sábado, 17 de enero de 2009

OLGA BLINDER – Entre Manchas y Recuerdos

Olga Blinder (1921-2008)

La gente generalmente tiene el preconcepto de que los ámbitos artísticos y culturales son algo superficiales o frívolos. Las personas que trabajan y operan desde este ámbito saben que es todo lo contrario. Los artistas e intelectuales de nuestro país, obrando desde la figura o la palabra, saben que su arte les demanda mucha disciplina, entrega, sacrificio y sobre todo exige una lucha diaria a puro pulmón. Tanto el artista como el intelectual se entregan a sí mismos por una sociedad que sueñan mejor y se empeñan cada día en construirla.

Olga Blinder es una de estas luchadoras del arte y la cultura. En las artes plásticas no solo ha encontrado el medio desde donde expresarse, sino también ha encontrado el instrumento para gestar el cambio soñado. Ni siquiera los duros años del régimen Stronista lograron desanimarla. A través de su trabajo constante e inagotable se ha destacado como artista plástica, educadora, investigadora y autora.

El legado de Olga Blinder es vasto. En sus inicios integró al grupo Arte Nuevo, gestores de la modernidad del Arte Paraguayo. Durante más de 50 años se dedicó a formar a artistas y docentes. Hoy a los 85 años, sigue trabajando por este país con la misma entereza de siempre. Con el espíritu joven, la agudeza afinadísima y el talento que la caracterizan nos recibió en su casa para enseñarnos sus nuevas obras que expondrá el próximo 9 de Agosto en la “Galería Técnica”.

¿Qué te llevó a ser artista?
¿Quién dice que soy artista? Yo se que soy pintora y me gusta mucho dibujar. Siempre digo que solo la historia dice quien es Artista.

¿Pero hubo algún hecho o situación en particular que te lleve a las artes?
Mi marido me hizo ser pintora. Yo estaba pasando por un momento de depresión muy serio porque tenía un hijo enfermo que murió muy chico. El leyó que había un curso de pintura en el Ateneo y me inscribió sin siquiera consultarme. Después siempre digo que se habrá arrepentido, porque cada vez me metí más en el tema del arte y viajé mucho.

¿De que se tiene que nutrir un artista?
Hay que preguntarles a ellos.

¿Es necesario estudiar Arte para ser artista?
No se si es necesario pero creo que es muy importante.

¿Cómo surgió el empleo de las manchas en tu obra? Hablame sobre el proceso.Por casualidad. Siempre veía y veo en las nubes, por ejemplo, rostros y eso me llevo a pintarlos en las manchas. Las manchas me las hace otra persona y yo solamente encuentro en ellas las figuras que se van insinuando en las manchas dejadas.

¿Qué buscás en las manchas? ¿Se trata de una especie de lectura espontánea o de una introspección?
No busco, encuentro, así que es algo espontáneo. Lo que yo hago es poner en las manchas que están en los papeles aquello que veo en ellas.

El tema femenino está muy presente en tu obra. ¿Algún motivo en particular?
Yo no pinto lo de afuera, pinto lo que tengo dentro. Yo soy mujer y por eso es un tema que me importa.

Los rostros que pintas siempre tienen un aire melancólico y serio. ¿Cuál es el motivo?Yo creo que las sonrisas son muy temporales y pasajeras. Uno no está siempre sonriendo. Por eso mis mujeres son serias, como yo.

Algunos sostienen que sos más dibujante que pintora. Qué te considerás vos?
No se, muchos dicen eso. Por ejemplo Josefina Plá lo sostenía. Pero no sabría responderte.

¿Cómo ha evolucionado tu obra desde tus inicios?
En mis inicios yo pintaba de manera más representativa. Ahora soy más espontánea. Tal vez esto se debe a que tengo más seguridad pues ya no necesito apoyarme en la realidad.

¿Qué es para vos el momento de la creación?
Con lo único que lo puedo comparar es con el parto. No se cómo será para los hombres.
¿En todas las distintas áreas en la que te desarrollaste, con cual te identificas más?
Con la de educadora.

Estás en un momento en la vida, en el que uno puede mirar atrás y ver un largo camino recorrido. ¿Te sentís satisfecha con tus logros?
Si, aunque mirando atrás veo que la vida me fue muchas veces dura, pero siempre luché. Mis hijos ahora están lejos, cosa que me hace sentir envidia de mis amigas que tienen a sus hijos cerca ya que pueden reunirse y verse siempre. Mi hija tuvo que salir del país por motivos políticos. A los 17 años, estando en el primer año de derecho, estuvo presa en el Buen Pastor por protestar contra el gobierno. Yo la visitaba cada mañana hasta que logramos sacarla y la llevamos a la Argentina. Ella logró salir adelante e incluso fue contratada por las Naciones Unidas, donde trabajó como traductora hasta jubilarse. Mi hijo salió del país por motivos distintos, él es científico, y qué hubiera hecho si se quedaba acá? Desde que murió mi marido, estoy sola pero estoy muy orgullosa de mis hijos ya que lograron destacarse en sus profesiones. Me gustaría tenerlos cerca, pero...

¿Qué te detuvo para no marcharte con ellos?
Mis hijos me insisten que me vaya. Pero yo acá, en nuestro país todavía puedo hacer algo. En España o en Estados Unidos voy a ser solo una vieja más para atender.

Durante la dictadura te tocaron vivir momentos muy duros.
El otro día tuve una experiencia muy emocionante. Recibí la llamada de Osvaldo Rosas desde Nueva York. Charlamos y recordamos aquella época. En 1963, yo hice una obra inspirada en lo que a él le tocó vivir. Fue una serie de grabados llamada “Los Torturados”. Osvaldo era compañero de mi hija en la Facultad y fue duramente torturado por el Jefe de Policía. Le rompieron la pierna a golpes, luego esperaron que se cure y la volvieron a apresar y a romper la misma pierna. El grabado que hice, tuvo mucha resonancia. Lo eligieron para una muestra que circuló por Europa. Como era un envío oficial en épocas de Stroessner, porque se llamaba “Los torturados” no permitieron que lo envíe, pero yo igual lo envié clandestinamente.

¿Mirando atrás, valió la pena?
Ocurre que eso que llamamos libertad es relativo. Lo único que realmente ganamos es la libertad de expresión. Ahora podemos criticar libremente al gobierno y a quien nos parece. Pero no ganamos un país mejor ni más seguro.

¿Cuál considerás ha sido tu mayor logro?Ayudar a otros a formarse mejor, tanto como artistas o como educadores. Yo estoy orgullosa de la gente que se formó conmigo. Hace más de 10 años fundamos el ISA (Instituto Superior de Arte) y desde entonces se graduaron muchos licenciados en artes visuales que ya son importantes como artistas o como educadores especializados. Estoy orgullosa de todos ellos.

¿Te sentís reconocida?Por alguna gente sí, por otras no. No soy buena, no soy simpática. Trato de ser justa.
¿Qué deseas dejar como legado?
Que me recuerden como una persona honesta. Nos hace falta ser personas honestas, no solo en el sentido de no robar, sino en lo que hacemos. Debemos creer realmente en lo que hacemos.
Olga, para terminar, te quisiera hacer la pregunta que siempre hacés a tus alumnos: ¿Qué es arte?
Y te contesto lo que digo siempre: la excelencia. No solo en la pintura sino en lo que sea. Un plato de comida, un mantel bordado, un jardín... todos pueden ser obras de arte, si son excelentes.

3 comentarios:

andrea piccardo dijo...

Valeria, te felicito por la entrevista, está buenísima! Voy a poner un enlace en la entrada sobre Olga de mi blog. Un abrazo.

Marta Hoya dijo...

Exelente nota!una vida dificil la tuya Olga,pero se ve que sos una mujer integra y valiente!mandaste tu obra desafiando las reglas y cumpliendo con tus principios!te admiro y te respeto!un abrazo.Marta Hoya

OFICINA DE ASUNTOS IMAGINARIOS dijo...

...lograste una entrevista exelente !!!