martes, 1 de abril de 2014

FABIÁN PARRA: Espacios oníricos




Recientemente estuvo en Asunción el renombrado arquitecto argentino Fabián Alejo Parra, varias veces premiado en  por sus trabajos de interiorismo en la prestigiosa muestra argentina de Diseño de interiores Casa Foa. Su más reciente proyecto fue el fabuloso showroom del Palacio de los Patos.

Sus elaborados ambientes sumergen a quienes ingresan a ellos en un espacio que parece sacado de un sueño sobre un futuro idealizado. Le invitamos a conocer más sobre este arquitecto, sus proyectos y lo que lo inspira a crear con tanta lucidez estos espacios tan oníricos.

¿Cómo surge tu interés por la arquitectura?
Desde niño mi mundo ha girado alrededor de la creatividad que volcaba de manera consecuente en todas mis actividades lúdicas. Dibujar era otro de mis grandes pasatiempos, horas, días buscando la perfección que nunca llegaría, pero ese fin era suficiente motivación, de una fuente inagotable. Vivía en un barrio de la provincia de Buenos Aires, donde aún había enormes terrenos de frondosa vegetación donde jugábamos cada tarde, los árboles, treparlos era mi juego predilectos, la pelota giraba entre los demás, y yo contemplaba una luna que siempre tanto me atrajo, como poder abordarla me desvelaba, quizás astronauta pensaba. Mi pasión era volar, pero mi visión segó mi ilusión,  la extrema  fascinación por el dibujo y el hecho creativo   me convirtieron en arquitecto y volé,  con mi imaginación…
 ¿Qué factores tenés en cuenta a la hora de proyectar una obra?
Mis obras son conceptos materializados, no hay obra que no responda a la predeterminación  de una idea clara y concisa, como respuesta al pedido del comitente. El elementalismo es premisa a la hora de proyectar.
 ¿De qué te nutrís a la hora de crear tus espacios?
 La temática impuesta es de por si el disparador, luego hay una línea de pensamiento que arrastro desde siempre y le da identidad a mis proyectos en cualquier tema. La funcionalidad es la génesis, luego el nutriente es la búsqueda permanente de laboratorio centrado en descubrir, una nueva huella.
 ¿Cómo llegas a la determinación formal de tus proyectos, se trata de un proceso racional o de un proceso intuitivo?
 Mis proyectos son la consecuencia directa de la función que deben albergar. Quien observe la obra debería al menos intuir que sucede detrás de aquel muro, o aquella ventana. Lo formal no es para mí un hecho intrascendente, sino todo lo contrario. Necesito  siempre una respuesta urbana provocativa y desafiante. La obra debe expresarse, pero sin usar una sola palabra de más, la razón y la intuición son uno mismo…
¿Qué importancia tiene el concepto en el diseño de tus obras?
Todas las obras del estudio nacen y se desarrollan en base a un fuerte contenido conceptual y funcional. Desarrollamos una fuerte impronta en el diseño, y las temáticas que abarcamos en el campo de la arquitectura son muy variadas. La casa R10, construida en José Ignacio, Uruguay, muestra una imagen sólida y contundente como respuesta a un solar difícil que si bien mira al mar en primera línea, la ruta 10 corta como un bisturí el romántico enlace. La casa Barracuda se implantara en la misma línea de mar. Una casa de fuerte carácter expresivo construida íntegramente en hormigón  a la vista, con un desarrollo lineal, recuperando la terraza, a la manera de una cubierta de barco, y volcando su actividad privada hacia la laguna a través de amplios decks de madera vinculados al a pileta.
Si bien estas casas junto con la casa en Tortugas marcan una clara línea de diseño, la casa Juanita, implantada en zona rural, en el partido  de Lujan, provincia de Buenos Aires, mantiene el mismo rigor conceptual de todas la obras, pero inmersa en la temática de la casa de campo. La casa de aproximadamente 800 m2, nace a partir de un patio central de considerables dimensiones, de manera que toda la casa gire sobre el mismo, logrando infinitas visuales hacia el campo, y hacia adentro. Para terminar de dominar la infinita extensión grandes terrazas desbordan los dormitorios en un solo hecho contemplativo.
¿Qué tipo de obras realiza el estudio?
Además de residencias el estudio realiza distintos tipos de obras. Entre otras actividades el estudio intervino por invitación en Casa Foa (muestra de diseño interior), obteniendo la medalla de oro  en los años 2002 con un Homenaje a Piazzola, premio entregado por Clorindo Testa, en el 2004  en el Hipódromo de Palermo y en el 2007, con la temática baños públicos Roca en playa de maniobras de la Estación Palermo del Ferrocarril General San Martín, Palermo, Bs As.
Como consecuencia de los trabajos en Casa Foa, el estudio comenzó a realizar trabajos de diseño interior y locales comerciales, donde puede verse claramente como el mismo concepto aplicado a la arquitectura  se vuelca al interiorismo, como ejemplo los departamentos Arcos y Coronel Díaz,  y locales comerciales como Garza Lobos y Verónica Alfie, dedicados al diseño de indumentaria.
El diseño del Lobby para el Hotel Dazzler Recoleta, en el barrio de Palermo, Ciudad de Buenos Aires, nace de un concepto onírico, basado en  las imágenes de una muestra de fotográfica  que giraba alrededor del sueño de una mujer bajo sus sabanas. Coloque esta imagen en el centro del espacio, amanera de una gran columna cónica, y todo el espacio que la rodea se convirtió en su propio sueño. Este trabajo siguió con otros tantos, que me permitieron, construir una de mis obras más queridas, el Showrom de Palacio de los Patos, en Asunción.
¿Cuáles han sido las más grandes influencias en tu formación y en tu obra?
Mi formación en la Universidad de Buenos Aires se desarrolló bajo la lupa del racionalismo en la cátedra del Arq. Justo Solsona, quien ha dejado una huella profunda en mi formación, y se manifiesta de manera contundente en cada una de mis obras.
En la arquitectura, así como en la moda, hay estilos que se imponen por un tiempo y luego pasan. ¿Para algo tan duradero como una edificación, cómo se logra que el diseño sea atemporal y se mantenga vigente?
Pienso mucho en este tema de lo atemporal y vigente, como una milenaria pirámide Egipcia. ¿Sera que ha sobrevivido tantos años  a la erosión, por la simpleza  y contundencia de sus formas? 
¿Cómo definirías tu estilo arquitectónico?
No creo en el concepto de estilo como respuesta repetitiva de una identidad formal, sino por el contrario, en la lectura consecutiva y coherente en el tiempo de cómo resolver tal o cual problemática arquitectónica. Si ante obras formalmente diferentes aún pueden identificarlas como propias entonces ahí está mi estilo.
 ¿Qué proyectos te traen a Paraguay? Contame más sobre ellos.
Llego  a Paraguay contratado por Fenn Hoteles, para diseñar el Showroom que promocionara la venta de la torre ¨Palacio de los Patos, sobre la avenida Santísima Trinidad. El showroom encomendado parte de la premisa de desarrollar un objeto capaz de poder contener las  actividades de venta de diferentes torres de viviendas a lo largo del tiempo, con la posibilidad de desarmarse para ser trasladado de un terreno a otro.
Conceptualmente se parte de una caja prismática capaz de generar en el espectador diversas situaciones de dinámica espacial, que tiene como punto culmine el  área de exposición de la torre de viviendas.  El exterior  de fuerte carácter conceptual parte de la premisa  de reducir a la arquitectura a una subordinada del paisaje circundante, muy propio de la zona. Para mimetizar la obra, se fotografió el entorno para luego imprimirlo sobre una tela micro perforada, rodeando al volumen a manera de camuflaje.
 El usuario comienza el recorrido a través de una prolongada rampa construida con madera de la zona, que termina frente al acceso, conformando un espacio de llegada y contemplación. Entramos a través de un hall de recepción de escasa altura que nos comprime, para salir disparados hacia área de exposición.
Este espacio fue concebido como área de venta y contemplación del proyecto de arquitectura, que  se expone amanera de una extensa vincha perimetral de más de tres metros de altura, donde una gráfica retroiluminada muestra imágenes del proyecto a comercializar. El espacio se vincula hacia el exterior  a través  de un ventanal –terraza de bajo perfil de forma apaisada, que captura el paisaje imprimiéndolo en su interior como un gran cuadro de su entorno.
 ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando en Paraguay?
El hecho de poder hacer arquitectura fuera de tu País es un enorme desafío y un hecho sumamente gratificante. Mi objetivo fue hacer una arquitectura que mantenga claros lineamientos, pero que de manera prioritaria mantenga absoluto respeto por su entorno  geográfico y social, y se trabajó mucho para lograrlo. La experiencia fue sumamente gratificante no solo por el hecho constructivo, sino por la enorme calidez y profesionalidad de su de su gente. La obra no hubiese sido posible sin la tenaz colaboración de la Arquitecta Lourdes Bedoya en la dirección de Obra, quien fue mis ojos en cada momento y lo convirtió en realidad.
También me llevo la gratificante experiencia de haber convocado al escultor Juan Pablo Pistilli para la realización del pato símbolo icónico del proyecto, que resultó no solo ser un gran profesional sino un profundo  ser humano. No hay hecho más emotivo para un arquitecto que poder cruzar las fronteras con su arquitectura, pero mucho más emotivo aun es volver con la amistad de su gente.
 ¿Cuál es tu impresión de la arquitectura paraguaya? ¿Te llamó la atención alguna edificación en particular?
Si bien los viajes de trabajo resultan muy comprometidos con los tiempos, pude ver distintas obras de arquitectura que me resultaron muy interesantes. Pero lo que más me llamo la atención es la relación entre la arquitectura  y exuberante vegetación que la circunda, lo que la  convierte en una extensa ciudad jardín, que hace a una vivencia relajada y atemporal como pocas veces he vivido.
 ¿Cuál ha sido tu mayor desafío como arquitecto?
Mantenerme fiel a mis propias convicciones
 ¿Tenés alguna obra que sea especialmente significativa para vos?
Conocí la Villa Savoye de  Le Corbusier en Paris, al poco tiempo de recibirme, y hasta hoy día es la obra de arquitectura más significativa de mi carrera.
¿Qué sueños te quedan aún pendientes como arquitecto?
Los arquitectos vivimos en un sueño eterno, soñamos despiertos y hacemos reales los sueños de los demás.
 ¿Qué es para vos la arquitectura y cual consideras es el principal papel del arquitecto?
La arquitectura es mi forma de vida y lo será por siempre, la arquitectura me ha hecho un hombre libre.
El arquitecto se debe a la profunda reflexión sobre las necesidades de los distintos estratos sociales y actuar en consecuencia para brindarle la mejor calidad de vida.

GUIA DE SUPERVIVENCIA 2: SITUACIONES URBANAS




Como he ya indicado en la edición anterior, existen situaciones límite que requieren un manual para hacerlas sostenibles, pues estas ponen en peligro nuestro glamorosísimo estilo de vida.

En la primera parte de esta guía he abordado las situaciones silvestres. Ahora nos toca cubrir la jungla urbana, que si bien la consideramos nuestro hábitat, también presenta numerosas situaciones límite que ponen a prueba nuestros nervios y nuestro glamour. Tomen nota mis queridas y sigan estas indicaciones que sin lugar a dudas les salvará de más de una situación bochornosa y de innumerables lagrimones de diva.

En Bonanza: A las divas también nos encantan las gangas. Lo que no nos gusta es que nos vean en ningún otro lugar que no sea una dignísima tienda como Carolina Herrera. Por lo que si se te ocurre ir a Bonanza lo mejor es ir de incognito. La mejor manera de lograr pasar desapercibida es valiéndose del camuflaje. Para mimetizarte con el ambiente tenés que vestir a lo Lali González en 7 Cajas. Que nadie te crea el cuento de que sos una regia. Implementar las jergas locales también te ayudará a evitar que te revienten con los precios, porque ni bien las arteras vendedoras escuchen tu acento de culí de cuna de Villa Morra, no van a dudar ni medio segundo en agregarte unos cuantos ceros al precio. ¡O sea que empezá nomás a tragarte las eses dahling! Si no tenés tiempo de ir con camuflaje completo, unas buenas gafas oscuras y un quepis van a ayudarte a resguardar tu identidad. Porque nadie, repito NADIE debe enterarse que pusiste un pie en Bonanza. Es más, cada vez que te hablen de este lugar, vos tenés que fingir demencia y declararte eslava y que la única Bonanza que conocés es una serie de TV de los 60’s.

En el colectivo: No hay situación urbana más calamitosa e insalubre que un colectivo en hora pico, salvo que un colectivo a la siesta en pleno verano. En estas circunstancias el primer peligro a sortear es evitar ubicarse bajo la axila de un catingudo. Fíjense en las manchas de sudor en las prendas, estas suelen ser muy buenos indicadores de hedores corporales: si hay mancha de sudor, lo más probable es que apeste. Pero aunque no lo crean este no es el mayor riesgo del ómnibus. El  mayor de los riesgos colectiveros es el que se te apoye un pervertido. Cuando esto ocurra lo primero que tenés que hacer es darle un buen golpe ahí donde más le duele al desgraciado para que su aparato de perversión quede un bueeen tiempo en reposo absoluto. No le tengas la más mínima misericordia. Y asegúrate de gritarle todos los improperios que nunca te animás a decir por correcta, que se los tiene más que merecidos. Dale duro con el combo bife e improperio hasta que no le quede otra que lanzarse del micro.

En lo de tu suegra: Una de las situaciones cotidianas más limite es la de encontrarse en un lugar donde no nos quieren y donde ni siquiera deseamos estar. Esto suele ocurrir los domingos que nos tocan visitar a la suegra y también durante esos acontecimientos inesquivables y lamentables en los que tenemos que cumplir con la familia política. Si bien tu pellejo no está en juego, no dudes que estarás siendo observada por una bandada de aves de rapiña disfrazadas de palomas de la paz y reptiles ponzoñosos disfrazados de ositos cariñositos, ansiosas por encontrar tus debilidades y lanzarte todo su veneno como si fueran flores. Ante estas situaciones tienes que aplicar el camuflaje emocional. Sonreí como una miss. Que nada extinga tu sonrisa y ninguna fibra de tu cuerpo delate un ápice de debilidad. Sos una regia reina de hielo. Imaginate como tal, sentada en un altivo trono polar muy lejos del alcance de sus garras y lenguas triperinas. Mostrales que en realidad te chupa un bledo lo que opinen de vos y que sos una regia digna en un estado emocional demasiado elevado como para que le afecten las guanacadas y necedades que articulan sus labios. Al salir tenes que sortear la prueba de fuego, sonriéndole aún más falsamente a tu marido mientras le decís lo DI-VI-NA que es su madre. Que nada en tu actitud delate que le querés más a Lugo que a tu suegra.

Cara a cara con un pibe chorro: Lo peor no es toparse con un pibe chorro, sino toparse con un pibe chorro toda enjoshada. Ni bien lo divises empezá nomás bien a tragar todas tus joshas antes de que se dé cuenta. El resto entregá todo, pero no histeriquées. Lo principal es que te mantengas lúcida y calma. Esperemos que tus clases de yoga hayan servido para dominar a tu bestia y que ante estas situaciones puedas sacar a tu sensei zen interior. Si te pide tu celular, rogale por la virgen y de rodillas y con absoluta calma, que te dé el chip con los contactos y que el celular le das encantada y si te lleva la billetera con igual compostura pedí por tus documentos. Lo más probable es que al ladrón le sorprenda que le pidas con tanta calma estas cosas y como a él no le sirven para nada lo más probable es que te las dé. Si no te las da, resígnate bien nomás a perder un mes entero haciendo filas y sacándote fotos para todos tus carnés.

NOVIAS ORIGINALES



Todas las novias desean verse únicas en el día de sus bodas y llevar el vestido más especial imaginable. Pero hay novias que además de verse bonitas, anhelan romper con todos los esquemas y mostrar su originalidad, empujando los límites de lo que tradicionalmente conocemos como vestido de novia.
En este especial de bodas, dejamos de lado el tradicional y clásico vestido blanco de princesa, para darle lugar a los vestidos de novias más originales y poco convencionales que quedaron impresos en la memoria de todos. Les presentamos a las celebridades que decidieron romper todos los esquemas a la hora de elegir sus vestidos de novia. 

 Dita von Teese: En su boda en el 2005 con nada más y nada menos que el cantante Marilyn Manson, la espectacular Dita eligió un vestido tan excéntrico como el novio. Dita lució un vestido de tafeta púrpura diseñado por Vivienne Westwood. El vestido era muy acorde a la temática gótica de la boda que se llevó a cabo en un castillo de estilo gótico en Irlanda a la medianoche. La decoración de la fiesta estaba hecha con rosas negras y rojas, al igual que el ramo. El oscuro vestido contaba con una falda voluminosa y un corsé de Mr. Pearl y era complementado con un sombrero negro triangular con corto velo de tul negro de Stephen Jones y vertiginosos tacones de Louboutin. Un atuendo extravagante para una novia extravagante.
 
Marilyn Monroe: La sensual leyenda de Hollywood eligió un vestido muy poco convencional y en un color aún menos convencional en su boda de 1954 con el legendario jugador de baseball Joe DiMaggio. Si bien fue una boda civil, el traje sastre marrón oscuro con cuello de piel blanca a lo Santa Claus que lució la estrella, fue una decisión extraña hasta para una boda civil y sobre todo siendo ella una de las mujeres más sexy de la historia. Prácticamente se casó con un vestido de secretaria aburrida, sin nada del glamour que habitualmente envolvía a la adorada actriz. En lugar de ramo, Marilyn llevó un corsage de orquídeas blancas al lado del cuello de su saco. El motivo del atuendo tan sencillo fue que la actriz quiso despistar a la prensa ya que quería mantener la boda en secreto. A pesar de haber hecho todo lo posible por no llamar la atención e invitar solamente a 6 personas a su boda para que el rumor no corriera, la noticia se filtró a la prensa un día antes de la ceremonia de manera que quedaron registros fotográficos de su desacertada elección nupcial. El vestido fue vendido en una subasta pública 45 años después por 33,000 dólares.

Elizabeth Taylor: Obviamente que con ocho matrimonios en su haber, Liz Taylor podría haberse casado de blanco y luego con todos los siete colores del arcoíris. De hecho la actriz no decepcionó y aprovechó la ocasión para salirse de lo habitual. En su casamiento en 1959 con Eddie Fisher eligió un glamoros vestido de intensa seda verde acompañado de un velo al tono. En su primer boda con Richard Burton en 1964 (más adelante se divorciaría de él y luego se volvería a casar nuevamente con el mismo actor), eligió un originalísimo y muy llamativo vestido de chiffón amarillo de mangas largas y corte imperio diseñado por Irene Sharaff (la diseñadora del vestuario de la película “Cleopatra” donde se conocieron y se enamoraron Taylor y Burton). El vestido iba acompañado de un ramo de margaritas amarillas. En vez de velo la actriz lució las mismas florecitas amarillas trenzadas en su pelo. En su segunda boda con Burton en 1975 optó nuevamente por el verde.

Gwen Stefani: Esta cantante es famosa por su estilo glamoroso, ultra femenino y poco convencional. Desde que apareció en escena con el cabello rosa y su look retro marcó una diferencia abismal entre ella y el resto de las divas del rock. Así que era de esperarse que el día de su boda con el músico Gavin Rosedale, fuera una ocasión más para echar a volar su imaginación y ser fiel a su estilo. El 14 de septiembre de 2002, Gwen eligió un vestido de Christian Dior Haute Couture de seda de escote asimétrico y la falda teñida de rosa en degradé que iba del rosa pálido hasta unas tonalidades más intensas en el ruedo, diseñado por el extravagante John Galliano, entonces diseñador de Dior. El toque nupcial lo llevaba en un velo hermoso de encaje antiguo también creado por el diseñador. Aunque la ceremonia oficial fue en Londres, la pareja renovó sus votos dos semanas más tarde en la ciudad de Los Ángeles, ya que a Stefani le gustó tanto su impresionante vestido que quería ponérselo al menos una vez más.

Pamela Anderson: Esta novia saltó a la fama por correr en la playa en traje de baño por lo que no es de extrañar que eligiera como vestido de novia, no un vestido, ¡sino un bikini! La actriz se unió al cantante Kid Rock el 29 de julio de 2006 a bordo de un yate en Saint Tropez y rompió todos los estándares de vestimenta para una boda de playa. Al momento de la ceremonia, Anderson lució un minivestido blanco de Heatherette, al terminarla, se cambió a su segundo traje de bodas, un bikini blanco de Melissa Obadash y un gorro de marinero con el que, según la novia, podía festejar mejor. Además, así su look combinaría con el de su nuevo esposo, quien para entonces ya no tenía camisa. El único inconveniente fue que la boda resultó ilegal, pues Francia (país al que pertenece Saint Tropez) solicita una ceremonia civil en el Ayuntamiento y meses de residencia para hacer oficial un matrimonio.

Bianca Jagger: La ex esposa de Mick Jagger, es la mujer nicaragüense que conquistó el corazón del líder de los Rolling Stones en la década de los setenta. Bianca era famosa por su elegancia y estilo. Para su boda con el roquero, decidió hacer de menos al tradicional vestido de novia, optando por un traje sastre blanco. La pareja se casó también en Saint Tropez, el 12 de mayo de 1971, en el Ayuntamiento local y ambos usaron trajes de corte moderno hechos a la medida por el diseñador Yves Saint Laurent. La novia lució un sensual sastre blanco de dos piezas con falda larga y chaqueta ceñida; lo interesante del atuendo es que no llevaba nada debajo del blazer, dejando entrever mucho más de lo que se atrevería una novia promedio. Una tendencia que, además de complacer al novio, pronto se puso de moda en todo el mundo. Para completar su look provocativo, utilizó esmalte rojo en sus uñas, un sombrero con un velo sostenido por flores y, a sugerencia del propio Saint Laurent, un corsage en la muñeca en lugar de ramo para dar un toque más elegante al diseño nupcial.

Mia Farrow: En la época en que enseñar las piernas con minifaldas estaba de moda, la actriz de El bebé de Rosemary aprovechó el auge de esta tendencia y la aplicó durante su boda con el cantante Frank Sinatra el 19 de junio de 1966. Su look fue una sensación entre las novias y algunos críticos de moda lo catalogaron incluso como vanguardista. Farrow se casó de corto con un traje blanco de dos piezas, con falda corta en línea A hasta la altura de la rodilla y un saco de manga tres cuartos con dos filas de botones al centro. Su corte de cabello a la garçon la hicieron lucir más sencilla y adorablemente moderna para la época. La ceremonia que tuvo lugar en Las Vegas, fue muy corta, al igual que su matrimonio, pues la diferencia de casi 30 años de edad entre los novios hizo que su relación sólo durara sólo dos años.

Yoko Ono: La artista se casó con el Beatle John Lennon el 20 de marzo de 1969 en la ciudad de Gibraltar. Para su boda, la feliz novia lució un minivestido blanco de manga tres cuartos y con holanes en la falda, muy al estilo de los años sesenta. ¿Tacones y velo? No para Ono. Ella decidió usar medias altas con zapatillas deportivas blancas, un sombrero de playa y, para sellar con broche de oro, los clásicos lentes de sol redondos que le gustaba usar a la pareja. Sin lugar a dudas fue un vestido acorde a la personalidad excéntrica de la artista nipona. Notablemente, la luna de miel fue aún más excéntrica que el vestido de novia  de Yoko, pues la pareja decidió convertirla en un evento mediático en favor de la paz, recluyéndose en una habitación de hotel durante siete días, dejando que la prensa les tomara fotos en la cama.

Audrey Hepburn: Esta icónica actriz es una de las bellezas clásicas del cine estadounidense y su porte inspiró a las casas de moda más importantes del mundo. ¿Quién podría olvidar lo bien que lucía vestida de Givenchy en Desayuno con diamantes? Cuando la estrella de Hollywood se casó el 26 de septiembre de 1954 con el actor Mel Ferrer, con quien trabajó en la cinta Guerra y paz, cautivó una vez más al mundo con su sofisticado estilo para vestir. Su traje de novia representa a la perfección la moda de los años cincuenta, una cintura muy marcada, falda amplia con mucho volumen a la altura de la pantorrilla y un escote conservador, diseñado nada menos que por Balmain. El detalle original fueron las mangas abultadas de organza y el cuello alto, que lucían aún más por el pelo corto de la actriz, el cual decoró con pequeñas rosas blancas. Lo más atípico del vestido fue el largo, que no era ni largo ni corto, sino que le llegaba a media pierna. Para su segunda boda, con Andrea Dotti fue aún más original, eligiendo un minivestido de lana rosa diseñado por su querido amigo Hubert de Givenchy, que iba acompañado, en vez de velo por una capucha a juego de lo más excéntrica.

Linda Eastman: Otra esposa de un Beatle que lució un traje de novia atípico. Cuando se casó en 1969 con Paul McCartney, optaron por una ceremonia sencilla en la oficina de registro civil de Marylebone, en Londres. Para su boda, Linda eligió un vestido corto de color beige y corte imperio, pero lo que realmente destacó fue su abrigo amarillo brillante que combinaba con la corbata del músico. La hija de seis años de Linda, de un matrimonio anterior, estuvo en todo momento con ellos. Su matrimonio duró hasta que Linda falleció de cáncer de mama en 1998.

Raquel Welch: Cada novia viste de acuerdo con su época, pero de vez en cuando aparece una que se adelanta a su tiempo luciendo diseños que sus contemporáneas comprometidas no usarían jamás. Tal es el caso de la actriz Raquel Welch, quien aprovechó su condición de sex symbol para lucir un minivestido de encaje semitransparente el día de su boda con su mánager, Patrick Curtis, en 1967. Una mujer a la que se le conocía como "el cuerpo" podía darse el lujo de apoyarse en la revolución sexual del momento y usar un vestido que dejara al descubierto gran parte de sus atributos.

Jessica Biel: Para su boda el año pasado con el cantante Justin Timberlake, la bella actriz eligió un romántico vestido rosa, que iba al tono con toda la decoración de la boda que era de este color. El vestido de novia se trataba de un delicado vestido strapless de seda en rosa pálido diseñado por el famoso diseñador Giambattista Valli. Un auténtico vestido de princesa para una boda de ensueño realizada en el sur de Italia. Como accesorios la actriz llevó unos impactantes aros de diamantes canarios y diamantes rosas. Para completar el romanticismo de esta boda, el cantante le dedicó una serenata a su nueva esposa con una canción que escribió especialmente para ese momento.

Julainne Moore: En el 2003 la pelirroja actriz eligió un sencillísimo vestido lavanda de Prada de corte al bies, de estilo enagua, para casarse con su pareja Bart Freundlich. La ceremonia fue muy íntima y la recepción se realizó en la casa de la pareja en la ciudad de Nueva York. La actriz decidió prescindir del velo y llevó el pelo suelto. Como accesorios lució unos zapatos verdes también de Prada.

Sharon Stone: En su boda en 1998 con el magnate de los periódicos Phil Bronstein, la sensual actriz decidió tomar una decisión tan atrevida como las películas que la llevarían a la fama, apartándose del tradicional blanco y optando por un vestido de muselina en rosa viejo diseñado por Vera Wang. Sharon lució un velo al tono también en muselina sujetado por una principesca tiara. La actriz se casó el día de San Valentín.

Sarah Jessica Parker: La actriz e ícono de moda fue una de las audaces mujeres que eligió salirse del tradicional blanco a la hora de elegir su traje de novia. Sin embargo, su decisión fue aún más audaz pues eligió nada más y nada menos que un vestido largo totalmente negro para su boda en 1997 con Matthew Broderick. Años después, en una entrevista concedida a Harper’s Bazaar, la actriz comentó que con los años se había arrepentido de su elección y que si algún día renovaba sus votos o se volviera a casar lo haría con un vestido tradicional en blanco, “como debería haberlo hecho en aquel entonces.”

Keira Knightley: La bellísima actriz británica, recientemente se casó con el músico James Righton en Francia, luciendo un adorable vestido corto de tul rosa de Chanel. Pero lo audaz no sólo fue su elección de optar por un vestido corto y de color para su boda, ¡sino que se trató de un vestido reciclado, que ya había lucido a los premios BAFTA de 2008! Como complementos la actriz lució una chaqueta de tweed blanco y rosa y unas ballerinas de Chanel, y unos lentes de sol Rayban wayfarer.

Sofia Coppola: La directora de cine, famosa por su estilo refinado y cool, así como lo hizo Kiera, optó por un vestido para nada convencional para su boda en el 2011 con el también músico Thomas Mars. La directora eligió un vestido corto de tul lila diseñado por Azzedine Alaia. También prescindió del velo y lució unas sencillas sandalias negras.

Avril Lavigne: En su boda con Chad Kroeger, tanto el novio como la novia fueron de negro. Los dos músicos se casaron en Cannes, Francia. De hecho Avril Lavigne ya lucido el clásico vestido de novia blanco en su primer matrimonio, que fuera diseñado por Vera Wang. Para el segundo decidió ser fiel a su espíritu roquero, optando por una boda con temática gótica, en la cual lució un vestido confeccionado completamente en encaje negro diseñado por Monique Lhuillier, acompañado de un bouquet de flores negras. Como accesorio, ambos novios se hicieron unos tatuajes idénticos conmemorando la ocasión y que decían: “vivre le momento presént” (vivir el momento presente).

Reese Witherspoon: Para su segunda boda con el agente Jim Toth, la actriz decidió dar rienda suelta a su princesa sureña interior, eligiendo un vestido rosa pálido diseñado por Monique Lhuillier. Al igual que Lavigne, ya había pasado por el modelito blanco en su primera boda con Ryan Phillippe. La actriz llevó el pelo suelto adornado con un velo largo en tul rosa.