Mostrando entradas con la etiqueta historias de mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historias de mujeres. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de diciembre de 2016

40 PELOS LOCOS





Las mujeres a los 40 andamos ya sin pelos en la lengua, queremos andar con el pelo suelto, y queremos que nos perciban sabias y sin ningún pelo de tonta. Pero es mucho más probable encontrarnos con los pelos de punta y totalmente revueltos.

Pero así como ya no nos quedan pelos de tonta, la triste realidad es que no nos quedan muchos pelos en general. A los 40 te salen más pelos en la cara que en la cabeza! Los bigotes de repente empiezan a volverse más Frida Style y empiezan a aparecer clavos en la barba y lunares con pelos como las brujas y todo esto mientras que nuestra antes hermosa y frondosa cabellera empieza a mermar. Parece que todo el pelo que se te cae de la cabeza va a parar a otra parte insospechada de tu cuerpo. En síntesis es más probable que te aparezca un pelo en el dedo gordo del pie antes de que te vuelva a crecer pelo en el cuero cabelludo.

Empezamos la guerra de los clavos corporales. En cima cueeesta encontrarlos. Como a los cuarenta ya se empieza a ver mal de cerca tenemos que colocarnos lentes bifocales y comprar espejos con aumento X 100 y salir al sol incandescente para poder encontrarlos y atacarlos con nuestras pinzas de cejas (que a partir de los 40 se vuelven multiuso y se convierten en pinzas de mentón, de brazo, de cachetes y hasta de dedos gordos del pie).

El pelo no solo se cae, sino que se vuelve ralo y una empieza  a ver parches de su cuero cabelludo. Primero se empieza a notar en las fotos con flash (que obviamente terminan cortadas o disimuladas con alguna app) y luego ya se ve ao vivo en el espejo. Ahí una empieza a pintarse el cuero cabelludo con sombra para disimular la alopecia y empezamos a  tomar cuanta pastilla o loción capilar exista en el mundo mundial y cibernético para que nuestro cabello vuelva a brotar. 

Una vez que logramos finalmente que pare la caída nos damos cuenta de otra crueldad capilar. Nuestro problema no es solo la caída, sino también el quiebre. Si mis queridas, el pelo no solo se te cae de raíz, también se suelta y se vuelve más fino y quebradizo. La primera señal de esto es nuestra cola de caballo. Si antes ésta tenía la circunferencia de una mazorca de maíz, hoy tiene la de un lamentable lápiz de papel. Una ya no solo envidia la piel libre de celulitis y el cutis libre de arruga de las veinteañeras, sino también sus frondosas cabelleras. Cada vez que se nos cruza una chica de 20, nuestros ojitos envidiosos van directo a su cuero cabelludo mientras decimos internamente “Que muuuuucho pelo tiene la desgraciada”. 

Como si la caída y el quiebre no fueran suficientes, nos viene una tercera plaga funesta: la opacidad. El pelo de una cuarentona deja de brillar como si todas las luces se le apagaran. Aunque no lo crean… el pelo también se marchita, envejece y se vuelve áspero como paja seca. Se vuelve una masa rala y opaca y por más que le agregues “luces” y “claritos” va a seguir siendo un reflejo marchito de tu antigua cabellera.
Y lo más triste, lo más más triste, es que las únicas luces que se te van a ver natural… son las de tu canas. Ese es el único brillo que va a asomar a tu cabellera después de los cuarenta. 

Las canas son la cuarta plaga. Una plaga que dice “vieja” a gritos. Y por más de que las de veinte reivindican el granny hair poniéndolo de moda, a nosotras, las cuarentonas, no nos queda cool, no nos da onda, nos hace simplemente más avejentadas. En cima está el lado psicológico de la primera cana. La primera cana es como un sacudón.  Un sacudón que te dice no solo que tu juventud está llegando a su fin y que la tercera edad está a la vuelta de la esquina, sino también que tenes que sumar un nuevo tratamiento a tu cuenta mensual de peluquería (la cual a los cuarenta es más larga que rezo de pobre): la tintura de canas.
Métale matizante para las canas, métale tinte para renegarlas a los confines de nuestro cuero cabelludo y métale alargue, relleno, postizos, cortinas y las toas cosas con pelo prestado de quinceañeras vírgenes de Tupasy Arroyo para poder generar la ilusión de tener pelo joven y sano.

A los cuarenta ya empezamos a decirle adiós al pelo largo y suelto al viento y alooo al pelo corto y batido hasta el infinito!

jueves, 26 de mayo de 2016

FIORELLA Y CRISTINA ENCISO SOSA DE GALLI – CON LA FILIGRANA EN LA SANGRE






Fiorella y Cristina, madre e hija, crecieron en el mundo de la joyería. Además de los lazos de sangre que las unen, también se ven unidas por lazos de filigrana, la pasión que ambas comparten y que siempre estuvo presente en la actividad familiar. Ambas son descendientes del gran Cirilo Sosa, uno de los grandes artesanos joyeros de la filigrana. El apellido Sosa está por ende entrelazado con la filigrana y la joyería tradicional paraguaya.

Cristina, junto a su marido Guido Galli, encabezan la joyería Luxor, una de las joyerías más tradicionales y conocidas de nuestro país. No es de extrañar, que su única hija, Fiorella, decidiera seguir la tradición familiar. Pero Fiorella hizo mucho más que meramente seguir una huella. Ella labró su propio camino, innovando en cuanto a diseño y concepto, con una de las técnicas más antiguas de la joyería: la filigrana. Fiorella logró darle un giro de tuerca a lo que se venía haciendo desde hacía siglos con la filigrana en Paraguay, incorporando motivos más modernos y nuevos materiales (desde zircones hasta fibra de caraguatá y palo santo), y transformando completamente este rubro, generando una renovación y resurgimiento del mismo.

Conozco a ambas desde hace mucho tiempo y sé que el lazo que las une es más fuerte y precioso que el oro. Las une el amor y  la pasión, trabajando siempre codo a codo con una complicidad total. Cristina rara vez logra ocultar lo orgullosa que Fiorella le hace sentir, así como Fiorella no puede contener la admiración por estos padres que le inculcaron tantos valores como la pasión en el trabajo y el amor por la familia y la tradición.


CRISTINA ENCISO SOSA DE GALLI
A vos, a la par que a tu hija, te tocó crecer en el mundo de la joyería. ¿Cómo fue esta experiencia para vos?
Empecé a ayudar desde muy chica, ya a los 7 años hacia los inventarios, me ocupaba de hacer los regalos y  paquetes, participaba del negocio familiar  y aprendía del quehacer de joyería en el día a día con mis padres. Cuando fui más grande y ellos viajaban, yo me quedaba a cargo, pero era todo mucho más tranquilo que ahora, estamos hablando de 1958 cuando se abre Luxor. Y cuando me recibí me metí a trabajar a full y me ocupaba de lo que hoy seria la imagen de la joyería,  con las vidrieras y empecé a viajar con mis padres para comprar joyas y piedras a Argentina.
A los 21 viaje a Suiza a seguir lo q me apasiona también que es la sociología, allá estudie 8 años. El último tiempo también me vinculé al mundo de la relojería Suiza. Mi papá ya había llevado a Paraguay la representación de la marca de relojes Longines, entonces me dieron la oportunidad de trabajar en la fábrica de relojes Longines en Suiza. Luego trabajé en otra que se llamaba Fortis, donde me encargué del mercado latinoamericano, y ahí me nacieron de nuevo las ganas de volver a mi país a trabajar en el negocio familiar  

También te dedicás al diseño. ¿Esto es algo que aprendiste de tus padres?
En esa época se fabricaba muchas joyas de filigrana en oro y pude aprender de mi mamá a administrar una joyería que es muy diferente, a una empresa común, los clientes eran muy sencillos en esa época, porque no existía o no se conocía el concepto de diseño de joyas. El diseño de despertó en mi cuando trabajando en Fortis, veía que cada dos meses sacaban una nueva colección. Ahí nos pedían que demos nuestra mirada a los diseños de acuerdo al mercado con el cual trabajamos, y ahí me di cuenta que me gustaba diseñar. Es así que cuando llegué de Suiza, venía de estar en muchas ferias de joyería y buscando lo que había visto allá, y como por aquí no había, empezamos a diseñar con mamá. Ella me guiaba sobre el gusto de los clientes de acá, y así íbamos haciendo las joyas . 

Fio siempre me habla de su abuelita, ¿me podrías contar más sobre ella?
Mi abuelo Cirilo Sosa, fue uno de los primeros joyeros en Luque. Hacia filigrana y joyas en oro, ya que en esa época el producto principal era la filigrana en oro. Vivieron allá hasta después de la guerra, y luego vinieron y se establecieron en Asunción, frente a lo que era el cine Granados. Inauguraron la Joyería Sosa, sobre Estrella en el centro y ahí mi mamá, que era la mayor, desde muy chica, atendió en el mostrador. Ella atendía a los clientes y se empezó a formar en el manejo de la joyería. Mi abuelo trabajó siempre como maestro joyero, y mi mama era la que estaba en contacto con el cliente. Trabajó con su familia hasta que tuvo la idea de formar su propia joyería con su hermana. Fueron muy modernas para su época, al abrir su joyería juntas y empezar a traer relojes. Era una mujer muy emprendedora y empresaria , en una época que no era común , como ahora. 

Cuando Fio era chiquita, ¿te imaginabas que seguiría tus pasos y que encima se destacaría tanto nacional e internacionalmente?
Nunca se me pasó por la mente, porque ella no se quería luego poner joyas y no le gustaba dibujar, no se podía quedar quieta, entonces era muy difícil imaginarla quieta, dibujando una joya con tanta paciencia. Fio quería ser independiente, cuando estaba en el colegio no quería trabajar con nosotros, ella trabaja desde los 16 años, porque quería, porque no se podía quedar sin hacer nada en las vacaciones, entonces fue una hermosa sorpresa cuando decidió dedicarse a esto. No me esperaba pasar por esto, en realidad me la imaginaba en las artes, pero como bailarina o actriz, ya que de chica se destacó en eso, y después cuando empezó a estudiar comunicación, me la imaginaba como periodista y en programas de televisión.  

¿Cuáles crees que fueron los factores que desencadenaron que Fio decida dedicarse al diseño? ¿En algún momento lo proyectaste para ella o fue una sorpresa?
 Ella comenzó sola. Un día vino  y nos empezó a preguntar nuestra opinión sobre lo que estaba haciendo. A mí me gustó, y le animé a seguir. Pienso que el haber tenido éxito en sus primeros diseños, hizo que ella se animara a continuar junto con nuestro apoyo, el mío y el de su papa, como parte de la joyería. 

Me imagino que como toda madre estarás muy orgullosa de tu hija. ¿Qué es lo que más te enorgullece de su trabajo como diseñadora de joyas?

Su enorme creatividad e imaginación para hacer joyas, y que haya elegido la filigrana como medio de expresión, porque creo que le vino en la sangre por mi abuelo, y eso me emociona mucho. Ya a su abuela le emocionaba porque decía que su abuelo hizo que ella se dedicara a la filigrana, porque ninguno de nosotros le había contado la historia antes para que ella pensara en eso, surgió de ella solita nomas. También  me llena de orgullo el hecho de que haya hecho evolucionar a esta técnica como lo hizo.  

¿Qué te gustaría que diseñe Fio para homenajearte en tu día?
Una linda pulsera que me recuerde a ella todos los días, porque me encantan las pulseras. 


FIORELLA GALLI
¿Qué se sintió crecer en el mundo de la joyería?
En realidad, ahora de grande recién me doy cuenta del mundo en el cual crecí, para mí era el trabajo de mi familia, y me gustaban las joyas, inconscientemente iba asimilando todo lo que me rodeaba. Viajar a las ferias de joyas de Milán, eran las vacaciones con la familia. Cuando visitábamos a mi abuela en Suiza, también visitábamos la fábrica de relojes, lo que para mí era súper divertido. Yo jugaba en un rincón y me perdía por la fábrica, mientras mis papas miraban la colección de relojes. Soñaba ser parte de ese mundo algún día, pero no sabía todavía cómo iba a ser parte, pero algo me decía que ahí iba a ser feliz. 

¿Cuáles son las cosas que te inspiraron de tu madre y de tu padre para decidir seguir sus pasos?
De ellos aprendo todos los días sobre cómo trabajar en una empresa joyera, porque mi mama lo lleva en la sangre, y conoce de procesos, piedras y tiene muy buen gusto, es mi auditora ultima, si a ella no le gusta, no pasa el filtro el diseño. En cuanto a mi papa, él se enamoró de la joyería, del quehacer joyero y se volvió experto. De él aprendo el trato con el cliente  y su devoción al trabajo bien hecho como un reloj suizo. Me inspiran a seguir aprendiendo de ellos todo el tiempo posible. 

¿Alguna vez te sentiste presionada por seguir la tradición familiar?
Digamos que al principio no, pero cuando empecé con la marca Fió, es como que me comprometí mucho más, y ya no pude dar un paso al costado. Es difícil sostener 58 años de trabajo de tres generaciones, pero hago el intento y con mi toque, que era lo que más me preocupaba. Yo no quería seguir la tradición por seguir nomas, sino que realmente quería que fuera el trabajo que haría aunque no me pagaran, mi pasión realmente. Y lo siento así.
  
¿Cómo te alentaron tus padres al inicio de tu carrera?
Mis papas creyeron en mi proyecto y me alentaron con todo lo que yo les presenté. Ese apoyo lo valoro muchísimo, porque se q a veces, muchas personas no cuentan con eso para lanzarse, y también estuvieron presentes en todo momento, no es que me dieron las herramientas y ya, sino que me ayudaron a q todo suceda con el ejemplo.  

¿Para vos que es lo más valioso de seguir la tradición familiar?
¡Qué buena pregunta porque nunca me había planteado! Ahora que pienso, creo que es el pertenecer a una historia familiar, que si lo pienso bien, es como que espontáneamente se repite una historia, de tres mujeres, de distintas generaciones, en tiempos distintos, y creo que cada una en su momento le supo dar un toque particular  a esta tradición. Es como que cada una tuvo su misión, dentro de esta historia y espero estar cumpliendo con la mía.  

¿Existe alguna característica de tu diseño o algún conocimiento que estás segura que te vino por herencia materna?
Creo que el amor por las piedras y la idea de combinarlas. A las dos nos encantan las piedras, y podemos estar horas inventando combinaciones. Cuando vamos a las ferias, podemos estar todo un día en un proveedor de piedras sin darnos cuenta, es fascinante ese mundo, y la verdad que eso lo aprendí de ver a mi mamá trabajar con ellas. 

¿Qué le diseñarías hoy a tu mamá para celebrar su día?
Y le voy a cumplir el deseo, una pulsera de filigrana para ella exclusiva.  


domingo, 13 de marzo de 2016

LA MEJOR YO: LA MEJOR VERSIÓN DE MI MISMA



Las mujeres tendemos a querer compararnos con todo el mundo. Somos naturalmente competitivas y por lo general – por más de que aleguemos tener “envidia sana”- nuestra envidia no suele ser ni un poco sana, está infectada de toxoplasmosis y hepatitis A, B, C y D.

Por mis breves pero no siempre desacertados análisis he comprobado que las redes sociales han contribuido enormemente a llevarnos a comparar nuestras vidas con la aparentemente fantástica vida de los demás y llevarnos al borde de un ataque de “envidia malsana”. Si entre tus amistades de Facebook tenés a asíduas viajeras, cuerachonas infernales y amistades plenipotenciarias y amigas con parejas generosas de seguro me comprenderás cuando digo que las redes sociales  pueden ser verdaderos instrumentos de tortura psicológica.

Justo cuando decidiste quedarte a sufrir todo enero porque reventaste todas tus tarjetas con las malditas promos del año pasado, todo el país sale de al mismo tiempo de vacaciones y vos te quedás aparentemente sola y abandonada en la ciudad a sufrir sus posteos en internet de cuanto resort caribeño, playa rapai o fiesta en Punta exista. Tripadvisor parece haberse apoderado de tus notificaciones e inclementemente, cada posteo aumenta tu nivel de miserabilidad ante tus frustradas vacaciones.

Justo cuando tu pareja se volvió a olvidar del día de los enamorados, tu tía abuela Pepita - que acaba de descubrir instagram gracias a sus nietos- postea las 50 rosas rojas que le regaló el tío abuelo Chacho por San Valentín. Y vos no tenés ni siquiera una rosa barata de esquina para postear (y seguro si la tuvieras tampoco la postearías). Luego controlás tu facebook y al abrir las notificaciones te sentís bombardeada y abofeteada por la invasión de frases cursis, declaraciones trilladas, aaaalta falsedad y aaaltos niveles de clichés románticos. Desde ositos de peluche, pasando por bombones, desayunos, cupcakes, pasacalles, desayunos en la cama y uno o dos regalos originales que si bien te hacen recuperar la fe en la humanidad, también te hacen sentir más miserable, porque a tu novio no se le ocurrió ni siquiera un cliché y menos aún le da el coco para la originalidad. Y peor aún cuando este día te encuentra soltera y te das cuenta que tus amigas tienen marido, novio, pretendientes, amantes y hasta admiradores invisibles, o al menos gatos y perros rescatados que las aman y vos no tenés ni siquiera un pescadito a quien darle tu cariño, ni un perro que te ladre, ni un gato que te maúlle…. ¡Qué pucha! Vos estás tan sola y desanimada, que ni si quiera tenés un macho imaginario para fantasear. ¡Obviamente a estas alturas ya le estarás haciendo payé a Mark Zukerberg para que colapse Facebook y pierda toda la fortuna que amasó amargándote la vida en el día de los enamorados, en las vacaciones, y en todas las situaciones que te tocó compararte con tus amistades de Facebook y sentirte una acabada, sola, fea, incomprendida, pobre, aburrida,  con menos vida social que una monja de claustro y menos glamour que un ataja cartera.

Mujeres sufridas del mundo. ¡Paren de sufrir y pónganse a pensar! Les pregunto: ¿Ustedes acaso postean sus peleas, su casa desordenada o se hacen selfies cuando les salen choclos en la cara? ¡Obvio que no! Hay que ser una mentecata para hacer eso. Es que las redes sociales no son la vida real, son versiones idealizadas de nuestras vidas, que podemos editar a voluntad, eliminando con una app las arruguitas, editando con photoshop nuestra churita, posteando solamente aquellas cosas lindas que nos pasan y dejando de lado las cosas feas que también nos pasan a todas las personas del planeta. No existen vidas perfectas, por más de que las redes sociales nos lleven a creer lo contrario.


Dejen de compararse con Fulanita que tiene un auto nuevo; con Zutanita tu amiga mantenida que no hace nada en la vida más que viajar y disfrutar de los regalos que le hace su marido; con Menganita que hace yoga, crossfit, y toascosas medita, rescata animales y es linda por dentro por fuera y hasta su proyección astral trascendental es perfecta. Dejen de sufrir envidiando vidas ajenas y concéntrense en ustedes mismas. Dejen de comparar y querer imitar. Nunca van a ser perfectas como Menganita. Les aseguro que ella no solo NO es perfecta, sino que tampoco se siente perfecta. Pero si pueden tratar de mejorar sus imperfecciones, o al menos aprender a vivir con ellas. 

Quiéranse y disfruten su vida, cada minuto de ella, traten de encontrar algo lindo y bueno hasta en lo feo y en lo malo. Aprendan por sobre todo a no querer ser como nadie. Para ser felices, ustedes no tienen que  querer ser como otra persona, simplemente tienen que intentar ser cada día la mejor versión de ustedes mismas.  Y no me refiero a la versión fantasiosa de su vida editada que suben a sus redes sociales. Si no a la mejor versión de ustedes en la vida real, con todas sus locuras, imperfecciones  y defectos.

sábado, 4 de julio de 2015

Tory Burch: Una historia de éxito asombrosa





«Lo importante es el buen gusto y el estilo, que cada persona debe encontrar y extenderlo a todos los ámbitos de su vida»
Tory Burch

Tory Burch es una empresaria y diseñadora norteamericana, cuya historia de éxito es verdaderamente increíble. En solo 10 años, y con virtualmente cero experiencia en diseño de modas, logro establecerse como una de las más importantes diseñadoras de Estados Unidos.

Tory nació un 17 de junio de 1966 con el nombre de Tory Robinson, en Pennsylvania, hija de Reva e Ira Robinson.  Fue criada junto a sus tres hermanos en una granja antigua. Su padre era un acaudalado inversor y empresario y su madre, una actriz que de joven había sido pareja de Steve McQueen y Marlon Brando.
Tuvo una crianza privilegiada y  transcurrió su infancia entre escuelas privadas, clases de hípico y de equitación y exóticas vacaciones familiares por Europa, África y Sudamérica. Habituada a moverse en los círculos de la alta sociedad de la costa este de EE.UU., es poseedora de mucho estilo y elegancia. A esto claramente se le sumo su excelente genética WASP.

Desde joven supo que quería trabajar en la industria de la moda. Su primer trabajo, fue en Benetton en un centro comercial. Estudio historia del Arte en la Universidad de Pennsylvania, una de las mejores de Estados Unidos, de donde se recibió en 1988.

Al graduarse se mudó a Nueva York. Allí su primer trabajo fue para el diseñador yugoslavo Zoran. Luego trabajo en la revista Harper’s Bazaar y posteriormente colaboro en los departamentos de marketing y relaciones públicas de las casas de moda: Ralph Lauren, Vera Wang, Narciso Rodríguez y Loewe. 

En 1993 se casó con William Macklowe, el hijo del magnate inmobiliario Harry B. Macklowe, dueño del emblemático rascacielos de General Motors en la Quinta Avenida de Nueva York. El matrimonio duraría menos de un anho. En 1996 contrae nupcias con J. Christopher Burch, un inversor en emprendimientos de informática. Tras su divorcio en el 2006, decidio mantener su apellido y mantener buenas relaciones con su exmarido por sus hijos. En el 2007 fue novia del famoso ciclista Lance Armstrong.

Se puede decir que fue criada entre algodones, pues no solo frecuento siempre a la más alta sociedad neoyorquina, sino que nunca le falto nada. A pesar de sus orígenes acomodados, Tory nunca se conformó con ser vista meramente como una chica bien o una hija de papa. Siempre quiso ser algo mas y esto fue lo que la motivo a triunfar dentro de la industria de la moda.

El 2004 sería un año decisivo, pues fundaría junto a su ex marido, su propia empresa: TRB by Tory Burch que luego se convertiría en la marca Tory Burch. Inicialmente el emprendimiento fue  muy pequeño, una pequeña boutique en Nolita la cual manejaba desde su propio apartamento del Upper East Side de Nueva York, diseñando la colección en su cocina.

Gracias a sus conexiones en la gran manzana, el éxito fue inmediato; el día de apertura vendió tanto que se quedó sin stock. Al año siguiente la gigante de la TV americana, Oprah Winfrey, le dio su guiño de aprobación invitándola a su programa y presentándola como “el próximo gran nombre de la moda”. Como suele suceder cuando Oprah mueve su varita mágica, al dia siguiente del programa de TV, el website de Burch recibió 1 millón de visitas. 

En el 2011 presenta su primera colección en el New York Fashion Week. Desde entonces presenta su colección cada temporada en este prestigioso evento de moda.

Desde que lanzo la marca hace 10 años, la compañía ha crecido a pasos agigantados, contando hoy en día con más de 140 tiendas en el mundo entero. A la línea original de prendas femeninas, se le han incorporado líneas de accesorios, zapatos, pret-a-porter, carteras, relojes, decoración, fragancias y cosmética. Estas líneas se venden en miles de boutiques y grandes almacenes del mundo, entre los cuales se encuentran los más prestigiosos, desde Saks Fifth Avenue, pasando por Berdorf Goodman y Neiman Marcus, hasta Harrods y Galerias Lafayette.

Su estilo es definido como preppy y boho. Tiene mucha influencia del estilo americano de los años sesenta. Sus prendas se caracterizan por ser muy combinables, usables y versátiles y atractivas para las mujeres de todas las edades. Incluso las jóvenes protagonistas de Gossip Girl acostumbraban llevar sus diseños frente a las cámaras. Entre sus fans, muchas celebrities eligen lucir sus prendas fuera de la cámara, como: Cameron Díaz, Oprah Winfrey, Jennifer López, Uma Thurman, Hilary Swank, y Hilary Duff.

 Otra de sus fuentes de inspiración son el arte, la fotografía y las películas. Ademas, la diseñadora afirma nutrirse de lugares como Marrakech y Capri y tiene como iconos de estilo a Thalita Getty y Babe Paley. En sus diseños lo retro y lo étnico se conjugan en prendas que remiten a épocas anteriores cargadas de elegancia, sofisticación y exotismo. Su filosofía se centra en lograr looks sofisticados a precios razonables, ya que considera que el lujo tiene que ser accesible a todos los bolsillos.

En el verano de este año, introdujo su primera línea de accesorios para Fitbit Flex, unos dispositivos de registro de actividad física, convirtiéndose en la primera gran marca de moda en entrar al mundo de la indumentaria tecnológica. Recientemente publicó su primer libro: “Tory Burch en Color”.

Con una carrera tan exitosa, no es de extrañar que los premios no tardaran en llegar. En el 2005 gana el premio a la estrella del diseño en ascenso por el Fashion Group International. En el 2007 el Accesories Council of Excellence (Consejos de Accesorios de Excelencia) como el lanzamiento de accesorios del año. En el 2008 fue galardonada con el premio a la diseñadora de accesorios del año por el CFDA. Y para hacer aún más rotunda su historia de éxito masivo, la revista Forbes la declaro una de las nuevas billonarias, estimando su fortuna en más de 3.5 billones de dólares e ingreso este año a la lista de las 100 Mujeres más Poderosas del Mundo de la revista Forbes, ocupando el puesto 79.

El éxito logrado por Tory es sin lugar a dudas asombroso. En una década se ha convertido en la diseñadora estadounidense del momento. Y sus caftanes o Tory Tunics, y sus ballerinas Reva que cuentan con el anagrama de la doble T de su logotipo son ya considerados ítems clásicos del guardarropa femenino.