Mostrando entradas con la etiqueta photoshop. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta photoshop. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de junio de 2011

Modelos XXL: Medidas a prueba de cánones



Modelos de talla grande o plus size models son modelos con medidas reales que a pesar de los estrictos cánones estéticos que rigen las pasarelas, han logrado crear un nicho para sus medidas XL en el mundo de la moda. Estas mujeres en vez de acomplejarse por sus rollitos y kilitos de más, supieron sacar provecho de sus voluptuosas curvas para triunfar frente a las cámaras.

En un mundo donde la belleza natural se encuentra sometida por la cirugía estética, las ilusiones de photoshop y los rígidos estereotipos de belleza basados en la delgadez extrema, estas modelos demuestran con sus triunfos y medidas atípicas que las curvas también pueden ser sexy y bellas.

Los requisitos para ser una modelo de talla grande no son muy distintos a aquellos aplicables a las modelos convencionales. Al igual que éstas últimas, las modelos XL deben tener una altura superior a 1.75 cm, piel impecable, buena estructura ósea y un cuerpo proporcionado, aunque con curvas mucho más generosas. Muchas importantes agencias internacionales tienen divisiones especiales de modelos plus size. Karin Models de Nueva York tiene una división de “Curvas”, Wilhelmina tiene su división “W Curve” y Ford tiene una agencia especializada en tallas grandes la  “Ford 12+”.

Por lo general, las modelos plus size se dedican principalmente a modelar prendas de tallas grandes, un rubro cada vez más importante en la industria de la moda. También trabajan para bancos de imágenes y fotografía publicitaria para cosméticos y todo tipo de productos. Recientemente estas modelos han tenido una notable inserción en el establishment de la moda participando de desfiles y editoriales de revistas antes reservadas exclusivamente para modelos de piel y hueso.

De hecho, los principales diseñadores de la industria de la moda han empezado a usar modelos XL tanto en sus desfiles como en sus campañas publicitarias. Tal es el caso de Jean Paul Gaultier, Karl Lagerfeld, John Galliano y Marc Jacobs. Así también, marcas de tallas grandes como Elena Miró, Marina Rinaldi y William Tempest participan regularmente de los Fashion Weeks europeos usando exclusivamente modelos XL.

En 1997 nació la revista “MODE Magazine” en cooperación con las divisiones de modelos tallas grandes de las agencias Wilhelmina y Ford, la primera en apuntar específicamente al consumidor de las prendas de tallas grandes con una estética y filosofía similar a la de Vogue. Gracias a esta revista, que funcionó hasta fines de 2001, muchas modelos plus size salieron del anonimato, convirtiéndose en auténticas celebridades. En 2002 la anterior editora de MODE, Ceslie Armstrong lanzó la revista “Grace Magazine”, siguiendo la misma línea de MODE y funcionando hasta el 2003. Desde el 2008, la revista canadiense “LouLou Magazine” cuenta con dos ediciones anuales dedicadas específicamente a la moda de tallas grandes. En años recientes, renombradas revistas de moda han incluido a modelos XL en sus tapas e incluso dedicado ediciones enteras a ellas. La Vogue americana utiliza modelos y celebridades rellenitas para su edición anual del “Shape Issue” en Abril, V Magazine incluyó a famosas modelos XL en su edición N° 63, también la revista Elle francesa les dedicó su edición “Special Rondes” (Especial Redonditas), publicando incluso un desnudo protagonizado por las tops XL. Otras revistas como Harpers Bazaar, i-D, Vanity Fair y las Vogue italianas, francesas, alemanas y Teen han usado como modelos de tapa a famosas modelos de tallas grandes, dándole así un lugar muy destacado a estas mujeres que cada vez tienen mayor cabida en el fashion establishment. 


Un caso muy resonado fue el de Glamour, quien al publicar dentro de su contenido una fotografía de Lizzie Miller, una modelo de tallas grandes americana recibió tantos comentarios favorables de sus lectoras (muchas de las cuales aseguraron identificarse con la joven al ver su foto y por primera vez sin sentirse acomplejadas al ver una revista de modas) que decidió como política editorial incluir cada vez más modelos plus size en sus ediciones.

Incluso el reality show americano dedicado al mundo de modelaje “America’s Next Top Model” desde su primera temporada en el 2003 ha incluido entre sus participantes a modelos tallas grandes, reconociendo la relevancia de esta rama de la industria de la moda lanzando a la fama a modelos XL como Toccara Jones, Whitney Thompson y Alexandra Underwood.

Las modelos de tallas grandes, que hoy les presentamos, deslumbran con sus sensuales curvas y gran belleza, reafirman la idea de que desde el mundo de la moda se puede hacer mucho para poner fin a los desordenes alimentarios, cambiar los estereotipos estéticos a los cuales se ven sometidas las mujeres y demostrar que no es necesario ser extremadamente delgada para ser exitosa y hermosa y que la sensualidad también puede encontrarse en un cuerpo con medidas XL.

Crystal Renn: Es  una de las modelos más solicitadas del momento y no sólo para prendas XL. Crystal ha logrado mantenerse en el casting de los diseñadores más importantes a pesar de sus medidas (o mejor dicho, gracias a ellas), cautivando a diseñadores como Marc Jacobs y Karl Lagerfeld y por supuesto al público femenino, cautivado por ver finalmente caderas y curvas sobre las pasarelas. Lo más curioso de la historia de Crystal es que cuando empezó a modelar a los 14 años tuvo que bajar 1/3 de su peso para alcanzar la talla 32 y poder trabajar como modelo en Nueva York, lo que la llevó a la anorexia, llegando a pesar 43 kilos con 1.75 de estatura. A pesar de su delgadez no podía triunfar como modelo y sólo lo hizo cuando logró vencer sus problemas alimenticios y de autoestima subiendo 32 kilos, y pasando de la talla 32 a la 46. Al relanzarse como modelo de tallas grandes y gracias al éxito de su libro “Hambre” en el cual relata sus vivencias en las pasarelas, los desórdenes alimentarios y sobre como superó problema de la anorexia y la bulimia aceptándose y queriéndose tal como ella es, logró protagonizar importantísimas portadas, desfiles y campañas, trabajando con mejores marcas y diseñadores que cuando era delgada. Fue taa del Vogue americano, italiano, francés y alemán, de Elle, Harpers Bazaar y desfiló para Jean Paul Gaultier y Chanel y ha protagonizado las campañas publicitarias no solo de marcas de talles grandes como Lane Bryant, Evans y Torrid, sino también las de Jean Paul Gaultier, Chanel Resort, H&M, Dolce &Gabbana, Saks Fifth Avenue, Jimmy Choo, Dsquared, Nordstrom y Mango.

Natalie Laughlin: Nacida en Trinidad, esta modelo de talla 48 ha sido apodada “la Cindy Crawford de las tallas grandes”, un gran halago para una gran mujer. Natalie fue la primera modelo XL en aparecer en una gigantografía en el Times Square neoyorquino y encima lo hizo cuatro veces, protagonizando las campañas de Liz Clairborne. También fue la primera modelo XL en aparecer en la edición americana de la revista Glamour y fue imagen de la firma H&M.
  
Maggie Brown: Esta escultural hawaiana alcanzó la fama tras ganar en el 2006 el reality show “Thick and Sexy” dirigido por Tyra Banks. Ganó un contrato con la agencia Wilhelmina y al poco tiempo ya estaba trabajando para prestigiosas tiendas como Macy’s. Su look exótico con rasgos asiáticos y curvas generosas mantienen a esta modelo XL muy ocupada trabajando como modelo y presentadora de TV.


Barbara Brickner: Cuando un scouter le propuso entrar a una agencia de modelos de talles grandes, Barbara se sintió inicialmente ofendida por la propuesta. Afortunadamente pudo vencer sus perjuicios y decidió intentarlo. Desde entonces ha mantenido una activa carrera en el modelaje por más de diez años. Fue retratada en numerosas ocasiones para la revista MODE, y trabajó para muchos diseñadores de tallas grandes como el gigante de la industria de tallas grandes, la firma italiana Elena Miró. También fue la imagen de la tienda Target. En 1999 lanzó su propia línea de ropa para embarazadas plus size, llamada “BB Maternity”, que sigue vendiéndose con éxito en tiendas en todo EE.UU.
Kate Dillon: Al igual que Crystal Renn, Kate empezó su carrera como modelo delgada, pero su constante lucha por mantenerse delgada la llevó a padecer problemas alimenticios. A pesar de su talla 40 que mantenía a duras penas matándose de hambre y consumiendo toneladas de café y varios paquetes de cigarrillos, la rechazaban una y otra vez por “estar gorda”. Tras ser hospitalizada por una severa gastroenteritis logró bajar muchísimo de peso y estando enferma logró todos los trabajos que antes le negaban. Esto la llevó a analizar su vida y decidió recuperar su salud, manteniéndose en su talla 48 y relanzándose como modelo de talles grandes. Con su nueva figura logró protagonizar las campañas más importantes de tallas grandes e incluso ser retratada en diversas ocasiones para Vogue, por los lentes de Patrick Demarchelier, Helmut Newton, Francesco Scavullo, Albert Watson y Mario Testino. También protagonizó campañas publicitarias de marcas como Gucci, Chanel, Missoni, Christian Dior y Nine West, Isabella Rossellini y L’Oreal. En el año 2000 fue seleccionada por la revista People entre las “50 personas más bellas del mundo”.
 
Emme Aronson: Nacida en Nueva York y criada en Arabia Saudita a pesar de ser criticada por su peso durante toda su infancia y adolescencia logró mantener alta su autoestima gracias a los deportes, destacándose en el remo y ganando incluso una beca universitaria en la universidad de Syracuse gracias a este deporte. Es famosa por haber sido la primera modelo de tallas grandes en alcanzar popularidad en Estados Unidos, siendo conductora del Fashion Emergency de E! y de varios importantes programas televisivos. Fue incluida dos veces en la lista de las “50 Personas más bellas del mundo” de la revista People, en el año 1994 y 1999 y fue electa “Mujer del Año” por la revista Glamour en el año 1997. Es tan querida y conocida que hasta hay una muñeca con su nombre creada en honor suyo. Actualmente diseña una línea de ropa deportiva para mujeres con tallas grandes.

Mia Tyler: La hija del vocalista de Aerosmith, Steven Tyler y media hermana de la bella actriz Liv Tyler también ha alcanzado la fama dentro del rubro del modelaje de tallas grandes. Empezó modelando a los 20 años en la revista Seventeen y desde entonces ha sido retratada para Vogue, Marie Claire y fue también fue tapa de la revista Figure en el 2006. Asegura que la belleza viene en distintas formas y ha modelado para varios diseñadores y marcas, entre ellas, la escandinava H&M. También ha incursionado como diseñadora creando en el 2009 una línea de talles grandes “Revolution 1228”.

Toccara Jones: Esta imponente mujer afroamericana desde su incursión en el reality show “America’s Next Top Model” rompió todos los esquemas preconcebidos de belleza. Ha modelado para Avon, Evans, Torrid, Target y fue fotografiada por Steven Meisel para la edición “All Black” de la Vogue Italia, que retrataba a las modelos de color más importantes de la historia. También se ha destacado en la TV conduciendo diversos programas y especiales de moda.

Chloe Marshall: Esta vibrante británica a los 17 años decidió postularse al concurso de Miss Inglaterra. Habiendo ganado el certamen de Miss Surrey a pesar de sus 80 kilos, llegó a ser seleccionada entre las finalistas del certamen de Miss Inglaterra en marzo de 2008, siendo la primera mujer de talla 48 en quedar entre las finalistas. A pesar de no haberse quedado con la tiara, alcanzó el de vice reina y firmó un jugoso contrato con la agencia británica “Models Plus”. Ese mismo año ganó el premio de Miss Teen Inglaterra y desde entonces es imagen de Torrid, una importante marca de tallas grandes y ha protagonizado campañas de otros gigantes del sector como Lane Bryant.

Whitney Tompson: La ganadora de la décima temporada del reality show “America’s Next Top Model” venció a todas las demás concursantes de tallas perfectas con su 1.77 y 73 kilos, ganando un jugoso contrato con los cosméticos de Cover Girl por 100,000 USD y la tapa de la revista Seventeen, además de un contrato con la agencia Elite. Whitney se convirtió en la primera mujer de “cuerpo real” en ganar este certamen.

Tara Lynn: Empezó a modelar a los 25 años, y debido a su contextura tuvo que bajar 30 kilos con una rigurosa dieta para adecuarse a los rigurosos estándares de la industria, lo que la convirtió en una persona totalmente infeliz, así que decidió volver a su peso natural, alcanzando la talla 48 y convirtiéndose en una de las modelos XL más cotizadas del momento gracias a la famosa portada que hizo para la revista Elle Francia en su primera edición “Elle Rondes”, dedicada a las mujeres de medidas reales, en cuyo interior posó desnuda y sin retoques. También fue retratada en 20 páginas de la revista “V Magazine” y Glamour. Recientemente Tara fue imagen de Bloomingdales y protagonizó la campaña de trajes de baño de la firma sueca H&M, que bajo el slogan “Big is Beautiful” (Lo Grande es Bello) mostraba que sus líneas de ropa no discriminan a las mujeres por su peso. Una campaña revolucionaria por incluir a una mujer de talla 48 como imagen de la línea de trajes de baño.
 

Las modelos XL, antes relegadas a un pequeño sector de la industria de la moda están encontrando cada vez  más cerca de la primera fila, haciéndose notar con importantes portadas, campañas y editoriales de moda. El enorme éxito de estas mujeres es la prueba de cómo están cambiando los cánones de belleza, impulsado por la tendencia actual de erradicar a las modelos extremadamente delgadas y promoviendo en vez mujeres con tallas más reales.

martes, 28 de diciembre de 2010

Tuneo Virtual: Estrategias para resurgir, con poco presupuesto


Una vez tuve la desgracia de oír una bochornosa analogía, que solo podía ser el producto de una mente subdesarrollada (por supuesto, la de un energúmeno de sexo masculino). Estaba comparando a las mujeres con vehículos, con elocuentes metáforas del tipo: “Fulanita es un Subaru, pero tu novia es un Corolita”. Las otras “mentes brillantes” del equipo (léase, los perros), enseguida captaron el mensaje y continuaron acotando, siguiendo las pautas de este nuevo código masculino. Lo más patético de todo esto, es que muchas veces ellos nos ven así. En este caso ya no como un trozo de carne, sino como pedazos de chapería.

A partir de los 30 ya no somos autos 0 km, y créanme que el kilometraje pesa, y mucho. En la mayoría de los casos, también somos autos chocados. Los golpes e incidentes de la vida nos han dejado indelebles huellas tanto por dentro, como por fuera. Aquellas que alguna vez fuimos flamantes Ferraris Testarossa, nos encontramos convertidas en vulgares Fuscas, no solo ajaditas, sino también un poco pasadas de moda y, como no nos queda otra alternativa, tenemos que tunearnos para seguir vigentes y no perder con la reventa. (¡Qué analogía horrible!, pero tan horrible como el paso del tiempo). 

Como sabemos que NO somos pedazos de chatarra del siglo pasado, sino CLÁSICOS, empezamos a invertir en nuestra carrocería. Nos hacemos service completo en la peluquería, cambios de gomas en el cirujano, recapado de pinturita en el dentista y el solárium, e incorporamos todo tipo de accesorios a nuestro equipo. Así podemos upgrade nuestro Fusca. Y todas sabemos que no es lo mismo un fusquita reventado que anda por la vida porque Dios es grande que un Fusca tuneado a full. Nuestro modelito antiguo se vuelve atractivo y podemos entrar nuevamente al mercado, para competir en la carrera de la vida.

Hoy en día el tunning real ya no es suficiente. Las nuevas redes sociales nos empujan a complementarlo con un tuneo virtual o “cíbertuneo”. Y qué mejor manera de tunearse que reinventarse en el Facebook. ¡Es hora de tunear tu perfil, reinventar tu identidad e implementar la cirugía virtual y la dieta digital amigándote con el photoshop! 

Es mucho más fácil y económico, y encima no te va a doler ni en el orgullo, total es de común saber que TODAS las modelos son “photoshopeadas” en las revistas. Y si ellas, que ni siquiera lo necesitan, reciben el lifting digital, ¿por qué nosotras, las mujeres REALES, que SÍ lo necesitamos, no podemos recibir un trato parejo? 

A ley pareja nadie se queja, por lo que nada de hacerse las mosquitas muertas y tener vergüenza de hacerse un poquito de brush aquí y patch allá, y darle al mango con el liquify. Si no te da para pagar unas lolas nuevas ni financiando, implementá unas flamantes siliconas virtuales y si alguien osa cuestionar su veracidad con algún comentario necio bajo tu nueva foto de perfil, contestale con toda la caradurez del mundo que la foto te la sacaste “de un buen ángulo”.

El cíbertuneo no se acaba “photoshopeando” todas las fotos que subís a tus álbumes. También tenés que “destaguearte” de todas las fotos en las que salís borracha, gorda, con los ojos cerrados o con la cara torcida. Siempre hay una desgraciada que te “taguea” en esas fotos tan deplorables y si es reincidente, no dudes en incluirla a tu lista de personas bloqueadas.

Otra técnica es la de articular tus pensamientos más interesantes. Y no me refiero a citas de Albert Einstein o de Simone de Beauvoir, sino a aquellos que te van a hacer ligar. Hacete rubia con tus palabras. Nada de poner frases irónicas y sarcásticas sobre las lolas siliconadas de la modelito de turno. Recordá que los hombres que leen esos comentaros automáticamente te catalogan como “gorda amargada”. Si apoyás las siliconas, seguramente creerán que tenés un par por lo que te verán más atractiva en sus cerebritos de mandriles. Como vivimos en un mundo virtual, no te preocupes, que es muy improbable que conozcan la realidad de tu situación sospechosa.

Sé original y divertida, y armá grupos y fiestas virtuales y, sobre todo, flirteá como toda una pro. Para dar tus primeros pasos, te servirá cambiar tu estatus de soltera a “en una relación” para levantar un poco de polvo. Y por supuesto, no inventes un nombre para tu galán imaginario. Hacete la misteriosa, ignorando y evadiendo los 54 comentarios que recibas con tu cambio de estatus. A propósito, así como no sé por qué aún no pusieron el botón de NO ME GUSTA tampoco comprendo por qué no pusieron DISPONIBLE en el estatus sentimental del Facebook. Definitivamente, hay que sugerírselo a Mark Zuckerberg.

Tu estatus es FUN-DA-MEN-TAL. Todo en él debe ser positivo, controlate y no cañées a los hombres, no te quejes por la inflación, ni por el resultado de las elecciones ni por la corrupción de los políticos y menos aún pongas comentarios deprimentes tipo: “Todo está mal, afuera está nublado, se me acaba de romper una uña y el mundo se va a acabar RECIÉN en el 2012”. 

Recordá que todo en tu perfil debe ser perfecto, glamoroso, chic y alegre. Tu perfil es una burbuja inquebrantable de felicidad y éxtasis perpetuo de rubia oxigenada en perfecto estado de negación de la realidad y nada, repito NADA, debe alterar su paz. 

A vos te tiene que gustar todo… hasta los más estúpidos divagues de tus ciberamigos. Dale Like o Me gusta a TODO y a todos. Hacete querer. Sonreíle a la vida y, como nadie ama a las amargas, evitá los comentarios irónicos y bajos. ¡Ojo… esto NO quiere decir que no los hagas… solo hacelos discretamente desde una cuenta fantasma! Poné todo tu ingenio para armar frases que te generen la mayor cantidad de comentarios y visitas masculinas, tipo: “Tantos hombres y tan poco tiempo…”, “Buscando al hombre perfecto…” o “Se necesita Macho Alfa…”. Siempre con puntos suspensivos para crear suspenso de rubia… ¡obvio!

Por más de que estés tomando sol en tu pelopincho, solo te dé el presupuesto para las burbujas de sidra y tu celular no tenga ni pantalla a color, no te achiques y poné: “Escribiendo desde mi Blackberry, refugiándome del calor al borde de la pileta… con burbujitas…”, o “Haciendo las maletas…”. Aunque tu viaje más próximo sea a San Ber y solo estás preparando maletas para guardar la ropa de invierno. 

Recordá que en el Facebook lo más importante es hacer pinta y no perder nunca, pero JAMÁS el glamour. Que tu perfil del Facebook sea un oasis para tu reinvención personal y que nada frene tu cíbertuneo hasta que te conviertas en el Bentley descapotable de tus sueños.

miércoles, 30 de junio de 2010

VICTOR CANDIA: POESÍA CON LA CÁMARA

Víctor Candia, 37, es un fotógrafo paraguayo que reside desde hace algunos años en Buenos Aires. Trabaja desde hace poco más de 21 años en lo visual. Empezó como dibujante del suplemento escolar de un diario asunceno, para ser pronto trasladado al departamento creativo de publicidad del mismo. A partir de ahí recorrió una sucesión de agencias de publicidad, editoriales, productoras, etc., en las que se desempeño como diseñador, director de arte, creativo, ilustrador e incluso editor.

Como diseñador gráfico acumulo muchos años de experiencia en publicidad y diseño editorial, su trabajo fue seleccionado para el libro “Latin American Graphic Design” de la editorial Taschen, publicado recientemente como un compendio de la mejor gráfica realizada en la región.

Hace 5 años dio un giro a su carrera al convertirse en fotógrafo, actividad que hoy abarca la mayor parte de su tiempo productivo, realizando editoriales de moda y retratos para diferentes revistas de Argentina, Paraguay y Brasil, además de campañas publicitarias para España, Argentina y Paraguay, y dedicando siempre tiempo a sus proyectos personales en fotografía e ilustración.

Al ver sus retratos, se hace palpable su talento para desnudar a sus sujetos, dejando traslucir su alma y permitiéndole impregnar a la fotografía con su esencia. Tal vez sea este el motivo de que sus fotografías tengan esa magia tan particular, que configura la conjugación perfecta entre lo extremadamente real y lo etéreo. Sus fotografías de moda carecen de la frivolidad de ese mundo, siguiendo una estética intimista y sin artificios, centrada en revelarnos mucho desde lo mínimo.

Observando cada imagen, uno se hace partícipe de la complicidad que nace entre su lente y sus sujetos. Una complicidad que revela mucho más de lo aparente. Cada toma está extremadamente cuidada no solo en cuanto a aspectos técnicos, sino también artísticos, hasta lograr hacer poesía con la cámara. En esta sutileza que permite, a través de un simple gesto o una mirada capturada en un instante, imaginarnos un mundo interior, privado e íntimo, se encuentra la sensibilidad de un artista, a quien en esta edición invitamos a conocer.

¿Cómo se dio el salto de la ilustración a la fotografía?

Más que un salto, creo que todo fue una progresión paulatina, desde el diseño editorial y la dirección de arte en sesiones fotográficas. Ya faltaba muy poco para que tome la cámara en propias manos. Cuando supe que podía hacer fotos lo suficientemente bien, empecé y las cosas se dieron naturalmente. Al final, sea diseño gráfico, ilustración o fotografía, lo que hago es comunicación visual. Te estoy diciendo algo, te estoy hablando, solo que en lugar de palabras, uso imágenes. Es todo parte de lo mismo, de lo visuales que somos los humanos.

¿Qué medio te permite mayor expresión, la ilustración o la fotografía?

Un ilustrador tiene absoluta libertad para crear su mundo y sus seres, solo su imaginación lo limita, así que te respondería que la ilustración. En cambio la fotografía, que es un registro de lo que existe, es más bien una manera de señalar, de llamar tu atención hacia algo en particular, hacia cierta situación de luz o una mirada particular de la persona que retratas y lo que eso te sugiere a vos, y que probablemente le sugerirá también a las personas que vean esa foto. Esto no implica en absoluto que la fotografía te limite, vos decidís qué mostrar, como mostrarlo, que matices usar. Tenes toda la libertad que estés dispuesto a permitirte.

¿Tiene cabida el arte dentro de un editorial de moda?

Es cierto que la moda es algo mayormente frívolo, pero una editorial de moda en una revista también es un formato de expresión ampliamente abierto. Esas 6 o 10 páginas que tenés para mostrar algo, establecen un canal muy directo de comunicación entre el autor y el receptor, así que no es ninguna sorpresa encontrarse con gente con mucho talento y mucho que decir usando el formato para hacer cosas con contenido muy consistente. Si nos ponemos a citar a genios como Ryan McGinley o Hedi Slimane, nos quedamos sin espacio suficiente. Son editoriales de moda, si, pero también son algo más. Además, creo que está suficientemente visto que cualquier oficio, cuando se ejerce con inteligencia y pasión, puede alcanzar el nivel de arte, ¿o nunca comiste algo que te dio ganas de decirle al cocinero que es un artista y agradecerle su talento?

¿Qué elementos debe reunir una buena fotografía?

Eso es a gusto de cada fotógrafo. Para mi priman la naturalidad, la honestidad, el realismo... y por supuesto la belleza, que ya es consecuencia de la armonía entre esos diferentes factores.

¿Qué te atrajo al mundo de la fotografía de moda y que es lo que más te gusta del mismo?

Vengo de la publicidad y del diseño, así que ante todo, control creativo. No hay jefes de marketing que se las saben todas, ni ejecutivos de cuenta ídem, y casi nunca un editor o un estilista que te corte las alas, máximo te las rompe un poco. En una sesión de moda el responsable primero y principal es el fotógrafo, así que él guía el barco, y los demás deben confiar en que los llevará a destino. Suena muy control freak, pero se que muchos colegas del diseño y la creatividad están sonriendo al leer esto. Con frecuencia el raciocinio excesivo (o el miedo) se interpone entre una buena idea y su concreción, y las cosas quedan a medias, que es lo más triste que puede pasar, porque así no logran su cometido.

¿Qué opinás sobre la manipulación digital de la fotografía actual?

Bueno. Directamente NO EXISTE fotografía no manipulada digitalmente, al menos no en los medios de comunicación masivos. Ahora, esto no implica que todo sea una mentira. Así como todo el mundo es consiente del uso del photoshop, ya va la gente avispándose y distinguiendo lo que está extremadamente retocado de lo que sigue siendo aun fiel a la realidad que representa. Todos sabemos que Susana Giménez no se ve como sale en las revistas, simplemente porque la gente tiene poros en la piel y ella no, así que creo que el engaño es para el que subestima al público y se pasa con el photoshop, poniéndose en evidencia. Nadie tiene la piel de un juguete de vinilo, todos somos imperfectos y eso es parte del encanto. El que no entiende que la gente está harta de que la tomen por idiota, está pecando de tal.

¿Cómo describirías a tu estilo fotográfico?

¿Honesto? ¿Humano? imperfecto, directo, sin pretensiones... que se yo. No lo describiría, te pondría una foto y te dejaría describirlo a vos o al que vea la foto, sería mejor. Te muestro lo que veo, como lo veo y lo lindo o turbio o triste o poderoso o lo que sea que es. Eso cuando la foto sale bien, claro.

¿Qué tenés en cuenta a la hora de disparar?

Como trabajo casi siempre con gente, que la persona se suelte. Esto es: que abandone cuanto pueda todas esas impostaciones y máscaras que adoptamos las personas cuando nos apuntan con una cámara (sobre todo los tímidos, incluyéndome), y que sea la persona que siempre es. Esto es válido para un retrato para una entrevista tanto como para una modelo en una producción de moda, porque al final lo que logra la magia, es esa conexión humano a humano. Y obvio, la luz, la composición, los colores, la narrativa, etc., pero ya estamos hablando de algo más allá que eso, ¿o no?

¿Que te inspira?

Suena trillado, pero la verdad a veces es trillada: la vida. Si uno no vive, difícilmente pueda encontrar vida y ponerla en una foto. Hay emociones (o su absoluta ausencia), situaciones, regresiones, visiones, etc., cosas que tocan ciertas teclas y usando eso uno consigue tocar al otro con una simple imagen.

¿Que influencias tiene tu imaginario artístico y visual?

Mmm…Hay muchas Soy un junkie visual, veo muchísimas imágenes todo el tiempo, fotos de todo tipo, ilustraciones, etc. Creo que no hubiera empezado a interesarme en la fotografía de moda si no hubiera conocido y amado la imaginería de las revistas Nylon y i-D. Admiro a fotógrafos como Juergen Teller, Ryan McGinley, Jason Nocito, Camilla Akrans, Hedi Slimane, por citar solo a algunos vivos, porque luego están y estuvieron los dioses del Olimpo, desde Nadar y Lewis Carroll, pasando por Avedon y Penn hasta el mismísimo Helmut. Hoy me atrae más hacer fotos que remitan a los cuadros de Audrey Kawasaki que a las fotos de ningún fotógrafo. Mañana, no sabemos.

Al ver tu portafolio me impresionó la manera en la que en tus retratos captás el espíritu de cada uno de los sujetos. Se podría decir que revelás el alma de cada uno en las fotografías que tomás. ¿Cómo se logra esto? ¿Necesitás conocer a tus sujetos de antemano para captar su esencia o es algo que surge espontáneamente frente a la cámara?

Eso pasa durante un silencio que eventualmente llega, cuando el sujeto baja la guardia y se deja ver. Hay que saber esperar o llamar ese silencio, y luego saber cual de las fotos es la que capturo el momento. Generalmente no conozco mucho a quien voy a retratar, así que es una búsqueda un poco al azar, no se bien como, pero se llegar ahí.

A la hora de fotografiar, ¿qué tenés más en cuenta, lo subjetivo o lo objetivo, la poética o la estética?

A la hora de fotografiar pongo mi cerebro en automático y disparo sin pensar, puro instinto. Pienso después, cuando edito, y ahí si tengo todo lo demás en cuenta.

Tenés un estilo muy definido. Me imagino que es muy difícil mantener la estética personal y el estilo propio cuando se trabaja en una editorial de moda en las que muchas veces se debe seguir las pautas indicadas por la dirección de arte de la revista. ¿Cómo lográs mantener esta línea estética?

No me cuesta nada, simplemente me mantengo fiel a mi intención de hacer las cosas como creo que debo hacerlas, y generalmente salen bien. Cuando no hay nada muy tremendo interponiéndose, la foto sale. Cualquier idea con la que se arranque se puede trabajar de distintas formas, la cosa es encontrar las formas en las que todos los involucrados coincidan.

¿Con qué cámara preferís trabajar?

No soy fanático pero prefiero Nikon. Formato digital por una cuestión práctica. Y si bien es importante, llega un punto donde uno entiende que la cámara, con que sea más o menos buena, es lo menos importante de todo.

Observando tu trabajo noté la ausencia de fotos en blanco y negro. ¿A qué se debe tu preferencia por el color?

Es simple. Siento que casi todas las fotos en blanco y negro se ven al menos interesantes. Es más fácil. En color sin embargo es mucho más raro lograr que alguien se detenga a mirar mucho tiempo la foto. Es un desafío más divertido.

¿Que preferencias tenés en cuanto a temática?

Retratos, cuando trabajo en moda, porque siempre siento que lo realmente importante es la persona que está ahí en la foto. Y cuando hago retratos, ni hablar, intentar capturar a la persona, o pensándolo mejor, a la impresión que yo tengo de esa persona en el momento en que la conozco. Pero a veces voy por otros caminos, en la variación está la diversión.

¿Preferís trabajar en estudio o en locaciones y porqué?

En locaciones. En un estudio se pueden armar diferentes situaciones, pero sucede con frecuencia que muchos fotógrafos, sin darse cuenta, terminan aplicando formulas, ciertos settings de luz, ángulos, etc., y terminan repitiéndose mucho. En locaciones las variantes son la norma, cada lugar tiene su luz y condiciones climáticas y a mi me gusta mucho trabajar con eso, lidiar con las circunstancias y los imprevistos, encontrarle el lado, improvisar e intentar registrar la atmosfera del lugar y del instante. Me parece más fresco. Pero claro, hay cosas que se hacen en estudio y son buenísimas, así que es solo una preferencia, cuando tengo que hacerlo en estudio también me divierto.

Como es tu proceso artístico. ¿Planeas cuidadosamente cada detalle de la sesión fotográfica de antemano o preferís un acercamiento más espontáneo a la toma?

Tengo ciertas puntas creativas y referencias, existe una hoja de ruta, pero es solo para tener un seguro, a partir de ahí, cuando las cosas empiezan a fluir, improviso y el camino se va trazando solo.

Hace ya unos años que estás trabajando en Buenos Aires. ¿A qué se debió este cambio de ambiente y cómo fue tu proceso de inserción en el mundo de la moda porteña?

Fue en parte por una cuestión personal pero también porque quería aprender a moverme en un medio más grande y sobre todo más competitivo. Acá hay muchos más postulantes para cada puesto, hasta para cada laburo, así que hay que espabilarse. Lo bueno es que hay gente muy pro en los puestos clave, editores, directores creativos, productores, que distinguen inmediatamente la calidad y profundidad de cada pieza, así que el buen trabajo suele venderse solo.

¿Qué diferencias encontrás en el campo de la moda Argentino y el local?

Menos de las que me esperaba. La mayor parte del ámbito se mueve también por contactos, RR.PP., amiguismo, como quieras llamarle; pero el segmento que trabaja con la mayor calidad y creatividad, por suerte, se maneja más como una meritocracia. Aunque el grueso de lo que se hace aquí no sea demasiado bueno, lo que es bueno bueno, es de calidad mundial. Hay jugadores mundiales en todos los rubros, viviendo y produciendo en Buenos Aires. Se está más en el mapa.

¿Algún trabajo del cual te sentís especialmente orgulloso? ¿Tenés alguna fotografía favorita?

Siempre son algunas de las más recientes, la verdad es que miro siempre más hacia adelante que hacia atrás. Sería una perdida de tiempo, al menos por ahora, que tengo tanto por hacer aún.

¿Que proyectos tenés para el futuro?

Hacer cosas, sin parar.

martes, 6 de octubre de 2009

La inalcanzable Perfección



Nuestras abuelitas nos decían: “Para ser bellas hay que ver estrellas”. Pero últimamente ni ver una constelación entera nos ayuda. Hoy en día es más fácil atravesar el Chaco haciendo vuelta carnero y sin agua que alcanzar de belleza promovida por los medios de comunicación.


En primer lugar está el peso. Los ideales estéticos nos exigen estar cada vez más escuálidas. Hay que tener en cuenta que una modelo pesa 10 kilos menos que una mujer normal de la misma estatura. Hace poco me agarró taquicardia al leer que un estudio demostró que desde 1950 hasta los 80 las modelos que aparecían en las páginas centrales de la revista Playboy, ¡fueron perdiendo casi un kilo por año! Con razón las modelos están cada vez más esqueléticas y nosotras nos sentimos cada vez más hediondamente obesas. Una cuerona en los 50 sería considerada una rechoncha en nuestros días. Para alcanzar el cuerpo ideal tenemos que matarnos con dietas de la luna, de la sopa, de la flauta, pasando del te verde al te rojo y del pilates al power plate según la moda del momento. Necesitamos Sibutramina y las pastillas “sin anfetaminas” que nos recomiendan nuestras amigas para calmar el estado de inanición constante en el cual nos encontramos. Necesitamos creer en los milagros. Necesitamos creer que el espejo engorda y que la que está desbalanceada es la balanza del baño y no nuestro cuerpo.


Y luego con tanta flacura tanta flacura ¿Qué pasa? Nos demacramos hasta en los cachetes y eventualmente la cara se nos desinfla y se nos cae como bombacha de flaca. Hoy en día estamos más delgadas y por ende más arrugadas que en décadas anteriores. Acá empieza otro dilema: gordura vs arrugas. Como la idea de parecernos a Droopy nos espanta tanto como la de asemejarnos a Miss Piggy decidimos declarar una batalla campal a ambos frentes. Y nuevamente a buscar milagros. Cremas, ampollas, parches, peeling, botox, colágeno, babas de caracoles, ungüentos y hasta la orina matutina que nos recomienda ponernos en la cara la yuyera. Probamos de todo hasta que caemos en cuenta de que la varita mágica anti arrugas no existe y terminamos corriendo como heroínas dramáticas a llorar en los brazos de Bacchetta, porque al fin y al cabo solo su bisturí mágico podrá devolver a nuestro rostro el aspecto lozano que promueve la modelo quinceañera de la crema anti arrugas que no nos funcionó.


A parte de nuestras caras, otra área que no resisten a la ley de la gravedad son nuestros senos. Y éstos no solo sucumben víctimas del tiempo, también se nos caen precoces y antes de haber cumplido su vida útil, todo gracias a la importancia de la lactancia materna. Sí, mucho afiche, mucha propaganda, mucho calostro que suministrar y terminamos con dos catástrofes que ni el mejor de los wonderbra puede solucionar. De torres gemelas pasamos a la zona cero. Y como no nos queda otra, terminamos más siliconadas que Pamela Anderson. Los implantes de siliconas que en décadas anteriores eran de uso exclusivo de las actrices porno y blondas salvavidas de Baywatch, han pasado a integrar el cuerpo de más de un ama de casa desesperada.



Y hablando de blondas, como todas sabemos que el rubio rejuvenece, inevitablemente nuestros claritos van diseminándose por nuestra cabellera hasta adueñarse de ella. Lo que empezó como un inocente “toque de luz para iluminar el rostro”, termina siendo toda una estrategia cromática destinada a disimular progresivamente nuestras arrugas. Ni nuestro pelo se salva. Buscando la perfección hasta en nuestros bulbos capilares solo ganamos un nuevo problema: el pelo se nos reseca y nuestra alguna vez brillante y sedosa cabellera castaña, gracias a la decoloración progresiva, adquiere la apariencia de una peluca sintética barata. De nuevo a buscar algún milagro en los miles de champús para cabellos teñidos y maltratados, ampollas, baños de crema e interminables visitas a la peluquería para someternos a cuanto tratamiento ofrezcan para recuperar el brillo perdido.




Lo que no nos damos cuenta es que estamos ante una dictadura: “la dictadura del cuerpo perfecto”. Les puedo asegurar que todos los dictadores de la historia palidecen ante este despiadado tirano mediático que nos presiona continuamente a luchar contra el tiempo, contra la naturaleza y contra nosotras mismas, viendo todas las estrellas del firmamento con el ambicioso objetivo de no solo ser bella, sino de ser perfecta. Esta es la gran diferencia entre nuestra generación y la de nuestras abuelitas. Ellas también tenían que ver estrellas, pero su objetivo era solo ser lindas; el nuestro es alcanzar la perfección, por más inalcanzable que se nos presente.

El ideal femenino se ha visto sujeto a toda clase de manipulaciones y alteraciones, hasta crear un ideal que parece no tener forma humana. ¿A caso me van a negar que todas esas mujeres tan cirujeadas y tuneadas no terminan pareciendo extraterrestres? Las mujeres reales están desapareciendo por docenas, como si las estuvieran raptando los alienígenas y reemplazando por una representación en serie grotesca y humillante. La verdad es que el ideal femenino actual está basado en la artificialidad y consiste en promover como atractiva a la mujer que exagera su feminidad hasta el punto de que termina pareciendo una caricatura.



El abuso de la cirugía plástica para borrar cada huella del paso del tiempo, cada complejo, cada imperfección tiene consecuencias absolutamente aberrantes. En la cara tenemos 45 músculos faciales, que no solo sirven para masticar, besar y soplar las cada vez más abundantes velitas de cumpleaños. Estos músculos paralizados por el bótox, atrapados bajo capas de colágeno, estirados hasta la inmovilidad por liftings y revocados bajo asfálticas capas de maquillaje son la forma más importante que tenemos para manifestar nuestras emociones, expresar nuestros sentimientos y sobre todo mostrar nuestra identidad. El resultado es algo muy confuso: mujeres que cuando ríen ponen una cara de esfuerzo como si estuvieran levantando pesas, mujeres que cuando lloran en los velorios pasan por maleducadas porque parece que se están riendo.


Hace poco escuché en un documental una anécdota maravillosa. Contaban que Anna Magnani, la gran actriz italiana, le dijo una vez a un maquillador que quería taparle las arrugas antes de un rodaje: “déjamelas todas, no me quites ni siquiera una, que me tomó una vida entera procurármelas.” Estas arrugas que tanto nos empecinamos en borrar y que están ausentes en las revistas y en las pantallas, son las que exprimen nuestra individualidad, nuestra autenticidad y las alegrías y desdichas que nos ha tocado vivir.


Deberíamos seguir el ejemplo de esta Diva tan digna. Lastimosamente no todas las mujeres tenemos la personalidad ni el glamour necesario para querernos tal cual somos. Dejamos que las imágenes mediáticas socaven nuestra seguridad arrojándonos en una búsqueda obsesiva e imposible por la inalcanzable perfección.


Lo más triste de todo es que perseguimos un ideal estético imposible hasta para las mismas modelos. Porque por más reeegias que sean, absolutamente todas sus fotos están retocadas. Y nosotras, TARADAS, intentando imitar lo que solo Photoshop puede lograr. Y luego nos sorprendemos cuando vemos esas fotos de las celebridades sin maquillaje como si todas las imperfecciones se solucionaran con una buena base y pestañas postizas... no es el maquillaje lo que les hace ver tan odiosamente fantastiquerrimas… es el retoque fotográfico. HELLOOO!!! No es por nada, pero me gustaría que los científicos en vez de inventar tanta crema, tanta pomada, tanto botox, inventaran una pantalla portátil que me photoshopee cada día de mi vida para andar reeegia por la vida envuelta en un holograma. ¡Eso sí sería fantástico!


Tampoco las estrellas de Hollywood son tan perfectas como las imaginamos. En el cine el ideal de belleza se crea haciendo un rejunte de muchas personas, en una especie de collage casi imperceptible a nuestros ojos. En Hollywood es común que se recurra al truco de los dobles de cuerpo para aumentar el atractivo de las estrellas. Pocos saben que detrás de la bella Pretty Woman, había una mujer aún más bella. Así el bello rostro de Julia Roberts se unió al cuerpo de una modelo que doblaba su cuerpo para lograr la imagen perfecta. ¡Sería igualmente fantástico poder recurrir a una doble de cuerpo cada vez que nos tengamos que desnudar o ponernos un bikini!


Solo espero, mis queridas y regias lectoras, que después de leer esto entiendan que la perfección no se encuentra en el gimnasio, ni en el dietólogo, ni en el quirófano. La perfección está en quererse y aceptarse tal y cual somos: deliciosamente imperfectas y absolutamente auténticas. La confianza, la personalidad y la auto estima pueden hacer maravillas no solo con la imagen que tenemos de nosotras mismas, sino también con la imagen que proyectamos a los demás. No hace falta ver muchas estrellas para lograrlo, basta mirarse al espejo y ver solo una estrella: ustedes.

viernes, 3 de abril de 2009

¿SERÍAN CELEBRIDADES?

Estas imagenes me hace pensar... el 98% de las celebridad creo que radica en el físico. Después de ver estas imágenes... pregúntense si seguirían siendo celebridades. Por supuesto que están todas photoshopeadas, como muchas de las fotos de las celebrities.... pero en este caso el photoshop no los hace más atractivos... sino todo lo contrario.


JESSICA SIMPSON VERSIÓN PIEL Y HUESOS

JENNIFER BONES ANISTON

PITT COMBOVER (ACABA DE MORIR UN ÍDOLO)


LINDSAY LOHAN (ACASO NO LES PARECE LA TÍPICA ADOLESCENTE GRINGA QUE ESTÁ TAAAAAN LEJOS DE SER)


TYRA CHURA BANKS MORTADELA ANGEL


PARIS HILTON FAST FOOD NATION


NICOLE KIDMAN


LARA CROFT (SE COMIÓ A TODOS SUS HIJOS)



CHUBBY JLO (AHORA SI ES JUST JENNY FROM THE BLOCK)


JESSICA SIMPSON (Y CONSTE QUE ESTA IMAGEN NO ESTÁ MUY LEJANA A LA REALIDAD)



JESSICA ALBA BIKINI DISASTER


CHUBBY JENNIFER LOVE HEWITT


CHUBBY JENNIFER ANISTON


HEIDI KLUM (ME ENCAAAANTA ESTA FOTO, AL FIN TODOS SUS GERMAN GENES ESTÁN EN ACCIÓN)


CHUBBY EVA MENDES


DANIEL CRAIG (HASTA LA PANZA SE LE PERDONA)
CHUBBY CRISTINA AGUILERA


BRITNEY SPEARS (CREO QUE ESTA HA DE SER SU ÚNICA FOTO SIN PHOTOSHOP)

AMY WINEHOUSE (MEGA TATOOS...HASTA SUS TATUAJES LE CRECIERON)


GEORGE CLOONEY (LE ACABO DE MATAR AL ÍDOLO DE LAURA BIAGIONI, SORRY SHOTITA I HAD TO DO IT....IT PROVES MY POINT)