lunes, 6 de junio de 2011

JOSÉ LUIS ARDISSONE: EL PAPÁ DEL ARLEQUÍN



José Luis Ardissone no sólo es uno de los grandes nombres del teatro paraguayo, además de lucirse sobre las tablas, también ha sabido convertir al teatro en una actividad familiar. De hecho, el apellido Ardissone hoy es prácticamente sinónimo de teatro. Junto a su esposa Tessie decidieron lanzarse a perseguir el sueño de crear un espacio propio donde montar sus producciones; y así surge el Teatro Arlequín, un 3 de mayo de 1982. Sus cinco hijos, Alejandra, Irene, Fabrizio, Pablo y Bruno, desde pequeños supieron aportar su granito de arena, ayudando a sus padres, contribuyendo con su trabajo y talento sobre el escenario, en la producción teatral o detrás de las bambalinas del querido Teatro Arlequín. José Luis, junto a su hermosa y talentosa familia, ha hecho del teatro Arlequín un segundo hogar para toda la comunidad teatral.

¿Cómo te iniciaste en el mundo del teatro?
El patio de la escuela "Rca. Argentina" fue mi primer escenario, y  mi  primera actuación fue tragicómica. Era escolta de la bandera en la celebración del 14 de mayo cuando estaba en 1er. Grado. Al aparecer en  el improvisado escenario y ver a mi madre sentada en el patio de la
escuela, largué bandera y cintas, y salté del tablado corriendo a refugiarme en sus brazos. La carcajada de todos los chicos y de los padres que asistían al acto sólo contribuyó a que mi llanto fuera más profundo. Pero aprendí la lección; la siguiente vez, hacía de "rabanito"  en una ronda infantil y ya me porté con soltura cantando y bailando.  Pero mi gran rol de la infancia fue el del Mariscal López cuando, a los 8 años, mi maestra Juanita Ochoa, me hizo representar al héroe en la
 escenificación de "La noche antes" de Goicoechea Menéndez, y ya no en el  patio de la escuela, sino en el Teatro Municipal de Asunción.

 Pasaron muchos años y ya con el título de arquitecto me ofrecí a Teresita Torcida, integrante de  la compañía de comedias del ateneo paraguayo, como escenógrafo. No pensé que me fuera a hacer caso, pero a la semana me llamaba para tener una entrevista con Mario Prono y María Elena Sachero, directores de la compañía. Me ofrecieron realizar la escenografía de "Un rostro para Ana" de Mario Halley Mora en abril de 1970. Al año, con Teresita, Gustavo Calderini, Rafael Arriola, Clotilde Cabral y Mario Kravetz fundamos el grupo “Gente de Teatro". Allí, Mario, el director, me ofreció un papel en "La farsa del cajero que se fue hasta la esquina". Fue mi primer rol profesional, tuve excelentes críticas y a partir de entonces ya no me bajé más del escenario. Después vino el "Arlequín Teatro" y esta historia ya tiene 29 años de existencia continuada.

 ¿Tuvieron alguna influencia tus padres en tu amor por el teatro?
Desde muy niño mis padres me llevaron a ver obras de teatro y zarzuelas españolas. Cuando en la escuela me dieron ese rol del Mariscal López y al año siguiente el del general San Martín, mi madre y mi abuela cosieron y bordaron los uniformes de los próceres, mi padre fabricó con plomo las condecoraciones y los sables. Siempre apoyaron y alentaron ese entusiasmo mío hacia el teatro. Sin ese apoyo, tal vez mi vocación se hubiera diluido y yo hoy continuaría siendo solamente el arquitecto Ardissone.

¿Cómo se dio que tus hijos se fueran vinculando por su parte al mundo de las tablas?
 Prácticamente desde que nacieron vivieron en este mundo del teatro. Pablo nació dos días antes de mi primer estreno como escenógrafo, Alejandra e Irene tenían 4 y 3 años en ese momento. Cuando aprendieron a leer, estudiaban conmigo los parlamentos de las obras. Fabrizio nació un día antes del estreno de "Las mariposas son libres", y Bruno tenía 6 meses cuando inauguramos el Arlequín. Allí todos, las nenas ya adolescentes y los varones niñitos, pusieron su trabajo y su entusiasmo. Atendían el teléfono, barrían el escenario, y Bruno se sentaba en la primera fila de butacas en cada función y apenas tenía 1 año, quedándose quietito y callado mientras en el escenario "Bernarda Alba" levantaba amenazante su bastón. Era casi imposible que no se vincularan con la escena. Todos, menos Bruno, subieron al escenario, Irene y Fabricio por unos pocos años y Pablo y Alejandra son hoy actores de primer nivel. Bruno, se interesó en la administración del teatro y hoy ese factor fundamental de una empresa artística está en sus manos y en su cerebro.

Tu esposa Tessie también estuvo siempre muy vinculada a la producción teatral. ¿Cómo la recuerdan hoy en el Arlequín?
El apoyo de Tessie fue fundamental para que Arlequín naciera. Sin su solidaridad y su generosidad la empresa nunca hubiera visto la luz. Ella acompañó lo que entonces parecía una locura: tener  una sala de teatro propia. Ella dijo sí cuando yo invertí los ahorros de muchos años en ese sueño. Y después, mientras siguió a mi lado, no dejó nunca de ser la mano más pronta a solucionar problemas, a realizar vestuarios, a correr a buscar una silla que faltaba. Y sobre todo, no dejó nunca de acompañarme y darme su apoyo. Ella fue cofundadora del Arlequín, que hoy la recuerda con nostalgia y que valora toda su entrega.

¿Cómo se vive al teatro en tu familia?
El teatro es pan de cada día en mi familia. Alejandra, Pablo y Bruno, están conmigo, aportando su trabajo cada día. Hoy yo trato de apartarme cada vez más de las tareas cotidianas y sólo dirigir, actuar y escribir cuando puedo. Ellos han demostrado que pueden continuar la tarea con altura. Me siento muy feliz y orgulloso de que así sea y estoy seguro que pronto también algunos de mis nietos pasarán a integrarse al grupo. De hecho, varios de ellos ya dieron pasos en el escenario en varias obras.

¿Es difícil trabajar en familia?
Muchas veces discutimos, y como la sangre italiana corre por nuestras venas, las discusiones son en tono de ópera. Pero como lo que prima entre nosotros es el amor, al rato cae un aguacero, se diluyen las nubes, vuelve a salir el sol y todo sigue en ritmo de guarania.

 ¿Como es la relación padre/hijo cuando el vínculo sobre el escenario es el de padre director/ hijo actor?
Cuando me toca dirigirlos a Alejandra o a Pablo, la relación es totalmente profesional. No hago ninguna diferencia entre ellos y los demás integrantes del elenco. Si tengo que levantar la voz, lo hago por igual y ellos respetan esa posición con gran profesionalidad. Soy yo, el que se conmueve cuando veo cómo van creciendo actoralmente y como van modelando el talento que Dios les dio. Las ideas empresariales de Bruno, a veces chocan con mi formación de almacenero en administración. Pero voy entendiendo que los tiempos han cambiado y dejo que la vitalidad y energía de los jóvenes siga adelante.

¿Hubo alguna obra en la que trabajaron todos juntos sobre las tablas y tras bambalinas?
En casi todas las obras estamos juntos, no precisamente en el escenario, sino en toda la producción. Cuando nos toca estar a los tres en el escenario, somos actores que formamos parte de un elenco como lo son los otros compañeros. Claro que de pronto hay alguna obra especial que nos une más sentimentalmente, como fue con pablo en "La muerte de un viajante", con Alejandra en "Los hermanos queridos" con los dos juntos en "Reproches a la Putanesca" o en "Rey Lear".

¿Cuál fue la obra más significativa que hayas representado con tus hijos?
Si tengo que elegir una  me quedo con "Reproches a la Putanesca". La escribió Franklin rodríguez, uruguayo, especialmente para nosotros tres y en la obra yo era el padre que los invitaba a comer, tal como sucede en mi casa todos los domingos en que mis hijos, sus parejas , mis nietos y algunos amigos comparten la mesa que yo decoro y comen la comida que yo cocino.

Mirando atrás, ¿cuál considerás tu mayor satisfacción en estos 30 años dedicados al teatro?
Realmente son un poco más. Son ya 40 años que estoy profesionalmente dedicado al teatro. Creo que la mayor satisfacción es ver que el público nos acompaña, nos alienta, se emociona con las obras que hacemos. Es comprobar que fuera del país somos considerados y nos invitan a participar en festivales. Es saber que atrás de mi, está una familia dispuesta a seguir el mismo camino con el apoyo de compañeros que a lo largo de los años aportaron también su trabajo y su talento para
consolidar la institución que ,si bien la fundamos yo y mi familia, hoy es de toda la comunidad teatral.

¿Qué proyectos tienen previstos para este año?
Después de 39 años volveremos a montar "Las mariposas son libres", una deliciosa comedia de Leonard Gershe con la dirección de Pablo y la participación de Hernán Melgarejo, Pabla Thomen y Rosa Barrios. Digo después de 39 años, pues en 1972 la hicimos con el "Grupo Gente de Teatro" con Gustavo Calderini, Clotilde Cabral y Celia María Benítez. En agosto estrenamos una comedia musical de mi autoría con música de Jorge Garbett: "Paraíso de Mahoma- Las mujeres en la conquista", que relata, desde la fundación de Asunción hasta los años previos a la independencia, la labor de las mujeres, tanto indígenas, como mestizas, criollas y españolas en la formación de nuestra nacionalidad.

¿Cómo ves el futuro del Teatro Arlequín?
Creo que si la energía que yo puse en su creación, se prolonga en mis hijos, Arlequín tiene muchos años de vida fructífera por delante. No me caben dudas de que así será.

¿Crees que tus nietos seguirán vinculados al teatro?
A varios de ellos les entusiasma el escenario, tienen talento para estar allí arriba. Espero que también tengan constancia y trabajen para que esa vocación cristalice en actores de talento.

 ¿Podrías compartir con nosotros alguna anécdota graciosa que te haya tocado vivir con tus hijos sobre el escenario?
Tengo que nombrar de nuevo a "Reproches a la Putanesca". Yo cocinaba en serio en la escena, y los espaguetis eran después servidos en el almuerzo que compartíamos. Esta escena era siempre una improvisación, pues yo les servía poco y mi plato era el más grande. Las discusiones eran reales entonces: "¿por qué a mi tan poco?", "¡sólo eso!", "es que estás gordo". En fin, todo era como en los domingos de mi casa. Muy divertido y entrañable.

El rey de la casa: ¿qué clase de padre reina en tu hogar?



Padres, los hay de todos los tipos: gruñones, amorosos, modernos y tradicionales. Convengamos que los tipos de padres son tan variados como los tipos de madres. Pero si hay algo que todos tienen en común, es que todos ellos se creen los “reyes” de la casa.

En ocasión a los festejos del día del padre, y siempre fiel a mi aversión hacia las cursilerías, les presento algunos de los tipos de padres que reinan en sus casas. Ojalá que estas caricaturas les sirva para identificar al suyo y definir si se trata verdaderamente de un rey…. ¡o de un tirano!

El Padres Guardabosques: Durante toda la infancia de sus hijas, son los padres más protectores, cuidadosos y tiernos de la tierra. Pero cuando llega la adolescencia y sus princesitas empiezan a desarrollar algún asomo de curvas, se transforman en la peor pesadilla de sus princesas y, por añadidura, de los príncipes de éstas. ¡Los celos los consumen y ni siquiera se molestan en disimularlos! Cada vez que su hija se va de parranda saca un centímetro para medir el largo de su falda y aprobar o censurar su look. Si está muy escotada, con la panza al aire o con un vestido ceñido al cuerpo, más escandalizado que pa’í en misa negra, la manda directamente a la habitación para que “revise” su vestuario y se ponga algo más recatado. Lo más probable es que sus hijas salgan vestidas de la casa como monjas, obviamente llevando la mini y el top de cambio escondido en la cartera. Cuando los pretendientes de sus princesitas las visitan se pasan controlándolos sigilosamente como agentes de la CIA, llegando incluso a ponerse a limpiar frente a los nerviosos noviecitos su colección entera de escopetas. Si carecen de armas, las suplen con su mirada intimidante y constantes advertencias con vozarrón autoritario.

El  Papá Cool: Estos padres están a la última. Comparten con sus hijos su pasión por la moda, por la tecnología, por lo retro, por los videojuegos y la música. Hasta ahí todo bien. El único problema es que tarde o temprano su “buena onda” empieza a sacar de quicio a sus hijos. Cada vez que vienen de visita los amigos de sus hijos, el papá cool cree que vienen a visitarlo a él y los monopolizan charlando sobre el origen del trance, debatiendo sobre los mejores discos de Pink Floyd, comentando la última película de Tarantino e informándoles sobre las mejores aplicaciones para el iPhone. Lo que empezó siendo un padre canchero, se convierte en un papá intolerablemente denso. Al punto que los hijos se ven forzados a tener que ser ellos quienes fijen límites…. ¡Pero a sus viejos!

El Padre DT: Su condición de futbolero de corazón los hace amar a su club tanto como a sus hijos. Lo primero que hace al enterarse que va a ser papá es hacerle socio y comprarle una remerita de su club. Tampoco es de extrañar que llame a su primogénito Salvador en honor a Cabañas, José Luis en honor a Chilavert o Juan Ángel en honor a Napout.  Sus hijos tienen carnet de socio antes que cédula de identidad y probablemente aprendan a decir Cerro u Olimpia antes que papá. Su pasión casi obsesiva por el futbol no se acaba en el merchandising. Él sueña no sólo que sus hijos compartan su amor por su club, sino también que éstos algún día integren la albirroja, por lo que empieza a entrenarlos antes de que aprendan a caminar. 

El Padre Prusiano: Más mandón que sargentos de cuartel, a estos padres sólo le faltan las trompetas y el uniforme verde. Son estrictos, ultra conservadores, disciplinarios y amos y señores de todo lo que hay en la casa (personas incluidas). Su casa se rige por un estricto orden militar donde todo está sujeto a un horario inquebrantable y a una autoridad incuestionable. En el escalafón de mando familiar el papá prusiano es siempre el General del Ejército, la madre la Coronela y los hijos los cadetes. No duda en castigar a cualquier hijo que ose salir de la fila, alterar el orden  o desafiar su autoridad. No es dado a la conversación ya que en vez de hablar, manda y en vez de retar, ladra. Es todo trabajo y nada de ocio y sostiene que el relajamiento y la recreación son para los haraganes y zánganos. Las cosas que más le sacan de quicio son la pereza, la insolencia, los zurdos y los pelilarguis. 

El Papás Pachá: Es el polo opuesto del padre prusiano. Se olvida de todo, es fresco, impuntual y nunca se puede contar con él para nada. Es de los que se levantan a las 10 de la mañana y le gritan a sus hijos: “¡Apúrense que van a llagar tarde al colegioooo!”. El  muy kaigué trata a sus hijos como sus ordenanzas personales, pidiéndoles que le acerquen el control remoto o le traigan la cerveza de la heladera. Si bien llega tarde a todos los actos del colegio, jamás se pierde sus partiditos de futbol con los cuates. Este tipo de padres son más hijos que padres, y generalmente sus hijos (notoriamente más responsables que ellos) son quienes tiene que recordarles los compromisos, sacarlos de sus apuros y encontrarles hasta el celular que dejaron por distraídos dentro de la heladera….obviamente junto a la cerveza.

El Padre Quisquilloso: Ama criticar tanto como ama corregir, haciendo visible hasta las más pequeñas equivocaciones. Su perfeccionismo no se agota en su persona, extendiéndose hacia lo que espera de su esposa e hijos. Este tipo de padres son doctorcitos todólogos absolutamente convencidos de que ellos saben hacerlo todo mejor. Como nunca está satisfecho, adquiere el hábito de plaguearse más que su esposa (quien vale la pena aclarar, ¡tiene todo el derecho de hacerlo!). Siempre está a la defensiva y siempre cree que tienen la razón. Pero sin lugar a dudas, lo más tedioso de estos padres son sus sermones. Sieeempre tienen una lección para cada ocasión. Cada vez que empiezan con algunos de sus interminables sermones magistrales sus hijos sienten ganas de gritarles: “¡Ovaleemaa!!

El Padre Ausente No lleva a sus hijos a la escuela, ni conoce el nombre de la maestra. Lo más probable es que los compañeritos de sus hijos lo conozcan recién el día de su colación de sexto curso. Su nivel de colaboración en la casa es absolutamente nulo: no cocina, no lava, no plancha, no cambia pañales, no barre, no choferea. ¡Nada de nada! Como está convencido que la función paternal es únicamente servir de chequera, se limita a proveer y probablemente sus hijos terminen viéndolo con cara de banco. Su lema: “Yo cumplo con mantenerlos y que su mamá los críe”. Es el típico ejecutivo workaholic que vive por y para el trabajo. Como trabajan 17 horas de lunes a sábado, pueden pasar meses enteros sin verles la cara a sus hijos, por lo que terminan regalándole una Barbie a su hija por sus 16 convencido de que cumplía 8.

El Papá Fanático: Sus hijos son su mundo y el orgullo excesivo que siente por ellos los lleva a convertirse en una especie de chirolero obsesivo. Se pasa mandando fotos de sus hijos de mil quinientos KB por mail a todos sus amigos y conocidos, se pelea con los árbitros en los intercolegiales de sus hijos por ciego y con sus maestras cuando les ponen malas notas. Como los portarretratos le quedan cortos, tiene en su haber cuanto objeto pueda llevar el rostro de sus preciosos hijos: remeras, tazas, protectores de pantalla, alfombras, mouse pads, toallas, almohadones, sábanas, llaveros y hasta tatuajes en su piel con sus caritas. Este tipo de padres no son tan tediosos para sus hijos como lo son para los prójimos que tienen que escucharlos hablar una y otra vez de los innumerables talentos de sus hijos. Cada vez que llega a la reunión de padres del colegio todo el mundo huye por sus vidas para evitar escucharlo. Pero esto no lo desalienta. Si no encuentra a ningún conocido con quien compartir las proezas y hazañas de sus brillantes criaturas, no dudará en compartirlas con algún desconocido desprevenido.

El Papá Migraña: Vive enojado o de mal humor, a tal punto que sus hijos lo llaman “nube negra”. Cuando amanece piré vai, remata su mala onda con sus hijos y es tan cascarrabias y gruñón, que cuando está de luna o hay viento norte, sus hijos prefieren ponerse a estudiar las tablas de multiplicación por moto propio con tal de evitarlo. 

El Viejo Verde: Sus hijos lo llaman viejo, ¡pero por verde! Este tipo de padres en plena crisis de la mediana edad son la peor pesadilla de todo hijo, ¡y ni que hablar de las HIJAS! Se ponen viscos cada vez que pasa una chica y cuando alguien despierta verdaderamente su interés (algo MUY frecuente) no dudan en relojearla, piropearla y ponerse a flirtear descaradamente frente a sus muy espantados hijos, quienes para el padre en ese momento son invisibles.  Pero definitivamente lo peor de estos padres, son las oportunistas madrastras wannabes de 18 años que los rodean.

El Papá Tacaño: Su lema de cabecera es “Sólo dar lo Justo y necesario”. Cuentan hasta las moneditas de 50 Gs y hacen pasar papelones a sus hijos con las cosas que reciclan. ¡Pueden incluso llegar al extremo de reciclar hilo dental para hacer economía! Viven quejándose de la inflación, de los precios absurdos y criticando el “tren de vida irrealista” de su esposa y el consumismo de sus hijos adolescentes. Para ellos la palabra “shopping” es un sacrilegio y su palabra preferida es “ahorro”. Cuando sus hijos empiezan adolescentes empiezan a salir de noche, con suerte le sueltan 20.000 Gs, ¡advirtiéndoles de no gastar demasiado e indicándoles que traigan vuelto! Los prójimos terminan la noche chupando hielo para calmar la sed, para poder traer algo de vuelto cuando regresen a su casa. ¡Caso contrario, tienen asegurados que arderá Troya por su despilfarro!

El padre Buenudo: Este papá buenazo y confiado da todo a sus hijos y cree en todas y cada una de sus más patéticas excusas. Ellos tienen clarito que usando las palabras convenientes en el tiempo conveniente podrían conseguir lo que querían y convencerlo de cualquier cosa. Si su  hijo se gasta toda la mensualidad en farra, ni su cara de trasnochado hará dudar al padre buenudo de la veracidad del cuento chino de que el perro se comió su billetera! Este tipo de padres peca por bonachón y crédulo y termina convirtiéndose en la víctima eterna de sus hijos.

martes, 17 de mayo de 2011

Ágoras Posibles

Los shoppings surgen en Latinoamérica en la década del ‘70 y se tornan paulatinamente templos de la circulación cívica pública. Son las nuevas plazas, guardando las distancias necesarias, puesto que están dirigidos de manera específica al consumo y la distracción, ya sin el carácter de “ágora” o espacio cívico de discusión que tenían los antiguos mercados y plazas. De cualquier modo, se trata de espacios importantes: los más concurridos y ocupados de las ciudades modernas.

Aprovechando este nuevo fenómeno, y en pos de un objetivo básicamente comercial, aunque sin desdeñar los aspectos estrictamente culturales que llevan a una persona a dedicarse al arte, en noviembre de 1996, inauguré un espacio de exhibición en el Mariscal López Shopping para ofrecer a las personas un contacto más cercano con las obras de arte.

Aquí, en el centro de la sede paradigmática del mercado desarrollamos también experiencias que significan contrapuntos y crean un lugar de intersección entre propuesta artística y objeto de venta para ello contamos con el espacio denominado “Paseo de las Artes” (en la planta baja del shopping) que es el lugar ideal para las muestras de arte.

A título ilustrativo tendremos en este tiempo la propuesta de dibujos del artista Tony Roberto, las pinturas de Sebastián Boesmi, quien trabaja y reside actualmente en Barcelona y los trabajos de Félix Toranzos, artista ya consagrado pero en permanente renovación de lenguaje y soporte.
Verónica Torres

TONI ROBERTO

Salvador Roberto Godoy, nació en Asunción y pertenece al primer grupo de “Educación por el Arte” implementado por primera vez en el Paraguay a mediados de los ‘70 en el Colegio Cristo Rey por la profesora Olga Blinder. En 1979 obtiene la Mención especial del jurado, presidido por el Prof. Osvaldo González Real en el concurso de dibujo para niños organizado por las Líneas Aéreas Alemanas, para Latinoamérica. Entre 1980 y 1986 realiza talleres de diseño y color con los maestros Livio Abramo y Edith Jiménez; talleres de Historia del Arte con el Prof. Miguel Ángel Fernández en el Centro de Estudios Brasileños. También realiza talleres de “Apreciación de la Instalación” con el artista brasileño Nuno Ramos y de Historia del Arte con Dorotea Willert, directora del Museo de Badem Baden, con quien realiza el proyecto “Paseos Culturales Asuncenos” en 1993.

En el 2003 obtiene el Segundo Premio Anual "Comité Olímpico Paraguayo", para las Olimpiadas de Atenas 2004. En el 2005 es convocado por la cineasta Paz Encina para graficar la película "Hamaca Paraguaya", para la cual realizó una serie de 18 dibujos. Al año siguiente es seleccionado por la Embajada del Brasil para clasificar el archivo del taller de grabado "Julián de la Herrería" y realizar la selección, exposición y el libro "50 años del grabado en el Paraguay"1956-2006. Su obra integra las colecciones del: Hotel Sheraton, Comité Olímpico Paraguayo, Museo Paraguayo de Arte Contemporáneo, El Cabildo; así como varias colecciones privadas del Paraguay, Uruguay, Brasil, Argentina, EE.UU. e Italia. Es además columnista invitado del Correo Semanal de Diario Ultima Hora.

Su obra más reciente, “Líneas en el bicentenario”, parte de una convocatoria de Verónica Torres Colección de Arte, con la idea de hacer un “racconto” de la historia de los doscientos años a partir de la simple línea. Los dibujos estarán expuestos en unas largas mesas en el “Paseo de las Artes” del Mariscal López Shopping, con un recorrido total de 20 metros. “Líneas en el Bicentenario” es una interpretación muy personal de los doscientos años, no es una historia lineal, no pretende contar ninguna historia conocida, sino partir de la experiencia del artista con el dibujo y su investigación de la línea.

En esta historia narrada por el artista a través de la línea, se entrecruzan casas coloniales como la Casa de la Independencia, señores y personajes del siglo XIX con automóviles futuristas, casas de Pindú de los años 70 o de arquitectura moderna “cincuentosa” del Arq. Natalio Bareiro. Con su obra el artista busca remover el pensamiento de las personas y que cada uno haga su historia propia, muy personal, de la historia colectiva. A estos dibujos siempre acompañan al pié textos históricos que también se entrecruzan sin lógica alguna, a la manera de cuentos personales. El artista recalca: “Sólo pretendo contar mi visión con una simple tira de papel ayudado por una plumilla antigua y por litros de tinta y seguir demostrando que el dibujo da para mucho más si buscamos formas nuevas no repetidas.”

SEBASTIÁN BOESMI

Nació en la ciudad de Salta, Argentina, el 22 de diciembre de 1980 y reside en Asunción, Paraguay desde 1983. Su naturaleza creativa lo llevó inicialmente a la Facultad de Arquitectura, carrera que en el 2003 cambió por las Artes Plástica ingresando en la Facultad de Arquitectura y Diseño - Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de Asunción. Persiguiendo su vocación artística, participó de diversos cursos de Xilografía, Arte Digital, Pintura y Diseño en Asunción, Buenos Aires, Nueva York, Paris y Barcelona. En 2008 recibió el “Premio Henri Matisse” y expuso en Paris, en la Galería “Hebert Art Contemporain”.

Empezó a exponer en exposiciones colectivas a partir del 2000 y en 2007 concreto su primera exposición individual, en la “Galería Casa Mayor”, organizada por “Verónica Torres Colección de Arte”, galería que desde aquel entonces mantiene un seguimiento de la producción del artista y recibe obras novísimas producidas actualmente en Europa.

Recientemente fue seleccionado en el XXXVII Premio Bancaja de Pintura, Escultura y Arte Digital. Dicha selección será presentada en los meses de julio y agosto de 2011 el Instituto Valenciano de Arte Moderno IVAM. Ser seleccionado por esta convocatoria resulta muy importante ya que se presentaron muchos artistas de todo el mundo y sólo eligieron 28 artistas en mi categoría que es pintura. Actualmente sus obras integran colecciones privadas en Asunción, Buenos Aires, México, EE.UU., Colombia, Italia, Suiza, Francia y España.

En las obras expuestas actualmente en la colección de Verónica Torres, el artista destaca los aspectos formales de volver a lo pictórico, investigar y fomentar la relación entre los artistas con los que trabajó en el atelier; con la creencia de que el arte es un estado de encuentro, de comunicación, y que el dialogo entre los artistas es sumamente importante. En las obras se puede apreciar como las diferentes influencias se transforman en nuevas formas, en nuevas propuestas. Al respecto, el artista sostiene: “A veces está bien imaginar cosas, pero a veces no. Creo que el arte no se enseña, se imagina y se transforma.”

FELIX TORANZOS

Nació en Asunción, Paraguay en 1962. Artista plástico, arquitecto, diseñador gráfico, escenógrafo. Realizó estudios de Artes Plásticas en la Escuela de Bellas Artes y en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Asunción. Dictó clases de dibujo y pintura en los Talleres del Centro de Artes Visuales. Su obra forma parte del acervo del Museo Paraguayo de Arte Contemporáneo del Centro de Artes Visuales. Integra además la colección del Museo de Arte de las Américas de la Organización de los Estados Americanos, Washington.

Desde 1979 se exponen sus trabajos en numerosas exposiciones colectivas e individuales organizadas por diversas galerías y centros de arte de Asunción y el extranjero. En 1998 recibe el premio “Pedro Agüero”, por su trayectoria artística y en el año 2003 el Primer Premio del concurso “Expresión” organizado por Fuschia.

Participó en diversas Bienales de Arte, tales como las de: 9na. Exposición Internacional de Dibujo, Museo de Arte Moderno, Rijeka, Yugoslavia; 1ra. Bienal Latinoamericana de Arte sobre papel, Buenos Aires, Argentina; 19na. Bienal Internacional de Arte de Sao Paulo, Brasil; 5ta. Bienal del Retrato, Tuzla, Yugoslavia; 1ra. Bienal de Arte Joven, Buenos Aires. Argentina; Ferias Internacionales de Lima, Perú; 1ra. Bienal de Arte del Mercosur, Porto Alegre, Brasil; II y IV Bienal de Cuenca, Ecuador.

Las obras que presenta actualmente se refiere a temas de tres escenas de la vida de Cristo: La Última Cena, La Crucifixión y El descendimiento de la Cruz. Éstas pertenecen a una nueva serie próxima a exponerse en la galería Casa Mayor. Las dos obras expuestas en el Paseo de las Artes del Mariscal López Shopping pertenecen a esta serie. Una titulada "Miro al Cielo" y la otra "Descendimiento", fueron inspiradas en obras de maestros clásicos de la pintura. Ambas están elaboradas en la técnica del grafito y pintura acrílica y tienen una medida de 1.50 x 1.50 mts.

Verónica Torres Colección de Arte
Mariscal López Shopping, planta baja, local 26
Tel. 608 512

ENTREVISTA PING PONG: JAVIER SAIACH Y CARLOS BURRÓ


En esta edición les presentamos a dos talentosísimos diseñadores nacionales: Javier Saiach y Carlos Burró. Javier Saiach tiene una trayectoria de más de diez años en el mundo de la moda, durante los cuales ha vestido a figuras como Araceli González, Mirtha Legrand y Andrea Frigerio , ha estado presente en las mejores pasarelas de México, Argentina, Uruguay y Paraguay y ha sido el protagonista de varios especiales para E! Entertainment Television y Fashion TV. Por su parte, Carlos Burró se formó en el prestigioso Instituto Marangoni de Milán, Italia y desde su regreso al Paraguay en el 2009 se ha lucido en las pasarelas nacionales, convirtiéndose en toda una promesa de la moda paraguaya.

Tras una divertida sesión fotográfica y unas copitas de vino, accedieron a seguir la consigna: divertirnos con su habitual ingenio y las respuestas más delirantes y sin tapujos, contestando a cada una de nuestras preguntas con mucho humor y altas dosis de ironía.

¿A qué ícono de la moda le gustaría vestir y qué le pondrían?
Javier: A Rita Hayworth. Le pondría unos palazos bien anchos, una camisa blanca tipo smoking y un abrigo de armiño… ¡una Gilda del 2011!
Carlos: A la Marquesa Casati. Le pondría un vestido de brocatto carmesí.

¿Qué personaje imaginario elegirías para protagonizar tu campaña?
Javier: ¡A Tinkerbelle porque es una yegua pocket y a Jessica Rabbit que es una chica re Saiach!
Carlos: ¡A Maléfica, la mala de la Bella Durmiente!

¿Pieles, sí o no?
Javier: Pieles siempre y jamás sintéticas. ¡Quiero que Cruella De Vil quede básica!
Carlos: Sí, ¡la de todas las modelos que posaron para PETA! ¡Ja ja ja!

¿Puede una bisutería suplir a un diamante?
Javier: ¿Me estás cargando? ¡Supongo que es una broma de mal gusto!
Carlos: Sólo en un dedo de clase media…

¿Flores y bombones o diamantes y descapotables?
Javier: ¡Todos! ¿Por qué no? ¡Me lo merezco!
Carlos: Los bombones engordan. Las flores se marchitan. Los descapotables pasan de moda… ¡Los diamantes son eternos!

¿Qué material imposible usarían para hacer un vestido?
Javier: Tul fabricado con pétalos de rosas y bordado con mariposas aleteantes.
Carlos: ¡Para mí el poliéster sería lo impensable!

¿Qué debe tener toda mujer elegante en su ropero?
Javier: Joyas, pieles, un maxi vestido negro, un vestido de cóctel con mucho brillo, un zapato nude, un maxi bolso, una Birkin de Hermés, una camisa blanca mangas largas y ropas en tonos básicos como el negro, el camel, beige y un toque de animal print.
Carlos: Un vestido negro que calce perfecto, una camisa blanca de buen material, un collar de perlas y un buen abrigo de piel.

¿Sobriedad o Exuberancia?
Javier: ¿Me repite la pregunta por favor? ¿Qué es la sobriedad? ¡La exuberancia obviamente es lo que mueve mis sentimientos hacia la moda!
Carlos: Depende exclusivamente de la percha. Creo que una mujer puede ser exuberante sin ser vulgar, así como puede ser sobria sin ser aburrida.

¿Cómo es tu clienta ideal?
Carlos: ¡Rica!
Javier: ¡Muy rica!

¿Cuáles son tus caprichos?
Carlos: ¡Ay, tengo tantos que me ponés en un aprieto! Me gusta el buen cristal, el buen vino, la buena mesa, poder oler gardenias y disfrutar de una noche estrellada cualquier día del año.
Javier: Viajes a destinos nuevos, tener siempre flores naturales y frescas en mi casa y tener una cantidad absurda de relojes a pesar de que ni siquiera me importa la hora.

¿Qué es la moda para vos?
Javier: Es una forma caprichosa de mostrarse ante la gente, a veces obsesiva y otras insolente.
Carlos: Para mí lo es todo. Es el último pensamiento que tengo antes de dormir y el primero cuando me despierto. Un mecanismo de defensa y un lujo lleno de disfrute.

¿A quién no le vestirías ni aunque te pagara un millón de dólares?
Carlos: ¡Uf, tengo una lista tan larga! Esposas de políticos, modelos cachaqueras y amantes oportunistas.
Javier: Ni a Kelly Osbourne ni a la Duquesa de Alba.

¿Qué es lo peor que te dijo alguna vez una clienta?
Javier: “No importa, prefiero el sintético… pero hacéme descuento.”
Carlos: Una clienta gordita que me decía que la ropa le dejaba gorda. Le quería contestar: “Te equivocaste de Carlos. No soy Carlos Bacchetta, soy Carlos Burró. No soy cirujano plástico, soy diseñador. ¡No te puedo hacer una lipo, sólo puedo hacerte un vestido!”

¿Cuáles son los complejos y las manías que suelen encontrar en las mujeres a la hora de vestirlas?
Javier: Las mujeres de medidas casi perfectas encuentran defectos que no tienen y muchas otras no se ubican en cuanto a edad, peso, ni gusto.
Carlos: Creen en miles de mitos. Que el recogido avejenta. No avejenta, lo que avejenta es el sol. Que la ropa ajustada deja más flaca. No adelgaza, hay que saber embocarle al talle. Que el maquillaje cargado favorece. ¡Es una máscara lapidaria!

¿Cuáles consideran los mayores pecados de las paraguayas a la hora de arreglarse para una fiesta y que consejos les darían?
Javier: El exceso de maquillaje. ¿Acaso no saben que lo natural está de moda? La cantidad de espray que usan en el cabello. ¡Les diría que paren de dañar tanto al ozono! El abuso de los escotes y de las ropas ajustadas. ¡Hace siglos que lo oversize está de moda y todavía no se enteraron!
Carlos: El exceso en el arreglo. Demasiado pelo, demasiado maquillaje, ¡demasiado brillo, con demasiado TODO! Les aconsejaría que acerquen todo lo posible el color de pelo a su color natural, que dejen de embustirse tanto, que no se aparten de las fibras naturales y que antes de salir de la casa se saquen una capa de maquillaje.

¿Qué comprarían en el Mariscal López Shopping de tener a su disposición fondos ilimitados para darse el atracón de compra de sus vidas?
Javier: Joyas de Chopard de Vendome Center y vajilla de Tiffany de Nueva Americana. Todos los modelos nuevos de Nike y el auto del Club M.
Carlos: Vaciaría Della Poletti, luego me compraría todas las biografías interesantes que encuentre en Quijote, y por último me compraría el carrusel del Mariscal Play para ponerlo en mi patio.

¿Qué admiran del estilo del otro?
Javier: A mí me gusta mucho el toque moderno de Carlos. Las nuevas combinaciones de colores y los metros de género que usa para lograr ese dramatismo que le da a cada look.
Carlos: Creo que Javier es uno de los pocos que puede componer con brillos, color y textura un vestido dramáticamente lujoso. ¡Admiro el dominio que tiene del exceso!

FUNDACIÓN MIGLIORISI

La Fundación Ricardo Migliorisi es un emprendimiento del renombrado artista paraguayo, quien, no contento con su propio legado pictórico, tomó la iniciativa de abrir al público sus diversas colecciones de arte reunidas de manera privada a lo largo de su carrera. Las colecciones que constituyen el acervo de este nuevo museo han sido integralmente donadas por el artista a la Fundación con el objetivo de exponerlas al público local y de los visitantes extranjeros.

Las mismas se encuentran albergadas en el museo de la Fundación Migliorisi, un edificio de 400 metros cuadrados, con salas de exposición, depósito y un auditorio multiuso. Este museo, sede de la fundación y base de sus colecciones, se encuentra ubicado de manera contigua al Centro de Artes Visuales/Museo del Barro.

Además del museo, el programa de la Fundación Migliorisi se completa con tareas de preservación, difusión y promoción del arte a través de exposiciones temporales, conferencias, cursos y seminarios sobre arte.

Para el artista, la Fundación Migliorisi es por sobre todo un legado, un salvataje de piezas que se podrían haber ido del país y que preservadas en las colecciones de la Fundación, constituyen un aporte de suma importancia para el patrimonio cultural del Paraguay y enriquecen la institucionalidad museal de nuestro país.

¿Cómo surge la Fundación Migliorisi?
"La Fundación Migliorisi, Colecciones de Arte", surge a partir de acervo que fui haciendo a lo largo de los años, de imágenes religiosas tanto jesuíticas como populares y franciscanas; pertenecientes a los siglos XVIII, XIX y XX. Además de pinturas, grabados y dibujos tanto de mi autoría, como de artistas extranjeros. Hay que recalcar también que además de tejidos antiguos de otros países la colección se fue engrosando con un enorme lote de joyería paraguaya, tanto del siglo XVIII, XIX y XX. La idea fue siempre la de salvaguardar estas piezas, de exponerlas en el país, y evitar su venta en mercados de otros países.

¿Cuáles son las metas de la Fundación?
La meta de la Fundación, como decía, más arriba, es de exhibir todas estas colecciones dejando así, un legado para el país y para las generaciones del futuro. Es también nuestro objetivo exponer obras de artistas contemporáneos tanto del Paraguay como del extranjero. De hecho, se han estado exhibiendo exposiciones de artistas de muchos países, tanto pinturas, dibujos, instalaciones y de video arte. Muchas de estas exposiciones se han exhibido en conjunto con el Centro de Artes Visuales, Museo del Barro.

¿Qué Proyectos tienen previstos para este año?
Proyectos hay muchos, esta es la segunda exhibición que se hace con respecto al año 2011. Son dos muestras a la vez; una de la proyección de 14 libros digitalizados de dibujos de mi autoría y al mismo tiempo, el lanzamiento de tres neceseres de PONDS, con imágenes de un cuadro mío creado especialmente. En este caso, es un homenaje a la mujer y más concretamente al Día de la Madre.

¿Cómo celebra la Fundación Migliorisi el Bicentenario?
La Fundación Migliorisi está abocada a la celebración del Bicentenario con una muestra muy especial de joyería paraguaya. Es decir, un dialogo con la joyería tradicional y la joyería contemporánea realizada por Fiorella Galli, quien sigue la tradicional técnica de nuestra joyería con diseños más contemporáneos.

¿Cómo se puede ayudar a la Fundación Migliorisi?
Bueno, ese es un tema bien difícil, sobre todo en nuestro medio. Si bien empresas como UNILEVER e ITAU, se han acercado a nuestro museo con la inquietud de ayudar a las distintas expresiones de arte y de hecho están colaborando con la Fundación, ojala otras empresas sientan la sensibilidad y necesidad de colaborar con este sueño que es la Fundación Migliorisi.

Quiero agradecer a la gente que dona su tiempo y colabora con esta causa que es preservar el arte nacional y dejar así un legado importante. Gracias también al Senado de la Republica que colabora con nuestro sueño.

domingo, 8 de mayo de 2011

Louis Pasteur: El padre de la enología




“Hay más filosofía y sabiduría en una botella de vino que en todos los libros.”

- Louis Pasteur

Al pedir una copa de vino, muchos ignoramos todo el trasfondo que se esconde detrás del proceso que involucra producir una buena botella de vino; pormenores como la temperatura, el maritaje, la cepa y las cualidades visuales, olfativas y gustativas que envuelven a este brebaje tan noble. Louis Pasteur sabía que detrás del vino existía una tradición milenaria, una alquimia de aromas y sabores que llenaba a cada copa de cultura, historia, filosofía y sabiduría. De hecho, el padre de la microbiología también podría ser llamado el padre de la enología, pues la publi¬cación de su libro “Etudes sur le vin” (Estudios sobre el vino), en 1866, revo¬lucionó la forma de hacer vino en el mundo.

El gran químico, Louis Pasteur nació un 27 de diciembre de 1822 en Dole, Francia. Sus descubrimientos tuvieron enorme importancia en diversos campos de las ciencias naturales, sobre todo en la química y microbiología y por supuesto también en el área que nos compete: la gastronomía y la enología. A él se debe la técnica conocida como pasteurización. De seguro la mayoría de ustedes ya lo conoce por el proceso de pasteurización de la leche, pero tal vez ignoran que la pasteurización se aplicó primero al vino y a la cerveza.

Para los 34 años, Pasteur ya había obtenido un doctorado en química y una cátedra en la Universidad de Lille. En 1856, M. Bigo, padre de uno de sus alumnos y dueño de una destiladora de alcohol local, se dirigió a él para que lo ayudase a resolver un problema que dificultaba la obtención de sus productos. El proceso involucraba la fermentación de la remolacha para producir alcohol etílico, pero frecuentemente el contenido de los recipientes se agriaba y en lugar de alcohol, se obtenía una sustancia parecida a la leche agria. Al solicitarle Bigo que investigara el caso, Pasteur, como todo buen francés amante de las bebidas, accedió encantado. Primero, analizó químicamente el contenido agrio de los recipientes y concluyó que contenían una considerable cantidad de ácido láctico en lugar de alcohol. Después, comparando los sedimentos de diferentes recipientes, con la ayuda de un microscopio, observó que en aquellos donde había ocurrido la fermentación alcohólica se veía una gran cantidad de levaduras, mientras que en las que había ácido láctico se veían “glóbulos mucho más pequeños que los de la levadura”. Este hallazgo indicaba que se encontraba frente a dos tipos de fermentaciones (en este caso alcohólica y láctica), que involucraban a dos tipos de microorganismos (levaduras y bacterias, respectivamente). En los años siguientes, Pasteur identificó y aisló los microorganismos responsables de la fermentación en la producción del vino, cerveza y vinagre.

El descubrimiento de la fermentación por Luis Pasteur representó un paso gigante para la ciencia. En esa época, aunque reconocían la presencia de levaduras en la fermentación alcohólica, las consideraban productos o catalizadores de la fermentación. Pasteur demostró, nada más ni nada menos, que las levaduras eran la causa de la fermentación en condiciones anaeróbicas (con baja concentración de oxígeno). El papel del oxigeno no fue descubierto hasta 1863, cuando Napoleón III pidió a Louis Pasteur, que averiguase por qué tantos vinos se deterioraba en su camino hacia el consumidor, con grave perjuicio para el comercio francés.

Estudiando las enfermedades del vino y la cerveza, Pasteur demuestra que los hongos de los vinos, siempre presentes, son los causantes de la fermentación acética, que se produce cuando el vino entra en un contacto excesivo con el aire, permitiendo el desarrollo de la bacteria del vinagre (acetobacter), responsable de malograr la formación y conservación del vino. Por otra parte, descubrió que son muy pequeñas las cantidades de oxigeno que producen la maduración de los vinos, que la acción del oxigeno no es brusca sino gradual, y que en una botella de vino hay disuelta suficiente cantidad de oxigeno como para desencadenar un proceso de envejecimiento que dure años.

Pasteur demostró también, al guardar vino herméticamente en tubos de ensayo alternativamente llenos y semillenos, que el oxigeno en el aire del tubo semilleno causaba en pocas semanas el mismo sedimento que se encuentra en las botellas muy viejas, que desteñía al vino tinto y que oscurecía al vino blanco, afectando a su color exactamente como lo hace una edad muy avanzada.

Pasteur averiguo también que incluso el vino cuidadosamente aislado del aire tiene oportunidades para absorber oxigeno, por ejemplo, cuando es trasegado de una barrica a otra o a través de los poros de la madera.

Estas investigaciones aplicadas al vino, estos primeros descubrimientos y deducciones, ampliamente conocidos hoy día, constituyeron el punto de partida de la enología como ciencia del vino. Utilizó un nuevo método para eliminar los microorganismos que pueden degradar al vino, la cerveza o la leche, después de encerrar el líquido en cubas bien selladas y elevando su temperatura durante un tiempo corto. Descubrió que si se calienta el vino durante un minuto con la botella cerrada (69-75°C), se evita su descomposición. A pesar del rechazo inicial de la industria ante la idea de calentar vino, un experimento controlado con lotes de vino calentado y sin calentar demostró la efectividad del procedimiento. Había nacido la pasteurización, el proceso que actualmente garantiza la seguridad de numerosos productos alimenticios del mundo. Gracias a este procedimiento ideado por Pasteur, no solo consumimos productos más saludables, sino también se los puede conservar por mayor tiempo.

El mismo Pasteur decía que “el vino es el más saludable e higiénico de los brebajes” y gracias a él, lo fue aún más. La próxima vez que se encuentre frente a una copa de un buen vino añejado, disfrútela, pero no sin antes elevarla ofreciendo un brindis por Pasteur, responsable de que la “delicada poesía de su sabor ” haya llegado en tan buen estado a su copa.

miércoles, 27 de abril de 2011

Moda infantil: Grandes diseñadores, Tallas pequeñas



La moda infantil es uno de los ramos de la moda que más ha crecido en los últimos tiempo y los diseñadores más prestigiosos, se han dado cuenta de ello, ocupándose de diseñar para estos fashionistas de tallas pequeñas. Gigantes de la moda como Armani, Dior, Marc Jacobs, John Galliano, Donna Karan, Gucci o Ralph Lauren dedican el mismo esfuerzo y creatividad a la línea infantil de la firma.

Es un hecho, la alta moda ya no es sólo para los más altos. Las principales firmas están diseñando fabulosas líneas infantiles impregnadas de su habitual lujo y creatividad. Pero que los tamaños sean menores no quiere decir que sus precios lo sean… la mayoría tiene precios tan prohibitivos como las prendas de las colecciones de adultos.

Gucci, Fendi, Marc Jacobs y Stella McCartney son algunos de los diseñadores que recientemente incluyeron colecciones infantiles a sus marcas. La reciente apertura de un salón en Harrod’s dedicado exclusivamente a las prendas infantiles de diseñador demuestra el enorme crecimiento que está teniendo este sector. La estrategia de abrir líneas infantiles tiene sentido, si los padres pueden pagar prendas de diseñador para ellos, seguro lo harán también para sus hijos. Una encuesta realizada por la BBC Money Programme en el 2007 reveló que el 65% de los padres encuestados admitía gastar más dinero en ropas para sus hijos que en ellos mismos. Por otro lado, las colecciones infantiles tienen otro beneficio para las grandes marcas, los niños dejan las ropas rápido, por lo que siempre hay más ventas. De hecho, en la Unión Europea, las líneas infantiles lideran las ventas.

Otros factores que probablemente inciden en el crecimiento de las ventas de las prendas firmadas para niños es la obsesión del público por las celebridades (cuyos hijos visten prendas de diseñador de pies a cabezas), la cultura del consumo y el intento de los padres por compensar el poco tiempo que pasan con sus hijos consintiéndoles con prendas caras.

¿Quiénes compran estas prendas de lujo para sus hijos? Asombrosamente no solo lo hacen los ricos y famosos, sino también los padres de clase media que compran estas marcas aspiracionales de lujo con la intención de darles a sus hijos todo lo mejor que puedan.

Con tantos incentivos, no es difícil de comprender como tantos grandes diseñadores apuesten por la moda infantil, y debemos admitirlo, resulta imposible no adorar sus mini creaciones. La manera en la que los diseñadores logran replicar su estilo característico, dentro de su línea estética volcándose al diseño de colecciones de prendas infantiles que representan sus marcas es verdaderamente asombrosa. Muchos diseñadores como Paul Smith, Missoni y Jean Paul Gaultier aplican un enfoque de “mini me” a sus colecciones infantiles. Plasman en miniatura versiones más tiernas de sus diseños para adultos. Así Jean Paul Gaultier presenta pequeñas remeras con sus características rayas horizontales, Burberry lanza adorables mini versiones de sus famosos trenchcoats y Paul Smith y Missoni aplican sus particulares diseños multicolores a prendas mucho más reducidas que las habituales.

Para otras prendas, que se caracterizan por un estilo mucho más sexy y glamoroso, como es el caso de Gucci y Roberto Cavalli, crear líneas infantiles sin salir de su estética presenta todo un desafío. Pero lo sortean con su habitual creatividad. Para sus colecciones infantiles, Gucci rescata de su archivo los tradicionales emblemas de la marca, como el bambú y los herrajes ecuestres, para incorporarlos a sus mini diseños. Cavalli se mantiene fiel a su pasión por el animal print y los brillos, aplicándolos en sus diseños de una manera mucho más lúdica y atenuada.

Hoy en día los más pequeños pueden también vestir a lo grande, llevando prendas de importantes diseñadores, fabricadas con gran detalle, siguiendo los más altos estándares de producción y empleando materiales exclusivos y de gran calidad. En esta edición les invitamos a conocer algunas de las principales marcas de moda que han se han expandido al mercado de la moda infantil y los fascinantes productos que ofrecen.


Agatha Ruíz de la Prada: La excéntrica y versátil diseñadora española extiende su colorido y lúdico universo a su línea infantil proponiendo diseños llenos de humor y optimismo, extraordinario colorido y por supuesto sus tradicionales y vibrantes estampados de flores, nubes y corazones. Su línea de Bebé contiene prendas y accesorios para niños y niñas de 0 a 3 años y su línea para niños y niñas parte desde los 4 hasta los 12 años. Una verdadera ternura sus sandalias de esparto para bebés y sus coloridos vestiditos para niñas.

 Armani Junior: Giorgio Armani, el emperador italiano del buen gusto, presenta una colección infantil muy contemporánea que combina su habitual elegancia y confort con las últimas tendencias de la moda. Fieles a la filosofía Armani, sus diseños infantiles mantienen su estilo elegante, sobrio y refinado, así como la atención a los detalles y el empleo de los mejores materiales que las hacen extremamente ponibles y duraderas. Su línea Junior se subdivide en Armani Baby, Armani Junior y Armani Teen.

Baby Dior: La línea infantil de la marca francesa Christian Dior es sin dudas la más conocida entre las prendas de lujo para niños y también una de las pioneras. La primera boutique de Baby Dior abrió sus puertas en 1967 en la parisina Avenue Montaigne. Sus colecciones están pensadas para que los más pequeños puedan contagiarse también del glamour y el lujo de la firma Dior. La línea para bebés incluye ítems como batitas en algodón para recién nacidos, biberones, coquetos baberos y chupetes firmados, hasta peluches y ballerinas doradas con la D de Dior incrustada en cristales Swarovski para las bebas más osadas. La línea para niños incluye diversas prendas con el característico sello Dior. Los vestiditos de nena son una verdadera delicia, confeccionados en lujosos géneros como organza de seda o chifón de seda dignos de una princesita. Un ítem aDiorable es la muñeca de trapo Dior que viene con 3 vestiditos Dior para cambiarla.



Burberry Kids: La icónicamente británica marca establecida en Londres en 1856 lanzó su primera línea infantil a mediados de los 90s. Actualmente la línea infantil incluye desde peluches y prendas, hasta los más diversos accesorios, ofreciendo sin lugar a dudas las prendas más impregnadas del british chic del planeta. Sus colecciones, para niños de 0 a 14 años, son bastante conservadoras, en cuanto a que siguen líneas muy clásicas y tradicionales, proponiendo prendas adorablemente irresistibles. ¡Como resistirse a los vestiditos estampados con los cuadros de la casa Burberry o a su mítico trench coat disponible en tallas tan pequeñas como para bebés de 2 años por “tan sólo” 275 dólares!


Chloé Bebe: La firma de lujo francesa fundada en 1956 por Jacques Lenoir y Gaby Aghion cuenta con una preciosa línea infantil exclusiva para niñas. Sus prendas siguen el estilo femenino, delicado y chic de la casa. Sus vestidos son de una gama cromática suave y agradable, con gran simplicidad de formas y detalles finos. Predominan los tonos neutros, empolvados, beige, gris, crudo y rosa iluminados por leves acentos plateados, acordes al estilo de la casa: Moda de lujo pero sin estridencias.


D&G Junior: Siguiendo la estética de D&G (línea del dúo de diseñadores Italianos Doménico Dolce y Stefano Gabbana) esta línea infantil abraza la juventud y la diversión tan presentes en la moda. Ofreciendo prendas creadas para niños y niñas menores de 13 años visiblemente influenciadas por la cultura popular y de un colorido vibrante y divertido. La línea además de las habituales prendas, ofrece zapatos, trajes de baño, ropa interior, anteojos (tanto oftalmológicos como de sol) y fragancias. ¡Sus prendas con estampados florales en colores llamativos y con cuadritos vichy de la última colección primavera verano 2011 son absolutamente deliciosas e ideales para niños con mucho estilo!



Fendi Junior: El gigante de la moda italiana establecido en Roma en 1925 y conocido por sus carteras baguettes y sus exclusivos tapados de pieles recientemente lanzó su línea infantil: Fendi Junior. Para Silvia Fendi, la motivación para lanzar una línea infantil fue muy personal. A enterarse que iba a ser abuela de una niña decidió aliarse con la compañía italiana Simonetta (una de las principales casas de moda infantil) para desarrollar artículos infantiles. Lo que empezó como una línea de baberos, biberones y cochecitos con el monograma de Fendi, se fue expandiendo hasta abarcar toda una línea de indumentaria para niños desde el nacimiento hasta los doce años. Para la Sra. Fendi, el elemento de moda es muy importante en sus colecciones, pero lo principal es que se elaboren a mano y con materiales de primera calidad. En sus colecciones infantiles abundan los estampados florales y los cuadritos, siempre siguiendo el Bon Ton de un look casual pero chic en una auténtica línea de lujo para niños. Entre sus productos más adorables se encuentran las ballerinas para bebés de tela impresas con el logo de Fendi, al “módico” precio ¡de 150 dólares!

Gucci Children: Este gigante del “made in Italy” lanzó su primera línea infantil en junio de 2010 y lo hizo a lo grande. Lanzando su completísima colección simultáneamente en 40 tiendas alrededor del mundo, con una campaña protagonizada por Jennifer López y sus mellizos Max y Emme, acompañada por una donación de un millón de dólares para apoyar las escuelas africanas de UNICEF. La colección incluye prendas y accesorios para niños y niñas de 0 a 8 años. La directora creativa de Gucci, Frida Giannini, todas las colecciones de Gucci de esta temporada, tanto las de adultos como la de los niños, rescata los emblemas icónicos de esta tradicional casa. La colección de niños está hecha con la misma gama cromática y estampados de las prendas para adultos, los famosos monogramas, colores arena, combinaciones de azul marino y blanco, las franjas verde y rojas y los estampados de eslabones y detalles ecuestres tan propios de la casa. El logotipo de la línea, el osito de Gucci. Un detalle encantador: en los gifts sets para bebés viene incluído una versión en peluche del osito Gucci.


Junior Gaultier: el niño terrible de la moda parisina, Jean Paul Gaultier hizo valer su título de niño, lanzando en el otoño de 2009 su primera colección infantil. A su más puro estilo ajeno a los convencionalismos, introdujo su primera colección infantil en su desfile de prét a porter, haciendo desfilar a los niños junto a los modelos. En su línea infantil, para niños y niñas de 2 a 14 años, nunca faltan las prendas cargadas de sus famosas rayas horizontales, estampados escoceses, trajes de marinero, así como min trajes de alta sastrería, todos ellos impregnados de su habitual estilo irreverente y divertido.


Little Marc Jacobs: El más hip de los diseñadores americanos lanzó su primera colección infantil en el 2007. La amplia colección para niños de 0 a 12 años es fiel a la estética cool de Marc Jacobs y su filosofía de no incluir logos en las prendas. Sus modelitos son sin lugar a dudas prendas hipster para los más pequeños. Entre sus ítems más adorables están los estilosos blazers tipo smoking y saquitos de tweed para niños y los impermeables de plástico transparentes bordeados en rojo para niñas.

Moschino Bambino & Junior: La marca italiana establecida en 1983 se hizo famosa por su lema “Clásico con un twist”. Su colección infantil para niños y niñas incluye todo tipo de prendas, pero siempre manteniendo la actitud divertida y llena de humor de la firma. Sus colecciones infantiles hablan por ellas mismas con diseños que llaman la atención, mucho trabajo de moldería, colores intensos y un siempre presente toque de sofisticación para los más pequeños.


3.1 Phillip Lim for Kids: La línea infantil exclusiva para niñas que lleva la firma del talentoso diseñador cambodiano radicado en Estados Unidos es una auténtica réplica en miniatura de su colección femenina. Sus depurados diseños de líneas suaves dan mucho énfasis a las texturas y rinden un homenaje a la belleza de lo simple. Sus prendas infantiles tienen una gama cromática restringida a los tonos tierra, grises y negro, atípicos para niños pero absolutmente chic.

Roberto Cavalli Angels and Devils: Desde que este diseñador italiano lanzó su primera colección en 1972, se ha caracterizado siempre por marcar tendencia en vez de seguirla. Su línea infantil de 4 a 14 años, se divide en prendas para niñas con la colección “Ángeles”, en la cual mantiene su lealtad por su amor por los volados, moños y el animal print y sus prendas para niños “Diablos”, en la cual prevalece su estilo más dark y estructurado, con mucho dénim y colores oscuros. A pesar de estar cargados de animal print, sus diseños igual logran transmitir la ternura de las prendas infantiles, como lo prueban sus escarpines de bebé en leopardo rosa.


Sonia Rykiel Enfant: La admirada diseñadora francesa Sonia Rykiel siempre se ha caracterizado por transmitir su intelecto e individualidad excéntrica a sus diseños. Empezó a diseñar en 1967 sin ninguna experiencia previa cuando, embarazada de su primera hija, no encontraba ropas de embarazada que le gustaran. Al año ya estaba abriendo su primera boutique en París y ya era proclamada como “la reina de los tejidos”. Su colección infantil tuvo un origen similar. Sus nietos la inspiraron a lanzar en 1987 su línea enfant, compuesta por prendas para niños de 2 a 10 años. Sus colecciones infantiles, fieles a su estilo, prestan mucha atención al detalle, con combinaciones vibrantes que celebran con gracia la pasión de Sonia por las combinaciones atípicas de colores, texturas y estampados.



Stella McCartney Kids: Una diseñadora y madre de cuatro hijos como Stella, no podría dejar de tener su propia línea infantil. Durante el embarazo de su cuarto hijo en el 2009 desarrolló con gran éxito dos líneas con su nombre para BabyGap y Gap Kids, repitiendo la alianza en el 2010, diseñando prendas no sólo amigables con el medio ambiente, algo muy importante para Stella, sino que también accesibles, de manera a que no sean tan preciosas y puedan ser usadas y gastadas a gusto por los niños. En el 2010 lanzó su propia colección exclusiva para niños de 0 a 12 años, diseñada con materiales orgánicos y amigables con el medio ambiente e incluso géneros reciclados. Entre las prendas más adorables de la colección se encuentran las botas de goma amarillas para que los chicos salten en los charcos con estilo y los divertidos sacos retro de inspiración militar y unos lúdicos enterizos para niñas con culottes abullonados y alas incorporadas.