentra al lado, son además edificaciones de especial atractivo arquitectónico.

En Cocué Guazú también se encuentra la Estación Terrena de Areguá. Un enorme disco satelital inaugurado en 1978, que tuvo un importante papel en la historia de las telecomunicaciones paraguayas, pues permitió las primeras transmisiones satelitales televisivas.

El lado más natural y exuberante de Areguá puede disfrutarse en los Cerros Koi y Chororí. El Cerro Koi es conocido por sus piedras de areniscas columnares hexagonales, formadas hace millones de años como consecuencia de fuertes eventos magmáticos. Estas formaciones son extremadamente raras y solo se encuentran en Canadá y Sudáfrica. Por este motivo ambos cerros fueron declarados “Monumentos Naturales” en 1993.

Los Restaurantes de Areguá, rinden homenaje a las tradiciones y particularidades de esta villa veraniega. No solo permiten disfrutar de un sabroso plato, sino hacerlo en un ambiente familiar, donde uno se siente en casa. Entre ellos destacan el restaurante “La Palmera” con sus tradicionales platos al tatakuá, las delicias españolas del “Restaurante de Gulliver” (con su ya famoso pan casero y alioli), las clásicas minutas de “Don Pablo” y el ambiente ecléctico de “La Vida Loca”.

Areguá invita a recorrerla con una nueva mirada, que vaya más allá de la artesanía, de las mermeladas de frutilla, de la cerámica kitsch y simplemente se contagie de su melancolía, de su opulento sopor y de la magia que se percibe en cada una de sus esquinas. Areguá invita a transformar un simple paseo en toda una experiencia.

martes, 10 de enero de 2012

COLECCIONES CRUCERO 2012


Las colecciones crucero o resort son colecciones primavera-verano que salen fuera de temporada para cubrir las necesidades de un selecto grupo de clientes que acostumbra viajar a lugares tropicales durante el invierno o directamente vive en ciudades con clima tropical el año entero. Estas colecciones son lanzadas por las principales firmas de lujo, mientras la colección de invierno aún predomina en las estanterías de sus tiendas.

Originalmente estas colecciones extraordinarias nacieron a inicios del siglo XX para arropar a la clientela de las clases más altas, que viajaba en cruceros a lugares más cálidos huyendo del invierno europeo. Como ésta selecta clientela llevaba una nutrida vida social en sus viajes, necesitaban llevar un vestuario estivo, fresco y a la última, ya que no pensaban repetir los modelitos que habían usado el verano anterior. Como generalmente viajaban en pleno invierno, o inicios de primavera, y las tiendas aún no contaban con la colección primavera-verano, los diseñadores tenían que hacerles una colección especial.

Por entonces las colecciones crucero solían tener un marcado aire marinero, consistiendo principalmente en conjuntos frescos para usar en los cruceros mientras mataban las horas atravesando el océano. En la actualidad, estos elementos tradicionales de las colecciones cruceros siguen presente en varias de ellas, pero ya vienen de la mano con otros estilos, tomando la forma de anticipos de lo que serán las colecciones de primavera-verano.

Importantes firmas de la alta moda como Chanel, Dior, Dolce & Gabbana, Yves Saint Laurent, Gucci, Prada, acostumbran crear colecciones crucero. Estas prendas pret-a-porter veraniegas llegan a las tiendas del hemisferio norte entre noviembre y febrero; entremedio de las colecciones otoño-invierno y primavera-verano. Si bien las colecciones crucero estaban en un principio más orientadas al público femenino; en la actualidad las líneas masculinas de las casas de moda también incluyen algunos elementos cruceros ya en sus colecciones de otoño-invierno e incluso lanzan colecciones cruceros masculinas.

En las líneas cruceros, los diseñadores mezclan detalles de sus colecciones anteriores de otoño-invierno con elementos previstos para su próxima colección primavera-verano. Por lo que estas colecciones se configuran como puentes entre colecciones. Hoy en día, las colecciones cruceros son vistas como formas de anticipar el verano para los más fashionistas, constituyendo una manera de promocionar sus futuras colecciones, dando un vistazo tanto a los medios como a sus principales clientes, de lo que se verá en sus colecciones primavera-verano. Así que hoy en día, además de satisfacer a los clientes del jet set, también sirven para satisfacer las ansias de novedad de los fashionistas.

Las colecciones resort o crucero también son muy populares en las ciudades como Las Vegas, Miami, Los Angeles, Marbella, Bahamas, San Barth, Dubai, donde el clima veraniego predomina el año entero y pasar de una estación a otra implica únicamente pasar de más calor a menos calor. Estos destinos altamente turísticos son populares el año entero, sea o no temporada veraniega. Además de los turistas, también cuentan con una población fija importante, por lo que las tiendas de las principales marcas de moda, necesitan tener siempre en sus estantes y percheros, prendas idóneas para  las altas temperaturas que se viven incluso durante el invierno.

Las colecciones cruceros en la actualidad están compuestas, por lo general, por prendas ligeras y variadas, propicias para todas las actividades que habitualmente se realizan durante los meses estivos. Predominan las prendas casuales, aunque también se incluyen prendas más elegantes para la noche. Desde shorts, caftanes, sandalias, trajes de baño, hasta frescos vestidos y trajes de fiesta. Los materiales predominantes son el algodón, el hilo, la seda, el jeans y la microfibra, todos ellos fáciles de empacar, ligeros y frescos.

Como dijimos anteriormente, el estilo marinero, inspirado en la temática náutica y en el glamour de los grandes yates y más elegantes cruceros y destinos de ultra mar son predominantes. También abundan los estampados florales inspirados en los trópicos y la pureza de los blancos y azules del Mediterráneo. Entre los accesorios que acompañan a las colecciones crucero, siempre se encuentran amplios sombreros, elegantes lentes de sol, bolsos playeros y hasta toallas para entregarse al sol con glamour. En esta edición les presentamos las principales Colecciones Crucero 2012.

Gucci: Frida Giannini apostó por los géneros metalizados, combinados con rayas en blanco y negro y detalles en animal print. Las rayas estilo marinero se combinan con estampados florales y búlgaros también en blanco y negro, generando un mix match de prints monocromáticos. En cuanto al animal print se le dice adiós al print de leopardo y se le da la bienvenida al print de cebra, que predomina en los bolsos y zapatos.

Chanel: Su colección presentada en el espléndido escenario de las Costa Azul en el exclusivo Hotel Eden-Roc du Cap, se inspira en la dolce vita que se vivía en el mediterráneo en los años 60. Karl Lagerfeld se inspiró en los personajes del jet set de aquella época, como Rita Hayworth y Aly Khan. Las combinaciones y contrastes en blanco y negro (emblemas de la maison) son los ejes de la colección. La gama cromática se enriquece con amarillos pasteles y lavandas. A los icónicos habituales trajes sastres y vestidos de Chanel acompañan elegantes palazos, superposiciones de chiffon y como único calzado una eclécticas botas bautizadas por Lagerfeld como Tango Thongs (Tangas Tango). Éstas son básicamente una mezcla de botas y ojotas.

Dior: Su colección crucero tiene un marcado aire retro de fines de los años 60 e inicios de los 70. Coloridos estampados geométricos, túnicas, sombreros de ala ancha, anteojos vintage, detalles en crochet, mini vestidos y collares voluminosos de aire étnico conforman la colección. Los volúmenes y colores son los ejes de esta colección. Entre los accesorios, además de los collares, destacan los enormes brazaletes transparentes y las hermosas sandalias y coloridas carteras.

Louis Vuitton: La colección es el producto de una colaboración entre Marc Jacobs, Julie Libran y la directora norteamericana y musa de Jacobs, Sofía Coppola.De hecho la colección tiene mucho del estilo de la joven directora, con atuendos de toques vintage pero que se mantienen actuales y modernos. Predominan los tonos oscuros, principalmente el negro, el gris y el azul marino, mezclados con accesorios en colores brillantes e intensos como el rojo, el verde y el índigo.

Yves Saint Laurent: Stefano Pilati presenta una intrigante mezcla de anclas, amapolas y estrellas rescatadas de los archivos de la maison. La referencia marinera se refleja en los estampados de anclas, nudos náuticos, botones dorados, blazers de marinero, pantalones anchos y las habituales franjas horizontales bicolores. El diseñador se inspiró en la colección inspirada en la temática náutica creada por Yves Saint Laurent en 1982, rindiéndole homenaje con esta colección crucero. Las anclas y estrellas fueron representadas en bordados, collares y estampados. Al blanco y negro, lo acompañaron los colores primarios: el azul, el amarillo y el rojo.

Oscar De La Renta: Con esta colección, el diseñador rinde un tributo al artista Pablo Picasso. Los estampados abstractos y geométricos reminiscentes al cubismo, poco habituales en De la Renta, predominaron en las prendas. El rojo y negro y los vestidos y trajes sastres también tuvieron protagonismo en la colección.

Cacho Falcón: Black & Light



Los años pasan muy rápido, pero en su veloz trayecto nos transforman, nos marcan. La obra de Cacho, así como su misma vida es un testimonio de ello. Cacho Falcón, decidió partir rumbo a Nueva York en 1997 con la intensión de estudiar administración de empresas. Pero, por las vueltas de la vida, hoy, más de diez años después, lo recibimos nuevamente en nuestro país convertido en un exitoso artista.

Sin lugar a dudas, la ciudad de Nueva York despertó e inquietó aquellos intereses artísticos que siempre tuvo en su interior. Esto daría lugar a que la carrera de administración sea suplantada por una en fotografía, seguida por una Licenciatura en Bellas Artes.

Tanto en el arte como en la vida cada evento está relacionado con otro anterior. El desarrollo de su tesis universitaria, lo llevaría a explorar una temática con la que se identificaría profundamente y que se involucraría intensamente con su obra. El proyecto final consistía en hacer un retrato de su vida. Cacho, convencido del hecho que la vestimenta es de por sí una forma de expresión personal, empezó a narrar su historia de vida, empezando por su remera, pasando por sus jeans hasta terminar en sus zapatos. Así Cacho comenzaría a desnudar su alma, irónicamente en aquellas prendas destinadas a cubrir su cuerpo.

Otros se prenderían a esta idea de vestir la vida de uno mismo. Esto llevó al desarrollo de una línea de artwear, que el artista caratularía como “Denim Terapéutico”. Gracias a esta línea en la que la indumentaria iba de mano con la expresión artística, Cacho empezó a escuchar las historias que otros querían compartir con él para que las plasmara en sus jeans. Este proceso lo acercaría enormemente a la interioridad de sus sujetos, haciéndole cómplice de sus secretos, intimidades, tristezas y alegrías, que luego serían reveladas y liberadas a través del arte.

Muy pronto se le acabaría el espacio donde escribir, mas no se le agotarían las cosas a expresar. Las narraciones de vida de Cacho fueron invadiendo otros soportes hasta llegar finalmente a aquel que lo enmarcaría como obra artística: el lienzo. Estos lienzos se poblaron no solo de sus propias narrativas, sino también de las historias de vida de amigos e incluso personas totalmente extrañas que se acercaban a él, movido por su obra, para encargarle el registro pictórico de sus vidas e historias personales.

¿Cómo catalogar a sus obras? Tal vez como retratos. Pero son mucho más que meros retratos. Son hojas de ruta que registran los trayectos de sus sujetos por los caminos de la vida. Será por esto que son tan impactantes, tan fuertes, que hasta nos mueven a sentir como si estuviésemos invadiendo el lienzo con nuestra mirada. Los relatos son tan personales, que generan en el espectador la sensación de que está trasgrediendo un espacio privado, compartiendo algo extremadamente íntimo.

Cacho Falcón, con sólo 33 años de edad, se ha ganado un bien merecido espacio en Nueva York, tras muchos años de trayectoria, participando  de importantísimos eventos por todo Estados Unidos y exhibiendo en varias muestras colectivas e individuales en el competitivo ambiente artístico de Nueva York.

Con su original y profuso estilo, pasaría de narrar su propia vida y la de sus amigos más cercanos, a retratar y vestir desnudando a celebridades como Beyonce, Michelle Obama, Carrie Underwood, Zachary Quinto, Josh Harnett, Daniela Urzi y Milagros Scmoll.

Ahora Cacho Falcón, se presenta por primera vez en su país, exhibiendo en Living Room, gracias al apoyo de Skip y Clear, su serie “Black & Light”, en la que juega con colores vivos, luces y negro, narrando distintas experiencias de vida a través de su arte.

¿Qué te llevó al arte?
Mi necesidad de expresar el proceso por el que estaba pasando. A falta de terapeuta, utilicé al lienzo como terapia.

¿Fue difícil dar tus primeros pasos justamente en la meca de los artistas contemporáneos, Nueva York?
Si tenés ganas nada es tan difícil, porque disfrutas de lo que haces. El secreto está en crear algo para vos y nadie más. Crear vos tus propias reglas y SENTIR ese proceso de creación. La gente ya se prende porque se conecta. Hay gente que no, pero eso no te tiene que importar en tu proceso de creación. Toda vez que vos estés conectado con tu obra, ya está. Esa conexión con tu proceso creativo es lo que te diferencia del resto.

¿Cómo es tu proceso creativo?
Entrevisto a mis sujetos, voy viendo sus fotos y luego juntas esas historias con las fotos creando un reflejo de su vida.

¿Tras tantos años desarrollando tu carrera en el extranjero, que significa para vos esta primera muestra individual en Paraguay?
Es importantísimo para mí poder compartir esto con mi familia y amigos pero más que nada con artistas que están en las mismas que yo. No es fácil ser artista. Sí, uno disfruta de lo que hace; pero al mismo tiempo, la inestabilidad monetaria por la que solemos atravesar los artistas, nos lleva a dudar de nosotros mismos y de la calidad de nuestro trabajo. Las cosas pasan si nos movemos. Yo por años estuve encerrado creando sin mostrar mi trabajo, pero una vez que lo mostré, la aceptación fue increíble. ¿Por qué? Porque compartí lo que creaba y le di la importancia a mi profesión.

Tengo entendido que cada cuadro tuyo relata una historia de vida. ¿Cómo va surgiendo esta narrativa?
Nace de la terapia que hice yo empezando con los jeans con historia. De ahí paso al lienzo. Básicamente me contás tu historia y yo la trazo en lienzo.

¿Cómo se dio el salto de la indumentaria al lienzo como soporte?
Me gusta el lienzo porque me da libertad de jugar más con otros medios. Aparte, la idea de tener colgado un cuadro que sea tu reflejo hace que reflexiones y tomes decisiones que pueden cambiar tu vida.

También veo que hubo un salto del monocromo al color. ¿No es así?
El color representa todo lo que nos ofrece la vida, el blanco y negro representa el no aprovechar lo que nos ofrece la vida.

Cuando te toca narrar una historia ajena y la gente literalmente desnuda sus vidas para que la retrates, me imagino que se produce un momento muy especial entre el artista y el sujeto. ¿Cómo es esta experiencia?
Obviamente crea un lazo que muchas veces termina en amistad. Me convierto en un confidente durante el proceso.

¿Tenés alguna obra especialmente significativa para vos?

La verdad que no. Todas son significativas para mí porque son parte de mi vida, literalmente.

¿Qué proyectos tenés para el 2012?
Empecé hace un año con mis clases de actuación. Seguiré con eso y el 2012 se viene con una fusión entre la pintura y la actuación.

¿Qué es el arte para vos?
Mi oxigeno.

A LA PLAYA CON GLAMOUR: TENDENCIAS EN TRAJES DE BAÑO


El verano ya está aquí y de su mano llegan las tan anheladas vacaciones. ¡Si su destino es la playa de seguro están igual de ansiosas por conocer las tendencias playeras para el verano 2012! Si bien las tendencias en materia de trajes de baño se mueven en ciclos mucho más lentos que las demás tendencias, siempre hay actualizaciones. Principalmente los trajes de baño se ven influenciados por las tendencias en materia de moda en general. Continúen leyendo para informarse sobre todos los estilos, materiales, colores y cortes que se verán este verano, para asegurarse que sus chapuzones en la playa los hagan con mucho estilo.

Inspiración Vintage: Hay una escena en la película de 1956 “Alta Sociedad”, en la que Grace Kelly, al borde de una piscina empuja un pequeño barquito. Lleva puesto una malla blanca de escote halter con una pequeña falda plisada. ¡Nunca una malla lució tan elegante! Inspírense en el estilo de Grace Kelly para estar a la última. Busquen dos piezas con culottes de cintura alta, mallas con escotes en forma de corazón o halter. ¡Apuesten por los estampados náuticos y las motas!

Volados y frunces:
Esta es una opción ultra femenina para destacarse en la playa. Opten por bikinis con volados ya sea en la parte superior o en la inferior. Asegúrense de llevar los volados en las zonas donde necesitan más volumen y evitarlos en aquellas donde no lo necesitan. También apuesten por las mallas con detalles drapeados y fruncidos. Se verán también mallas con volados en el escote o aplicados a manera de detalles. Eviten aquellas con excesivos volados para no lucir como una piñata.

Crochet: La inspiración años 70 es una de las principales tendencias de la temporada. Y como es de esperar, los trajes de baño también se vieron influenciados por ella. En los años 70 los bikinis, mallas y trikinis de crochet causaban furor. En el 2011 se verá un regreso triunfal de esta tendencia, convirtiéndose en una de las favoritas de la playa. Recuerden que el traje de baño en crochet, para ser perfecto, debe llamar la atención hacia las zonas más favorables de su cuerpo y disimular aquellas que lo son menos. La ventaja de los trajes de baño en crochet es que lucen fantástico tanto en la playa como fuera de ella, por lo que son ideales para llevarlos al atardecer combinados por ejemplo con algún pantalón blanco de corte recto o con shorts de jeans.
 
Color: Este verano apuesten por los colores de alto impacto como los tonos fucsia, corales y acqua. En los trajes de baño se verá la misma tendencia del “color block” o bloques de color, que se vio en las pasarelas. ¡Apuesten por las combinaciones más audaces y llamativas: fucsia y naranja, turquesa y rosa, verde y acqua! También se verán muchos colores flúor, ideales para resaltar el bronceado.
 
Estampados: Como ya lo hemos dicho, los trajes de baño se ven muy influenciados por las tendencias de la ropa de calle. Por lo tanto, en materia de estampado, esperen ver mucho animal print (sobre todo leopardo), muchas estampas florales (también con la tendencia de mix match), estampados geométricos (sobre todo de inspiración tribal) y las clásicas rayas en tonos náuticos (blanco, rojo, amarillo y azul marino). La nota ochentosa la darán los estampados fotográficos que también volverán esta temporada a la escena.
 
Como usar estas tendencias según su tipo de cuerpo:
Seamos francas, en materia de trajes de baño, la última palabra no la tienen las tendencias, sino nuestros cuerpos. Seguir ciegamente las tendencias, sin prestar atención a las fallas y limitaciones de nuestro cuerpo, puede tener consecuencias catastróficas a la hora de lucir glamorosa en la playa. Por este motivo, les presentamos además de esta guía de tendencias de trajes de baño, una pequeña guía para encontrar aquellas tendencias que mejor se adaptan a su figura.
 
Rellenitas: Abracen los estilos vintage para acentuar sus curvas y encontrar la cobertura necesaria para aquellas fallas que desean ocultar. Apuesten por las mallas enterizas de escote halter que son muy sentadoras y por los culottes, que son fantásticos a la hora de cubrir la tan odiosa celulitis de los glúteos.
 
Senos pequeños: Amíguense con los volados, optando por mallas y bikinis con volados en la parte superior. Éstos serán fantásticos a la hora de agregar volumen allí donde más lo necesitan. El efecto óptico será comparable al proporcionado por el mejor de los wonderbras. También pueden beneficiarse de los estilos vintage con rellenos en los pechos para generar curvas.

Senos grandes: Utilicen los volados en la parte inferior de sus trajes de baño o bikinis para balancear su figura. Los escotes halter también serán fantásticos para estilizarlas. Eviten los bikinis demasiado pequeños o sin el soporte necesario.

Piernas cortas: Para generar la ilusión de tener las piernas más largas válganse de un bikini con la parte superior estampada y una parte inferior lisa. Prefieran mallas y bikinis más cavados y eviten los culottes para no acortar su figura.

Figura tonificada:
Aprovechen los bikinis con tiras finas, los bikinis de crochet y los más sexy trikinis para lucir su figura. Estas tendencias son las que más piel dejan al descubierto, por lo que lucen mejor en cuerpos bien tonificados y armoniosos.