sábado, 4 de julio de 2015

Olivier Rousteing: El bebe de Balmain




Oliver Rousteing nació en el sur de Francia en 1986. Creció en Bordeaux con sus padres adoptivos. A los 18 años abandonó la carrera de derecho y se mudó a Paris para seguir su sueño de estudiar en ESMOD, Ecole Superieure des Arts et Techniques de la Mode. En el 2003 se graduó y empezó su carrera en el mundo de la mano trabajando para el equipo de Roberto Cavalli. Su talento lo hizo convertirse en poco tiempo en la cabeza de la división femenina de la marca.  Pero su salto a la fama se dio el 26 de Abril de 2011 cuando fue asignado para reemplazar a Cristophe Decarnin como el nuevo director Creativo de Balmain, con tan solo 25 años.

Sus inicios en la maison Balmain se dieron en el 2009 cuando escribió personalmente al entonces director creativo Christophe Decarnin para ofrecerse para ocupar un puesto en su staff de diseño. Olivier logro obtener el puesto y fue contratado como asistente. Decarnin detecto potencial en el joven diseñador y lo convirtió en su brazo derecho. Al salir de Balmain, era natural que Olivier tomara la posta, aunque era virtualmente un rostro anónimo para el resto del mundo de la moda. 

Si bien muchos aun no registran su nombre, Rousteing es hoy uno de los diseñadores más influyentes del momento. Su innato talento hizo que todo el mundo de la moda se rindiera a sus pies. Su logro no es poca cosa, convertirse en Director creativo de una casa de moda tan legendaria como Balmain ya es todo un enorme mérito de por sí, pero hacerlo a los 25 años y con tan solo unos cinco años de experiencia en el rubro es material de leyenda.




Para completar el cuadro, Olivier logro éxito inmediato desde sus primeras colecciones. Sus creaciones esfuman los bordes entre la alta costura y el pret-a-porter, con una notable inclinación hacia las estructuras de sastrería arquitectónicas y el decorado barroco, que trabajando en conjunto, enseguida lo hicieron notar.
Las celebridades como Rihanna, Kim Kardashian, Kanye West, Prince y Gwen Stefani no tardaron en elegir sus piezas para su guardarropa personal y sus shows. Esto no es de extrañar ya que sus diseños exudan sensualidad, con mucho cuero, muchas transparencias, escotes y mordería que realza las curvas y muchos bordados y tachas que le dan un aire bien moderno y roquero que ha convertido a cada una de sus piezas en las favoritas de todos los red carpets.

Olivier está a cargo tanto de las líneas masculinas como femeninas del pret-a-porter. Según sus propias palabras, para el, ambas líneas son iguales, en ambas procura cargar sensualidad. Siempre intenta que sus diseños sean sexy y que exalten el cuerpo. Puede incluir una pieza oversize en la colección pero siempre balanceada con algo entallado.

Sus piezas son fuertes y elaboradas en extremo, con una manualidad que parece sacada de los talleres de alta costura de la casa de moda. No en vano muchas de sus clientas famosas actualmente comparan sus piezas con obras de arte. Nosotros no podríamos estar más de acuerdo. Desde que Olivier tomó las riendas de Balmain siendo tan joven, innegablemente la casa se recargó de su energía juvenil y se renovó y revitalizó enormemente.


 

Historia de los monogramas




Los monogramas son símbolos creados generalmente por letras entrelazadas que como abreviatura se emplean para sellos, marcas e incluso logotipos. Justamente el nombre quiere decir una palabra en griego, que fue donde se crearon los primeros monogramas hacia el 350 a.C. para acuñar monedas. Los monogramas de estas monedas representaban las dos primeras letras de las ciudades que las habían emitido. 

Con el tiempo, las familias reales adoptaron los monogramas de sus iniciales para sus sellos que servían para lacrar e identificar sus cartas personales. Estos monogramas se fueron extendiendo a otros artículos como enseres domésticos y hasta prendas de vestimenta. Los reyes llevaban monogramas hasta en las hebillas y botones de su guardarropa. Sus monogramas se extendían a casi todas sus posesiones, hasta el punto que un observador contemporáneo perfectamente hubiera podido creer que los monarcas tenían una seria crisis de identidad. 

Durante la edad media los artistas, grabadores y escultores también empezaron a emplear monogramas para firmar de manera artística sus obras de arte. Albrecht Durer (Durero) acostumbraba firmar sus obras con su monograma “AD”, que luego se volvió como una especie de sello de autoría muy respetado. Durero incluso llegó a demandar dos veces – en Nuremberg y en Venecia- para defenderse del uso indebido de su monograma, ganando en ambas ocasiones. Los culpables se vieron obligados a remover los monogramas de sus grabados.

Tantos artistas como renombrados artesanos tomaron la costumbre de firmar con monogramas por lo que existen numerosos diccionarios y catálogos para ayudar a identificar y tasar los distintos monogramas.

El apogeo de los monogramas se vio durante la era victoriana, ya que con el acenso de la burguesía, se acostumbraron a ponerle monograma a todos sus enseres, tal cual reyes. Este grupo de personas tenían los medios y la aspiración social como para personalizar todos los elementos de su casa con monogramas, los cuales eran un símbolo de status asociado con el poder, la riqueza y la monarquía misma. Sus libros, pañuelos, joyas, camisas, sellos, tarjetas, carruajes y hasta sus sabanas ostentaban los monogramas de sus propietarios. 

Para las sabanas, camisas y prendas personales, el poner un monograma era además un recurso practico para distinguir de quien era la prenda ya que por lo general en las casas habitaban varias personas y era frecuente que la ropa se lavara junta, por lo que se hizo muy frecuente bordar las iniciales de las personas en las prendas para identificarlas.

Durante fines del siglo XIX e inicios del siglo XX los monogramas mantuvieron su popularidad. Fue en el siglo XX que fueron adoptados por el mundo de la moda y convertidos en logotipos de las grandes casas de moda. La marca francesa Louis Vuitton se hizo famosa junto con su monograma LV que adornaba el cuero mismo con el cual confeccionaban sus carteras y equipajes. Como si esto fuera poco, sus clientes también podían – y aún pueden- personalizar sus compras incorporando sus propias iniciales pintadas a mano. No fue Louis, sino su hijo Georges Vuitton quien creo el famoso monograma de la casa. Lo hizo como manera de prevenir el plagio de sus productos. Otra famosa diseñadora que empleo su propio monograma como logotipo de su marca fue la gran Coco Chanel, cuyas C entrecruzadas hoy son sinónimo de elegancia y bon ton. 


Hoy en dia muchísimas casas de moda han transformado sus monogramas en logotipos. Tal es el caso de Givenchy, que emplea cuatro G enfrentadas, Gucci que emplea dos G entrelazadas, Yves Saint Laurent que emplea las iniciales YSL encimadas, Calvin Klein, que emplea una c minúscula acompañada de una K en mayúscula, Vivienne Westwood que forma con sus dos iniciales una sola W, Mc Queen que es representado por una Q que contiene al mc y Fendi que contiene dos F invertidas. Otros monogramas famosas de la moda son: Diane Von Furstenberg (DVF), DKNY (Donna Karan New York), Tory Burch, Giorgio Armani, Armani Exchange, Victoria’s Secret, Estee Lauder, Valentino y Michael Kors.

Más recientemente, en los años ochenta y noventa, los monogramas personales se hicieron nuevamente populares en prendas de ropa como suéteres, camisas abotonadas y puños. Los monogramas más comunes en la actualidad incluyen tres letras, que representan la primera, la segunda y la tercera inicial del individuo, aunque algunos monogramas consisten en dos letras o únicamente una sola letra, representando el nombre o el apellido del individuo.

Los monogramas también son muy habituales en las bodas. Por lo general, los novios crean un nuevo monograma compuesto de la primera inicial de la esposa a la izquierda, el apellido de casada en medio del monograma y la primera inicial del esposo a la derecha, como lo dicta la etiqueta, o simplemente la inicial de sus nombres, o de sus apellidos, entrelazadas. 

Los monogramas se han vuelto muy accesibles con la apertura del Internet, y programas en línea ofrecen la oportunidad de crear monogramas personalizados. Algunos sitios web requieren que introduzcas las letras, y el programa crea un monograma para descargar y para ser utilizado con una máquina de bordado casera. Otras permiten crear un monograma para después suministrarlo a las papelerías u otros vendedores para la reproducción de las invitaciones, etiquetas de la boda y otros artículos.

Hoy en día se le puede poner monogramas a cualquier cosa, pero aun así su uso en el día a día es cada vez menos frecuente. Incluso abusar de los monogramas es considerado valle y de mal gusto.  Usarlos con moderación, en las camisas, en los relojes, en lapiceras y joyas, aún son considerados detalles refinados hoy en día. 


IT GIRL: HARLEY VIERA NEWTON








Sin lugar a dudas Harley Viera- Newton es la it girl neoyorquina del momento. Se hizo famosa como DJ, pero su enorme personalidad y agudo sentido de la moda, la convirtieron en la nueva chica dorada de las grandes marcas  neoyorquinas. Es un personaje fijo en todos los eventos de la moda, amiga íntima de todas las it girls como Alexa Chung, Poppy Delevingne y Atlanta de Cadenet.

Harley Viera-Newton nació en Londres, hija de un ejecutivo discográfico presidente del grupo Columbia Records y de una modelo brasileña convertida en diseñadora de joyas. A los 10 años se trasladó junto a su familia a Los Ángeles y tras graduarse del colegio decidió partir rumbo a la gran manzana para estudiar Ciencias Sociales y Egiptología en NYU. 

Pero como era natural teniendo en cuenta sus orígenes, no pudo mantenerse alejada de la música y empezó su carrera de DJ ganando cada vez más renombre en la vida nocturna de la ciudad que nunca duerme, pasando música en los lugares de moda como Beatrice Inn, Lit, Avenue, Westway, Le Bain del Standard Hotel y The Janet Hotel. También durante sus años universitarios fue la bajista de la banda punk Lissy Trullie. Newton firmó un contrato con la casa discográfica del gigante de la música Jay-Z y la compañía de entretenimiento Roc Nation, junto con estrellas como JCole, Rihanna, y Dj’s como Solange y Samantha Ronson.

Su vinculación con la moda se dio tan naturalmente como su vinculación con el mundo musical. Su estilo personal, belleza y onda la convirtieron rápidamente en la favorita de las grandes marcas para pasar música en sus eventos. Paralelamente trabajó como modelo para Next Model Management, protagonizadno campañas para importantes marcas como Uniqlo, Net-A-Porter, Printemps, Cole Haan, Hermes y DKNY.
Se convirtió en la Dj oficial de House of Dior y embajadora de marcas como Fresh y más recientemente se convirtió en una de las embajadoras del gigante de los productos de belleza para el cabello Tresemmé, auspiciante oficial del New York Fashion Week, filmando para la marca el “Tresemmé Daily Debrief”,  un reporte diario en el importantísimo sitio web The Coveteur, con todo lo ocurrido en la primera fila y entrevistando a invitados especiales, mostrando los looks propuestos por los expertos de Tresemmé.
En ocasión al reciente New York Fashion Week tuvimos la oportunidad de charlar con ella en esta entrevista exclusiva en la cual nos revela todos sus secretos de estilo y n os habla sobre sus tendencias favoritas.

¿Cómo ha sido esta alianza con Tresemmé?
Esta alianza fue muy divertida. Por lo general no sé qué hacer con mi cabello y termino llevándolo suelto porque es la salida más fácil. Por lo que fue maravilloso tener a alguien que me oriente y me de nuevas ideas fáciles para lograr looks diferentes. Desde que empezó esta alianza básicamente me la he pasado jugando con mi cabello, llevándolo de maneras diferentes, aprendiendo muchísimo y divirtiéndome a la vez. 

¿Ahora te resulta fácil emular las tendencias de peinados la pasarela?
Parecía imposible pero ahora puedo decir que puedo ver un look en la pasarela y luego tratar de llevarlo a la casa de manera muy fácil gracias a todo lo que aprendí con los profesionales de Tresemmé.

¿Cómo se siente ser “LA” it girl de Nueva York?
(Risas) Es siempre muy divertido. Me siento muy feliz en general. Estoy trabajando mucho como Dj y mi parte favorita es poder viajar por el mundo por trabajo. Todo es súper excitante y divertido y cuando tengo algo de suerte hasta recibo regalos divinos. Ahora por ejemplo tengo un ropero entero lleno de productos de Tresemmé.

¿Cuál es tendencia de peinado favorita para esta primavera?
Como tengo el cabello muy largo las trenzas son muy convenientes. Siempre me han encantado las trenzas divertidas y desordenadas, ya sea llevadas sobre la cabeza o sueltas. Me parece una manera muy efectiva para lucir peinada pero a la vez un poco desprolija, lo que da la sensación de no haberse esforzado mucho en ello. Como una especie de estilo “undone/done”.

¿Cómo cuidas tu cabello?
Creo que hay que demostrarle un poco de amor al cabello de vez en cuando. Usar un buen shampoo y acondicionador, acostumbrarse a cortarse las puntas de tanto en tanto, no abusar con las tinturas, y peinarse siempre. Como te digo, hay que mostrarle algo de amor cada tanto. Cuando tenés el cabello tan largo como yo, es fundamental hacerlo.

¿Cómo describirías tu estilo?
Creo que no hay nada más atractivo para una mujer que tener un estilo  descontracturado, por lo que siempre trato de verme así, cómoda con lo que llevo, y sin esforzarme demasiado. Creo que gracias a esto mi estilo siempre demuestra confianza. La mejor manera de lograr esto es llevar aquello con lo que uno se siente cómodo y elegir siempre aquellas prendas que funcionan para uno. Yo trato siempre de verme relajada y podría decir que mi estilo es 100% effortless.

¿Y qué funciona para vos?
Amo los vestiditos. Soy una fan enorme de los vestidos vintage. La mayor parte de mi ropero es vintage. Me siento más cómoda llevando vestidos. Son como mi uniforme. Me despierto a la mañana y me pongo un vestido y ya me siento lista para salir a la calle sin tener que perder tiempo buscando combinaciones. Puedo agregarle algún accesorio, o no, dependiendo de mi humor.

¿Qué consejos de estilo nos podrías dar como it girl?
Para mí el estilo es una cosa muy personal y creo que uno debe siempre elegir lo que se siente cómodo usando. Cuando uno se pone algo que lo incomoda da la impresión de que está forzando algo,  o tratando demasiado en ser alguien más. Esto hace que uno no se vea como uno mismo y que el look no resulte porque parece falso o impostado.


Emmanuelle Alt: Simplemente Chic





Emmanuelle Alt es la personificación perfecta del chic parisino. Hermosa, elegante, relajada e inteligente, Emmanuelle se convirtió rápidamente en un ícono contemporáneo de la moda.

Empezó trabajando como estilista en la Vogue parisina bajo la dirección de la gran Carine Roitfeld. Cuando Carine llegaba a los desfiles y eventos acompañadas de sus asistentes de Vogue causaban sensación por la combinación perfecta de belleza, elegancia y chic de este grupo que rápidamente fue apodado por la prensa especializada como “las Voguettes”. Tras la polémica salida de Carine Roitfeld en el 2011, Emmanuelle tomó las riendas de la Vogue francesa como Editora en Jefe. Mucho menos controversial que su predecesora, Emmanuelle asegura que es perfectamente posible producir imágenes fuertes sin choquear.

Emmanuelle nació en 1967. Antes de convertirse en una celebridad de la moda, se crió en una familia parisina acomodada y estudió en el Assomption-Lübek de París, un colegio privado católico muy selecto. Se enamoró de la moda tras asistir a un desfile de Jean Paul Gaultier en Porte de la Vilette, al cual le llevó su madre, Françoise, una ex modelo de los años 60 y 70 que había desfilado para Nina Ricci y Lanvin. Sus primer trabajo en la moda fue en las revista Elle, para la cual empezó a trabajar en 1984 con tan sólo 17 años. A los 26 años se convirtió en la editora de la revista 20ans y luego fue contratada por la revista Mixte como editora. Carine Roitfeld, admirando su trabajo para esta publicación, la contrató en el año 2000 al tomar las riendas de Vogue y la convirtió en su brazo derecho.

Hoy en día es una influyente mujer del mundo de la moda. A pesar de estar a la cabeza de la revista Vogue francesa y percibir un sueldo de más de 25.000 USD al mes, acostumbra editar ella misma la tapa y al menos una de las producciones de moda.

En cuanto a su vida personal, Alt tiene dos hijos, Antonin de 16 y Françoise de 9, junto a su marido Franck Durand, el editor artístico de la marca Isabel Marant.

Al tomar las riendas de Vogue, confesó en una entrevista que era muy raro para ella editar esta publicación, afirmando  que “es como decorar un apartamento en el que uno ya ha vivido por más de 10 años. Sabía que qué quería cambiar. Quería ver las cosas con humor, presentar ideas e imágenes que hicieran reír o sonreír a la gente. Soy una persona feliz.”

Alt acompaña su trabajo en la revista con el que desempeña como estilista freelance para campañas de publicidad de marcas como Gucci, Isabel Marant, Giuseppe Zanotti y Balmain. Además de campañas, también ha hecho el estilismo para los desfiles de estas marcas.

Su manera de vestir es sobria pero precisa. Es de las que ha vuelto del negro su uniforme. Es habitual verla con pantalones de cuero o jeans estrecho, blazers de corte perfecto y camisas y remeras simples. Sabe volver estiloso al look básico incorporando detalles de diseño, buena sastrería, unos buenos pares de zapatos, una cartera espléndida y algún detalle inesperado. El pelo al viento, la cara lavada y un semblante relajado la hacen ver siempre cómoda en su piel y dan la sensación de que el estilo es algo tan natural en ella que ni siquiera tiene que esforzarse para verse cool. Así Emmanuelle flota en una nube de sencillez femenina y descontracturada totalmente alejada de la antigua imagen de sofisticación francesa y firmemente anclada en la imagen de una mujer independiente, práctica y chic.



JOSEPH ALTUZARRA: entre el sueño y la practicidad



Hay una parte mía que me lleva a hacer ropas para todo el día. Pero también pienso en la moda como un escape. Es como un sueño (..) hay que hacer cosas para que la gente sueñe un poquito .”
-Joseph Altuzarra

El diseñador afincado en la Gran Manzana Joseph Altuzarra nació en París en 1983, de una madre chino-americana y padre francés, ambos dedicados a la banca de inversión. Se crió en París, donde la moda se permeaba por todas las esquinas. Altuzarra transcurrió su infancia como un niño retraído y poco popular, que se abstraía de su entorno dibujando y fantaseando con la idea de transformarse a través de su vestimenta, como una especie de Pigmalión moderno. El tomar conciencia del poder transformativo y de la indumentaria como manera hasta de cambiar la identidad, fue lo que le inspiró a involucrarse en el mundo de la moda.

Estudió Historia del Arte en Filadelfia y al terminar la facultad en el 2004, viajó a Nueva York, donde fue inmediatamente contratado para una pasantía en el atelier de Marc Jacobs, a pesar de no haber tenido formación como diseñador y sin tener ninguna experiencia en la moda. Su talento innato para el diseño se hizo rápidamente evidente y no le llevó mucho tiempo ascender en la empresa. Al año ya estaba trabajando como diseñador free lance para Proenza Schouler y al poco  tiempo ya lo estaba contratando el diseñador italiano Riccardo Tisci para trabajar como asistente suyo para la marca Givenchy. Fue aquí que conoció a Coline Choay, la PR internacional de Givenchy, quien impresionada por el talento de Altuzarra decidió dejar la compañía para ayudarlo a lanzar su propia marca en el 2008.

Para la primavera de 2009 Altuzarra, con sólo 26 años,  ya estaba lanzando su primera colección en el Fashion Week de Nueva York. Sus vestidos perfectamente drapeados y la impecable moldería de sus pantalones y sacos le ganaron críticas fenomenales y lo llevaron a convertirse en el nuevo niño mimado de la industria de la moda neoyorquina.

En el 2010, gana el premio Ecco Domani y el de Estrella en ascenso del Fashion Group International. Ese mismo año también termina como finalista del Premio CFDA/Vogue Fashion Fund. En el 2011 vuelve a ser finalista. En el 2012 obtiene el puesto de Diseñador Emergente del año del CFDA. Este año, finalmente resultó vencedor del prestigioso premio de Diseñador del Año de CFDA. Sobrepasando a pesar de su juventud, a diseñadores más establecidos como Marc Jacobs y Alexander Wang.

Entre sus colaboraciones, algo infaltable en el currículo de todo diseñador de moda contemporáneo de renombre,  ha desarrollado una línea para Swarovski, una colección cápsula para J. Crew.

Uno de sus fuertes como diseñador es su habilidad para integrar un corte fuerte con la fluidez de la forma natural del cuerpo femenino para lograr un estilo sofisticado y sexy a la vez. No es de extrañar que sus prendas agraciaran el cuerpo de las celebridades y socialités más famosas del momento, como: Kim Kardashian, Diane Krueger, Angelina Jolie, Rihanna, Lauren Santo Domingo, Kate Upton y Lana del Rey. Sus vestidos metálicos se convirtieron en un hit instantáneo entre las celebridades que optaron por ellos para llamar la atención de los flashes en todos sus eventos de alfombra roja.

Otra de sus características es la de empujarse siempre a tomar riesgos en sus decisiones de diseño, asegurando que como diseñador considera necesario empujarse a sí mismo hasta límites que hasta lo ponen incómodo. Esto se ve en su manera de deconstruir prendas hasta darles nuevos sentidos. En sus colecciones siempre hay una cohesión entre el sueño y la practicidad. Altuzarra recientemente explicó en una entrevista su proceso creativo y la importancia que da por igual a lo práctico como a lo más artístico a la hora de diseñar: “Como diseñador tienes que encontrar el equilibrio entre piezas que sean comercialmente viables y, al mismo tiempo, resulten atractivas para los medios de comunicación. Una no existe sin la otra. A la hora de crear, siempre pienso en el lado comercial de la colección, sin sacrificar la integridad artística”.