sábado, 17 de enero de 2009

El jardín encantado de Yuki Hayashi


Yuki Hayashi es una pintora paraguaya de ascendencia japonesa. Las primeras obras que vi de Yuki hace unos años, fue una serie de paisajes urbanos con lapachos que me llamaron mucho la atención. Había abordado este tema tan habitual en la producción pictórica paraguaya pero con un giro de estilo y ambiente que los hacían únicos, frescos y para nada habituales.

Lo primero que llama la atención de sus cuadros es el dominio técnico. Esto no es de extrañar ya que estudió en el Instituto Superior de Bellas Artes de Asunción y luego hizo un Máster en Bellas Artes en la Universidad de Tsukuba en Japón, donde se especializó en pintura japonesa.


Esta especialización en la pintura japonesa ha tenido una notable influencia en su obra. Al respecto Yuki señala que hoy en día lo que se entiende por Pintura Japonesa no se refiere solo a los temas tradicionales, pues la expresión del artista es libre, sino a la técnica utilizada en la misma, que se vale de papeles de arroz, pinceles especiales y pigmentos en polvo aglutinados con cola de colonia. Si bien, Yuki pinta al óleo, se puede percibir la influencia de su formación en pintura japonesa en su obra, en la superposición de pinturas en seco parte de su proceso, en su composición, en el fondo blanco texturado con espátula y en la transparencia y textura reminiscente a la acuarela.

En lo que respecta a la composición, Yuki recuerda una de las consignas de un profesor en Japón, quien les indicó que pintasen una pera y manzana en un fondo blanco, sin que parezca que las frutas estuviesen flotando en el papel, sin valerse de sombras proyectadas para lograrlo. “Fue muy difícil ese ejercicio. ¡Parecía una tarea imposible! Me costó mucho, hasta que comprendí que el secreto estaba en la composición.”



Las flores de Yuki Hayashi tienen un encanto muy particular. Ella extrae a las plantas de su contexto habitual y las trasplanta en el lienzo blanco con tanta naturalidad y precisión, que parece que estuvieran arraigadas allí; como si el lienzo fuera el lugar al cual siempre pertenecieron. Con un sinnúmero de sutilezas, frutos del dominio técnico y compositivo, genera una sensación que únicamente podría ser descrita como poética. Yuki pinta a sus plantas como si proviniesen de un jardín encantado.

Al hablar con ella, señala los distintos tipos de plantas que pinta, evidenciando que conoce muy bien a sus sujetos. Es que Yuki convive con sus “modelos”, encargándose personalmente de cuidarlas, e investigando acerca de ellas. “Voy aprendiendo todo lo que puedo, tanto los nombres, como los cuidados específicos que requieren, las particularidades de cada planta."



Al preguntarle el porqué de esta preferencia señala: “como pintora me interesa la observación y la proximidad con lo que pinto. Las plantas y flores son fáciles de conseguir, puedo tenerlas a mi alcance, observarlas, darles vuelta, ver los distintos ángulos, los detalles. Me dan la posibilidad de conocer los detalles que caracterizan a cada una de ellas y esas informaciones me da la libertad que tanto me gusta en el momento de componer una obra; de poder modificar convincentemente si es necesario y salir de la mera representacion de la realidad que nunca es el objetivo de mi obra. Yo tengo muchas plantas, las cuales escojo personalmente, las cuido, las veo transformarse, crecer, florecer y marchitarse. Todas estas transformaciones que observo me dan una infinidad de opciones. Voy llevando como un registro, un cuaderno de bocetos donde voy dibujando las plantas, sus formas, los distintos ángulos y en donde anoto los cambios de coloración que observo. Por ejemplo, en esta exposición incluí una serie de buqués. Hice estos cuadros a partir de unos ramos que armé con flores que me habían enviado en mi última exposición. Primero pinté las flores en todo su esplendor y fui pintándolas hasta que se marchitaron y registrando esta gradual evolución.”


En su actual exposición, que estará expuesta en la Galería Fábrica durante todo el mes de Noviembre, atisban algunas obras en las cuales se ve una nueva exploración por parte de la artista que probablemente dé lugar a un nuevo giro expresivo. En éstas, Yuki deja algunas áreas del lienzo sin imprimar como un recurso estético, dibujando directamente sobre la tela con lápiz y pastel, generando un proceso pictórico muy interesante. Al respecto señala: “creo que el artista cambia naturalmente. Con la obra de uno, a veces se genera la idea para el próximo trabajo. Quiero seguir explorando este camino y ver a donde me lleva.”

2 comentarios:

Portalguarani dijo...

Valeria muy bueno tu blog, desearía solicitarte permiso para agregar tus comentarios al www.portalguarani.com el enlace para ver como queda http://www.portalguarani.com/obras_autores_detalles.php?id_obras=11446

Anónimo dijo...

Muchas Gracias Valeria!!! Yo tambien estoy tratando de armar mi blog, pero creo que me voy a quedar ciega en el intento... Me tranquiliza un poco por que estoy cubierta por ti. Abrazos, yuki