jueves, 21 de julio de 2011

Historia de los gemelos



Los gemelos a los que nos referimos, no son aquellos hermanos idénticos, sino unos botones ornamentales usados para cerrar los puños de las camisas. Los gemelos se usan con camisas de doble puño o puño francés. Estos puños, en lugar de tener un botón en un lado y un ojal en el otro, tienen dos ojales a través de los cuales se introduce el gemelo que sirve de elemento de unión. Los gemelos no son de uso común. Estos botones glamorosos están reservados a las camisas de vestir más elegantes, de uso obligatorio para algunas prendas de ceremonia como el frac o el smoking.

Los gemelos, como indica su nombre, están compuestos de dos partes iguales, con una parte generalmente en forma de disco y un pasador posterior. La pieza frontal puede adoptar diversas formas y ser de los más variados materiales, incluso de oro o piedras preciosas que pueden convertir los gemelos en auténticas joyas. Los más elegantes, suelen hacer grabar su monograma en ellos.

Aunque les cueste creerlo, estos elegantes botones, en realidad preceden a la prenda a la que tradicionalmente ornamentan. Antiguos jeroglíficos hallados en la tumba de Tutankamón atestiguan su uso en pulseras de cuero. Sin embargo, los gemelos tal y como los conocemos hoy, hacen su aparición recién a mediados del siglo XVIII. Antes de que aparecieran, los botones eran meramente decorativos, pues las prendas se abrochaban con ganchos, cintas y tiras. En el siglo XIII los sastres empiezan a dar uso práctico a los botones, usándolos para abrochar las prendas.

El predecesor de los gemelos fueron las cintas de seda que a fines del siglo XVII se pusieron de moda en la forma de moños en los puños de las camisas. Para este fin las camisas se hacían con dos ojales a través de los cuales se hacía pasar la cinta para luego anudarla, ajustando con ella el puño de la camisa y ornamentando el pulso de su portador con un extravagante moño.

El uso de los gemelos se puso de moda en la corte del rey Louis XIV, quien ostentaba toda una colección de boutons de manchette o “botones de manga” como se los llamaba por ese entonces. Éstos consistían en dos botones unidos por una corta cadenilla que se hacían pasar por los ojales. Los gemelos de esta época eran bastante llamativos, hechos a mano con los más preciosos metales y ornamentados con piedras preciosas como diamantes y rubíes. Los joyeros empezaron a grabarlos con monogramas y darles las formas más rebuscadas, incluso se fabricaban gemelos hechos enteramente en cristales de roca. Como eran joyas, no cualquiera podía acceder a tenerlos y su uso estaba reservado para la aristocracia y las clases más pudientes. Los aristócratas conmemoraban sus bodas y otras ocasiones especiales con ellos, incluyendo en los gemelos retratos en miniatura esmaltados o grabados en cuarzo. Incluso cuando moría un ser querido, muchos llevaban un pequeñísimo mechón de su cabello dentro del vidrio de sus gemelos como señal de luto. 

Hasta bien entrado el siglo XIX, el uso de gemelos se convirtió en el sello de todo caballero. Fueron especialmente populares entre los abogados y juristas ingleses, pues los estrictos códigos de vestimenta a los que estaban sujetos no les permitían darse muchos gustos extravagantes a la hora de vestir y así encontraron en los pequeños gemelos de sus camisas, una manera discreta para expresar su buen gusto. Así los gemelos se convirtieron en el accesorio más sofisticado del placar masculino.

Con la revolución industrial el uso de los gemelos se popularizó y extendió a todas las clases sociales, ya que la producción en serie y el empleo de nuevos materiales en su fabricación, como las piedras de bisutería, esmaltes, aleaciones de metal y los baños en oro, los hizo más económicos y accesibles. En la época victoriana el uso de gemelos estaba tan difuso que eran esenciales en el vestuario de todo caballero. 

Los gemelos aún no habían alcanzado su forma moderna y se seguían fabricando de la misma manera desde hacía siglos: dos botones unidos por una cadenilla. Afortunadamente a inicios del siglo XX la creación de los gemelos unidos por vástagos los hizo más prácticos y fáciles de colocar, agilizando la vestimenta de muchos caballeros.

A inicios del siglo XX era de muy buen gusto regalar gemelos. La Emperatriz rusa Maria Feodorovna acostumbraba regalar gemelos esmaltados fabricados por su joyero de cabecera, Fabergé. Los gemelos regalados por Wallis Simpson a su esposo Eduardo VII se vendieron en 1987 en una subasta, alcanzando la sideral suma de 440,000 USD! 

En la década del 70 los gemelos cayeron en desuso, dando lugar a las más prácticas camisas con botones fijos. Pero esto no desalentó a las joyerías como Tiffany, Cartier y Montblanc, quienes siguen fabricando hasta hoy en día estos clásicos y elegantes accesorios masculinos que sin lugar a dudas, ¡nunca van a pasar de moda!

Hoy en día se pueden encontrar gemelos en todas las formas y materiales, desde plata, oro, seda, madre perla, platino y hasta madera.  Los gemelos son, sin lugar a dudas, un detalle de elegancia que nos habla de sofisticación e individualidad. Los gemelos constituyen el complemento ideal para lucir impecables en una noche de gala ya que agregan un toque de brillo y originalidad a las prendas más formales del vestuario masculino.

martes, 5 de julio de 2011

La Cocinera Paraguaya: Raquel Livieres de Artecona

 
Raquel Livieres de Artecona fue una de las primeras maestras cocineras del Paraguay. Nació en Asunción en 1881. Fue maestra normal y fundó la Escuela San Roque, donde dictaba clases en castellano y guaraní. Cabe destacar que por aquellos tiempos, la enseñanza del idioma guaraní no era alentada como en nuestros tiempos, sino todo lo contrario. Pero esto no detuvo a esta mujer tan enamorada de nuestra cultura.

Enseño también economía doméstica y primeros auxilios en varias escuelas, academias y colegios nacionales. Durante la Guerra del Chaco fue enfermera jefe de varios hospitales de sangre y miembro de varias comisiones creadas durante la guerra y otras entidades dedicadas al servicio social.

Fue una mujer fuera de serie que dedicó su vida a la enseñanza, a difundir aquellos ideales cercanos a su corazón y sobre todo a afianzar nuestra identidad guaraní.

Sus años de vida los repartió entre la enseñanza, la investigación, el activismo social y la escritura. Dio charlas de contenido feministas por radios, dictó conferencias sobre distintos temas, publicó interesantes textos como: “Manual dietético para convalecientes de enfermedades infecciosas”, “Manual de economía doméstica y primeros auxilios” y también recopiló cuentos tradicionales en guaraní.

Fruto de su pasión por la cultura y las tradiciones paraguayas; y principalmente por nuestra gastronomía, fueron sus libros: “La Cocinera Paraguaya”, editado en 1931 y “La Moderna Cocina Paraguaya”. Estos libros son verdaderos tesoros que recogen mucho más que recetas. Recogen nuestra identidad, nuestras tradiciones y nuestra historia. Esta publicación fue adoptada como texto oficial para las escuelas públicas por la autoridad competente de entonces, el Consejo Nacional de Educación de la República Paraguaya. Hoy en día, entre los planes de la Comisión del Bicentenario de la Independencia Nacional se encuentra la re-edición de este texto, actualmente sólo disponible online en su versión digital.

Raquel Livieres de Artecona, falleció en su ciudad natal, el 23 de noviembre de 1951.  Otra gran gastrónoma paraguaya, Josefina Velilla de Aquino, autora del popular libro “Temb’u paraguai: comida paraguaya”, en su prólogo destacó a Raquel Livieres de Artecona como pionera, agregando que: “El hecho de publicar su libro hace ya cerca de medio siglo, habla por sí solo. Mucho se puede deducir del modo de vida patriarcal de nuestros mayores, de la lectura de sus páginas.”

La autora fundamenta en su prólogo, los motivos que la llevaron a recopilar este valioso registro de nuestra gastronomía. Lo escribió alentada por la nueva orientación de la enseñanza pública, de tendencia nacionalista, buscando una “restauración del régimen de alimentos esencialmente nacionalista para todos los hogares, cualquiera fuera su rango posibilidad.” Convencida de que esta alimentación tan nutritiva y de fácil asimilación era la responsable de habernos “proporcionado una generación sana y vigorosa.”

Con acierto agregaba “Yo creo que este factor, la lengua nativa y el sacrificio colectivo, definen principalmente, la fisonomía característica del pueblo en el orden internacional.” Su intento fue el de salvaguardar nuestras costumbres, difundiendo nuestro arte culinario, impregnado de sabores, matices y conocimientos perpetuados por la tradición oral, para que no se pierda su riqueza.

Este libro, más que recetas, nos ilustra sobre las materias primas, nos da consejos provenientes de la experiencia popular y hace un elenco detallado de los distintos platos tradicionales de la cocina guaraní. Algunas recetas tienen un sabor histórico, muchas de ellas datadas en 1860, como la del Picadillo con queso del Ejército de López, en la cual la autora señala: “Se asa la carne vieja y se la pisa; luego se pisa la misma cantidad de queso viejo del país, se entrevera muy bien con la carne pisada y se embolsa. Esto consumían los saldados cuando la guerra contra la triple alianza.” La “Chatasca del Ejército de López”, también elaborado con carne vieja, también nos ilustra sobre el hecho de que las familias enviaban este alimento a sus parientes al campo de batalla. Al hablar sobre la preparación de la Cabeza de Ternera no olvida mencionar que era el plato preferido por los López y que para darle sabor usaban vino blanco español.

En el texto también abundan aquellos consejos como el de nunca echarle vinagre al adobo para pescado porque lo ablanda demasiado y le da gusto amargo; o el de agregar una bolita de miga de pan embebida en vinagre junto a las yemas para gastar menos aceite en la preparación de la mayonesa; o el de nunca envasar el dulce de limón sutil antes de que se enfríe para que no se endurezca la futa por efectos del aire. Incluso explica como remediar este error, volviendo a asarlo al fuego después de echarle un chorro de agua caliente, dejándolo al fuego hasta que se ablande la fruta. A pesar de que hoy en día es muy poco probable que uno mismo faene las aves que consume, no deja de sonarnos práctico el consejo de que todas las aves deben ser faenadas un día antes de cocinarse.

Como en antaño todo debía prepararse en casa, la autora también explica cómo preparar las materias primas, de la harina de maíz, al almidón, pasando por la manteca hasta la azúcar candia.

Este texto es todo un manifiesto de nuestra comida típica que incluye desde nuestros platos más emblemáticos como la sopa paraguaya, la chipa o el soo yosopy, hasta platos  muy difíciles de encontrar hoy en día como la jalea de pata dulce, la pasta de claveles, Ynambu tatahupa  o la chipa de mandioca.

El libro “La Cocinera Guaraní”, publicado ya hace ochenta años es todo un testimonio de nuestra rica tradición culinaria. Manuel Domínguez lo elogia diciendo: “En el libro escrito por la autora se da a conocer como se alimentaban nuestros padres. Una de las causas de la fortaleza inaudita de la raza, probada en la guerra residía innumerablemente en su poderosa nutrición. La autora, con actividad inteligente, formó su lista informándose en la tradición todavía viva de los ancianos y ancianas. Quizás el libro que va leerse sea uno de los más útiles y necesarios que se hallan escritos en los últimos años.”

RECETAS:

CREMA DE LOS LÓPEZ
Se baten tres yemas de huevos con cuatro cucharadas de azúcar; se le añade tres cucharadas de harina de maíz, pasado por tamiz tres veces, en lienzo fino y medio litro de leche; todo mezclado se pone al fuego hasta que esté cocido, revolviéndolo hasta secarse. Enseguida se saca en una fuente y cuando se enfríe se polvorea con azúcar y canela y se quema con un hierro o una plancha candente.
PASTA DE CLAVELES
Se toma medio kilo de flores de claveles deshojados, se pisan y se echan en un kilo y cuarto de azúcar hecho almíbar y allí se cuece hasta formar una pasta; luego se le exprimirá medio limón y se apartará del fuego.
CAÑA DE SUSTANCIA (Fórmula de la familia Guanes)
Se mezcla setenta litros de guarapo y setenta litros caña simple de 15º y se alza al alambique. En una bolsa de lona se ponen dos kilos y medio de anís, un kilo y medio de canela molida, dos kilos y medio cáscara de guabirá-mí, un kilo y medio de Capií catí, tres cuartos de kilo de yerba mota, tres cuarto kilo yerba buena, medio kilo de cáscara lima paraguaya, un cuarto de kilo de laurel de España. Todo pisado menos las hojas frescas, se ata la boca de la bolsa y se echa en el alambique. En otra bolsa se carga una cabeza de vaca, otra de oveja con sesos, lengua y todo, se rompen en pedazos tres gallinas desmenuzadas, seis patas de vacas desmenuzadas, se ata la bolsa y se echa también en el alambique.
Las primeras damajuanas serán de caña fuerte y las demás flojas, se las mezcla hasta tener 20º y se embotellan.
Esta caña cuando ha pasado el año se queda como un jarabe flojo.
VINO DE NARANJAS
Se pelan las naranjas y se exprimen. Por cada litro de jugo se le añade tres kilos de azúcar y se ponen a fermentar. Una vez terminada la fermentación se cuela, se filtra y se embotella.
VINO DE UVA (Época de los jesuitas, fórmula hallada dentro de un misal en el templo de Villarica)
Después de despojado los racimos se ponen en pleno sol por dos días, se recogen al oscurecerse; al día siguiente se exprimen y se cuelan y se pone al fuego a hervir. Se descachaza y se saca del fuego. Ya frío, se vuelve a colar y por cada cuarto litro de mosto se le añade un litro de miel; se cargan en cántaros sin llenar y se tapan suavemente durante quince días en que terminará su fermentación. Se hace un almíbar espesa, se mezcla con el mosto, se filtran y se cargan en botellas. Con el reposo de cinco o seis años mejora la calidad de vino.
VINOS OPORTO (Época de Don Carlos A. López)
Una vez listo el mosto de la uva se alza en grandes tachos y se hace hervir, y se le saca cuidadosamente la cabeza. Cuando esta operación se haya terminado, se saca y se divide en tres partes, dos de ellas se juntan y la otra parte se hace hervir hasta formar una melaza muy espesa que se deja enfriar y se une con las otras dos partes que se dejó y se revuelve hasta, que haya quedado todo muy bien unido; luego se pone en un recipiente para que fermente.
Cuando haya terminado la fermentación, se cuela en un lienzo fino y se vuelve a dejar durante ocho días para que siga fermentando. Terminada la segunda fermentación, se vuelve a pasar por el lienzo y vuelve a fermentar dos o tres días, terminada la tercera fermentación se filtra y se embotella. Se lacra y se guarda en lugar fresco; al cabo de un año tendrá ya un buen vino oporto que irá mejorando su calidad con los años.
LECHE ASADA (Predilección del Macal López)
Se mezclan bien doce huevos, un kilo de azúcar, un cuarto de leche, un poco de canela, se revuelve bien, se pone en una asadera y se pone al horno.
SOPLILLOS
Se baten muy bien doce yemas de huevos con un cuarto de kilo de azúcar y las claras se baten aparte. Luego se unen, se les añade bastante canela, un cuarto de kilo o más de almidón de mandioca bien pisado y cernido y se baten bien; se pone como los merengues sobre platos y se cocinan al horno.
AZUCA- PE
Se cocina la miel a punto muy alto, se revuelve hasta el punto en que puede verse el fondo del tacho; luego se saca, se pone la pasta en los moldecitos que se tendrán mojados sobre la mesa también mojada. Cuando estén fríos se les saca de los moldes.
AZUCA – PE CON ALMIDÓN
Se pisa el almidón, se pasa por lienzo fino y se le echa la miel; se mezcla muy bien y se alza al fuego, revolviéndolo siempre hasta que quede como el azucá- pe y se echa en los moldes.
HUEVOS QUIMBOS (Predilección del Macal López)
Se baten veinte o treinta yemas de huevos a punto de torre; luego se engrasan con manteca unos pocillos para café negro, se le echa de a una cucharada y se cocina a baño maría. Una vez formadas las yemas, se les dará un hervor y se sacan, dando al almíbar el punto que se desee, se les pondrá a uno que otros quimbos un clavo de olor.
JALEA DE PATA (Predilección de Madame Lynch)
La Madame Lynch consideraba como un alimento sano y nutritivo a la jalea de pata de vaca y durante el invierno consumían sus hijos en dos formas: una con sal y la otra como postre con azúcar.
JALEA DE PATAS CON SAL
Se cortan las patas con todos los huesos y se ponen a hervir con unas hojas de laurel de España, un manojito de perejil, otro de orégano, una cabeza de cebolla y unos dientes de ajo; cuando haya hervido, se revuelve y se va sacando el aceite que producen. Cuando las patas estén bien blancas y ya no contengas aceite, se las saca, se cuela el jugo que ha salido y se vuelve a hacer hervir hasta que tenga punto de jalea; entonces se vuelve a colar de caliente con un lienzo y se pone en tarros. Cuando esté fría se cortará como dulce de guayaba. Se come con pan o se disuelve en la sopa.
JALEAS DE PATA DE VACA CON AZÚCAR (Predilección de Madame Lynch)
Se cortan dos patas de vaca, se les saca todo el aceite que producen y cuando están bien blandas se sacan y se cuelan. Enseguida se vuelve a alzar al fuego con medio kilo de azúcar el jugo de tres limones seutil y la raspadura de dos; seis claras de huevos pocos batidas y las cáscaras de estos (pero bien lavados de antemano) y medio litro de vino blanco español o de Málaga; todo esto se hará hervir hasta que quede a punto de jalea; luego se cuela con un lienzo fino dos veces y se cargan en tarros. Después de frías, se corta como el dulce de guayaba.
CAGUYYI CON LECHE (Mazamorra con leche)
Se pone a hervir el locro, revolviéndolo muy a menudo y se le irá agregando agua hervida, toda la cantidad necesaria, y por último se le añade lejía hasta que la mazamorra tome un color cremita. Esta se sirve con leche o con leche y azúcar o con azúcar solo o con miel. Se usa como postre.
LECHE AL RESCOLDO
Antiguamente se usaban unos pocillos de barro que podían contener medio litro o un litro de leche; éstos se llenaban con la leche y se ponían al rescoldo del fuego o se metían al horno. Allí se reducía poco a poco si llegar a hervir y la leche se convertía en una riquísima crema. Esta leche era usada como desayuno o como merienda con pan, dulce, bizcochuelo, chipá u otras tortas, también como postre, con rorá, mazamorra, batatas asadas o bizcochuelos y tabletas bañadas.
TORTA DE NATAS (De la predilección del Macal López)
Se engrasa una asadera con manteca, se cubre con rebanada de bizcochuelo y esta se cubre con nata, luego se rocía con almíbar y pedacitos de dulces; luego otra camada de bizcochuelo, otra con nata con almíbar y dulce y así sucesivamente hasta llenar la asadera. Cuídese de que la última capa sea la nata, almíbar y los dulces; luego se mete a horno moderado.
PAN PARAGUAY (MBUYAPÉ)
Se prepara de dos kilos de harina la levadura para diez kilos de harina. Se bate la levadura, se le agrega un kilo de grasa o manteca bien batidas, se baten aparte tres docenas de huevos, se le agrega y se sigue batiendo; luego se le echa la harina, un litro de leche con sal y anís, se mezcla todo muy bien, se forma una masa como para sobar y si está muy dura se le añade un poco más de leche. Una vez bien amasado se forman los panes y se colocan en lugar bien abrigado y arropado. Cuando han aumentado de volumen lo suficiente, se meten al horno.
CHIPA BIZCOCHUELO DE MAÍZ (De la época de Don Carlos A. López)
Se soba hasta quedar como una manteca uno y medio kilo de cuajada bien apretada con una cucharada de grasa, dos docenas de yemas de huevos batidos como para bizcochuelo; se le añade a la cuajada y se sigue batiendo con un poco de sal. Cuando esté todo bien mezclado se le va echando dos kilos de harina de maíz tamizada dos veces con lienzo fino, y una vez bien unido, queda una masa floja, que se tomará a puñaditos, se coloca sobre hojas de banana y se meten al horno moderado.
MBEYU DE ALMIDÓN (Torta de almidón)
Para preparar esta torta, (pan de los pobres) se remoja en agua salada uno o dos kilos de almidón, se echa una cucharada en el tostador caliente, se aprieta un poco y una vez que estén rosaditas por un lado se da vuelta del otro lado y luego se saca; esta operación se sigue hasta terminar de cocer la pasta preparada.
MBEYU AVEBO (Torta esponjosa) (De la época de Don Carlos A. López)
Se soba ciento veinticinco gramos de grasa de vaca o de chancho, cuatro yemas de huevo, doscientos gramos de queso del país de varios días, un cuarto kilo cuajada, sal y anís; todo bien mezclado se le va echando almidón, hasta quedar una masa como arena humedecida y se cocerá como el otro mbeyu de almidón anterior.
CHIPA MANDI-O (Chipa de mandioca)
Se sancocha un kilo de buena mandioca y se la pisa, estando caliente; se bate un cuarto de kilo de buena grasa de vaca, se le añade media docena de huevos, un cuarto kilo de queso fresco y se soba todo. Una vez bien unido se le va agregando harina de maíz, un cuarto litro de leche con sal hasta formar una masa consistente; se amasa, se forman las tortas, se colocan sobre hojas de banana y se meten al horno.
CHIPA BISCOCHUELO (Época de Don Carlos A. López)
Se baten como para biscochuelo dos docenas de yemas de huevos, se soban cuatro kilo de queso del país de dos o tres días, uno y medio kilo de cuajada bien apretada y sal. Se une todo esto con los huevos y se sigue batiendo; una vez bien esponjoso se le va echando harina de maíz tostado y un poco de almidón pisado y pasado por tamiz hasta formar una masa floja que se tomará a puñaditos y se colocará sobre hojas de banana y se meterá al horno.
CHIPA MANDUVI (Chipa de maní)
Se pisa un kilo de maní tostado, y se mezcla con un cuarto kilo de queso del país sazonado y un poco de anís, una vez bien pisado se le va añadiendo medio kilo de harina de maíz, sal y leche suficiente para poder amasar. Cuando esté formada la pasta se amasa, se forman las rosquitas y se meten al horno.
CHIPA DE ARROZ (época de Don Carlos A. López)
Se cocina dos kilos de arroz en leche, y una vez bien blando y seco se retira del fuego a que se enfríe, se bata un cuarto de kilo de grasa de vaca con seis huevos y una vez bien batido se mezcla con la pasta de arroz, se le agrega harina de maíz hasta formar una pasta como para formar las rosquitas y se meten al horno.
CHULULU (Becacina)
Ave parecida a la martineta, pero más chica, que en época de López abundaba por las riveras. Estas eran el plato favorito y diario de Madame Lynch; las comía saltadas con tomates en salsa blanca al horno o asadas a la parrilla.
CHULULU EN SALSA BLANCA (Predilección de Madame Lynch)
Bien quemado en aceite se fríen los chululus, con mucha cebolla y se le echa agua hervida. Cuando estén blandos y sequitos, se sacan en una fuente y se los cubre con salsa blanca.
YNAMBU TATAHUPA (Perdiz del monte) (Predilección de Madame Lynch)
La perdiz era alternada con el “chululu”, y se preparaba en la misma forma que éstos
UBRE DE LA VACA
Se salcocha la ubre de la vaca, luego se echa al puchero o de lo contrario después de salcochado se asa al asador o a la parrilla y se sirve caliente, con mandioca sancochada; también sirve para entreverar con el chicharrón de carne.
SOPA PARAGUAYA (Época de Don Carlos Antonio López)
Se bate hasta quedar bien blando y esponjoso ciento veinte gramos de grasa de vaca, cuatro huevos y se sigue batiendo; se pisa medio kilo de queso del país de varios días, se le añade y se sigue batiendo hasta que quede bien esponjoso. Se calienta ciento cincuenta gramos de cebolla y antes que se doren se le añade agua hervida, para que se ablande la cebolla; una vez fría esta salsa se revuelve con la pasta hecha y se le agrega un cuarto de kilo de harina de maíz. Se engrasa una asadera y se coloca dicha pasta dentro, se mezcla cuatro huevos y se le echa encima, se le entrevera un poco y con el resto se le forma una cara. Se toma setenta gramos de grasa en pedacitos y se le introduce por las esquinas de la asadera y se asperja cincuenta gramos de leche y se mete al horno.
MBAIPY VACA RAY (Polenta de nonato)
Se lava bien medio nonato y se asa a la parrilla o al asador, luego se vuelve a lavar, se corta en trocitos y se procede como la polenta de maíz.
VACA RAY AL HORNO (Nonato al horno)
Una vez asado y vuelto a lavar el nonato, se le pondrá en adobo durante una hora y con todos estos ingredientes se rociará con buen aceite y se meterá al horno. Se le agrega una salsa, que se prepara con cebollas, tomates, ajos, orégano, perejil, vino o vinagre.
MBAIPY DE CHOCLO (Polenta de choclo)
Se ralla una buena cantidad de choclo; se le echa agua fría, se revuelve y se cuela; se prepara una salsa en grasa de vaca o de chancho, con cebollas y tomates; lista la salsa, se le añade sal y se le agrega queso fresco y se retira del fuego.
TERNERA AL HORNO (Predilección del Macal López)
Tómese una pierna de ternera y adóbese. Agréguesele ajo machacado, sal, vinagre, pimienta y perejil y córtese unas tiras de tocino, hágasele unas hendiduras a la pierna de ternera e introdúzcale dentro. Colóquese en una asadera con su adobo, rocíese con buen aceite, acomode por los costados tomates, cebollas y locotes enteros, unas hojas de laurel de España, un vaso de vino tinto y cocíneselo al horno.
CALDO DE CHIPA DE MAÍZ
En otro lugar encontrareis la preparación del chipa de maíz. Se prepara en grasa de vaca una salsa de cebolla, tomates y perejil y una vez lista se le echa agua hervida, según la cantidad de platos de caldo que se necesiten; enseguida se pone el chipá en pedazos, un poco de leche y queso fresco y se sirve.
CALDO DE GALLINA CON MANÍ
Se dora en una olla una gallina entera o desmenuzada, se tuesta un cuarto de quilo de maní, se pisa y se hace hervir en dos litros de agua. Una vez que haya largado su jugo se cuela y se le echa la gallina; se le agrega agua hervida, toda la necesaria para su cocción y se las sazonará con un poco de sal y hojas tiernas de cebollas picadas.

miércoles, 29 de junio de 2011

MARTIN CRESPO: Fotografía en Movimiento



Nacido en Buenos Aires en 1967, Martín Crespo reside en Paraguay desde 1995, donde se ha destacado en distintas áreas de las comunicaciones de marketing, convirtiéndose en un referente local por su actividad como fotógrafo y director. 

Su ecléctica trayectoria profesional y artística evidencia su espíritu innovador, siempre en búsqueda de cambios y nuevos desafíos. Empezó su actividad profesional dentro del área del marketing, trabajando como director de cuentas para importantes empresas locales. A partir del 2001 se dedicó exclusivamente a la fotografía publicitaria, moda y fotoperiodismo. En el 2005 empieza a experimentar ya en el plano audiovisual, con los cortometrajes experimentales “Yukata”, “Opaco”, Evasión”, entre otros. Sus videoclips en stop motion “Tango” y “Nostalgia” en 50mm fueron adquiridos y emitidos por MTV Italia. 

Luego de estas experiencias se lanzó a dirigir spots televisivos, trabajando para diversas marcas comerciales y obteniendo el premio “Campana de Oro 2007” al mejor spot de TV, por el spot “Suman” para Interbanco y el premio Tatakuá a la mejor Dirección Audiovisual por su “RGB” para Palermo. 

Como fotógrafo, participó en decenas de exposiciones colectivas en diversos países, ganando los concursos “Paraguay en Persona” (Paraguay, 2003) y “un MERCOSUR para los ciudadanos” (Montevideo, 2005). Además fue Finalista en la “III Edición de los Premios Iberoamericanos de Comunicación por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia” (2003). Realizó también tres exposiciones individuales en Asunción, “Retrospectiva”, en la Manzana de la Rivera, 2001, “Autorretratos” en el CCPA, 2004 y “A Propósito de Asunción” en el Cabildo y Planta Alta, 2009. Ese mismo año lanzó el libro de fotografías “A propósito de Asunción”, un precioso homenaje fotográfico a la ciudad que le abrió sus puertas.

La dirección cinematográfica no se hizo esperar. Dirigió su parte del “Karaoke Exquisito” (2009), un largometraje colectivo que involucra a otros 5 directores, realizó la Dirección de Fotografía del cortometraje “El Ropero” (2010) y el largometraje “Yo, Mujer Sola” (2010). Este año tiene previsto el estreno de su último largometraje, la cinta “Migraña”, una adaptación  cinematográfica del cuento “La Enamorada” de Rafael Barrett. La misma fue producida por Karen Fraenkel y cuenta con la actuación de Nata Alvarenga, Selva Fox y Silvio Rodas.

En todos estos años dedicados a lo visual, se hace difícil encasillar a Martín Crespo ya sea  como fotógrafo o como director. Tal vez lo más apropiado sería decir, que tras del lente, hay ante todo un gran artista.

¿Cómo se produjo tu paso de la cámara a la filmadora?
Fue un paso gradual que me llevó un lustro. Primero comencé a hacer animaciones con fotos, trabajos de videoarte, videoclips y algunas ficciones con secuencias de fotos en tiempo real. A la par iba probando cámaras de video pero ninguna me satisfacía por la falta de control de la imagen y además por mi familiaridad con el formato de la cámara de fotos. Cuando en el año 2009 salió la primera cámara réflex que grababa video fui el primero en comprarla, a partir de allí la cosa cambió y comencé a filmar, a grabar la realidad a 24 cuadros por segundos. 

¿En qué papel te sentís más cómodo: en el de fotógrafo o en el director?
En el de fotógrafo, o Director de Fotografía. Ahí me siento pez en el agua; pero prefiero el desafío de dirigir.

Habiendo tenido experiencia tanto en la fotografía como en el cine, ¿Qué diferencias encontrás en sus procesos y posibilidades expresivas?
En primer lugar la gran diferencia, más allá de que sea fotografía o cine, es hacer lo que uno quiere, sin intermediaciones, jueces ni censores diversos. No es lo mismo dirigir un spot publicitario que encarar un trabajo personal. La segunda gran diferencia es la retribución monetaria, que es pobre o nula para los trabajos personales. De todos modos siempre hay una relación dialéctica entre los trabajos por encargo y los propios que hacen que uno pueda aprender con ambos y retroalimentarlos.

Las posibilidades expresivas son diferentes. Mientras en fotografía una sola foto debe defenderse por sí sola muchas veces sin mayor referencia que otro puñado de fotos, en cine todo debe ser armónico en función de la película, como diría Robert Bresson “un buen conjunto de imágenes puede ser detestable”, por ello, en el cine ningún plano debe lucirse por sí solo sino jugar en relación con los demás.

¿Cuáles son los temas que te preocupan y que te inspiran como director?
Me inspiran las grandes películas con pequeño presupuesto, porque son las que me dicen al oído: “se puede”. Los temas pueden ser variados, quizás más me interesa cómo son abordados los temas más que los temas en sí mismos. Truffaut podía hacer excelentes películas a partir de una pequeña noticia de la sección “policiales”, como es el caso de “La piel dulce”.

Tu pelicula "Migraña"es una adaptación del cuento "La Enamorada" de Rafael Barrett. ¿Qué te llevó a elegir a este autor y a este cuento en particular?
Cuando encaré el proyecto, en el 2010, se estaban cumpliendo 100 años de la muerte de Rafael Barrett, autor del que había leído algunos relatos. Me atrajo su escritura, su romanticismo y anarquía, su compromiso con la realidad y su lucidez. Intuía que debía haber un relato que funcionara como punta de ovillo para una película. Cuando leí La Enamorada fue como si estuviera viendo una película del neorrealismo italiano pero en Paraguay.

¿Cuál considerás es el mayor desafío de una adaptación cinematográfica de un cuento?
No caer en el teatro filmado, no pretender ser literal. Sumar. Destruirlo y volver a armarlo con el lenguaje propio del director y del nuevo soporte.

Tengo entendido que sos un apasionado de la literatura. ¿Qué influencias tiene ésta en tu narrativa cinematográfica?
Tiene influencia, en especial la poesía. Al menos esa es la intención. Una aproximación poética al cine.

¿Cómo surge Migraña y como fue tomando forma el proyecto hasta hacerse realidad?
Surge de mi libreta de anotaciones, tomó forma por la presión de Karen Fraenkel, la productora, para presentar un proyecto al Centro Juan de Salazar, hace más de un año. El proyecto comienza a hacerse realidad meses después cuando me llaman para decirme que el Salazar apoyaba el proyecto. A partir de allí fueron unos 6 meses para desarrollar el guión, definir el elenco y las locaciones.

El cine está compuesto de varios elementos, como la imagen, el sonido, el guión, etc. ¿Considerás que hay algún elemento cinematográfico de mayor importancia, aquel que traza el perfil de la película? ¿Prima algún elemento en tu lenguaje cinematográfico?
Dependiendo el autor, cada uno de esos aspectos puede tener mayor relevancia. En mi caso, como fotógrafo, soy esclavo de la imagen a la hora de realizar. Pero esto no implica que descuide otros aspectos, de hecho para Migraña la música estuvo compuesta y grabada con dos meses de antelación al rodaje.

No hay que ser taxativo. Un buen guión no garantiza una buena película como así también la ausencia del mismo no asegura un bodrio, todo depende del autor-director para resolverlo. Te puedo citar brillantes películas hechas sin guión, como “Shadows” de Cassavettes, “Pierrot le Fou” de Godard o “Moi, un Noir” de Jean Rouch. También hay excelentes películas con guiones sólidos, como la mayoría de las películas sonoras de Hitchcock por ejemplo. Pero repito, no hay que ser taxativo.

¿Cómo es tu proceso creativo?
Es difícil saberlo, hay muchas fuentes de inspiración, pero creo que es la música y los sonidos los que me va guiando hasta las imágenes y la historia (si es que la hay)

¿En el rodaje, te ceñís al guión o dejás lugar para la improvisación?
Ambos. Para Migraña, por ejemplo, trabajamos escena por escena tal como estaban en el guión. Por supuesto, fueron surgiendo ideas en el rodaje y se fue ampliando con muchas escenas, siempre abierto al aporte de todo el equipo. Hay que estar con las antenas paradas y estar abiertos a lo que surja, en especial cuando se trabaja en escenarios reales y con bajo presupuesto.

¿Cuáles son tus mayores referentes en cuanto a cine?
¡Ufff!, debería hacer una lista de más o menos 100 directores, desde Meliès hasta David Lynch. Digamos que para Migraña he tenido en mente, por aspectos puntuales de la técnica y la historia a Kaurismaki, Bresson, Pasolini, Rossellini, Tarkovski y otros. Al menos los tuve en mente, lo que no significa que haya cumplido el objetivo.

¿Qué tipo de cine te atrae como espectador?
El que no pasan en las salas, ya que soy un anacrónico incurable.

¿Cómo ves al cine nacional, crees que se está gestando un lenguaje propio?
Se está gestando una explosión importante, de cara al mundo. Hay una búsqueda de lenguaje, identidad y pertenencia. Hay grandes valores que están surgiendo en este contexto de democratización de la cultura, con la tecnología y los medios más accesibles. Personalmente pienso que sin apoyo estatal es imposible desarrollar una industria cinematográfica nacional, hace falta una ley de cine que regule la actividad.

¿Qué expectativas tenés con esta película?
Que la gente vaya al cine y la disfrute, que no se duerma ni arroje sus zapatos a la pantalla. Pasado ese test, probar suerte en el circuito de festivales internacionales.

¿Qué otros proyectos tenés previstos para este año?
En este momento estoy pensando uno que debo presentarle a mi productora antes de fin de mes. No tengo la más pálida idea de lo que se trata.

Amistades Peligrosas



La amistad es algo maravilloso, el único problema se presenta cuando por inocentes, nos pasamos de amistosas y terminamos empleando el rótulo de “amiga” indiscriminadamente. A las amigas hay que elegirlas muy bien, porque no todas las “amigas” son verdaderas amigas. Muchas de ellas son viboritas triperinas agazapadas, que al más puro estilo de zorras disfrazadas de ovejas, están siempre listas para emponzoñar nuestras vidas en la primera oportunidad que se les presente. Por este motivo, he hecho una lista de aquellas amistades peligrosas que todas debemos evitar.

La amiga serruchera: Ésta sin lugar a dudas ocupa el primer lugar en nuestro ranking de amigas indeseadas. La serruchera tiene un apetito voraz por los hombres y por insaciable esta nefasta jamás discrimina. En materia de hombres para ella todo vale y los novios y esposos constituyen uno de los platos preferidos de su menú. El sólo hecho de que tu novio tenga registro de dominio lo hace más apetecible para ella. La muy patética empezará a fantasear con él como si se tratara de un plato suculento y no descansará hasta que logre saborearlo. No peques por necia y no permitas que tu pareja pase a convertirse en su plato del día. ¡Nada tuyo debe figurar en su menú!

La amiga fotocopia: Estas “amigas” no pecan por malas sino por plagas. No existe nada más patético e irritable que tener una clon wannabe entre nuestras amigas. Todo lo que te ponés, todo lo que hacés y todos los sitios que frecuentas a ella le FASCINAN y lo manifiesta copiándote en todo. Si te teñís el pelo de naranjado ella aparecerá al día siguiente con senda cabeza de zanahoria; te copiará todo tu ropero y si lo que te ponés no lo encuentra en plaza, de fija te lo pedirá prestado para sacar el modelo con su modista… Al comienzo seguro te deleitará tener cerca a alguien que te admire tanto, pero de seguro a la larga te empezará a frikear su obsesión por ser como vos y te sacará de quicio su falta de personalidad.

La amiga doble cara: Siempre que estés cerca será la más “divina” y estará de acuerdo con todo lo que digas y todo lo que hagas; pero basta que te ausentes un segundo para retocar tu rouge y ya estará hablando pestes y culebras de tus “elecciones de vida” y “manera de pensar” acuchillándote al más puro estilo asesino serial con quien le preste el oído para escuchar todo lo que tiene que decir sobre vos. Como siempre es tan amorosa gua’ú contigo, te costará creer aquello que anda diciendo a tus espaldas, pero más te vale que te despabiles antes de que te incinere con su venenosa lengua triperina.

La amiga chismosa: Todas tenemos una amiga que peca por boca suelta ya sea por mete pata o porque no puede con su alma de conventillera. Se encargará de difundir con nombre y apellido todo lo que le rogaste encarecidamente que no repita. Si la usas de confidente ¡fuiiiste! ya que ni bien se le presente la oportunidad sacará a ventilar todos tus trapos sucios y todas tus intimidades pasarán a ser de vox populi. Tenes que detectarla antes de que te conviertas en la comidilla de la aldea.

La amiga tapita: Esta amiga de tan borracha vive tirada por el piso e irremediablemente siembra el caos en todos tus sábados de parranda. Sus incidentes e indiscreciones de borrachina te meterán en problemas con tus padres, tu novio y todas tus amistades y siempre terminará aguándote los fines de semana ya que tendrás que servirle de niñera, enfermera y chofer.

La amiga chicle: Este tipo de amiga, es muuuy común. Terminarás pasando casi todos los días, con ella. De tanto ir a tu casa se comporta como si fuera la suya, te vacía la heladera, se meterá en tus discusiones familiares y de tanto estar allí hasta seguro ya tenga su lugar fijo en la mesa familiar. Te seguirá a donde vayas como tu sombra. La única diferencia es que tu sombra no habla y no molesta. Los pocos minutos del día que no pase contigo seguirá omnipresente ya sea a través de interminables llamadas telefónicas y constantes mensajitos a tu cel o black berry. Cuando tengas novio parecerá tu Tomasita y tendrás que pedirle encarecidamente que te dé un respiro para que puedas tener algo de intimidad con tu otra media naranja.

La amiga rata: es la miserable del grupo. Nunca, pero nunca pone plata, y cuando pone, siempre pone menos que los demás. Ella es la reina del ahorro a cuestas de tercero y domina el arte de hacerse la tonta para evadir sacar la billetera. Además de rata, sabe sacar provecho. No sólo no pone guita, sino que trata de sacarle a las amigas y quedarse con el vueltito. Es la primera en proponer hacer una vaquita para pagar algo, y como ella es la que organiza, nadie se percata que la única que no aportó un peso fue ella. Las pocas veces que se digna a aportar algo, le saca el jugo al máximo: ¡si pone el auto, todos le tienen que pagar la nafta y si se exceden del kilometraje no duda en cobrarles un fee  por el cambio de aceite! Nunca invita, siempre es invitada y no es de extrañar que llegue con manos vacías a tu cumpleaños n° 18, ¡total todavía te debe hasta tu regalo de quince!

La amiga interesada: Si tu cuenta bancaria posee muchos ceros, tendrás una lista interminable de “amigas” de esta calaña. Ha perfeccionado el arte de chupar la media para sacar cuanta ventaja pueda de tu status y tus millones. Por más que no tenga un peso partido por la mitad, siempre se la ingeniará para marcar tarjeta en el VIP de la disco ordenando champagne a cuenta tuya. Te llorará miserias y hará brillar hasta tus medias opacas de tanto sobarlas para que la termines invitando de vacaciones contigo. Siempre y cuando tu billetera siga cargada la tendrás “incondicionalmente” a tu lado, pero ante el menor giro de fortuna o caída en desgracia será la primera en borrarse del mapa, no contestando ni tus llamadas por andar muy ocupada buscando una nueva sponsor oficial para sus ambiciones.

La amiga agujero negro: Su densidad genera un campo gravitacional que te chupa toda la energía. Ella vive deprimida y argelada. Todo le sale mal, nada le gusta y nada la consuela. Te usa de psicóloga ad honorem y paño de lágrimas y mocos. Como vive desdichada le tiene alergia a la felicidad ajena por lo que no duda en aguar todas tus alegrías contagiándote su mala onda. Para completar su cuadro, todo gira en torno a ella y a SUS problemas. Si bien te llama a cualquier hora para contarte entre lágrimas y sollozos que se peleó con su terapista o a plaguearse como si fueras radio Ñanduti, ni se te ocurra contar con ella cuando algo en TU vida no sale bien. Ni bien empieces a desahogarte cambiará el tema de conversación para avocarse nuevamente   a SUS problemas, que obviamente son muchísimo más serios que los tuyos.  Su enojo con la vida la hará tan pesada que terminarás evitándola como al dengue, aunque lastimosamente no existen repelentes contra las amigas densas.