lunes, 25 de julio de 2016

TENDENCIAS MASCULINAS PARA ESTE INVIERNO 2016



Este invierno, las tendencias de pasarela proponen un look bien estiloso y mucho más arriesgado para el hombre. Pieles, estampados, terciopelos y hasta insólitas estampas de leopardo vienen a sacudir el guardarropa masculino para traer ventarrones de cambio en  el look masculino para los meses fríos del año.

Neo Setentas: El revival de la moda de los años `70s una de las principales tendencias de la temporada. Los principales propulsores de esta tendencia fueron Alessandro Michele de Gucci y Heidi Slimane (en su colección de despedida de Saint Laurent). La paleta de esta tendencia se apoya en tonos bordeaux y marrones con muchos estampados gráficos. Los géneros van del terciopelo al corderoy. La tendencia propone un look rebelde y algo nostálgico como el que ostentaban los rockeros de los setentas.



Oxford: de la tendencia anterior se desprende el regreso de los típicos pantalones de los setentas: los pantalones Oxford o pata de elefante. La tendencia es la de ir dejando de lado gradualmente los pantalones chupines e ir cada vez más hacia pantalones más holgados y sueltos.




La polera: esta tendencia también se desprende del look años setenta. Las poleras eran muy populares en esa época. Se las llevaban solas o acompañadas de sacos (como alternativa a la camisa). También se verán muchos sweaters con cuello alto. Estas prendas son muy versátiles y se adecuan a la perfección a estilismos setentosos, como también a looks más clásicos y minimalistas, como los propuestos por Lanvin, Maison Martin Margiela y J.W. Anderson. Ya sea en lana o algodón, de punto grueso o fino, en colores neutros o estampadas, las poleras y sweaters con cuello alto serán el accesorio favorito de la temporada.



Pantalones de cuero: el invierno es la temporada ideal para lucir estos estilosos pantalones que agregan un toque de rebeldía a cualquier look. Esta temporada se los vio más que de costumbre en las pasarelas, haciendo apariciones en las pasarelas de: Hermés (donde nunca falta en sus versiones más clásicas y delicadas) y en su versión más rock y net en Ann Demeulemeester y Saint Laurent.




La paleta: esta temporada hay dos colores claves: el malbec (o bordeaux) y el marrón. Del malbec ya venimos hablando mucho desde la última entrega de tendencias por lo que prefiero darle más énfasis a la tendencia de color que se apoya en los grises cromáticos o marrones. Toda la amplia gama de esta tonalidad teñirá todo tipo de prenda  masculina, desde accesorios, pasando por sweaters, camperas y camisas hasta sacos y trajes. El marrón es un color que también se usó mucho en los setentas, por lo que no es de extrañar que haya aparecido con tanta fuerza esta temporada.



Terciopelo: este es otro de los géneros característicos del invierno. La pana y el terciopelo, darán ese toque bohemio y nostálgico que se adecua tan bien al look años 70. Ta sea en sacos o pantalones, el terciopelo no dejará de esetar presente con su lujosa y suave elegancia. Se lo vio en Fendi, Bottega Veneta, Armani, Saint Laurent y Alexander McQueen presentó un traje de terciopelo que era verdaderamente una obra maestra.




Ponchos y capas: tanto en hombres como mujeres, los ponchos y capas serán el statement ítem. Abrigarse, pero con onda, no es fácil hay que elegir muy bien estos complementos para no parecer que les costó un chiqui despertarse por la mañana y decidieron salir con la frazada a cuestas. Para quienes no se animan al volumen de los ponchos pueden optar por bufandas anchas, que también serán una importante tendencia esta temporada, como puede verse en las pasarelas de Burberry y 3.1 Phillip Lim.



Estampas de leopardo: el animal print ya es de por sí un terreno peligroso en la indumentaria femenina, imagínense lo difícil que es llevarlo apropiadamente en la indumentaria masculina. Al comienzo me hacía bastante ruído esta tendencia, pero al ver las propuestas de Saint Laurent me empezó a gustar más. En realidad es bueno que al fin se proponga una estampa diferente a los habituales cuadros y camouflage para la indumentaria masculina. Esta tendencia es bien arriesgada y salvaje, apta solo para temerarios que desean aventurarse a nuevos territorios de la moda. La propuesta viene tanto en sus versiones tradicionales, como en tonalidades más neutras como el verde oliva, Khaki y gris. Calvin Klein por ejemplo presentó un tapado de leopardo gris oscuro con negro tan discreto que hasta podría perfectamente llevarse a la oficina.






lunes, 20 de junio de 2016

MONSTRUOS COTIDIANOS: LA SERRUCHA MARIDOS





 El cine de terror nos presenta a zombis, espectros, vampiros, humanoides, hombres lobos, tiburones gigantes, lagartos gigantes, yetis y hasta alienígenas. Pero yo me pregunto para que tienen que recurrir tanto a la imaginación, si tenemos monstruos en nuestro día a día que son de a de veras y pueden realmente causarnos mucho daño. No deberían tener que recurrir a extraterrestres, si acá en la tierra hay suficiente alimaña humana para grabar interminables horas de excelente cine de terror. 

Uno de los peores especímenes de monstruos cotidianos son las temidas y descaradas serrucha maridos. Estas sí que son más pandémicas que un apocalipsis zombi y están bien vivitas y avivaditas. ¡Nos acechan! ¡Están en todas partes!

Como todo mamífero, esta alimaña se divide en subespecies y vienen en diferentes pelajes y plumajes y no hay que ser ningún Charles Darwin para identificarlas. 

Tipos de Serrucha Maridos:

La usurpadora (virum usurpatum): Ella no solo quiere a tu marido, ella quiere TU VIDA. Como se muere por ser como vos no va a desistir hasta sentarse en tu trono o sobre el regazo de tu media naranja. Ella está siempre al acecho. Al comienzo te va a aparecer como el moho en todas partes.  Aunque vos ni siquiera le registras, ella se viste como vos, se peina como vos y con tu peluquero, usa tu perfume y quiere ser amiga de tus amigas. 

La secretaria (secretarium dactilorapturum): Es la que lo mima en la oficina, recibiéndole con el tereré preparado y una sonrisa de oreja a oreja. Su uniforme es dos tallas más chico para permitirle a su jefecito una vista panorámica a sus curvas. Ella toma nota de todo y entre dictado y dictado se va seduciendo al jefe casado.

La de escapulario (meretrisum de escapularium): Ella tiene grupo de oración, grupo de rosario, grupo de estudio de biblia, es catequista y miembro de tres movimientos diferentes. Es más pura que el agua bendita y cada vez que ora entra en trance y habla en lenguas.  Sabe rezar hasta en latín, aunque lastimosamente no tiene bien aprendido los 10 mandamientos, sobre todo ese que reza: “no codiciarás marido ajeno”…. Amén.

La mosquita muerta (mosquitum obscisum): Nadie se salva de su ataque voraz y pernicioso ya que todos hemos sido víctima alguna vez en nuestras vidas de este bicho endemoniado. Agazapada bajo una máscara de “bien intencionada”, dulce e inofensiva, oculta su cara de bicho malnacido. ¡Créanme que las mosquitas muertas son peor que el zika, dengue y chikungunya juntas! Calladitas calladitas van envenenando la sangre de sus insospechadas víctimas, para cuando la gente se percata de su esencia nociva, el daño ya está hecho y las consecuencias son irreversibles. Recién en este momento, cuando ya ha logrado su objetivo de infligir daño sacando el máximo provecho, la “inocente” criatura revela su verdadera naturaleza de predadora sexual y depravada moral.

La mejor amiga (Amigae Ladronum): La comprensión es su manto de presentación. Lo que no te esperas es que ella te comprende tanto a vos como a tu marido. Su as bajo la manga es el hecho de que como es nuestra íntima jamás se nos pasa por la cabeza pensar que sería capaz de algo así. Por lo tanto no la vemos como la potencial rival que es hasta que ya es demasiado tarde.  Te termina comiendo al marido bajo tu nariz sin que te dés cuenta. Y lo peor del caso es que lo más probable es que la descarada hasta te termine consolando cuando te vayas a contarle entre lágrimas tus sospechas de que tu marido tiene “otra”.

La cuñada (in familiae te robum): Habrán escuchado decenas de casos de cuñadas que terminan enredadas con el concuñado. Ya sea en la versión hermano de su esposo o en la versión marido de la hermana de su esposo. Si, cierto, parece un trabalenguas. Pero les juro que es más común de lo que parece y como dice el refrán: pasa hasta en las mejores familias.

La que se autoproclama modelo/promotora (modelum de turnum): Un capítulo aparte merecen las pseudo modelos/promotoras tariferas. Ellas están todas hechas desde el alargue hasta la pezuña y no hechas y derechas sino hechas y repletas de colágeno, plástico y silicona. Ellas son tan obvias que solamente le falta ponerse una etiqueta con el precio por el servicio. No tienen ningún reparo en meterse con hombres casados ya que estos son su principal sustento. Le pagan el depto, el auto, el seguro, la pelu, el zapato y la vida que con su carrera de modelo no puede permitirse, por más de que ella jura y re jura que ganó cada centavo desfilando y ganando 5 veces el certamen de Miss Tanga Universe of the World de los Mundos. 

La que lo hace de hobby (tremebunden por deporten): Estas no tienen ninguna necesidad y simplemente lo hacen por deporte. Un anillo al dedo es una invitación para dar inicio a su elaborado y habitual ritual de apareamiento. Son adictas al peligro, les encanta los prohibido, o simplemente tienen algún naná bien grande en su cabeza que las lleva a buscar enredarse una y otra vez con hombres casados. Lo peor es que ni siquiera buscan una relación, simplemente buscan provocar y incidentar, sembrar el caos y luego gritar a todo pulmón NEEEEEXT y seguir con su juego en otra cancha.

La que trata y no puede (guerrerum fallutum): Este es el más triste de todos los ejemplares. Si bien ella pone en marcha toda una estrategia de seducción que hasta termina poniéndola en evidencia, su objetivo le corta el rostro con un NO rotundo. Y cuando el hombre se niega… verdaderamente hay que ser muuuuy fea o muuuuuy patética. Yo lo comprobé en vivo y en directo cuando una tal Carola Tierra Nuestra se le tiró el lance en Facebook al hubby de una amiga (cual carne al asador) y por más de que procuró taaaanto recibió como respuesta un “No gracias. No me interesas para nada”. Que no haya logrado salirse con la suya no la hace menos despreciable, pero convengamos que maridos como el de mi amiga son los que nos hacen seguir teniendo esperanza en la humanidad y en la justicia divine

Taxonomía
Reino:
Animalia
Filo:
Mammalia
Orden:
Carnivora
Suborden:
Feliformia
Familia:
Felidae
Subfamilia:
Felinae
Género:
Serruchum Virum

jueves, 26 de mayo de 2016

MODA Y ARTE




Las colaboraciones entre artistas y diseñadores no son una novedad en el mundo de la moda.  Desde la época de los surrealistas, Salvador Dalí ya estaba incorporando pinturas de langostas en vestidos y creando sombreros con forma de zapato para la diseñadora Elsa Schiaparelli. La gran amistad entre ambos nutrió una larga colaboración creativa.

La moda también ha mirado al arte para nutrirse. Tal es el caso de la diseñadora de Hermés en los años 30, Lola Prusac, quien inspirada en la obra del pintor holandés neoplasticista de los años 30, Piet Mondrian, creó una línea de equipaje y carteras para la famosa firma francesa. Muchos años después un  joven Yves Saint Laurent, inspirado en la obra del mismo artista, crearía en 1965 una colección entera de vestidos Mondrian que tuvo un impacto profundo en la moda de la época, siendo recordada hasta hoy en día.

La amalgama de arte y moda es tan estrecha que es celebrada tanto en el ámbito del arte como en el ámbito de la moda. Tal fue el caso de la alianza de Alexander McQueen con Damien Hirst en el 2013, las referencias sutiles de Kate y Laura Mulleavy al incorporar en la colección de Rodarte de 2012 referencias a la obra del pintor impresionista Vincent Van Gogh y de las alianzas de la firma Louis Vuitton con los artistas Cindy Sherman, Richard Prince, Yayoi Kusama, Takashi Murakami y Daniel Buren. La colaboración no se limitaba a los productos, sino también a sus vidrieras e incluso Buren llegó a orquestar el desfile de Louis Vuitton  de 2013 con total libertad, teniendo como resultado un desfile inolvidable en el Louvre que dejó sin aliento a todos los presentes, dando aires performáticos a la presentación.

La moda abraza con entusiasmo al arte, ya sea como influencia cultural, o direnctamente con colaboraciones con artistas que otorgan nuevos sentidos, valor y dimensión al diseño. Estas alianzas, más allá del vínculo habitual entre la moda y el arte, tienen fundamentos comerciales que resultan provechosos para ambas partes. Por un lado, la marca apoya al artista, y al hacerlo, también está apoyando a la cultura: a la promoción de la obra del artista en particular y del arte en general. Por otro lado, el nombre del artista otorga a los productos de la marca un valor agregado, una firma de un valor que supera cualquier certificación de calidad: el sello del arte.

Localmente una de las marcas que más activamente ha explorado los territorios de las alianzas con artistas es la marca de tejidos Pilar. La primera experiencia se dio en el 2011 con el pintor hiperrealista Hernán Miranda, quien incorporó las estampas de los tejidos de la marca en una serie limitada de cuadros.  Al año siguiente decidieron cambiar el formato, invitando al famoso pintor Ricardo Migliorisi a diseñar estampas con su colorida impronta para la línea de tejidos de tapicería de Pilar. Con el mismo formato siguieron dos colaboraciones más con artistas, con Koki Ruíz en el 2013 y con la pintora naif Ysanne Gayet en el 2015.
Estas experiencias, además de innovadoras tuvieron una enorme difusión localmente agotándose la mayoría de los productos en poco tiempo. Pero más allá del suceso comercial, para la marca, este tipo de alianzas significan una acción de responsabilidad social, una manera de apoyar a la cultura del país y revalorizar el trabajo de nuestros artistas.

Además de la abundante prensa y repercusión de estas alianzas la marca se beneficia generando fidelidad con el cliente, otorgándole año tras año un producto diferenciado, exclusivo y con valor agregado. Indiscutidamente, mucho más allá de lo comercial, las alianzas de moda y arte son inversiones en imagen, beneficiosas para ambas partes y enriquecedora también para el consumidor final del producto.
Indudablemente, cada vez veremos más de estas colaboraciones en el mercado local. Ya que cuando una fórmula funciona, tiende a replicarse. Y ojalá surja una ola continua de colaboraciones de arte y moda. ¡Lo estoy esperando con ansias!

EL DESAFÍO DE LA ARTESANÍA


Foto: Victor Candia / Campaña OCRE


Indiscutiblemente, en materia de moda, uno de nuestros grandes valores es la artesanía. Su valor va mucho más allá de lo obvio – su valía representativa y cultural – ya que incluso podría ser vista como un objeto de deseo por personas de otras nacionalidades que no tienen ningún vínculo con la misma, pero que no obstante se sienten maravillados por su unicidad. 

En un mercado global donde competimos a la par con otros países con mayor capacidad de producción, procesos industriales mejor desarrollados y más tecnologías disponibles no sólo hay que enfocarse en igualarnos técnicamente, sino también en destacar aquello que nos hace no menos competitivos sino diferentes. En todo proceso de industrialización, en toda mecanización, indefectiblemente lo artesanal se ve socavado ante la gran dicotomía de la calidad y la cantidad. Es muy difícil–para no decir imposible- producir algo artesanal a gran escala. La calidad se ve casi siempre afectada cuando priorizamos la cantidad, y cuando por el contrario damos prioridad la calidad, la cantidad se ve reducida, lo que nos hace menos competitivos. 

Por este motivo, es vital, cuando hablamos de artesanía, alejarnos de lo masivamente producido y buscar segmentos donde lo que podrían ser vistas como “desventajas” a nivel productivo, se conviertan en puntos a favor. 

El mercado del lujo, es uno de los pocos sitios donde lo artesanal aún tiene cabida. Dentro de este mercado, la manualidad de la producción – el “hand made”- es un gigantesco valor agregado, y las series limitadas se traducen automáticamente a “exclusivo”, lo que también suma al valor del producto.  Pero ojo, que sea hecho a mano y de serie limitada, no hace que lo artesanal califique de por sí como un producto de lujo. 

Para poder venderlo como tal, hay que primero tratarlo y pintarlo como tal. El desafío de lo artesanal en este caso está en los detalles, enfocándose primeramente en el diseño, prestando una enorme atención a las tendencias, sin descuidar en lo más mínimo la calidad de producción. Nuestro producto debe ser perfecto, debe justificar el alto precio y pasar por un sistema de control de calidad en donde cada detalle sea atendido. Por otra parte, cuando hablamos de lujo, hablamos de imagen, por lo que no solo hay que prestar atención especial al producto, sino también a su presentación y en especial a su comunicación. 

Otro mercado donde lo artesanal es muy valorado es el de la moda sostenible. Nuestra producción artesanal, de por sí, tiene un bajísimo impacto negativo en el medio ambiente. Dentro del rubro textil ya hay numerosas empresas que se centran en lo artesanal desde la perspectiva de la moda sostenible, empleando materias primas orgánicas y políticas de fair trade que revalorizan al producto en el mercado internacional. Al elegir apoyarse en esta fortaleza de lo artesanal para desarrollar un producto hay que prestar atención a las certificaciones internacionales, seguir una línea de diseño y de presentación que acompañe a este concepto y por supuesto poner mucho énfasis en la comunicación de todos aquellos valores comunitarios, culturales, productivos y medioambientales que hacen de lo artesanal algo con un valor agregado muy especial y significativo. 

Localmente, lo artesanal siempre ha tenido un mercado muy importante vinculado a su cualidad representativa de lo nuestro. Sin lugar a dudas, lo artesanal tiene una colosal carga cultural que lo convierte en el souvenir ideal de la tierra guaraní y en elementos integrados perfectamente al cotidiano de toda persona paraguaya, acostumbrada a incorporarlo a su indumentaria y a su día a día. El desafío también está en descontextualizar al producto; en darle un valor intrínseco que no dependa de lo representativo y contextual. Que la carpetita de ñanduti sea tan atractiva para una ama de casa en Suecia como lo fue siempre para nuestras abuelitas; que la camisa de ao poí sea llevada con igual naturalidad por una japonesa durante el verano Europeo que por una Caacupeña veraneando en San Ber. Piensen en el sombrero de Panamá, un producto artesanal ecuatoriano que trascendió todas las fronteras imaginables y hoy se puede encontrar en el guardarropa de personas de todas las nacionalidades que se les ocurra, algunas de las cuales incluso ignoran su procedencia original ya que se ha convertido en un elemento de uso habitual en todo el mundo cuyo valor está más puesto en su calidad, diseño y funcionalidad que en su valor representativo. 

Para trascender fronteras con un producto artesanal, hay que innovar, salirse de lo tradicional y habitual, prestar mucha atención al diseño, a la calidad, a la imagen, innovar, saber comunicar y saber presentar al producto.  Cumpliendo con estos cometidos, nada es imposible. Y quien sabe, el sombrero pirí podría perfectamente convertirse en el sombrero it de todos los hipsters mileniales.