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jueves, 26 de mayo de 2016

LA IMPORTANCIA DE VIAJAR ¿POR QUÉ VIAJAMOS?





All the earth is seamed with roads, and all the sea is furrowed with the tracks of ships, and over all the roads and all the waters a continuous stream of people passes up and down - traveling, as they say, for their pleasure. What is it, I wonder, that they go out to see?
Gertrude Bell
(Gran escritora, viajera, politóloga, arqueóloga del siglo XIX)
 



Toda la tierra está cruzada por caminos y todos los mares están surcados por los rastros de los barcos, y sobre todos los caminos y todas las aguas una corriente continua de personas van pasando de arriba abajo, viajando, como dicen, por su placer. ¿Qué es, me pregunto, aquello que van a buscar?
Gertrude Bell

Siempre fui una amante de los viajes. Ya desde chiquita viajábamos constantemente con mi familia y desde que tuve uso de razón disfruté enormemente de cada viaje que emprendí. Mi madre da fe que también disfruté enormemente de los viajes que hice cuando aún no tenía uso de razón… como la primera vez que vi el mar con tan solo 1 añito y que me paré embobada mirándolo y solo pude expresar mi asombro diciendo: “agua graaaande”.

Si bien siempre me encantó viajar, nunca me pregunté realmente porqué. Por lo que planeo hacerlo en estas páginas. Este será un artículo insólito, ya que habitualmente en cada edición les presento nuevos destinos, recomendaciones para sus viajes y actividades sugeridas. Pero en esta edición no hablaré de un destino en particular, sino de lo que significa para el ser humano la experiencia tan maravillosa que llamamos “viaje”.
El viajar es un fenómeno que el hombre ha llevado a cabo desde la antigüedad. Explorar, conocer, conquistar, escapar, todos han sido motivos válidos para trasladarse de un lugar a otro ya sea por placer, necesidad, ambición, o por simple espíritu de aventura.

Uno de los grandes enigmas que tenemos los seres humanos es el de conocer el motivo de nuestra presencia en esta tierra, para intentar aproximarnos a este misterio, debemos antes que nada conocer y sobre todo sentir al mundo donde vivimos. Pero conocerlo solo es posible viajando, ya que existe una vasta diversidad en cada bifurcación del extenso camino. Tal vez uno de los principales motivos por el cual el hombre ama viajar, conocer y entender al mundo es para explicarse a sí mismo para qué vinimos a él, para encontrar en aquella vasta variedad de territorios, culturas y seres humanos, aquel común denominador, aquella esencia intrínseca a todos que nos hace iguales, que nos une como seres humanos.

Hay claramente una razón existencial que nos lleva a viajar. No en vano, la idea del viaje se ve reflejada en los preceptos de las grandes religiones. La idea de la peregrinación a lugares considerados sagrados y llenos de bendiciones para quienes ahí acuden con el corazón dispuesto está muy presente en el budismo, el judaísmo y en cristianismo. El quinto pilar del Islam es la Hajj o peregrinación a la Meca, según el cual, los seguidores de Mahoma deben visitar su ciudad natal al menos una vez en su vida. El cristianismo también abraza la idea de viajar para esparcir la palabra de Cristo como misioneros de la fe. Para la religión, la peregrinación es vista como una especie de despertar interior, un trasladarse físicamente para movilizarse espiritualmente.

No es necesario alejarse mucho para “viajar”, cada rincón de tu país puede mostrarte, generarte o revelarte algo que no imaginabas y esa sensación es una especie de confirmación de que no estamos solos en el mundo y que nadie es superior al otro, también se genera como una especie de archivo mental donde uno intenta grabar la adquirido como enseñanza a futuras situaciones similares. Por sobre todo uno intenta verse en el otro, reconocernos en él, imaginarse viviendo en el lugar visitado y cuan diferente sería nuestra vida.
Viajar es una sensación exhilarante y adictiva. Viajamos para experimentar lo diferente y para asombrarnos. Descubrir paisajes, el viento, olores, acentos distintos y palabras extrañas crean una sensación de que la vida es divertida para vivirla y disparan ganas de seguir viviendo y experimentando nuevas experiencias. Una típica reacción a una nueva experiencia es el reproche de pensar: “como es que no había visto esto antes”.  Esto funciona como una revelación que nos hace recordar la brevedad de nuestro paso por la tierra y de no querer seguir desperdiciando ni un solo segundo de ella. 

Viajamos, descubrimos, nos asombramos y por último asimilamos. Indiscutidamente cada viaje enriquece. De cada experiencia viajera uno regresa con algo nuevo, nuevas ganas, nuevos recuerdos, nuevos aprendizajes, nueva energía, nuevos intereses…. Siempre se suma algo a nuestro acervo personal. Al compartir con otras personas en otras tierras aprendemos de ellas e incorporamos lo que consideramos valiosos. 

Por sobre todo, la cultura se permea. El intercambio sociocultural ha sido de gran valor para el desarrollo de la humanidad desde el inicio de los tiempos. Los viajeros, peregrinos, aventureros y comerciantes de las antiguas rutas del mundo fueron los primeros promotores inconscientes de este intercambio de saberes, de productos, de experiencias, de relatos.

Conocer y experimentar nuevos lugares y sensaciones amplía nuestra perspectiva del mundo. Nos hace darnos cuenta de que no hay solamente una manera de ver y hacer las cosas, abre nuestros ojos hacia una enorme escala de grises entre lo blanco y lo negro, y nos lleva a la reflexión sobre nuestra manera de vida, nuestra experiencia, nuestras comodidades, nuestro ser. Viajar es una manera de abrirnos al mundo y abrazar sus diferencias.

Por supuesto hay razones menos existenciales y culturales para viajar, pero no por ello menos válidas. Un momento de ocio, un momento de placer, son tan necesarios como un momento de introspección en nuestras vidas. La vida moderna, cada vez más ajetreada y exigente, nos acarrea la necesidad de cada tanto poner el freno de mano y detenernos a respirar, a descansar, a alejarnos de lo cotidiano, de nuestras rutinas y problemas, para renovarnos, refrescarnos, reconectarnos y darnos un tiempo para nosotros mismos. Entregarse con entusiasmo al dolce far niente puede hasta salvarnos de la locura mirando una sencilla puesta de sol sobre el mar, mientras nos preguntamos cuantos atardeceres nos hemos perdido mientras nos ahogábamos en la rutina.

domingo, 13 de marzo de 2016

VIAJES DE MODA


 Las Fashionistas viajeras tienen varios motives por los cuales viajar. Las mecas de la moda son destinos muy atractivos para quienes sienten una fascinación por la moda. Pero no es solo el shopping los que las inspira a tomar el avión, también hay museos dedicados a la moda, muestras, eventos de moda, cursos y el circuito internacional de Fashion Weeks. En esta edición les invitamos a conocer los destinos favoritos de las fashionistas.

Viajes de Shopping: No hay nada más divertido que viajar con un grupo de amigas con el solo propósito de sacarle el lustre a la tarjeta de crédito. Este tipo de viajes son cada vez más populares entre las mujeres quienes aprovechan la temporada inversa para viajar al hemisferio norte en épocas de saldos y regresar con todas las últimas tendencias a un 50% off. Para este tipo de viajes, las mujeres organizan hasta hojas de ruta de sus actividades, dividiendo su tiempo entre distintos centros comerciales y tiendas de outlet. Los mejores destinos para el shopping en el hemisferio norte son: Miami (con sus irresistibles Malls y Outlets), Nueva York (con sus maravillosas grandes almacenes que nunca desilusionan, sino todo lo contrario y sus fabulosas tiendas vintage del East Village y Brooklyn), Milán (una de las principales metrópolis italianas de la moda que ofrece todo lo mejor de las grandes firmas italianas ubicadas en el Cuadrilátero de la Moda) y no puede faltar Paris (con sus tiendas ultra chic y su charme único desde las joyerías de la Place Vendome, las boutiques de Rue Saint Honoré hasta las gangas de Le Marais). Por nuestras latitudes dos excelentes destinos de compra son Buenos Aires y Sao Paulo.

Circuito Fashion Week: En todo el mundo se celebrant aproximadamente 140 eventos con este nombre, sin embargo, el circuito principal del “Fashion Week” ocurre en 4 ciudades dos veces al año (en Febrero y en Septiembre). El circuito empieza en Nueva York, luego se traslada a Londres, para rematar en Milán y París. En estas cuatro ciudades se presentan los eventos más importantes de las marcas más renombradas y que convocan a toda la prensa especializada del mundo, a las mejores modelos, mejores estilistas y por supuesto a todas las celebridades y fashionistas del planeta. Los cazadores de tendencias en estos eventos se nutren de todo lo que se verá en las próximas temporadas, tanto por lo que se ve en las pasarelas, como por los looks de streetstyle de los invitados. Si bien las entradas a los desfiles son muy difíciles de conseguir, el ver los arrivals ya es toda una aventura pues en minutos aparecen las todo el “quien es quien” de la industria de la Moda del mundo y las celebridades más populares del momento. Desde Rihanna hasta Anna Wintour, tono en un abrir y cerrar de ojos. Además, durante el fashion week, estas 4 ciudades se llenan de eventos, actividades y fiestas, volviéndolas aún más atractivas de lo que ya son.


Museos de Moda: Las verdaderas amantes de la moda no solo sienten fascinación por lo más nuevo, sino también por sus orígenes. Afortunadamente para ellas hay muchos museos dedicados a la historia de la moda. Entre ellos se destaca el Costume Institute del Met de Nueva York, con sus más de 35000 vestidos y accesorios desde el siglo XV hasta nuestros días. Sus exhibiciones anuales también son muy renombradas y dan inicio cada año con la espectacular Met Gala que reúne a todo el mundo de la moda y del espectáculo. Los amantes de los zapatos pueden deleitarse en el Museo Salvatore Ferragamo de Florencia, albergado en los antiguos talleres de la firma, en donde se exhiben los archivos, bocetos y los zapatos diseñados por el zapatero más famoso del mundo para celebridades como Marilyn Monroe, Audrey Heburn y Greta Garbo. Paris cuenta con el Musee de la Mode o Palais Galliera que alberga más de 100.000 trajes y sus fabulosas exhibiciones temporales. Actualmente está exhibiendo una muestra dedicada a Jeanne Lanvin. En Londres se puede visitar el Victoria & Albert Museum que contiene piezas de arte así como prendas y joyas y objetos decorativos de todas partes del mundo y de todas las épocas. En LA, el Fashion Institute of Design and Manufacturing no solo exhibe trajes de indumentaria cotidiana y alta costura, sino también fantásticos vestuarios hechos para las películas de Hollywood. Más cerca de nosotros se encuentra el Museo de la Moda de Santiago de Chile, con una maravillosa colección que incluye prendas de Marilyn Monroe y John Lennon.

Eventos de Moda: Cada vez hay más eventos de moda que convocan a muchísima gente, ya sea sólo acompañar a un diseñador a un desfile en el extranjero, o asistir a un mega evento fashionista veraniego, pero lastimosamente la gran mayoría de los grandes eventos de moda que reúnen a jetsetters de todo el mundo son sólo con invitación, y estas invitaciones son muy difíciles de conseguir. Sin embargo, existen redes sociales online, como el lifestyleclub A small world que facilita a sus miembros invitaciones a eventos exclusivos en todo el mundo.


Muestras de moda: Cada año se celebran exhibiciones de moda en todo el mundo. Muchas de estas son itinerantes y atraen a una enorme cantidad de personas. Actualmente, las muestras más importantes abiertas al público son:
-          “China Through the Looking  Glass” , muestra que se enfoca en la indumentaria China, abierta hasta el 7 de Setiembre en el Met de Nueva York.
-          “Jaqueline de Ribes: the Art of Style”, sobre esta icónica musa de diseñadores. Del 19 de Noviembre al 21 de Febrero del 2016 en el Met de Nueva York.
-          “Jean Paul Gaultier From Sidewalk to Catwalk”, esta muestra itinerante termina su temporada en París y pasa al Kunsthalle de Munich del 18 de Setiembre al 14 de Febrero del 2016.
-          “Jean Lanvin” en el Palais Galliera hasta fines de Agosto en París.
-          “Armani Silos Museum” abierto hasta el 31 de Octubre durante la Expo Mundial de Milano.
-          "Balenciaga, magicien de la dentelle" hasta el 31 de Agosto 31 2015, en la Cité Internationale de la dentelle et de la mode de Calais
-          “What is Luxury” 100 objetos excepcionales de Lujo, desde la montura Talaris de Hermés, hasta vestidos de alta costura de Iris van Herpen. Hasta el 27 de Setiembre en el Victoria & Albert Museum de Londres.  

      Cursos de Moda: cada vez es más fácil tomarse un curso breve de moda, e incorporarlo a las vacaciones. Existen cursos breves de 1 o 2 semanas como los que ofrece la agencia Cultural Liasons que permite tomar un curso de estilismo de moda 1 semana en Miami y otra en Nueva York, trabajando de cerca con profesionales destacados de la industria. También universidades como la Marangoni de Milán ofrecen distintos cursos de verano (algunos de solo 1 mes) en distintas áreas del diseño y de la moda. Estos cursos de moda permiten convertir las vacaciones y los viajes en una inversión, en una capacitación hacia un área de interés nueva.
¡La moda es sin lugar a dudas un motivo muy válido para armar las valijas y emprender viaje!



lunes, 4 de mayo de 2015

Destino moda




Las amantes de la moda encuentran irresistible la posibilidad de visitar destinos que les presentan oportunidades de entregarse a gusto a una de sus actividades favoritas: las compras. En esta edición les presentamos algunos de los principales destinos de moda, en los cuales el shopping es una actividad ineludible y toda una experiencia en sí misma.

Milán: La segunda ciudad más grande de Italia es indiscutidamente una de las capitales internacionales de la moda. Esto hace que caminar por sus calles, visitar sus locales y curtir su noche hace que uno se sienta como si estuviera en medio de una producción de moda. Milán tiene una larga historia como capital de moda y alberga las tiendas de las marcas más importantes del mundo, numerosos ateliers y también industrias de confección y textiles. Tanto contacto con la moda ha hecho de que ésta se permeara a sus habitantes, quienes, tanto hombres como mujeres, van siempre impecables y a la última. En esta ciudad se puede hacer shop hopping de las tiendas de Valentino, Versace, Prada, Ferré, Krizia, Giorgio Armani, Moschino, Etro, Trussardi, Ferragamo, Missoni, Dolce & Gabbana y Gucci. Las tiendas más top se encuentran en la zona de la Piazza del Duomo (con su célebre Galería Vittorio Emmanuelle II) y en el apodado Quadrilatero della Moda, que incluye las calles Via Montenapoleone, Via della Spiga, Corso Venezia y Via Manzoni. Estas boutiques se encuentran impecablemente ambientadas, y al ingresar a ellas es como entrar a un mundo perfecto y lleno de maravillas. Visitar esta ciudad durante su famosa settimana della moda es una experiencia única, ya que uno se encuentra con celebrities y modelos en cada esquina y la ciudad entera rebulle de actividad, eventos, fiestas, desfiles y lanzamientos. Una de sus boutiques más fantásticas es 10 Corso Como la creada en 1991 por la gurú de la moda Carla Sozzani, hermana de la editora de la Vogue italiana, Franca Sozzani. La boutique cuenta con piezas exclusivas de diseñador, así como todo tipo de artículos de diseño elegidos personalmente por su propietaria.

Tokio: Los adictos a las compras o shopaholics que la han visitado aseguran que esta ciudad es un paraíso para quienes sufren de su condición. Se puede encontrar virtualmente todo, hasta lo inesperado e inverosímil. Tokio es una ciudad muy vinculada a la moda, desde el fabuloso street style de las chicas harajuku, hasta las boutiques más top de Ginza. Como Japón es un mercado importantísimo para la moda internacional, la mayoría de las grandes marcas tienen sucursales fantásticas en la capital nipona, y sus showrooms son descomunalmente fantásticos, por lo que visitarlos es una experiencia única ya que en ellos concurren lo mejor de la tecnología, moda, diseño y arte.

Berlín: Si son fanáticos de la moda vintage, de seguro amarán Berlín. La capital alemana es famosa por su ambiente bohemio y artístico y la estética de los berlineses es simplemente fabulosa. Hay mercados de pulgas en todas partes donde encontrarán verdaderos tesoros a precios increíbles. Kurfurstendamm o Ku’damm es el lugar para ir si les interesan las tiendas de alta gama. En esta avenida hay más de 100 locales y restaurantes para tener una experiencia de shopping y after shopping fenomenal. Los grandes almacenes de Kaufhaus des Westens o KaDeWe son una visita obligada para los amantes del shopping. Lo bueno de Berlín es que conjuga perfectamente las grandes marcas con las tiendas alegres, bohemias, cool y baratas y mercadillos, por lo que hay alternativas para todos los gustos y todos los bolsillos.

Delhi: Para quienes tienen un gusto marcado por lo exótico, la capital hindú es un destino ideal. Sus géneros y colores son verdaderamente irresistibles y sus mercados callejeros son una experiencia inolvidable para los adeptos al regateo y a los mercadillos. Acá se encuentran ropas y muchas cosas más, accesorios, joyas, muebles, obras de arte, antigüedades y especias. Chandni Chowk, Lajpat Nagar, Khan Market y Palika Bazar son algunos de los mejores lugares para hacer compras. Dariba es el lugar a donde ir para comprar joyas de oro y plata y maravillarse con la orfebrería hindú. India está consolidándose cada vez más en el mercado internacional de la moda, por lo que también cuenta con diseñadores locales muy modernos y trendy. Si lo que buscan son marcas más contemporáneas, Connaught Place, es el lugar a donde ir.

Nueva York: La gran manzana es sin lugar a dudas el principal destino de compras del mundo. Nueva York se encuentra estoqueada de todo lo imaginable en cuanto a marcas de diseñador. Solo ver sus vidrieras ya ponen feliz al corazón de una fashionista ya que son sumamente originales y fantásticas. Nueva York también tiene opciones para todo tipo de bolsillos desde los mercados de pulgas del Green Flea Market, hasta sus grandes almacenes de Madison Avenue. Además Nueva York tiene el allure de ser uno de los personajes principales de la serie “Sex & The City”, y como bien decía Carrie Bradshwa, “Si sos una buena persona y trabajas muy duro, podes alguna vez ir de compras a Barney’s”. Desde 1923 estas grandes almacenes con súper marcas de súper lujo. Otro plus de la tienda son sus vidrieras teatrales diseñadas por el director Creativo y autor Simon Doonan.

MASSIMO IANNI: HOTELERIA DE AUTOR


El entrevistar a Massio Ianni, uno de los más importantes especialistas de la hotelería de lujo, es ya un lujo de por sí. Él estuvo presente en el desarrollo de la Cadena de Hoteles Armani, la creación del Faena Hotel y del Hotel The Vines en Mendoza. Todos estos hoteles llevan su sello personal, así como su propio hotel, el exclusivo Hotel “La Fortuna”, o “El Palacio de las Pampas”, un hotel de lujo anclado en una fastuosa estancia a las afueras de Buenos Aires con un casco de estilo francés de 1902 y perfectamente conservado, que viene transformando el concepto mismo del turismo rural, pues los huéspedes alquilan todo el establecimiento, disfrutando de su estadía como si fueran los dueños del mismo. 

Italiano, criado en Francia, formado en suiza, y dividiendo su tiempo entre sus residencias en Buenos Aires, Londres y Florencia, Massimo Ianni es una persona cosmopolita y sofisticada que tiene bien en claro lo que el verdadero lujo significa. 

¿Cómo empezaste a seguir el camino de la hotelería? 
Antes que nada lo que me motivo fue evidentemente una pasión por la convivialidad, por recibir. He nacido en Italia, donde claramente la filosofía latina de compartir las grandes comidas y la buena cocina, es una impronta que desde chico me marco. A los catorce años quise estudiar cocina, cosa que no fue muy bien vista en mi familia, por lo que seguí con mis estudios y a los 18, ya más rebelde, decidí estudiar teatro, cosa que tampoco fue bien vista y termine por casualidad en una escuela hotelera muy estricta en Suiza, más como una decisión de mis padres en cuanto a encaminarme a algo más serio. Pero curiosamente esta especie de castigo se transformó en una vocación. Me sentí en seguida muy cómodo dentro de la escuela hotelera, pues sentía que lo que estaba haciendo me salía muy naturalmente y me gustaba muchísimo. 

¡Qué gran cambio pasar del teatro a la hotelería! ¿Cómo viviste esta transición? 
 Encontré enseguida un paralelismo entre el teatro y el mundo de la hotelería. Al igual que el teatro, un hotel tiene un frente y un back. A veces el back no es tan glorioso como el frente, pero en el frente todo tiene que estar siempre perfecto, con la mejor predisposición y las mejores galas. 

¿Qué fue lo que te conquistó del mundo de la hotelería? 
Lo que más me atrajo fue el hecho de trabajar constantemente en proyectos creativos. En la hotelería no hay nunca un día como el anterior. Otra cosa que me motiva mucho es que todo se hace como trabajo de grupo. A mí siempre me encantó estar rodeado de gente, por lo que siento que no hay nada mejor que trabajar en un hotel en contacto con los colaboradores y clientes, cuando se tiene esa pasión por las personas. 

¿Cómo fue tu formación? 
 Me formé en Suiza. La escuela era un hotel, entonces nosotros vivíamos dentro del hotel. Mitad era estudio y a partir del medio día nos poníamos nuestras chaquetas de camareros e íbamos a atender a las mesas. Fue una introducción al rubro muy práctica y concreta. 

¿Qué te llevo a volcarte específicamente en la Hotelería de Lujo?  
Mi primera oportunidad laboral fue con la cadena Hyatt, para la cual trabaje durante 15 años. Yo empecé como camarero en el Hyatt al finalizar mis estudios y terminé como Director Corporativo para Europa, África y Medio Oriente. A los 32 años ya tenía esta posición. Dentro de esta cadena tuve una visión de la hotelería de lujo ya que trabajé mucho para los Park Hyatt, la gama más alta de la cadena. 

¿Consideras que hay un solo concepto de lujo? 
Hay muchísimas maneras de vivirlo. Las personas viven una evolución a través de sus experiencias personales. Por lo general se habla de cinco estados del lujo. La primera vez que uno tiene acceso a un cierto poder adquisitivo, quiere como que demostrar a todo el mundo que está disfrutando del lujo. Avanzando en ese proceso, uno va llegando a la etapa número cinco, que es la más filosófica del lujo, donde el lujo es el tener tiempo. Por esto es muy importante generar experiencias en función al mercado a quien queremos dirigirnos y en función a las oportunidades que tenemos gracias al concepto. 

¿Cuál es tu concepto del lujo?  
En el concepto del lujo, hay algo muy importante que hay que entender, y es que hoy en día esa clasificación internacional relacionada con las estrellas ya no tiene valor. El Valor realmente se lo pone el huésped. Hoy en día el lujo también está en volver a las cosas más esenciales. He trabajado en proyectos en el cual el lujo consistía en hacer participar a la gente del proceso de la elaboración de la comida, porque son altos ejecutivos que están todo el día como locos y para ellos era una oportunidad en la que se podían relajar verdaderamente degustando el mejor vino mientras estaban con las manos en la masa. El gran cambio conceptual en cuanto al lujo, es que este ya no pasa por los elementos físicos, sino que el lujo pasa por el concepto de servicio, por ofrecer a la gente lo que está buscando. Yo creo que el lujo se muere cuando empiezan los estándares. Hacer las cosas repetitivamente, según un manual de procedimiento, le saca totalmente ese valor personal a la experiencia. La atención es fundamental. Los camareros dejan de ser transportadores de platos y se convierten en anfitriones de un concepto. Recordemos que la hotelería empezó por la voluntad de una persona a quien le gustaba recibir y que habría su casa. La hospitalidad y lo hospitalario están en la raíz de la hotelería. Una hotelería de lujo requiere de un anfitrión genuino, que se preocupa no por necesidad, sino que se ocupa por pasión. 

¿Cómo es la hotelería de lujo hoy en día y como se relaciona con los hoteles boutique?  
Hoy se habla de una hotelería de lifestyle. De la palabra boutique se ha abusado muchísimo. Yo preferiría hablar de una hotelería experiencial, de hoteles donde se vive una experiencia. Lo de boutique fue para definir más un tamaño que un concepto. Se empezó a llamar así a los hotelitos chicos. Pero hoy en día cuando se habla de hotelería de lujo, se habla de hoteles donde uno puede vivir una experiencia. Yo creo mucho en el hotel como vínculo para conectarse con el lugar donde uno esta. Los hoteles que tienen decoraciones que no pertenecen al país, no te ayudan a integrarte a descubrir un nuevo entorno. Los hoteles que te proponen una carta con platos franceses cuando estamos en Latinoamérica, no te ayudan a descubrir la cultura local. El hotel debería ser una vidriera del destino en todos los sentidos: en el arte, en la cultura, en la vivencia, en la gastronomía. El hotel debe ser un embajador del destino. Yo hablo muchísimo de los hoteles como storytellers, como lugares donde uno encuentra una historia, donde encuentran el cuento, que si no han estado en ese hotel, no podrían saber. Esto es un valor agregado intangible muy importante y si se hacen las cosas bien, el valor de esa experiencia ya no está atada a elementos físicos, sino porque gracias a la permanencia en ese hotel se pudo introducir al huésped a un destino. Hoy en día un hotel debe tener una identidad propia y conectar al huésped con la cultura local. Antes un hotel era solamente una cama y una comida, hoy en día tiene que ser realmente un lugar de exposición de lo mejor de lo que hay localmente ya sea arte, gastronomía y cultura.

¿Explicame más sobre el concepto de lifestyle manager?  
Se trata de una única persona que se vuelve el punto de contacto del huésped, como si fuera el anfitrión de una casa. Es muy importante que el cliente desde el momento que reserva, hasta el momento en que se retira, cree un vínculo personal con una persona, llámese experience manager o llámese lifestyle manager. Una cosa es que a uno se le prepare un desayuno, otra cosa es que al día siguiente se acuerden de lo que preferiste comer y que te den un desayuno personalizado. La personalización del servicio solamente se puede desarrollar con una relación directa con el huesped.

¿Qué lugar ocupa la formación del personal dentro de la hotelería de lujo? 
Los colaboradores han cambiado. Hoy tenemos universitarios trabajando como recepcionistas. La hotelería es un sistema bastante jerárquico, donde es importantísimo empezar desde abajo, porque en definitiva, más allá de todo ese glamour que se ve de afuera, la esencia es realmente saber atender y saber reproducir las acciones día tras día. La dificultad no es hacer un buen cappuccino, sino es hacer un buen cappuccino todas las veces que se nos pide. Y si uno nunca lo hizo, va a ser muy difícil dirigir a la gente para que lo haga. Ser anfitrión es una posición muy multifacética, se tiene que saber de todo: como se hace un cuarto, como se prepara un desayuno, como atender a la persona, como se hace un check-in, etc. El buen hotelero es una persona que no solo sabe de hotelería, sino también desarrolla su propia cultura, tiene un interés genuino por el destino en el cual está y tiene ese sentido de pertenencia. 

Contame más sobre tu hotel: La Fortuna. 
A mí me gusta muchísimo innovar y con la fortuna tuve la oportunidad de aplicar un nuevo concepto en hotelería. Al adquirir esta estancia en la Pampa, me di cuenta de que tenía dos opciones: o seguía la formula clásica de abrirlo como hotel rural (como muchos otros) o una formula distinta que aún no está muy desarrollada en Sudamérica ni en Argentina, que es la de ofrecer al huésped la oportunidad de ser el dueño de la estancia durante la estadía. La Fortuna, tiene una calidad de servicio de muy alto nivel, y el huésped se maneja allí como si fuera su propia casa. Maneja sus propios tiempos, elije donde y que quiere comer, que quiere hacer. El lujo está en que uno no tiene que ir a pedir nada, sino que le van a pedir lo que él quiera. Mi primer iniciativa al tomar la estancia, fue asegurarme que mis colaboradores viviesen mejor, ellos viven en la estancia, y su forma de vivir es una parte integral de la experiencia. Cuando la cocinera se despierta, la primera cosa que hace es pasar por la huerta a cosechar los productos del día, eso da un valor agregado a toda la experiencia. Creo que la genuinidad y la simpleza es lo que hacen al lujo. Todos los elementos deben estar bien curados y presentados para transformarse en parte de esta experiencia que es el lujo. No se trata de disfrazar a la gente, ni crear imposturas, sino de perpetuar las tradiciones de manera genuina. El valor más grande del lujo, es la herencia. Esta herencia no se puede inventar. Debe ser genuina. 

¿Qué lugar juegan los sabores en esta experiencia? 
La comida es una gran oportunidad de contar historias. Por eso me esfuerzo mucho en que en mis hoteles la gastronomía sea genuina. Por ejemplo en la Fortuna todo se prepara en la cocina, con productos locales. La esencia pasa a ser cosechar una hierba fresca, que después al medio día el huésped va a encontrar en su plato, o despertarse con el aroma del pan recién horneado. ¿Cuál es tu proceso creativo, para desentrañar localmente la esencia de cada destino al diseñar tus hoteles? Mi proceso creativo se apoya en la comprensión y el descubrimiento de dos aspectos: el entorno en todas sus facetas, y los recursos humanos disponibles localmente. Mi primer approach es una integración a lo que es la esencia local. Hago un trabajo de investigación, un trabajo que implica abrir los ojos hacia ciertas cosas y descubrir aquellas que concretan el concepto. El segundo approach es el de comprender el valor de los recursos humanos. Combinando la investigación de los distintos aspectos del destino: gastronómicos, culturales, artísticos, musicales y los recursos humanos, se pueden hacer cosas increíbles. Más que grandes inversiones, hay que hacer mucho pensamiento estratégico y un gran aprovechamiento de los recursos locales.

miércoles, 7 de mayo de 2014

El Valle del Elqui: Tierra de Pisco





En la región de Coquimbo, en Chile, a pocos kilómetros al norte de la ciudad de La Serena encontramos al maravilloso Valle del Elqui, bañado por las aguas del río Elqui. Las laderas de sus cordilleras se encuentran cubiertas de viñedos, pues esta tierra es, desde hace siglos, la productora de las mejores uvas del país y la cuna de la bebida chilena por excelencia: el pisco. De hecho, además de ser un sitio geográfico el Valle del Elqui es una denominación de origen chilena para vinos y destilados procedentes de esta región.

La combinación perfecta entre el suelo, el clima y los abundantes recursos hídricos hacen de la región un sitio ideal para la viticultura. La mayoría de los viñedos de la zona se ocupa de la producción de uvas Moscatel y Pedro Jiménez, empleadas ambas para la elaboración del Pisco. Además se cultivan Cabernet Sauvignon, Merlot, Carménere, Syrah, Chardonnay y Zinfandel. Las uvas Moscatel se caracterizan por su alto contenido de azúcar, lo que la hacen absolutamente deliciosas e ideales para la elaboración de destilados.

La escasa lluvia que hay en este valle, hace que sus cielos sean uno de los más claros del mundo, por lo cual numerosas organizaciones astronómicas internacionales han instalados en las cumbres de los cerros de Pachón y Tololo sus observatorios astronómicos. De entre ellos, solamente el Observatorio educativo Mamalluca se encuentra abierto al público. Cada noche centenares de turistas enmudecen allí bajo los impresionantes cielos repletos de estrellas, siendo esta una actividad que no puede dejar de hacerse al visitar el valle. En el observatorio los guías nos hablan sobre el espacio y nos señalan las distintas constelaciones que se dibujan en los cielos. Con telescopios muy potentes también se pueden ver todo tipo de astros y fenómenos de la galaxia.

En el valle se encuentra la tranquila ciudad de Vicuña, con sus sencillas viviendas y tranquilas calles rodeadas de cordilleras y vigiladas por la Torre Bauer. Aquí se puede visitar el Museo de Gabriela Mistral, ubicado en la que fuera la casa natal de la gran poetisa chilena galardonada con el premio nobel de la literatura. 

Otra actividad que no puede dejar de hacerse en tierra de pisco es obviamente visitar la planta de producción de Pisco Capel, siglas de la Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui Limitada, empresa líder en la fabricación del pisco. Esta planta ubicada a sólo 2 km de Vicuña, es una maravilla en sí misma, no sólo por sus instalaciones con maquinaria de punta, sino también por contar con su propio museo dedicado al Pisco. En este museo subterráneo se puede encontrar todo lo relacionado a la elaboración e historia del pisco, desde antiguos alambiques, hasta las distintas botellas y etiquetas que fueron empleando a lo largo del tiempo. 

En el Centro Turístico Capel, además de la visita al museo, se ofrece un recorrido por la planta, en el cual nos adentramos en el fascinante proceso de elaboración de esta bebida chilena, desde la molienda, hasta el envasado final. El recorrido incluye degustaciones de sus amplia gama de destilados y la más reciente línea de cócteles y espumantes. Antes de salir uno no puede resistirse a pasar por la sala de venta y llevar un excelente pisco chileno. El centro turístico está abierto de 10:00 a 18:00 hs y hay que agendar previamente la visita ya sea telefónicamente o a vía mail que se encuentra en el sitio web del centro.

El recorrido es increíblemente instructivo. Uno sale sabiendo de uvas, y toda la historia de esta tradicional bebida que ha provocado más de una curadera y llevado la bandera de Chile a todo el mundo.
Los primeros viñedos chilenos nacen de mano de los españoles en los alrededores de Santiago y La Serena en 1551. Desde el siglo XVI el aguardiente de uva se empezó a producir por los descendientes de Francisco de Aguirre, lugarteniente de Pedro Valdivia quien fue el conquistador de Chile, y Pedro de Cisternas en los valles de Elqui y Limarí. Estas bebidas se consumían en las llamadas pulperías y poco a poco se fueron arraigando cada vez más en el pueblo chileno.

El pisco es una bebida alcohólica de la familia de los brandis procedente de la destilación de uvas. Si bien su origen es disputado por Perú y Chile, es un producto con denominación de origen en Chile, pues fue este país el primero en registrarlo legalmente en 1931. Entre las variedades de pisco se encuentran los piscos blancos, que se emplean principalmente en coctelería ya sea como Pisco Sour o como Piscola; y el pisco madera, el cual es  añejado en barricas y como todo destilado superior se consume solo.

Otro sitio que no se puede dejar de visitar es el restaurante de la Hacienda Miraflores, ubicada  a 30 km de Vicuña. Este restaurante tiene una vista inigualable del hermoso Valle del Elqui, y fue construido en una antigua pisquera, algo que también suma a su encanto. Pero es su principal atractivo la maravillosa vista, del valle bañado en sol. La especialidad de la casa es el Costillar de cerdo, cocinado en un horno de barro muy similar a nuestro tatakuá. 

Algo que no pueden dejar de probar es el Pisco Sour con merquén, una especia local muy presente en la gastronomía chilena. El merquen es un aliño preparado con ají seco y ahumado tradicional en la cocina mapuche. El merquén da notas ahumadas al Pisco Sour motivo por el cual en Chile se acostumbra incorporarlo a esta bebida. El pisco abre las papilas gustativas convirtiéndose en el aperitivo ideal y como tal, infaltable compañero en los restaurantes del valle del Elqui.




lunes, 10 de marzo de 2014

El AGUA DE VIDA: Linie, un Licor náutico





"Agua de vida", así se traduce el nombre del licor escandinavo Aquavit. Pero hoy hablaremos del licor Aquavit Linie, uno muy especial y único por un detalle muy particular que ocurre durante su elaboración. Resulta que este no es un licor cualquiera, es un licor viajero, es un licor marino, ya que durante su elaboración parte de su natal Oslo en Noruega y navega por el mundo, surcando los siete mares, cruzando en su larga ruta dos veces el ecuador. Y no me refiero al país, sino a la línea imaginaria que divide a nuestro planeta en dos hemisferios.  Este es el particular encanto del Aquavit Linie. De hecho su nombre “Linie” se debe a que cruza dos veces la línea ecuatorial.

El licor está destilado de la papa con una mezcla de espirituosos, y una particular mezcla de hierbas aromáticas y especias como la alcaravea, el comino, el eneldo, el cilantro, el hinojo y granos del paraíso o pimienta de Guinea, obtenidos de una planta africana. De un color dorado pálido y un sabor seco e intenso tiene un porcentaje alcohólico de entre 42 y 45%, lo que le convierte en un escandinavo muy potente, casi como un vikingo.

El Aquavit Linie es embarcado en barricas usadas de jerez y su recorrido empieza en Oslo hasta Australia y luego regresa nuevamente a Oslo donde es embotellado tras haber cumplido su ruta náutica. El licor sale de Oslo, es puesto en barricas en Jerez de la frontera y su travesía sigue atravesando 35 países.


Los licores Aquavit fueron destilados en todos los países de Escandinavia desde el siglo XV. Pero la historia de este peculiar licor nace en 1805, cuando Heinrich Meincke cruza el ecuador navegando desde Noruega hasta Indonesia, llevando con él 5 barriles de Aquavit, un licor muy común de su país. No pudiendo venderlas en aquel país vuelve a cruzar el ecuador con ella al regresar a Noruega. A su llegada, dos años después, y con mucha sorpresa descubre que el sabor del contenido de las barricas había mejorado notablemente, volviéndose notablemente más suave. Meincke atribuyó el cambio al doble cruce ecuatorial y se le ocurrió elaborar de esta manera todos sus aquavits y así nació Linie Aquavit.

La idea fue muy exitosa y el licor de Meincke adquirió notoriedad y sus barricas siguieron viajando regularmente por los océanos durante 200 años. Como ya no se emplean veleros la travesía del licor se redujo de 2 años a solo 4 meses y medio. Actualmente el Linie Aquavit sigue produciéndose y viaja almacenado en viejas barricas  hacia Australia y luego regresa a Noruega. Este viaje juega un papel esencial en su producción, haciéndolo un licor muy particular y apreciado tanto por su sabor como por su itinerante historia.

El movimiento constante del mar, la alta humedad y las temperaturas fluctuantes desde las tormentas de los mares nórdicos hasta los climas tropicales del hemisferio sur que ocurren durante su largo itinerario de navegación, hacen que se extraigan mejor los sabores del licor y contribuyen a acelerar su maduración. 

Curiosamente unos destiladores noruegos intentaron emular en tierra firme los movimientos del mar y condiciones climáticas a la que están expuestos habitualmente estos licores en su travesía y el resultado fue totalmente distinto al distintivo sabor de estos licores, quedando comprobado que lo que le hace diferente es justamente esa travesía oceánica.

Los escandinavos acostumbran beberlo en sus festividades, particularmente en navidad y Pascua y lo toman en medio de la comida acompañando a platos de pescado, ya sea arenques escabechados, langosta o lutefisk o pescado ahumado. Ellos suelen decir que el Aquavit ayuda al pescado a nadar hasta el estómago. De hecho las especias y el alcohol ayudan a digerir mejor la grasa de las comidas.

Otro detalle muy particular de este licor, es que cada etiqueta, en su parte trasera lleva inscrito el itinerario de esa botella en particular, con las fechas de salida y llegada a puerto y concluye con el fabuloso lema de la compañía: “Algunos viajes te cambian para siempre.”