lunes, 4 de mayo de 2015

OSCAR DE LA RENTA: Una vida dedicada al buen gusto





Oscar de la Renta fue uno de aquellos pocos privilegiados que logran convertirse en leyendas vivientes de la moda. Su reciente partida el 20 de octubre tras una larga lucha contra el cáncer, nos inspira para dedicarle estas páginas homenajeando su vida y su legado al mundo de la moda.

El diseñador nació el 22 de Julio de 1932 en Santo Domingo, República Dominicana en el seno de una familia acomodada. A la edad de 18 abandona su Caribe natal para estudiar pintura en la Real Academia de  Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Su sueño era convertirse en un pintor de arte abstracto, pero en el camino fue seducido por el mundo de la moda, al ser contratado como ilustrador por el más grande diseñador español del momento: Cristóbal Balenciaga, quien se convertiría en su mentor. En 1961 deja España para trabajar en Paris como asistente en Lanvin bajo la dirección de Antonio del Castillo. A los dos años se traslada a Nueva York, donde empieza a trabajar para la casa de diseño Elizabeth Arden.

Ya establecido en Nueva York, empezaría su propia firma en 1965. En 1967 se casa con Françoise de Langlade, la entonces editora en jefe de la revista Vogue francesa, cuyos contactos en el mundo de la moda ayudaron enormemente a la carrera de Oscar. En 1983 Françoise muere víctima del cáncer de huesos dejándolo viudo y desecho. En ese entonces el diseñador se vuelca enteramente a ayudar a distintos orfanatos en su natal Republica Dominicana. En 1984 se entera de un niño recién nacido que había sido abandonado en un contenedor de basura y decide adoptarlo, llamándolo Moisés de la Renta. Su hijo adoptivo hoy sigue sus pasos como diseñador. En 1989 contrae segundas nupcias con Anne Engelhard Reed (Annette de la Renta), hija única de un banquero alemán.

Desde 1993 al 2002 de la Renta, además de diseñar sus propias colecciones, estuvo a cargo de la línea de alta costura de Balmain. En el 2001 lanzo su línea de accesorios que incluye bolsos, cintos y zapatos. En el 2006 Oscar de la Renta lanzo su línea de novias. Hoy la empresa incluye cosméticos, fragancias, anteojos, pieles, joyas, bufandas y hasta ropa para dormir y artículos para el hogar. Tiene una línea de hombres con productos licenciados que incluyen abrigos, trajes, camisas, corbatas, pantalones, etc.

Su sello siempre se caracterizó por ser la feminidad extrema de sus piezas, que hacían que mujeres de todo el mundo soñaran con lucir sus diseños. Además de vestir a toda la alta sociedad neoyorquina, vestía regularmente a celebridades como: Jessica Alba, Anne Hathaway, Scarlett Johansson, Cameron Díaz, Penélope Cruz, Sarah Jessica Parker, Sharon Stone, Taylor Swift e incluso a varias primeras damas como Jackie Kennedy, Nancy Reagan, Hillary Clinton, Laura Bush y Michelle Obama.

Entre sus elementos característicos de diseño se encuentran las sedas estampadas, el uso de volados, las siluetas suaves y simples, el colorido vibrante de su paleta, la presencia de las flores en estampas, el uso de moños y el sincretismo de lo moderno y lo romántico que lograba al diseñar.

Su buen corazón se notaba siempre en su constante apoyo a distintas organizaciones filantrópicas y fundaciones como New Yorkers for Children, The Americas Society y el Instituto Español de Nueva York. También era un gran mecenas de las artes, trabajando en las comisiones de apoyo al Metropolitan Opera, Carnegie Hall.

Durante más de cinco décadas creo piezas elegantes y atemporales, además cultivó un estilo de vida refinado en el cual fue cosechando una gigantesca cantidad de experiencias sin paragón, de aquellas con las que uno se contentaría de vivir al menos una antes de morir. Su vida fue rica y su legado es vasto.

Su vida social era impresionante, vivió en ciudades como Paris, Madrid, Nueva York, donde se codeo con la crema del jet set internacional, asistiendo a fiestas memorables como la fiesta de disfraces del Marques de la Cueva, y a las famosas cenas que organizaba Marie-Helene de Rotschild. Conoció desde toreros, hasta reyes y primeras damas y primeras figuras del cine y de la música, pero su humildad fue aún más grande que esta fabulosa vida que le toco vivir y más allá de sus glamorosa vida social, tuvo una aún más noble conciencia social, que lo llevo a ser un gran filántropo, que apoyo enormemente a los orfanatos de su natal Republica Dominicana, proveyendo casa, comida y educación para una gran cantidad de niños.

Según las palabras de su cercana amiga, Anna Wintour, quien escribió una sentida despedida al diseñador al enterarse de su deceso: “Sus diseños reflejan su extraordinaria personalidad: optimista, divertida, soleada y romántica. En una cena este verano- solo nosotros dos- me conto historias fascinantes sobre su vida en Paris y luego cuando trabajaba para Miss Arden quien aparentemente siempre llamaba a Helena Rubinstein “esa mujer”. La conversación luego se volvió más seria y me dijo que sentía que había tenido la vida más asombrosa y que no tenía miedo. Esta fuerza de seguro lo acompañó en el hospital la semana pasada cuando tomó la decisión de suspender el tratamiento; no era la calidad de vida que él quería.

La editora también recordó la sencillez y la alegría característica del gran diseñador: “El preferia invitar al conserje a cenar, antes que cenar solo. Hubo momentos gloriosos en Punta Cana, siempre bailando, siempre cantando, llevando a los chicos a nadar con los delfines cuando eran chicos, siempre felices de incluir a 10 personas más para la cena.” Para finalizar su despedida la editora escribió: “Siempre decía acepta a tus amigos por quienes son, no por quienes deseas que sean. Oscar era todo lo que uno podría desear que sea un amigo.”


Su impecable estilo personal y don de gente lo convirtieron en uno de los reyes de la alta sociedad neoyorquina. En su casa recibió a grandes personalidades como Henry Kissinger, otros diseñadores como Valentino, su cercana amiga Anna Wintour. Se ganó la reputación de ser uno de los mejores anfitriones de la escena social neoyorquina. Las cenas que ofrecía en su casa eran toda una experiencia. En su mesa se servía la mejor comida y los mejores vinos. La mesa era una puesta en escena de enorme elegancia en la cual los sabores se conjugaban a fabulosos colores, detalles y texturas, según relata André León Tally en el prólogo al libro “Valentino: En la mesa del Emperador”.

Su refinado estilo de vida era el digno resultado de su gran sentido de elegancia. Quienes tuvieron la fortuna de lucir sus diseños aseguran que nadie las hacía sentir tan hermosas como De la Renta, pues él sabía que fundamentalmente las mujeres desean verse simplemente lindas. De hecho aseguraba que su rol como diseñador era lograr que la mujer se sintiera mejor que nunca. Además, al diseñar sus colecciones tenía la curiosidad de no seguir una temática, afirmando que no tenía un tema para cada temporada, pues simplemente trataba de hacer ropas hermosas todo el año. Es que de hecho, la moda no era lo suyo. Él estaba más allá de esa cadena de oferta y desecho que se produce temporada tras temporada, lo suyo era la elegancia atemporal, el estilo personal.

Es tal vez este su mayor legado, el reivindicar dentro de la moda, que la belleza, el decoro, la elegancia y el estilo no son ni jamás serán anticuadas.

SOFIA HEPNER: La Galería Hepner, una pasión familiar





No se dejen engañar por la juventud de esta galerista, ya que Sofía lleva al arte en las venas. Sofía inauguró este mes su propia galería junto a su padre Daniel, bautizada con el apellido familiar “Hepner”, un apellido que tiene a sus espaldas una larga tradición artística.

Sofía nace en Asunción el 21 de Abril de 1990, hija del prestigioso marchand Daniel Hepner, por lo que desde su más tierna infancia se vio envuelta en el maravilloso mundo de las artes, asistiendo a muestras, leyendo sobre arte, creciendo rodeada de magníficas obras, y haciendo del arte un tema cotidiano. No es de extrañar que tras recibirse del Colegio Americano, decidiera seguir una Licenciatura en Artes en la Universidad de Palermo de Buenos Aires. Tras graduarse trabajó para importantes galerías y ferias de arte porteñas, como la Feria Eggo y también colaboró en la revista Arte Online. A su regreso a nuestro país, trae toda su experiencia, su legado familiar y su energía para crear un nuevo espacio cultural: la galería Hepner.

¿Cómo decidiste vincularte al arte?
Yo me crié en el mundo del arte. Mi abuela tenía una galería de arte que se llamaba Michelle Malingue, que quedaba sobre República Francesa y 25 de Mayo. Pero en realidad mi familia siempre estuvo muy vinculada al arte. La vinculación empieza desde mucho antes. Mi bisabuelo, el papá de mi abuela Maurice Malingue, era escritor de arte. Él escribió un libro sobre Gauguin, llamado “Gauguin: Le Peintre et Son Oeuvre” Él incluso era muy amigo de Paul Gauguin, y el gran pintor incluso le regaló un busto de su autoría, que hasta ahora está en poder de la familia. Mi abuelo, León Hepner, tenía un teatro en París y tenía una compañía propia y también representaba a músicos. Incluso Yves Saint Laurent diseñaba el vestuario de sus obras y en casa tenemos bocetos suyos. Mi tío Daniel Malingue también tiene una galería en París. Por su parte, no solo le gusta el arte, sino también le gusta comprar y vender obras y sobre todo apoyar a los artistas. Yo me crié en ese ambiente. Vi que entraban y salían cuadros de mi casa, conocí a varios artistas y a varios marchands. Siempre me encantó el arte y sentí una sensibilidad especial ante los cuadros desde muy chica. Por todo esto siempre sentí que tenía que trabajar en este mundo. Por eso a los 18 fui a estudiar Historia del Arte y Management de artes a Buenos Aires.

Aún se recuerda mucho a tu abuela como una gran galerista. Contame más sobre su galería.
Mi abuela trabajó en París en la galería de mi tío y al venir a vivir a Paraguay en 1987 abrió su propia galería en Asunción, la cual estuvo abierta hasta 1992. Ellos tuvieron exposiciones de Edith Jiménez, Koki Ruíz, Bernardo Ismachoviez y varios artistas importantes.

¡Me imagino que tendrás anécdotas familiares fabulosas! ¿Compartirías alguna con nosotros?
Siempre descubro algo sorprendente de mi familia. Hay cosas que por lo visto yo no registré o ellos se olvidaron de contarme. Por ejemplo, una vez fui a la casa de Gabriela Zuccolillo y me encuentro con un catálogo que enseguida identifiqué con la galería de mi abuela ya que tenía el mismo formato. Al levantarlo leo: “Marc Chagall”. Me quedé asombrada. ¡Imaginate que yo no tenía idea de que ellos abian hecho una muestra de litografías de Marc Chagall en la galería!

¿Cómo surge la idea de abrir tu propia galería?
Estando en Buenos Aires realicé muchas pasantías y también tuve la oportunidad de trabajar en ferias y galerías. Al regresar a vivir a Paraguay lo primero que hice fue decirle a mi papá: “vamos a abrir una galería”. Como él hace años tenía ganas de volver a abrir una galería, decidimos construir este espacio de arte en el cual seguiremos con la tradición familiar.

Tengo entendido que tenés un enfoque muy distinto al de tu papá en cuanto a preferencias artísticas. Contame más sobre esto.
A mi papá le gusta más trabajar con los grandes maestros. Le gusta trabajar con artistas ya consolidados. Yo por mi parte prefiero trabajar con artistas emergentes. Me gusta trabajar con nuevos artistas y espero que este sea un espacio de legitimación para ellos, y que a través de un compromiso galería/artista, lograr que estos artistas triunfen. Tal vez sea un poco ilusa e inocente, pero siento que todo lo que hago, lo hago por amor al arte y con ganas de promover al arte. Sinceramente quiero que el día de mañana todos mis compañeros de colegio, mis amigos, todos los paraguayos conozcan los nombres de los artistas, que sepan dónde queda el Museo del Barro, que frecuenten las galerías, que conozcan un poco más de la cultura paraguaya y de nuestro arte.

¿Cómo ves a la vinculación de los jóvenes con el arte actualmente?
Cambió muchísimo. Cuando yo me fui del país hace cinco años el centro prácticamente no existía. Ahora el centro cobró mucha fuerza y se ha convertido en una especie de polo cultural. Además hay mucha gente con más apertura mental, que busca frecuentar lugares distintos, realizar nuevas actividades, escuchar nuevos estilos de música, ser partícipe de la actividad teatral, ver buen cine e incluso disfrutar de nuevas propuestas gastronómicas. Veo que más que una apertura al arte, ahora estamos viviendo una apertura a la cultura. Creo que la cultura va toda de la mano y el siguiente paso es obviamente el arte. Creo que nos estamos educando. Cada vez leemos más, viajamos más, queremos saber más sobre nuestro país, más sobre su arte, su música, su gastronomía. Me parece que el interés de la gente joven por el arte está creciendo.

¿Qué proyectos tenés para tu galería?
Inauguramos con una especie de homenaje a mi abuela. Abrimos la galería el 25 de Setiembre con una muestra de afiches vintage. Mi abuela había inaugurado su galería en 1987 justamente con una serie de afiches traídos de París. Nosotros decidimos hacerlo con los afiches que quedaron sumados a otros que fuimos coleccionando en todos estos años, ya de artistas locales, como una manera de homenajear a la tradición familiar.

¿En tu galería, vas a dar preferencia a algún medio en especial?
Me gustaría trabajar con todos los medios Me gustaría que esta galería sirva como espacio de exposición para todos los medios y que todos los artistas que quieran exponer se acerquen aquí con libertad.

¿Qué artistas van a exponer en los primeros meses de la galería?
En noviembre inauguramos una muestra de Enrique Collar. La muestra se llama “Oxígeno” y comprende ocho obras suyas recientes que va a traer de Holanda. El Calendario para el próximo año aún está en proceso de elaboración.

¿Cómo es trabajar con tu papá?
Mi papá es un caso muy especial. A pesar de que él asegura que es un business man y que hace todo por negocio, dentro de todo tiene un ojo y una sensibilidad fuera de serie. Tiene un know how de hace treinta años que viene acumulado -ya que trabajó toda su vida en esto- que me hace soñar con llegar a ser como él el día de mañana. Es una persona que ve algo y ya sabe donde lo puede vender. Obviamente respeto muchísimo su experiencia y todo lo que dice para mí es ley. Trabajar con él es muy tranquilo, ya que él es una persona muy buena onda, confía mucho en mí y me apoya en todas mis decisiones, algo que le agradezco todos los días. Pero juntos vamos decidiendo todo. El me guía mucho, y yo aporto también nuevas ideas.

¿Cómo fue el cambio de regresar al Paraguay tras tu experiencia trabajando en el mercado argentino?
Yo vengo de una experiencia de trabajo en un mercado mucho más desarrollado que el nuestro. Buenos Aires es una ciudad de primer mundo en lo que respecta al arte. Por darte un ejemplo, allá mis amigos que estudiaban psicología o periodismo deportivo, sabían perfectamente donde quedaba el Malba y cuál era la exposición que estaba en ese momento en el Malba. Es muy distinto a lo que se vive acá. Pero mi expectativa es que algún día acá también se llegue a eso. En cuanto a mí experiencia personal, allá yo era una pasante pero de cosas mucho más grandes. Por ejemplo trabajaba en una feria que se llama Feria Eggo, una feria de artistas emergentes, de nada más dos fines de semana, pero donde pasaban cerca de 60.000 personas. ¡El movimiento era algo increíble! No sólo por la cantidad de gente, sino porque se vendían obras a cada rato, a pesar del mal momento económico, se sentía un gran entusiasmo por el arte y ésta florecía muchísimo. También me tocó trabajar para un revista online, para la cual debía reseñar exposiciones. Me tocaba ir a tres muestras por semana y me resultaba increíble, que sea donde sea, hasta en la galería más chiquita, siempre me encontraba con al menos 100 personas. Es obviamente un mercado muy dinámico.

¿A qué se debe ese interés por el arte?
Creo que se deben a dos factores por igual medida. Por un lado hay una mayor conciencia del arte como inversión y por otra parte también hay una mayor concientización cultural. Ir a una muestra es para ellos una actividad tan válida como ir al cine. Y una vez que uno empieza a frecuentar las muestras, uno no puede volver atrás.

¿Cómo ves a los artistas paraguayos?
Son excelentes. Creo que el mejor material que existe hoy en día está en nuestro país. Creo que hay mucho potencial para exportar. Pero lastimosamente localmente hace falta un mayor interés por parte del público.

¿Qué deseas vender en tu galería?
Tal vez mi punto de vista sea muy inocente, pero no quiero vender ninguna obra de arte de la cual no esté enamorada. Espero no perder nunca este principio.

TENDENCIAS PRIMAVERA VERANO 2014




Nuevamente recibimos el cambio de estación y las nuevas tendencias directas de las pasarelas internacionales. Les invitamos a conocerlas para encontrar aquellas que mejor se adapten a su estilo personal.

Look total monocromático: Dénle un reposo al eterno negro y anímense a llevar un look entero en uno de los colores de la temporada, como lo sono los tonos ácidos, los rosas, el azul cobalto o el amarillo. El look total implica ser fiel a un color y llevarlo de la cabeza a los pies. Esta tendencia es otra de las que hacen sonar la campana sobre el regreso de los noventas. Esta tendencia se vio en las colecciones de Max Mara, Ralph Lauren y Stella McCartney S/S 2014.


STELLA MCCARTNEY SS 2014

Volúmenes arquitectónicos: La geometría que estuvo patente en la temporada invernal, seguirá vigente durante la primavera verano, tanto en estampados como en prendas voluminosas y estructuradas y que dan un resultado final muy artístico. Se da nuevamente protagonismo a los géneros más armados y con más cuerpo. Anímense a experimentar con nuevas formas y siluetas. Esta tendencia se vio en las coleciones de Gianbattista Valli, Balenciaga y Tods S/S 2014.

BALENCIAGA SS 2014


Folk Feature: Muchos diseñadores incorporaron detalles étnicos y folks a sus colecciones en la forma de estampados, bordados y mucho color y superposición. Esta tendencia muy bohemia fue vista en las pasarelas de Etro, Alberta Ferretti, y Givenchy, pero tal vez la colección más folk fue la de Valentino que estuvo inspirada en la gran pintora Frida Kahlo. Ponchos, carteras coloridas, Túnicas y vestidos largos acompañados de maxi collares en tonos vistosos y sandalias anudadas que son los complementos ideales de este look.

VALENTINO SS 2014


Lady Moderna: La ultra femenina estética de los fifties estuvo muy patente en la forma de faldas campana,  faldas rectas y pantalones pinzados a la cintura. Los colores pasteles, los accesorios de la época como los turbantes, pañuelos y anteojos de marcos ornamentados y coloridos complementan este look tan fresco y femenino. Esta tendencia se vio en las pasarelas de: Krizia, Alice by Temperley, Moschino Cheap and Chic, Akris y Burberry Prorsum. Los encajes románticos que se vieron en Bluemarine, Nina Ricci, Elie Saab y Roberto Cavalli.


BURBERRY SS 2014


Minimalismo: El minimalismo de fines de los 90’s también pisó fuerte entre las tendencias. Como bien dijo el arquitecto alemán Mies Van Der Rohe: “menos es más”. Esta tendencia se apoya en siluetas estilizadas y fluidas que acompañan al cuerpo, ausencia de estampados y ornamentos, colores neutros, formas simples y geométricas. Entre los diseñadores que optaron por esta tendencia se encuentran: Helmut Lang, Maison Martin Margela, DKNY, Chloé y Alexander Wang.

ALEXANDER WANG SS 2014


Oversize: La moda XXL seduce a los diseñadores nuevamente. Los volúmenes, las capas y superposición de prendas y sobre todo los volúmenes XL amplían la silueta femenina. Este estilo es sumamente cómodo pues permite una libertad total de movimiento.  Entre quienes lo implementaron en sus colecciones se encuentran Comme des Garcons, Cedric Charlier, Julien David y DKNY.


DKNY SS 2014
Safari: El continente africano vuelve a cautivar a los diseñadores con una paleta inspirada en sus paisajes donde los tonos tierras, ocres, camel, nude y verdes cobran protagonismo. También se lo ve en los estampados de animal print y de paisajes selváticos. Los vestidos camiseros, bermudas y cinturones anchos y detalles en gamuza también conforman esta tendencia. Esta tendencia se vio en la colecciones de Hermes, Donna Karan, Chloe y Diane Von Furstenberg­.

DIANE VON FURSTENBERG SS 2014


Transparencias: Las transparencias más atrevidas hacen de esta temporada una de las más sensuales. Hay transparencias para todos los gustos, desde las aplicadas en detalles hasta las más radicales que dejan todo expuesto.  Las franjas transparentes aparecieron en todo tipo de prendas- Estuvo muy presente en las colecciones de Vera Wang,  Burberry Prorsum, Fendi y Gianbattista Valli.

VERA WANG SS 2014

Wild Prints: Esta temporada los estampados cobran un destaque enorme. El estampado artístico es una de las tendencias con más éxito para esta temporada: es colorido y actualiza cualquier conjunto básico. Se vieron muchos estampados con retratos que parecían sacados de los pinceles de los artistas modernos, así como pinceladas abstractas en las colecciones de Prabal Gurung, Celine, Viktor & Rolf y Dsquared2. El estampado gráfico con sus imágenes impresas en la prenda es otra de las tendencias que más se ha visto entre los diseñadores. Las prendas con este estampado son piezas muy especiales que destacan en cualquier conjunto y le dan un toque moderno. Se lo vio en las colecciones de: Kenzo, Missoni, Peter Pilotto, House of Holland y Mary Katrantzou. Por último, los estampados de estilo tropical con flores vistosas y palmeras se vieron en las colecciones de Fausto Puglisi, Marc Jacobs y Emporio Armani. 

MARY KATRANTZOU SS 2014




Destino moda




Las amantes de la moda encuentran irresistible la posibilidad de visitar destinos que les presentan oportunidades de entregarse a gusto a una de sus actividades favoritas: las compras. En esta edición les presentamos algunos de los principales destinos de moda, en los cuales el shopping es una actividad ineludible y toda una experiencia en sí misma.

Milán: La segunda ciudad más grande de Italia es indiscutidamente una de las capitales internacionales de la moda. Esto hace que caminar por sus calles, visitar sus locales y curtir su noche hace que uno se sienta como si estuviera en medio de una producción de moda. Milán tiene una larga historia como capital de moda y alberga las tiendas de las marcas más importantes del mundo, numerosos ateliers y también industrias de confección y textiles. Tanto contacto con la moda ha hecho de que ésta se permeara a sus habitantes, quienes, tanto hombres como mujeres, van siempre impecables y a la última. En esta ciudad se puede hacer shop hopping de las tiendas de Valentino, Versace, Prada, Ferré, Krizia, Giorgio Armani, Moschino, Etro, Trussardi, Ferragamo, Missoni, Dolce & Gabbana y Gucci. Las tiendas más top se encuentran en la zona de la Piazza del Duomo (con su célebre Galería Vittorio Emmanuelle II) y en el apodado Quadrilatero della Moda, que incluye las calles Via Montenapoleone, Via della Spiga, Corso Venezia y Via Manzoni. Estas boutiques se encuentran impecablemente ambientadas, y al ingresar a ellas es como entrar a un mundo perfecto y lleno de maravillas. Visitar esta ciudad durante su famosa settimana della moda es una experiencia única, ya que uno se encuentra con celebrities y modelos en cada esquina y la ciudad entera rebulle de actividad, eventos, fiestas, desfiles y lanzamientos. Una de sus boutiques más fantásticas es 10 Corso Como la creada en 1991 por la gurú de la moda Carla Sozzani, hermana de la editora de la Vogue italiana, Franca Sozzani. La boutique cuenta con piezas exclusivas de diseñador, así como todo tipo de artículos de diseño elegidos personalmente por su propietaria.

Tokio: Los adictos a las compras o shopaholics que la han visitado aseguran que esta ciudad es un paraíso para quienes sufren de su condición. Se puede encontrar virtualmente todo, hasta lo inesperado e inverosímil. Tokio es una ciudad muy vinculada a la moda, desde el fabuloso street style de las chicas harajuku, hasta las boutiques más top de Ginza. Como Japón es un mercado importantísimo para la moda internacional, la mayoría de las grandes marcas tienen sucursales fantásticas en la capital nipona, y sus showrooms son descomunalmente fantásticos, por lo que visitarlos es una experiencia única ya que en ellos concurren lo mejor de la tecnología, moda, diseño y arte.

Berlín: Si son fanáticos de la moda vintage, de seguro amarán Berlín. La capital alemana es famosa por su ambiente bohemio y artístico y la estética de los berlineses es simplemente fabulosa. Hay mercados de pulgas en todas partes donde encontrarán verdaderos tesoros a precios increíbles. Kurfurstendamm o Ku’damm es el lugar para ir si les interesan las tiendas de alta gama. En esta avenida hay más de 100 locales y restaurantes para tener una experiencia de shopping y after shopping fenomenal. Los grandes almacenes de Kaufhaus des Westens o KaDeWe son una visita obligada para los amantes del shopping. Lo bueno de Berlín es que conjuga perfectamente las grandes marcas con las tiendas alegres, bohemias, cool y baratas y mercadillos, por lo que hay alternativas para todos los gustos y todos los bolsillos.

Delhi: Para quienes tienen un gusto marcado por lo exótico, la capital hindú es un destino ideal. Sus géneros y colores son verdaderamente irresistibles y sus mercados callejeros son una experiencia inolvidable para los adeptos al regateo y a los mercadillos. Acá se encuentran ropas y muchas cosas más, accesorios, joyas, muebles, obras de arte, antigüedades y especias. Chandni Chowk, Lajpat Nagar, Khan Market y Palika Bazar son algunos de los mejores lugares para hacer compras. Dariba es el lugar a donde ir para comprar joyas de oro y plata y maravillarse con la orfebrería hindú. India está consolidándose cada vez más en el mercado internacional de la moda, por lo que también cuenta con diseñadores locales muy modernos y trendy. Si lo que buscan son marcas más contemporáneas, Connaught Place, es el lugar a donde ir.

Nueva York: La gran manzana es sin lugar a dudas el principal destino de compras del mundo. Nueva York se encuentra estoqueada de todo lo imaginable en cuanto a marcas de diseñador. Solo ver sus vidrieras ya ponen feliz al corazón de una fashionista ya que son sumamente originales y fantásticas. Nueva York también tiene opciones para todo tipo de bolsillos desde los mercados de pulgas del Green Flea Market, hasta sus grandes almacenes de Madison Avenue. Además Nueva York tiene el allure de ser uno de los personajes principales de la serie “Sex & The City”, y como bien decía Carrie Bradshwa, “Si sos una buena persona y trabajas muy duro, podes alguna vez ir de compras a Barney’s”. Desde 1923 estas grandes almacenes con súper marcas de súper lujo. Otro plus de la tienda son sus vidrieras teatrales diseñadas por el director Creativo y autor Simon Doonan.

MASSIMO IANNI: HOTELERIA DE AUTOR


El entrevistar a Massio Ianni, uno de los más importantes especialistas de la hotelería de lujo, es ya un lujo de por sí. Él estuvo presente en el desarrollo de la Cadena de Hoteles Armani, la creación del Faena Hotel y del Hotel The Vines en Mendoza. Todos estos hoteles llevan su sello personal, así como su propio hotel, el exclusivo Hotel “La Fortuna”, o “El Palacio de las Pampas”, un hotel de lujo anclado en una fastuosa estancia a las afueras de Buenos Aires con un casco de estilo francés de 1902 y perfectamente conservado, que viene transformando el concepto mismo del turismo rural, pues los huéspedes alquilan todo el establecimiento, disfrutando de su estadía como si fueran los dueños del mismo. 

Italiano, criado en Francia, formado en suiza, y dividiendo su tiempo entre sus residencias en Buenos Aires, Londres y Florencia, Massimo Ianni es una persona cosmopolita y sofisticada que tiene bien en claro lo que el verdadero lujo significa. 

¿Cómo empezaste a seguir el camino de la hotelería? 
Antes que nada lo que me motivo fue evidentemente una pasión por la convivialidad, por recibir. He nacido en Italia, donde claramente la filosofía latina de compartir las grandes comidas y la buena cocina, es una impronta que desde chico me marco. A los catorce años quise estudiar cocina, cosa que no fue muy bien vista en mi familia, por lo que seguí con mis estudios y a los 18, ya más rebelde, decidí estudiar teatro, cosa que tampoco fue bien vista y termine por casualidad en una escuela hotelera muy estricta en Suiza, más como una decisión de mis padres en cuanto a encaminarme a algo más serio. Pero curiosamente esta especie de castigo se transformó en una vocación. Me sentí en seguida muy cómodo dentro de la escuela hotelera, pues sentía que lo que estaba haciendo me salía muy naturalmente y me gustaba muchísimo. 

¡Qué gran cambio pasar del teatro a la hotelería! ¿Cómo viviste esta transición? 
 Encontré enseguida un paralelismo entre el teatro y el mundo de la hotelería. Al igual que el teatro, un hotel tiene un frente y un back. A veces el back no es tan glorioso como el frente, pero en el frente todo tiene que estar siempre perfecto, con la mejor predisposición y las mejores galas. 

¿Qué fue lo que te conquistó del mundo de la hotelería? 
Lo que más me atrajo fue el hecho de trabajar constantemente en proyectos creativos. En la hotelería no hay nunca un día como el anterior. Otra cosa que me motiva mucho es que todo se hace como trabajo de grupo. A mí siempre me encantó estar rodeado de gente, por lo que siento que no hay nada mejor que trabajar en un hotel en contacto con los colaboradores y clientes, cuando se tiene esa pasión por las personas. 

¿Cómo fue tu formación? 
 Me formé en Suiza. La escuela era un hotel, entonces nosotros vivíamos dentro del hotel. Mitad era estudio y a partir del medio día nos poníamos nuestras chaquetas de camareros e íbamos a atender a las mesas. Fue una introducción al rubro muy práctica y concreta. 

¿Qué te llevo a volcarte específicamente en la Hotelería de Lujo?  
Mi primera oportunidad laboral fue con la cadena Hyatt, para la cual trabaje durante 15 años. Yo empecé como camarero en el Hyatt al finalizar mis estudios y terminé como Director Corporativo para Europa, África y Medio Oriente. A los 32 años ya tenía esta posición. Dentro de esta cadena tuve una visión de la hotelería de lujo ya que trabajé mucho para los Park Hyatt, la gama más alta de la cadena. 

¿Consideras que hay un solo concepto de lujo? 
Hay muchísimas maneras de vivirlo. Las personas viven una evolución a través de sus experiencias personales. Por lo general se habla de cinco estados del lujo. La primera vez que uno tiene acceso a un cierto poder adquisitivo, quiere como que demostrar a todo el mundo que está disfrutando del lujo. Avanzando en ese proceso, uno va llegando a la etapa número cinco, que es la más filosófica del lujo, donde el lujo es el tener tiempo. Por esto es muy importante generar experiencias en función al mercado a quien queremos dirigirnos y en función a las oportunidades que tenemos gracias al concepto. 

¿Cuál es tu concepto del lujo?  
En el concepto del lujo, hay algo muy importante que hay que entender, y es que hoy en día esa clasificación internacional relacionada con las estrellas ya no tiene valor. El Valor realmente se lo pone el huésped. Hoy en día el lujo también está en volver a las cosas más esenciales. He trabajado en proyectos en el cual el lujo consistía en hacer participar a la gente del proceso de la elaboración de la comida, porque son altos ejecutivos que están todo el día como locos y para ellos era una oportunidad en la que se podían relajar verdaderamente degustando el mejor vino mientras estaban con las manos en la masa. El gran cambio conceptual en cuanto al lujo, es que este ya no pasa por los elementos físicos, sino que el lujo pasa por el concepto de servicio, por ofrecer a la gente lo que está buscando. Yo creo que el lujo se muere cuando empiezan los estándares. Hacer las cosas repetitivamente, según un manual de procedimiento, le saca totalmente ese valor personal a la experiencia. La atención es fundamental. Los camareros dejan de ser transportadores de platos y se convierten en anfitriones de un concepto. Recordemos que la hotelería empezó por la voluntad de una persona a quien le gustaba recibir y que habría su casa. La hospitalidad y lo hospitalario están en la raíz de la hotelería. Una hotelería de lujo requiere de un anfitrión genuino, que se preocupa no por necesidad, sino que se ocupa por pasión. 

¿Cómo es la hotelería de lujo hoy en día y como se relaciona con los hoteles boutique?  
Hoy se habla de una hotelería de lifestyle. De la palabra boutique se ha abusado muchísimo. Yo preferiría hablar de una hotelería experiencial, de hoteles donde se vive una experiencia. Lo de boutique fue para definir más un tamaño que un concepto. Se empezó a llamar así a los hotelitos chicos. Pero hoy en día cuando se habla de hotelería de lujo, se habla de hoteles donde uno puede vivir una experiencia. Yo creo mucho en el hotel como vínculo para conectarse con el lugar donde uno esta. Los hoteles que tienen decoraciones que no pertenecen al país, no te ayudan a integrarte a descubrir un nuevo entorno. Los hoteles que te proponen una carta con platos franceses cuando estamos en Latinoamérica, no te ayudan a descubrir la cultura local. El hotel debería ser una vidriera del destino en todos los sentidos: en el arte, en la cultura, en la vivencia, en la gastronomía. El hotel debe ser un embajador del destino. Yo hablo muchísimo de los hoteles como storytellers, como lugares donde uno encuentra una historia, donde encuentran el cuento, que si no han estado en ese hotel, no podrían saber. Esto es un valor agregado intangible muy importante y si se hacen las cosas bien, el valor de esa experiencia ya no está atada a elementos físicos, sino porque gracias a la permanencia en ese hotel se pudo introducir al huésped a un destino. Hoy en día un hotel debe tener una identidad propia y conectar al huésped con la cultura local. Antes un hotel era solamente una cama y una comida, hoy en día tiene que ser realmente un lugar de exposición de lo mejor de lo que hay localmente ya sea arte, gastronomía y cultura.

¿Explicame más sobre el concepto de lifestyle manager?  
Se trata de una única persona que se vuelve el punto de contacto del huésped, como si fuera el anfitrión de una casa. Es muy importante que el cliente desde el momento que reserva, hasta el momento en que se retira, cree un vínculo personal con una persona, llámese experience manager o llámese lifestyle manager. Una cosa es que a uno se le prepare un desayuno, otra cosa es que al día siguiente se acuerden de lo que preferiste comer y que te den un desayuno personalizado. La personalización del servicio solamente se puede desarrollar con una relación directa con el huesped.

¿Qué lugar ocupa la formación del personal dentro de la hotelería de lujo? 
Los colaboradores han cambiado. Hoy tenemos universitarios trabajando como recepcionistas. La hotelería es un sistema bastante jerárquico, donde es importantísimo empezar desde abajo, porque en definitiva, más allá de todo ese glamour que se ve de afuera, la esencia es realmente saber atender y saber reproducir las acciones día tras día. La dificultad no es hacer un buen cappuccino, sino es hacer un buen cappuccino todas las veces que se nos pide. Y si uno nunca lo hizo, va a ser muy difícil dirigir a la gente para que lo haga. Ser anfitrión es una posición muy multifacética, se tiene que saber de todo: como se hace un cuarto, como se prepara un desayuno, como atender a la persona, como se hace un check-in, etc. El buen hotelero es una persona que no solo sabe de hotelería, sino también desarrolla su propia cultura, tiene un interés genuino por el destino en el cual está y tiene ese sentido de pertenencia. 

Contame más sobre tu hotel: La Fortuna. 
A mí me gusta muchísimo innovar y con la fortuna tuve la oportunidad de aplicar un nuevo concepto en hotelería. Al adquirir esta estancia en la Pampa, me di cuenta de que tenía dos opciones: o seguía la formula clásica de abrirlo como hotel rural (como muchos otros) o una formula distinta que aún no está muy desarrollada en Sudamérica ni en Argentina, que es la de ofrecer al huésped la oportunidad de ser el dueño de la estancia durante la estadía. La Fortuna, tiene una calidad de servicio de muy alto nivel, y el huésped se maneja allí como si fuera su propia casa. Maneja sus propios tiempos, elije donde y que quiere comer, que quiere hacer. El lujo está en que uno no tiene que ir a pedir nada, sino que le van a pedir lo que él quiera. Mi primer iniciativa al tomar la estancia, fue asegurarme que mis colaboradores viviesen mejor, ellos viven en la estancia, y su forma de vivir es una parte integral de la experiencia. Cuando la cocinera se despierta, la primera cosa que hace es pasar por la huerta a cosechar los productos del día, eso da un valor agregado a toda la experiencia. Creo que la genuinidad y la simpleza es lo que hacen al lujo. Todos los elementos deben estar bien curados y presentados para transformarse en parte de esta experiencia que es el lujo. No se trata de disfrazar a la gente, ni crear imposturas, sino de perpetuar las tradiciones de manera genuina. El valor más grande del lujo, es la herencia. Esta herencia no se puede inventar. Debe ser genuina. 

¿Qué lugar juegan los sabores en esta experiencia? 
La comida es una gran oportunidad de contar historias. Por eso me esfuerzo mucho en que en mis hoteles la gastronomía sea genuina. Por ejemplo en la Fortuna todo se prepara en la cocina, con productos locales. La esencia pasa a ser cosechar una hierba fresca, que después al medio día el huésped va a encontrar en su plato, o despertarse con el aroma del pan recién horneado. ¿Cuál es tu proceso creativo, para desentrañar localmente la esencia de cada destino al diseñar tus hoteles? Mi proceso creativo se apoya en la comprensión y el descubrimiento de dos aspectos: el entorno en todas sus facetas, y los recursos humanos disponibles localmente. Mi primer approach es una integración a lo que es la esencia local. Hago un trabajo de investigación, un trabajo que implica abrir los ojos hacia ciertas cosas y descubrir aquellas que concretan el concepto. El segundo approach es el de comprender el valor de los recursos humanos. Combinando la investigación de los distintos aspectos del destino: gastronómicos, culturales, artísticos, musicales y los recursos humanos, se pueden hacer cosas increíbles. Más que grandes inversiones, hay que hacer mucho pensamiento estratégico y un gran aprovechamiento de los recursos locales.