lunes, 4 de mayo de 2015

TENDENCIAS PRIMAVERA VERANO 2014




Nuevamente recibimos el cambio de estación y las nuevas tendencias directas de las pasarelas internacionales. Les invitamos a conocerlas para encontrar aquellas que mejor se adapten a su estilo personal.

Look total monocromático: Dénle un reposo al eterno negro y anímense a llevar un look entero en uno de los colores de la temporada, como lo sono los tonos ácidos, los rosas, el azul cobalto o el amarillo. El look total implica ser fiel a un color y llevarlo de la cabeza a los pies. Esta tendencia es otra de las que hacen sonar la campana sobre el regreso de los noventas. Esta tendencia se vio en las colecciones de Max Mara, Ralph Lauren y Stella McCartney S/S 2014.


STELLA MCCARTNEY SS 2014

Volúmenes arquitectónicos: La geometría que estuvo patente en la temporada invernal, seguirá vigente durante la primavera verano, tanto en estampados como en prendas voluminosas y estructuradas y que dan un resultado final muy artístico. Se da nuevamente protagonismo a los géneros más armados y con más cuerpo. Anímense a experimentar con nuevas formas y siluetas. Esta tendencia se vio en las coleciones de Gianbattista Valli, Balenciaga y Tods S/S 2014.

BALENCIAGA SS 2014


Folk Feature: Muchos diseñadores incorporaron detalles étnicos y folks a sus colecciones en la forma de estampados, bordados y mucho color y superposición. Esta tendencia muy bohemia fue vista en las pasarelas de Etro, Alberta Ferretti, y Givenchy, pero tal vez la colección más folk fue la de Valentino que estuvo inspirada en la gran pintora Frida Kahlo. Ponchos, carteras coloridas, Túnicas y vestidos largos acompañados de maxi collares en tonos vistosos y sandalias anudadas que son los complementos ideales de este look.

VALENTINO SS 2014


Lady Moderna: La ultra femenina estética de los fifties estuvo muy patente en la forma de faldas campana,  faldas rectas y pantalones pinzados a la cintura. Los colores pasteles, los accesorios de la época como los turbantes, pañuelos y anteojos de marcos ornamentados y coloridos complementan este look tan fresco y femenino. Esta tendencia se vio en las pasarelas de: Krizia, Alice by Temperley, Moschino Cheap and Chic, Akris y Burberry Prorsum. Los encajes románticos que se vieron en Bluemarine, Nina Ricci, Elie Saab y Roberto Cavalli.


BURBERRY SS 2014


Minimalismo: El minimalismo de fines de los 90’s también pisó fuerte entre las tendencias. Como bien dijo el arquitecto alemán Mies Van Der Rohe: “menos es más”. Esta tendencia se apoya en siluetas estilizadas y fluidas que acompañan al cuerpo, ausencia de estampados y ornamentos, colores neutros, formas simples y geométricas. Entre los diseñadores que optaron por esta tendencia se encuentran: Helmut Lang, Maison Martin Margela, DKNY, Chloé y Alexander Wang.

ALEXANDER WANG SS 2014


Oversize: La moda XXL seduce a los diseñadores nuevamente. Los volúmenes, las capas y superposición de prendas y sobre todo los volúmenes XL amplían la silueta femenina. Este estilo es sumamente cómodo pues permite una libertad total de movimiento.  Entre quienes lo implementaron en sus colecciones se encuentran Comme des Garcons, Cedric Charlier, Julien David y DKNY.


DKNY SS 2014
Safari: El continente africano vuelve a cautivar a los diseñadores con una paleta inspirada en sus paisajes donde los tonos tierras, ocres, camel, nude y verdes cobran protagonismo. También se lo ve en los estampados de animal print y de paisajes selváticos. Los vestidos camiseros, bermudas y cinturones anchos y detalles en gamuza también conforman esta tendencia. Esta tendencia se vio en la colecciones de Hermes, Donna Karan, Chloe y Diane Von Furstenberg­.

DIANE VON FURSTENBERG SS 2014


Transparencias: Las transparencias más atrevidas hacen de esta temporada una de las más sensuales. Hay transparencias para todos los gustos, desde las aplicadas en detalles hasta las más radicales que dejan todo expuesto.  Las franjas transparentes aparecieron en todo tipo de prendas- Estuvo muy presente en las colecciones de Vera Wang,  Burberry Prorsum, Fendi y Gianbattista Valli.

VERA WANG SS 2014

Wild Prints: Esta temporada los estampados cobran un destaque enorme. El estampado artístico es una de las tendencias con más éxito para esta temporada: es colorido y actualiza cualquier conjunto básico. Se vieron muchos estampados con retratos que parecían sacados de los pinceles de los artistas modernos, así como pinceladas abstractas en las colecciones de Prabal Gurung, Celine, Viktor & Rolf y Dsquared2. El estampado gráfico con sus imágenes impresas en la prenda es otra de las tendencias que más se ha visto entre los diseñadores. Las prendas con este estampado son piezas muy especiales que destacan en cualquier conjunto y le dan un toque moderno. Se lo vio en las colecciones de: Kenzo, Missoni, Peter Pilotto, House of Holland y Mary Katrantzou. Por último, los estampados de estilo tropical con flores vistosas y palmeras se vieron en las colecciones de Fausto Puglisi, Marc Jacobs y Emporio Armani. 

MARY KATRANTZOU SS 2014




Destino moda




Las amantes de la moda encuentran irresistible la posibilidad de visitar destinos que les presentan oportunidades de entregarse a gusto a una de sus actividades favoritas: las compras. En esta edición les presentamos algunos de los principales destinos de moda, en los cuales el shopping es una actividad ineludible y toda una experiencia en sí misma.

Milán: La segunda ciudad más grande de Italia es indiscutidamente una de las capitales internacionales de la moda. Esto hace que caminar por sus calles, visitar sus locales y curtir su noche hace que uno se sienta como si estuviera en medio de una producción de moda. Milán tiene una larga historia como capital de moda y alberga las tiendas de las marcas más importantes del mundo, numerosos ateliers y también industrias de confección y textiles. Tanto contacto con la moda ha hecho de que ésta se permeara a sus habitantes, quienes, tanto hombres como mujeres, van siempre impecables y a la última. En esta ciudad se puede hacer shop hopping de las tiendas de Valentino, Versace, Prada, Ferré, Krizia, Giorgio Armani, Moschino, Etro, Trussardi, Ferragamo, Missoni, Dolce & Gabbana y Gucci. Las tiendas más top se encuentran en la zona de la Piazza del Duomo (con su célebre Galería Vittorio Emmanuelle II) y en el apodado Quadrilatero della Moda, que incluye las calles Via Montenapoleone, Via della Spiga, Corso Venezia y Via Manzoni. Estas boutiques se encuentran impecablemente ambientadas, y al ingresar a ellas es como entrar a un mundo perfecto y lleno de maravillas. Visitar esta ciudad durante su famosa settimana della moda es una experiencia única, ya que uno se encuentra con celebrities y modelos en cada esquina y la ciudad entera rebulle de actividad, eventos, fiestas, desfiles y lanzamientos. Una de sus boutiques más fantásticas es 10 Corso Como la creada en 1991 por la gurú de la moda Carla Sozzani, hermana de la editora de la Vogue italiana, Franca Sozzani. La boutique cuenta con piezas exclusivas de diseñador, así como todo tipo de artículos de diseño elegidos personalmente por su propietaria.

Tokio: Los adictos a las compras o shopaholics que la han visitado aseguran que esta ciudad es un paraíso para quienes sufren de su condición. Se puede encontrar virtualmente todo, hasta lo inesperado e inverosímil. Tokio es una ciudad muy vinculada a la moda, desde el fabuloso street style de las chicas harajuku, hasta las boutiques más top de Ginza. Como Japón es un mercado importantísimo para la moda internacional, la mayoría de las grandes marcas tienen sucursales fantásticas en la capital nipona, y sus showrooms son descomunalmente fantásticos, por lo que visitarlos es una experiencia única ya que en ellos concurren lo mejor de la tecnología, moda, diseño y arte.

Berlín: Si son fanáticos de la moda vintage, de seguro amarán Berlín. La capital alemana es famosa por su ambiente bohemio y artístico y la estética de los berlineses es simplemente fabulosa. Hay mercados de pulgas en todas partes donde encontrarán verdaderos tesoros a precios increíbles. Kurfurstendamm o Ku’damm es el lugar para ir si les interesan las tiendas de alta gama. En esta avenida hay más de 100 locales y restaurantes para tener una experiencia de shopping y after shopping fenomenal. Los grandes almacenes de Kaufhaus des Westens o KaDeWe son una visita obligada para los amantes del shopping. Lo bueno de Berlín es que conjuga perfectamente las grandes marcas con las tiendas alegres, bohemias, cool y baratas y mercadillos, por lo que hay alternativas para todos los gustos y todos los bolsillos.

Delhi: Para quienes tienen un gusto marcado por lo exótico, la capital hindú es un destino ideal. Sus géneros y colores son verdaderamente irresistibles y sus mercados callejeros son una experiencia inolvidable para los adeptos al regateo y a los mercadillos. Acá se encuentran ropas y muchas cosas más, accesorios, joyas, muebles, obras de arte, antigüedades y especias. Chandni Chowk, Lajpat Nagar, Khan Market y Palika Bazar son algunos de los mejores lugares para hacer compras. Dariba es el lugar a donde ir para comprar joyas de oro y plata y maravillarse con la orfebrería hindú. India está consolidándose cada vez más en el mercado internacional de la moda, por lo que también cuenta con diseñadores locales muy modernos y trendy. Si lo que buscan son marcas más contemporáneas, Connaught Place, es el lugar a donde ir.

Nueva York: La gran manzana es sin lugar a dudas el principal destino de compras del mundo. Nueva York se encuentra estoqueada de todo lo imaginable en cuanto a marcas de diseñador. Solo ver sus vidrieras ya ponen feliz al corazón de una fashionista ya que son sumamente originales y fantásticas. Nueva York también tiene opciones para todo tipo de bolsillos desde los mercados de pulgas del Green Flea Market, hasta sus grandes almacenes de Madison Avenue. Además Nueva York tiene el allure de ser uno de los personajes principales de la serie “Sex & The City”, y como bien decía Carrie Bradshwa, “Si sos una buena persona y trabajas muy duro, podes alguna vez ir de compras a Barney’s”. Desde 1923 estas grandes almacenes con súper marcas de súper lujo. Otro plus de la tienda son sus vidrieras teatrales diseñadas por el director Creativo y autor Simon Doonan.

MASSIMO IANNI: HOTELERIA DE AUTOR


El entrevistar a Massio Ianni, uno de los más importantes especialistas de la hotelería de lujo, es ya un lujo de por sí. Él estuvo presente en el desarrollo de la Cadena de Hoteles Armani, la creación del Faena Hotel y del Hotel The Vines en Mendoza. Todos estos hoteles llevan su sello personal, así como su propio hotel, el exclusivo Hotel “La Fortuna”, o “El Palacio de las Pampas”, un hotel de lujo anclado en una fastuosa estancia a las afueras de Buenos Aires con un casco de estilo francés de 1902 y perfectamente conservado, que viene transformando el concepto mismo del turismo rural, pues los huéspedes alquilan todo el establecimiento, disfrutando de su estadía como si fueran los dueños del mismo. 

Italiano, criado en Francia, formado en suiza, y dividiendo su tiempo entre sus residencias en Buenos Aires, Londres y Florencia, Massimo Ianni es una persona cosmopolita y sofisticada que tiene bien en claro lo que el verdadero lujo significa. 

¿Cómo empezaste a seguir el camino de la hotelería? 
Antes que nada lo que me motivo fue evidentemente una pasión por la convivialidad, por recibir. He nacido en Italia, donde claramente la filosofía latina de compartir las grandes comidas y la buena cocina, es una impronta que desde chico me marco. A los catorce años quise estudiar cocina, cosa que no fue muy bien vista en mi familia, por lo que seguí con mis estudios y a los 18, ya más rebelde, decidí estudiar teatro, cosa que tampoco fue bien vista y termine por casualidad en una escuela hotelera muy estricta en Suiza, más como una decisión de mis padres en cuanto a encaminarme a algo más serio. Pero curiosamente esta especie de castigo se transformó en una vocación. Me sentí en seguida muy cómodo dentro de la escuela hotelera, pues sentía que lo que estaba haciendo me salía muy naturalmente y me gustaba muchísimo. 

¡Qué gran cambio pasar del teatro a la hotelería! ¿Cómo viviste esta transición? 
 Encontré enseguida un paralelismo entre el teatro y el mundo de la hotelería. Al igual que el teatro, un hotel tiene un frente y un back. A veces el back no es tan glorioso como el frente, pero en el frente todo tiene que estar siempre perfecto, con la mejor predisposición y las mejores galas. 

¿Qué fue lo que te conquistó del mundo de la hotelería? 
Lo que más me atrajo fue el hecho de trabajar constantemente en proyectos creativos. En la hotelería no hay nunca un día como el anterior. Otra cosa que me motiva mucho es que todo se hace como trabajo de grupo. A mí siempre me encantó estar rodeado de gente, por lo que siento que no hay nada mejor que trabajar en un hotel en contacto con los colaboradores y clientes, cuando se tiene esa pasión por las personas. 

¿Cómo fue tu formación? 
 Me formé en Suiza. La escuela era un hotel, entonces nosotros vivíamos dentro del hotel. Mitad era estudio y a partir del medio día nos poníamos nuestras chaquetas de camareros e íbamos a atender a las mesas. Fue una introducción al rubro muy práctica y concreta. 

¿Qué te llevo a volcarte específicamente en la Hotelería de Lujo?  
Mi primera oportunidad laboral fue con la cadena Hyatt, para la cual trabaje durante 15 años. Yo empecé como camarero en el Hyatt al finalizar mis estudios y terminé como Director Corporativo para Europa, África y Medio Oriente. A los 32 años ya tenía esta posición. Dentro de esta cadena tuve una visión de la hotelería de lujo ya que trabajé mucho para los Park Hyatt, la gama más alta de la cadena. 

¿Consideras que hay un solo concepto de lujo? 
Hay muchísimas maneras de vivirlo. Las personas viven una evolución a través de sus experiencias personales. Por lo general se habla de cinco estados del lujo. La primera vez que uno tiene acceso a un cierto poder adquisitivo, quiere como que demostrar a todo el mundo que está disfrutando del lujo. Avanzando en ese proceso, uno va llegando a la etapa número cinco, que es la más filosófica del lujo, donde el lujo es el tener tiempo. Por esto es muy importante generar experiencias en función al mercado a quien queremos dirigirnos y en función a las oportunidades que tenemos gracias al concepto. 

¿Cuál es tu concepto del lujo?  
En el concepto del lujo, hay algo muy importante que hay que entender, y es que hoy en día esa clasificación internacional relacionada con las estrellas ya no tiene valor. El Valor realmente se lo pone el huésped. Hoy en día el lujo también está en volver a las cosas más esenciales. He trabajado en proyectos en el cual el lujo consistía en hacer participar a la gente del proceso de la elaboración de la comida, porque son altos ejecutivos que están todo el día como locos y para ellos era una oportunidad en la que se podían relajar verdaderamente degustando el mejor vino mientras estaban con las manos en la masa. El gran cambio conceptual en cuanto al lujo, es que este ya no pasa por los elementos físicos, sino que el lujo pasa por el concepto de servicio, por ofrecer a la gente lo que está buscando. Yo creo que el lujo se muere cuando empiezan los estándares. Hacer las cosas repetitivamente, según un manual de procedimiento, le saca totalmente ese valor personal a la experiencia. La atención es fundamental. Los camareros dejan de ser transportadores de platos y se convierten en anfitriones de un concepto. Recordemos que la hotelería empezó por la voluntad de una persona a quien le gustaba recibir y que habría su casa. La hospitalidad y lo hospitalario están en la raíz de la hotelería. Una hotelería de lujo requiere de un anfitrión genuino, que se preocupa no por necesidad, sino que se ocupa por pasión. 

¿Cómo es la hotelería de lujo hoy en día y como se relaciona con los hoteles boutique?  
Hoy se habla de una hotelería de lifestyle. De la palabra boutique se ha abusado muchísimo. Yo preferiría hablar de una hotelería experiencial, de hoteles donde se vive una experiencia. Lo de boutique fue para definir más un tamaño que un concepto. Se empezó a llamar así a los hotelitos chicos. Pero hoy en día cuando se habla de hotelería de lujo, se habla de hoteles donde uno puede vivir una experiencia. Yo creo mucho en el hotel como vínculo para conectarse con el lugar donde uno esta. Los hoteles que tienen decoraciones que no pertenecen al país, no te ayudan a integrarte a descubrir un nuevo entorno. Los hoteles que te proponen una carta con platos franceses cuando estamos en Latinoamérica, no te ayudan a descubrir la cultura local. El hotel debería ser una vidriera del destino en todos los sentidos: en el arte, en la cultura, en la vivencia, en la gastronomía. El hotel debe ser un embajador del destino. Yo hablo muchísimo de los hoteles como storytellers, como lugares donde uno encuentra una historia, donde encuentran el cuento, que si no han estado en ese hotel, no podrían saber. Esto es un valor agregado intangible muy importante y si se hacen las cosas bien, el valor de esa experiencia ya no está atada a elementos físicos, sino porque gracias a la permanencia en ese hotel se pudo introducir al huésped a un destino. Hoy en día un hotel debe tener una identidad propia y conectar al huésped con la cultura local. Antes un hotel era solamente una cama y una comida, hoy en día tiene que ser realmente un lugar de exposición de lo mejor de lo que hay localmente ya sea arte, gastronomía y cultura.

¿Explicame más sobre el concepto de lifestyle manager?  
Se trata de una única persona que se vuelve el punto de contacto del huésped, como si fuera el anfitrión de una casa. Es muy importante que el cliente desde el momento que reserva, hasta el momento en que se retira, cree un vínculo personal con una persona, llámese experience manager o llámese lifestyle manager. Una cosa es que a uno se le prepare un desayuno, otra cosa es que al día siguiente se acuerden de lo que preferiste comer y que te den un desayuno personalizado. La personalización del servicio solamente se puede desarrollar con una relación directa con el huesped.

¿Qué lugar ocupa la formación del personal dentro de la hotelería de lujo? 
Los colaboradores han cambiado. Hoy tenemos universitarios trabajando como recepcionistas. La hotelería es un sistema bastante jerárquico, donde es importantísimo empezar desde abajo, porque en definitiva, más allá de todo ese glamour que se ve de afuera, la esencia es realmente saber atender y saber reproducir las acciones día tras día. La dificultad no es hacer un buen cappuccino, sino es hacer un buen cappuccino todas las veces que se nos pide. Y si uno nunca lo hizo, va a ser muy difícil dirigir a la gente para que lo haga. Ser anfitrión es una posición muy multifacética, se tiene que saber de todo: como se hace un cuarto, como se prepara un desayuno, como atender a la persona, como se hace un check-in, etc. El buen hotelero es una persona que no solo sabe de hotelería, sino también desarrolla su propia cultura, tiene un interés genuino por el destino en el cual está y tiene ese sentido de pertenencia. 

Contame más sobre tu hotel: La Fortuna. 
A mí me gusta muchísimo innovar y con la fortuna tuve la oportunidad de aplicar un nuevo concepto en hotelería. Al adquirir esta estancia en la Pampa, me di cuenta de que tenía dos opciones: o seguía la formula clásica de abrirlo como hotel rural (como muchos otros) o una formula distinta que aún no está muy desarrollada en Sudamérica ni en Argentina, que es la de ofrecer al huésped la oportunidad de ser el dueño de la estancia durante la estadía. La Fortuna, tiene una calidad de servicio de muy alto nivel, y el huésped se maneja allí como si fuera su propia casa. Maneja sus propios tiempos, elije donde y que quiere comer, que quiere hacer. El lujo está en que uno no tiene que ir a pedir nada, sino que le van a pedir lo que él quiera. Mi primer iniciativa al tomar la estancia, fue asegurarme que mis colaboradores viviesen mejor, ellos viven en la estancia, y su forma de vivir es una parte integral de la experiencia. Cuando la cocinera se despierta, la primera cosa que hace es pasar por la huerta a cosechar los productos del día, eso da un valor agregado a toda la experiencia. Creo que la genuinidad y la simpleza es lo que hacen al lujo. Todos los elementos deben estar bien curados y presentados para transformarse en parte de esta experiencia que es el lujo. No se trata de disfrazar a la gente, ni crear imposturas, sino de perpetuar las tradiciones de manera genuina. El valor más grande del lujo, es la herencia. Esta herencia no se puede inventar. Debe ser genuina. 

¿Qué lugar juegan los sabores en esta experiencia? 
La comida es una gran oportunidad de contar historias. Por eso me esfuerzo mucho en que en mis hoteles la gastronomía sea genuina. Por ejemplo en la Fortuna todo se prepara en la cocina, con productos locales. La esencia pasa a ser cosechar una hierba fresca, que después al medio día el huésped va a encontrar en su plato, o despertarse con el aroma del pan recién horneado. ¿Cuál es tu proceso creativo, para desentrañar localmente la esencia de cada destino al diseñar tus hoteles? Mi proceso creativo se apoya en la comprensión y el descubrimiento de dos aspectos: el entorno en todas sus facetas, y los recursos humanos disponibles localmente. Mi primer approach es una integración a lo que es la esencia local. Hago un trabajo de investigación, un trabajo que implica abrir los ojos hacia ciertas cosas y descubrir aquellas que concretan el concepto. El segundo approach es el de comprender el valor de los recursos humanos. Combinando la investigación de los distintos aspectos del destino: gastronómicos, culturales, artísticos, musicales y los recursos humanos, se pueden hacer cosas increíbles. Más que grandes inversiones, hay que hacer mucho pensamiento estratégico y un gran aprovechamiento de los recursos locales.

miércoles, 11 de febrero de 2015

GUIA DE NO-REGALOS DE SAN VALENTIN



Lastimosamente en materia de regalos de San Valentín no hay medias tintas. O tu novio la tiene clarísima, o es directamente un mentecato. Aquellos que la tienen clarísima por lo general son unos soles divinos y esplendidos, pero lastimosamente son difíciles de encontrar. Lo que abunda a cacharrata son las estrellitas que brillan apenas y a lo lejos y a la hora de comprarnos un regalo por el día de los enamorados, la pifian de aquí a Saturno.

Beatas quienes tienen un sol que se ingenia cada año para sorprenderle con un regalo espectacular, que le roba el aliento, la lleva al éxtasis romántico, hace que todas sus amigas suspiren por lo divino que es y obliga a todas las envidiosas a internarse a una cura de sueño para reponerse de la rabia. Estos chicos hacen su tarea. Prestan atención, investigan, se esmeran, se toman el tiempo, no dejan ni un detalle sin atender y por supuesto no dejan nada  para última hora.   Su regalo siempre es magnífico, no lo que necesitabas, ni lo que deseabas, sino aquello que no te imaginabas que necesitabas y que no hubieras luego podido desear algo mejor. A parte el regalo nunca viene solo, lo acompaña un gesto grandioso, una ceremonia de entrega…. Hasta la entrega es tan mágica como la escena de una película de amor. 

Pero lastimosamente, a la mayoría nos toca lidiar con la otra clase de novio, quienes a la hora de elegir su regalo pecan por miserable, distraídos, brutos o meramente descerebrados. Sea cual fuere su regalo, están destinado a pifiarla en grande año tras año.

Pero, así como Alicia en el País de las Maravillas celebraba su no-cumpleaños, nosotras también  tenemos derecho a crearle a nuestras medias naranjas una lista de no-regalos para evitarnos el dolor de cabeza de tener que lidiar con sus malas elecciones.

CURSILERIAS: si tenes mas de 16 años y ya no podes alegar como defensa a tu mal gusto el hecho de que las hormonas de la pubertad te obnubilan el cerebro, abstenete de comprar el oso de peluche gigante con el corazón de encaje que dice TE AMO, extiéndase a todos los demás chiches, tarjetas, muñecos, tazas y demás enseres cotidianos que vengan con un corazón rojo inmenso y alguna frase trillada. Para versitos cursi nos bastan y sobran los piropos callejeros, que hasta tienen a su favor el hecho de que suelen ser un poquito más originales y mucho más picantes. 

IMPROVISACIONES DE ULTIMO MINUTO Díganme chicas, ¿ustedes aceptarían una argolla de latita de cerveza como anillo de compromiso? ¡Obviamente ni aunque te prometan que después te la cambian por el diamante koh-i-noor! Entonces porque aceptarían una rosa callejera comprada al paso, un regalo cualquiera que no tiene nada que ver con tus gustos, tu estilo o tus deseos y que clama a gritos “IM-PRO-VI-SA-CION”. Obviamente tu novio le pidió a su madre o a su secretaria que elija cualquier cosa para salirse del apuro de llegar al día D con las manos vacías. Ninguna mujer se emociona con la tarjeta escrita a mano de puño y letra de la florista reproduciendo las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer, ni llora de alegría ante una remera de leopardo con apliques en lentejuela dorada que lleva el sello de tu suegra. ¡Por favor! ¡Pónganse las pilas y dejen la improvisación para sus cuentos chinos!

ELECTRODOMESTICOS: Si tu idea del romance implica una licuadora, una multiprocesadora, una plancha o una nueva heladera…… definitivamente no tenes idea de nada. Estos regalos no son válidos para San Valentín,  ni aunque tu esposa o novia esté inscripta en el IGA. Y de paso te informamos que ni siquiera son válidos para regalar a la esposa por el día de la madre. 

LA ROSA UNICA: Una imagen vale más que mil palabras. La imagen de un novio que llega a la casa de su novia con una rosa roja única envuelta en celofán y con una tarjetita que dice en Times New Roman versión cursiva “Feliz dia de la primavera” (porque el florista callejero reciclo las tarjetitas que le sobraron) es la viva imagen de la miserabilidad. Tu novio no es ni desatento, ni bruto, es pura y llanamente UN MISERABLE. Ni dudes en poner su lamentable rosa en remojo…. En el inodoro.

ACCESORIOS PARA RODADOS: Cubiertas nuevas para el auto, renovar el limpia parabrisas, un busca huellas, transformar su motor a flex, nuevas tazas, un cambio de aceite. ¿En serio?  ¡Ellas NI SE VAN A DAR CUENTA! Le pueden retapizar el auto en cuero y ella se va a dar cuenta 10 días después, y aun luego de darse cuenta va a seguir sin entender que china les pico para gastar en algo tan poco relevante, si lo que ella quería era un zapato nuevo, algo obviamente mucho más útil que unas llantas nuevas.  ¡Lo único que vas a lograr con esto es que se piche porque en vez de cambiarle tantas cosas no le cambiaste bien nomas ya el auto por un nuevo!

PASACALLES: Los mensajes de amor publico callejero tienden a rebasar la raya de lo cursi y caer en lo tremendamente valle. No sé qué es peor, topetarse con un pasacalle de acción poética callejera, o que te dediquen un tema de Arjona en la radio. Si tu idea de romanticismo tiene algo que ver con una canción de Ricardo Arjona, te informamos que muchas preferimos que nos atropellen 40 señoras de las cuatro décadas antes de tener que lidiar con sus versos. Esto es extensible al reguetón lento, la cachaca quejumbrosa y todos los engendros musicales donde el” te quieroooo” acompañado de un son tropical o un lamento boliviano corre cierro riesgo de ser clasificado como polución sonora según la ordenanza Municipal 750/97.

BOMBONES, CUPCAKES, GALLETITAS: Les voy a traducir esto en lenguaje del plagueo interior mental de una mujer al recibirlos: “Encima que el HDP se pone visco cada vez que pasa la banda de la vecina que se puso implantes hasta en el cerebro y que la semana pasada cuando le pregunte como me quedaba mi jeans nuevo me dijo que el otro me quedaba mejor, porque seguro luego piensa que estoy más gorda, ¡ahora se le ocurre regalarme una caja de bombones! El idiota me quiere hacer engordar para chutarme por gorda y poder especularle finalmente a la blonda farmacéutica esa que lo tiene tan visco.” ¡ASI NO!

SUS BUENOS DESEOS: ¡Pero más vale que somos materialistas! No sé de dónde sacaron la creencia altruista esa de que para nosotras las mujeres, un “te quiero” es suficiente.  Eso lo decimos de la boca para afuera, pero no hay ninguna mujer en el planeta tierra que verdaderamente lo sienta así. A la hora de la verdad, toooodas las mujeres queremos ser princesas. Todas queremos ser agasajadas, mimadas, y hasta malcriadas por nuestras medias naranjas. Es que el día de los enamorados para toda novia es el equivalente a la Navidad para un niño. Como esas criaturas esperamos ansiosas nuestros regalitos de San Valentín, por lo que jamás de los jamases y nunca de los nuncases se les ocurra llegar con las manos vacías a este día, ni todos los “Te amo” del mundo podrán recomponer nuestra ilusión rota. Osea que chicos, a seguir esta guía y a cargarse las pilas, que una novia o esposa feliz, es mucho mejor que la aspirina para curar el dolor de cabeza.



viernes, 6 de febrero de 2015

Recordando a Carla Ricciardi




En mis textos de moda siempre me toca hablar sobre diseñadores e iconos de moda internacionales, gente que no conocí nunca  y que tal vez nunca conozca. Pero esta vez me toca hablar de una diseñadora paraguaya, a quien si tuve el placer de conocer muy bien, y que significo mucho en mi carrera y en mi vida y en la de una enorme cantidad de personas vinculadas con la moda, al arte y a la creatividad. Carla Ricciardi, la enormemente talentosa diseñadora paraguaya, también fue una destacadísima diseñadora internacional, fue la primera en hacerse una carrera afuera y sin lugar a dudas es un icono de moda para muchísimos de nosotros. 

Carla fue una de esas personas que, como se dice popularmente: nació entre trapos. Pero no eran trapos cualquieras. Eran retazos de organza, de seda, de las tafetas y muselinas más finas que dejaban las firmes tijeras de su madre, la talentosísima diseñadora Malú Ricciardi. Malú es una de esas diseñadoras que se adelantan décadas a su tiempo. ¡En los setentas y ochentas ella prácticamente ya estaba en el 2020! Malú fue y sigue siendo de la vanguardia en todo. No se puede estar dos minutos cerca de Malú sin contagiarse de su infrenable energía, de su mirada atinadísima y su estilo impecable. Imagínense entonces lo que significa criarse con una mujer así de creativa, sofisticada y estilosa. ¡Indudablemente, sus dos hijas: Carla y Fiorella, desarrollaron su propio estilo antes de aprender a caminar!

Quienes las conocimos a las hermanas Ricciardi en su infancia ya podemos dar fe de los fantásticos disfraces que llevaban a los carnavales del Yacht y de como en los cumpleaños infantiles sus vestidos de autor hacían palidecer a nuestros vestiditos de muñecas de repisa. El estilo de las fabulosas mujeres Ricciardi: Malú, Carla y Fio siempre fue motivo de comentario. Y quien más las celebraba, fue su padre, Rodolfo Ricciardi, conocidos por todos como Kilum, un padre con todas las letras que siempre acompañó a sus hijas y las ensenó a soñar con libertad. 

Las tres mujeres Ricciardi amaban provocar, pero lo hacían desde la sofisticación, la creatividad y la vanguardia. Recuerdo cuando al regreso de un viaje a Nueva York a inicios de los 90’s, Carla regreso con el cabello teñido de fucsia, acompañada por sus amigas Ana Ayala de rojo sandia y Patricia Doldán de lila. Al poco tiempo Malú y Fio las siguieron con estos colores sacados de un dibujo animado que hacían que la gente se tropezara por mirones. 

Desde chica Carla ya había aprendido a hacer de su indumentaria y estilo un medio de expresión. No era de extrañar que decidiera desde muy joven seguir los pasos de su madre –pero con su propio estilo- en el mundo de la moda que la apasionaba. A inicios de los 90’s abre una pequeña boutique sobre la calle Perú. Era una boutique totalmente diferente a las que existían en el país por ese entonces. Entrar ahí te transportaba en un túnel directamente a Londres. Ahí se podía encontrar el último grito de la vanguardia neoyorquina, todas aquellas prendas y accesorios absolutamente irreverentes y excéntricos, que constituían la moda más alternativa de la época, totalmente alejada del mainstream y sorprendentemente aggiornado para el Paraguay de la época. Su boutique era un espacio donde se podía soñar y divertirse a través de la moda. Donde nada ponía trabas a esa expresión que Carla consideraba debería ser libre y entretenida. 

A inicios de los 90’s Carla se convirtió en un icono para muchos de nosotros. Su grupo de amigos era fantástico, compuesto por los creativos de la época. Jóvenes artistas, músicos, fotógrafos, actores. Ellos no solo frecuentaban la movida under, sino la creaban. Carla, siempre alegre y dulce, transitaba todos los ámbitos con una naturalidad sorprendente. Desde los bares mas under, hasta los eventos sociales más tradicionales, siempre fiel a su estilo personal y sin dejarse contaminar jamás por modas ajenas o convencionalismos. Era una de esas personas con ángel, súper carismática y con una estrella especial que la hacía brillar en todas las situaciones. Resultaba imposible no dejarse contagiar por su buena onda, por su irreverencia y alegría.

Además de ser toda una musa inspiradora, Carla  fue uno de los seres humanos más talentosos, nobles y justos que conocí en mi vida, una persona maravillosa, abierta de mente y de corazón. Todos los triunfos de su carrera los disfrutó sin hacer ruido, sin hacer jamás auto bombo, saboreándolos desde la discreción y la humildad que solo tienen los grandes. Ella sabía que su talento era suficiente para abrirle todas las puertas.

A mediados de los 90’s Carla decidió viajar a Buenos Aires para estudiar diseño de indumentaria en la UBA y empezó a abrirse camino en el vecino país. A inicios del 2000 abrió su propia boutique en Palermo Hollywood, que por entonces se estaba comenzando a convertir en el barrio canchero que es hoy. Así abre una marca en conjunto con su madre: Malú y Carla Ricciardi, que es muy bien recibida y sigue el éxito al que estaban acostumbradas ambas diseñadoras. Los años en Buenos Aires se convierten en una aventura familiar, pues también Fiorella se estaba abriendo camino como diseñadora de trajes de novia.

Desde entonces su ascenso fue infrenable. Sin tener contactos y palancas, siendo extranjera, y a pesar del estigma que significa ser “paragua” en el vecino país, Carla supo abrirse su propio camino hasta la cima. 

Finalmente Carla decide emprender nuevamente su carrera solo, lanzando una colección de pret-a-porter con su sello personal. Durante su carrera como diseñadora llegó a vestir a: Mariana Fabbiani, Amalita Amoedo, Julieta Ortega, Mora Furtado, Astrid Muñoz (quien incluso fue retratada por Scott Schumann en The Sartorialist, luciendo un vestido de Carla), Esmeralda Mitre, entre otras. Además Carlita era muy querida por sus colegas argentinos y mantuvo una gran amistad con diseñadores como: Jazmín Chebar, Jessica Trosman, Celedonio Lohidoy, Debbie Mac Donald y Pablo Ramírez.
En cuanto a los diseñadores locales, siempre encontraron en Carla una sonrisa generosa y una mano tendida, jamás una zancadilla o algún gesto de rivalidad. Carlita nunca fue así. Siempre se mostró amigable y generosa con todos y sumamente justa en su obrar. Lo natural en ella era ayudar, era de sonrisa fácil y risa abierta, contagiante y sincera. En ella el refinamiento no se limitaba a sus diseños, sino que se extendía a su entorno y sobre todo a su manera de ser y de obrar.

Carla siempre se mantuvo fiel a su estilo propio, vistiendo solamente a personalidades que se ajustaban a la imagen que buscaba transmitir con sus diseños. Durante sus mejores años como diseñadora en Buenos Aires, llegó a rechazar vestir a modelos y celebridades famosísimas, pero que ella sentía no transmitían el espíritu de su marca.  A su atelier en Palermo y luego en Recoleta, llegaba toda la creme de la sociedad argentina. 

Luego la enfermedad le obliga a poner en pausa a su increíble carrera, a frenar la marcha para afrontar una larga batalla contra el cáncer. Una batalla en la que salió victoriosa en muchos aspectos. Nunca bajo los brazos y jamás perdió la sonrisa. Fueron duros años de batalla a los cuales ella le puso una garra impresionante y verdaderamente admirable. 

El 28 de Noviembre pasado, el cielo recibió precozmente a un ángel. Un ángel que ya fue luz en vida.  Una luchadora que supo hacer de su batalla de vida una ocasión de crecimiento personal que nos inspiró a todos los que la vimos brillar hasta en los momentos más duros. 

Muchos dirán, “que pena que su vida fuera tan breve”. Pero Carla fue una persona bendecida que pudo dar y cosechar tanto en vida. Uno puede ver estos últimos años como una tragedia, pero más que como tragedia Carla la vivió como una experiencia trascendental. Vivió intensamente cada minuto de su vida y vivió tanto y tan bien, logrando lo que muchos no logran ni viviendo 100 años. Tuvo una carrera brillante, amaba lo que hacía, fue una apasionada de la vida, tuvo la fortuna de tener una familia unidísima, amigas y amigos de acero quienes la rodearon siempre y encontró al amor de su vida: Marcos Santamarina, un hombre que la acompañó lleno de amor y de cariño hasta en los momentos más difíciles cumpliendo al pie de la letra el precepto “la amaras hasta que la muerte los separe”. Ahora Carlita ya es luz infinita que seguirá brillando e inspirando a todos los seres que la amaron y admiraron. ¡Su recuerdo brilla como un diamante!

·         Agradezco a Ana Ayala y Myriam Raphael Chase, quienes me ayudaron con datos y recuerdos para que este pequeño homenaje sea más preciso.
Así la recuerdan diseñadores y amigos:
CARLOS BURRO
Pocas personas te tocan el corazón. Si bien siempre seguí su carrera y virtualmente habíamos intercambiado lindas palabras, la conocí brevemente en la boda de una amiga en común en Buenos Aires. Me hizo reír toda la noche, tenía un ánimo contagiante y el humor sereno y picante de quien ha sabido transitar la vida, con sus mieles y sus hieles. Su trabajo fue siempre una inspiración para mí y ella una gran referente. Carla Ricciardi fue alguien que supo poner la moda de su país en la más alta consideración. Nos deja un legado de gran belleza.
GABRIELLA BO
Vivimos juntas tantas cosas. Creo que nunca pensé en ella como diseñadora de vestidos, sino como diseñadora de sueños. Elegíamos juntas mis vestidos y pensábamos en todo, ¡desde los zapatos hasta el pelo, los tocados que le encantaban y hasta el perfume! Yo entraba como en un libro de cuentos. Me decía: “Tal vestido no te podes poner en tal lugar, es muy moderno”, o “tal otro es ideal para el lugar por los colores, por la textura! ¡Pensaba en todo! Tomábamos el té por horas escuchando a Adelle a todo volumen. Carla amaba ir a Punta, amaba las flores, amaba los tonos pasteles pero su color favorito era el fucsia. Fue la elegida por todas las mimadas y malcriadas de la alta sociedad, pero al mismo tiempo le diseñaba  el vestido de 15 a la hija de una de sus costureras. Siempre fue extremadamente generosa. Era paciente, cariñosa, compañera y le encantaba conectar a gente para que se conozcan. No la consideraba una amiga, para mí era como una hermana.
JAVIER SAIACH
Pensar en ella es pensar en una pionera, siempre rompiendo cánones, siendo avanzada y una elegida del buen gusto. Fue una gran artista, una heroína de la vanguardia y por sobretodo una mujer generosa y única. ¡La recordaremos siempre!
RAFAEL SCORZA
Carla siempre fue una chica sencilla y de muy buen humor, llena de principios y valores inalterables. Lo que más disfrutaba era compartir su tiempo con los amigos e intercambiar ideas. Nos conocimos terminando la secundaria y desde ese entonces fuimos amigos incondicionales. En el campo de la moda, empezó siendo muy transgresora y diferente, pero sin dejar de lado la sensualidad de la mujer. Trabajó con texturas que en ese entonces no estaban de moda, de colores fuertes y mucho brillo. Con el tiempo y la madurez se encontró con un lado más delicado, en tonos pasteles y géneros más sofisticados y finos. Creo que fue la etapa donde se definió y es el período con el que trascendió a nivel internacional. Lo que la hacía fuerte ante la prensa extranjera era que siempre fue fiel a sí misma, no se presentaba con colecciones basadas en las tendencias, sino que presentaba colecciones basadas en su experiencia de vida y sus estados de ánimo. Carla logró imponer su moda, ganarse el respeto y la admiración de las mujeres y la prensa argentina, un mercado bastante conservador y duro con los extranjeros.
PATRICIA FANEGO
Carlita, una de las personas más genuinas que conocí, con un gusto  tan especial, cariñosa y tan buena amiga. Tenía unas ganas inmensas de vivir. En el último vuelo que veníamos de Buenos Aires juntas, ella por un tema de salud venía con tapa boca, y en sillas de ruedas. Pasamos por la aduana, y Carlita traía a parte de su maleta de ropas, una maleta de mano llena de bisuterías. Nos paran en la aduana, por la "cantidad de joyas" según el señor de la aduana. Y Carlita se quita el tapa boca y le dice: "enferma pero coqueta". Así era Carla, siempre con unas frases tan simpáticas.
PEDRO CATALDO
Como cuesta escribir todo lo que tengo en mente en tan solo un par de párrafos, 40 años de Rock And Roll son imposibles de resumir pero lo más importante es agradecer a la vida la oportunidad de haber compartido con ella todas  vivencias y anécdotas que quedarán grabadas profundamente en mi corazón y mente. Quizás el tiempo le fue muy corto pero el ímpetu que le puso es lo más destacable, fue una luchadora en todos los aspectos, no cualquiera consigue sobresalir de esta manera y ni hablar de batallar como lo hizo. Estoy tan orgulloso de haber formado parte de su vida y Carla formará parte de la mía hasta nos volvamos a encontrar.
WALTER EVERS
Mi querida amiga Carla Ricciardi, con su estilo divertido, sus colores de pelo, fucsia, rojo, vino. Una artista de la moda paraguaya y una excelente persona muy generosa con todos los que la conocieron. Ella fue inspiración para muchos, y fue además de una gran diseñadora, una persona muy generosa. Recuerdo que cuando vino Cindy Lauper a Paraguay Carla fue su traductora y nos invitó a todos sus amigos a salir con Cindy Lauper a recorrer la ciudad. Cindy se quedó tan encantada con lo buena onda que era Carla, que la subió al escenario durante el concierto a agradecerle.

lunes, 22 de diciembre de 2014

UNA COCINA CON VINO Y POESIA


 

Estamos en la época de las fiestas, cuando las familias se reúnen en torno de la mesa para compartir, recordar y celebrar. Debido a esto he decidido, por esta ocasión, escribir mi columna con un tono mucho más personal que de costumbre.

Para pasar una noche perfecta hace falta bien poco: un buen vino, familia, recuerdos y poesía. Como escenario: una cocina cálida que acoge a la sobremesa. Mi italianísimo zío Luciano recitando, con tal emoción que apenas retiene las lágrimas en los ojos, “Rerum Natura” de Tito Lucrecio Caro y “Carmina” de Horacio. Deteniéndose en las palabras para saborearlas como las últimas exquisiteces que nos ofrecía la sencilla mesa de la Nonna María.

“¡Oh Taliarco!, ¿no ves cómo la cima del Soratte blanquea con la nieve, las selvas agobiadas apenas resisten el peso de la escarcha, y los ríos detienen su curso encadenados por el hielo riguroso?
   Defiéndete del frío echando en el hogar leña en abundancia, y llena alegremente las copas del vino de cuatro años que guarda el ánfora sabina. Lo demás déjalo al arbitrio de los dioses que, en cuanto amansen la furia de los vientos que encrespan las hinchadas olas, dejarán de combatir a los viejos olmos y altos cipreses.
   Huye de inquirir lo que será del mañana, aprovecha bien los días que te concede el destino, y no desprecies las danzas y los tiernos amores; pues eres joven, y la tardía vejez aún no se atreve a marchitar tu lozano verdor.
   Ahora debes frecuentar el campo de Marte, las plazas públicas y los gratos coloquios nocturnos que te llaman a la hora señalada. Ven a gozar la risa hechicera que descubre a tu amante escondida en su retiro silencioso, y a quitarle las joyas de sus brazos y el anillo del dedo que resiste suavemente tu intención
.” (CARMINA I, 9)

Unos versos tan apropiados para acompañar a la escena que curiosamente podía ser perfectamente descrita en el texto. Los montes lejanos, el frio exterior que se contrapone al calido hogar, el vino versado y el llamado de un hombre anciano a disfrutar el presente.

Como siempre la poesía lleva a la reflexión más allá de sus versos... sigue un elogio al latín y a los autores clásicos por poder, con tan pocas palabras, englobar tanto. Frases de cuatro palabras que contenían mundos de sabiduría y que para traducirlas al inglés, al español, al italiano o al francés, se requerían agregar 6 vocablos más.

Luego mi tío Luciano me mira y me confiesa: "como arquitecto siempre fui un creativo, y te puedo asegurar que nada de lo que hice está libre de los legados clásicos. Hay que leer a los clásicos. Son los padres de todo lo que vino después. ¡De todo!" Y como metáfora agrega, mirándome fijamente y con autoridad: "tu sai Valeria....uno non legge soltanto a Shakespeare... La c'é la VITA!" (Sabes Valeria, uno no lee solamente a Shakespeare. ¡En sus páginas está la vida!) Cuanta sabiduría y cuanta belleza de palabras y pensamientos. 

La conversación de los autores clásicos y poetas nos conduce a Marguerite Youcenar y como en sus "Memorias de Adriano" no sólo escribió sobre los romanos sino que captó su esencia escribiendo con su misma magia. Mi tío Luciano va a la biblioteca y trae a la cocina un pequeño texto: “Los 33 Nombres de Dios de la Youcenar”. Lo lee en voz alta y nos sobrecoge dejándonos a todos en silencio meditando por unos instantes. 

“1. Mar de mañana/ 2. Ruido de la fuente, en las rocas sobre las lajas de piedra/ 3. Viento del mar, la noche en una isla/ 4. Abeja/ 5. Vuelo triangular de los cisnes/ 6. Cordero recién nacido, carnero hermoso, oveja/ 7. El suave morro de la vaca, el morro salvaje del toro/ 8. El morro paciente del buey/ 9. El fuego rojo en el hogar/ 10. El camello cojo, que atravesó la gran ciudad atascada camino a su muerte/ 11. La hierba, el olor a hierba/ 12. (silencio)* ** * * */ 13. La buena tierra, la arena y la ceniza/ 14. La garza que esperó toda la noche, casi helada, y que al fin apacigua su hambre al alba/ 15. El pequeño pez que agoniza, en la garganta de la garza/ 16. La mano que se pone en contacto con las cosas/ 17. La piel, por toda la superficie del cuerpo/ 18. La mirada, y aquello que mira/ 19. Las nueve puertas de la percepción/ 20. El torso humano/ 21. El sonido de una viola o de una flauta indígena/ 22. Un sorbo de bebida, fría o caliente/ 23. El pan/ 24. Las flores que brotan de la tierra en primavera/ 25. Tener sueño en una cama/ 26. Un ciego que canta, y un niño enfermo/ 27. Caballo que corre en libertad/ 28. La mujer-de-los-perros/ 29. Los camellos que se abrevan, con sus pequeños, en el arduo guad/ 30. Sol naciente sobre un lago aun helado a medias/ 31. El silencioso relámpago, el rayo estrepitoso/ 32. El silencio entre dos amigos/ 33. La voz que viene del este, entra por la oreja derecha y enseña un canto.”

Yo en ese momento pensé en tomarme la licencia de agregarle al elenco como nombre N°34 lo siguiente: Una cocina con poesía.

Estoy segura que en algún lugar de esa cocina estaba un ángel que nos sonreía mientras saboreaba sus propios versos latinos.... 

Al volver a casa la reflexión continúa. (Es así la poesía, como sabrán los que la leen habitualmente, su efecto perdura un largo tiempo en el alma) Pienso en como mi papá y sus hermanos estudiaban griego y latín en el colegio, prácticamente se criaron conociendo los textos clásicos... sobrevivieron a una de las guerras más nefastas de la historia y lograron dejarla atrás... seguir adelante y seguir leyendo y aprendiendo y consumiendo vorazmente arte, libros, cultura durante toda su vida. Hoy ellos-los que quedan de esta generación- son un tesoro, llenos de sabiduría y cultura y prestos a compartirla.

Más allá de la poesía compartida en familia, de lo hermoso que es cuando ya sea la poesía, el dialogo o los recuerdos, entrelazan los corazones, uniendo generaciones al revivir momentos y compartir experiencias, pienso en qué lindo es cultivarse en vida.

Como meta de fin de año les propongo lo siguiente: ¡Cultivémonos! Dediquémosle menos tiempo a la pavada y compartamos más con nuestros viejitos, leamos más poesía, leamos buenos libros, vayamos al teatro, visitemos muestras y museos, asistamos a conciertos, pintemos, escribamos, dibujemos, cantemos, recitemos.... ¡Seamos arte! 

Piensen en el futuro. Imagínense llegar a viejos tan vacíos teniendo en sus acervos solo las horas perdidas jugando Candy Crush y viendo “Bailando por un sueño”. Qué triste que sería limitarse a transmitirle a sus nietos en la sobremesa el relato de la final de “Yingo”.