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sábado, 4 de mayo de 2013

ODA AL QUESO PODRIDO



Mi padre amaba los quesos apestosos. Mientras más podrido y hediondo, mejor para él. Cada vez que viajaba a Europa aprovechaba y se traía unos buenos lotes de gorgonzola, camembert y otras variedades malolientes que infectaban con su aroma nefasto la heladera por semanas.  Era como tener un monstruo en la heladera. Odiábamos que nos toque tener que abrirla para sacar leche o agua y evitábamos a toda costa tener que afrontar a los efluvios de los quesos podridos de papá que de allí salían.

Cuando nos tocaba viajar con él, se aprovechaba de nuestra inocencia de niños y nos hacía llevar sus quesos podridos en nuestro equipaje de mano. Éramos los niños más apestosos del aeropuerto ya que viajábamos con nuestros bolsitos llenos de queso gorgonzola provenientes de Novara, su ciudad natal. Como éramos chiquititos no entendíamos porque todos nos miraban con caras de confundidos. Ahora comprendo que seguramente la gente que se cruzaba con nosotros pensaba que habíamos tenido un pequeño “accidente” por ponerlo finamente. Como corrían los años ochenta y no era tan fácil como ahora conseguir localmente quesos de estas variedades mi papá llegó incluso a aventurarse a preparar sus propios quesos podridos. Sus experimentos según él fueron todo un éxito, pero como él fue el único que se animó a probarlos, no puedo dar fe de ello.

Pero por lo visto mi padre no era el único tano con locura por podrir sus propios quesos. En Cerdeña, tanos definitivamente mucho más locos por los quesos podridos, desarrollaron una variedad especialmente apestosa. Se trata del Casu Marzu, que en dialecto sardo quiere decir “Queso Podrido”. Este queso está tan podrido que su interior está infestado de larvas vivas.

El casu marzu (o formaggio marció) se elabora con leche de oveja madurada por un mínimo de dos meses. Su receta es un derivado de la receta del queso pecorino sardo la nota especial de la receta la dan las larvas de la mosca del queso piophila casei que son introducidas deliberadamente en él para producir un nivel más fuerte de fermentación. El cuerpo del queso se reblandece y segrega un líquido conocido como lágrima mientras que el queso se llena de pequeñas larvas traslucidas de unos ocho milímetros de largo. En la última fase del proceso, cuando el corazón del queso es ya una masa blandísima casi devorada por las larvas, el queso está a punto, en su estado óptimo y se procede a cortarlo y untar al pan con su cremoso, larvoso y apestoso interior.

Algunas personas prefieren limpiar las larvas antes de consumirlas. Los más valientes las ingieren con gusto. Es importante comprobar que las larvas están vivas al comer el queso, porque en caso contrario podría indicar la toxicidad del queso. Este queso, puede ser bastante tóxico y también infestar el intestino por lo que se debe consumir en cantidades pequeñas. Las normativas de la Unión Europea no permiten la producción y comercialización de este tipo de quesos por contravenir las normas higiénicas y sanitarias establecidas por la comunidad.  Por este motivo la venta de este queso está prohibida en Italia, no obstante, la fabricación casera está permitida ya que el queso fue incluido en la lista de productos agroalimentarios tradicionales italianos, un reconocimiento que certifica la producción y salvaguarda los productos tradicionales de Italia elaborados de manera poco convencionales. El casu marzu no es el único queso infectado de larvas que se consume en la bella Italia. También se encuentran otros como el Marcetto de Abruzzo, el Gorgonzola coi grilli de Liguria, el Saltarello dei Friuli, el Frurmai nis de Emilia Romagna, el Frmaq punt de Bari, el Casu du guagghiu de Calabria y el Cacie Punt de Molise.

Imagínense el amor que le deben tener a los quesos podridos los tanos, que son capaces de ir hasta en contra de nuestros instintos más atávicos de supervivencia, que nos hacen evitar a toda costas los alimentos con gusanos y de apariencia podrida, y por supuesto nos hacen sentir repulsión hacia los alimentos con olor a podrido, una clara señal de que el alimento no está en condiciones de ser comido. Sin embargo, quienes se han aventurado (por supuesto mi padre fue uno de ellos) aseguran que el sabor dulzón y cremoso de estos quesos bien vale la experiencia de comer gusanitos con los ojos cerrados.

jueves, 23 de agosto de 2012

Modelos Infantiles: De la cuna a la pasarela



Ya son varias ediciones que venimos hablando sobre el modelaje. En esta ocasión nos ocuparemos del modelaje infantil. El éxito que tienen las líneas de prendas infantiles ha llevado al surgimiento de grandes ferias internacionales, fashion weeks especializados, líneas infantiles de las grandes firmas del mundo de la moda, revistas especializadas en moda infantil como Bambini y Vogue Bambini, y también importantísimas campañas publicitarias. La explosión de los medios publicitarios en las últimas décadas y el crecimiento del sector de la moda infantil fueron fundamentales en el desarrollo del modelaje profesional de niños. Los modelos infantiles no sólo deben ser hermosos, sino también desenvueltos, extrovertidos y con mucha personalidad para protagonizar las sesiones fotográficas, filmaciones y desfiles.

La carreara de los modelos infantiles tiende a ser muy breve debido a los cambios rápidos y constantes por los que atraviesan los niños. Muchos niños modelan sólo mientras son bebés, otros lo son un tiempito más, pero es ínfima la cantidad de niños modelos que se convierten en modelos profesionales ya de adultos. Sin embargo, muchos actores y actrices de Hollywood han empezado sus carreras como modelos infantiles. Tal es el caso de Katherine Heigl, Lindsay Lohan y Brooke Shields. Además los hijos de muchas celebrities también han sido contratados por importantísimas marcas como modelos. Tal es el caso de Max y Emme, los mellizos de Jennifer López, que tiempo atrás protagonizaron, junto a su madre la campaña de Gucci.

El éxito que lograron estos precoces talentos ha llevado a que importantísimas agencias internacionales de modelaje como Willhemina y Ford incluyeran a niños entre sus modelos representados, y que incluso surgieran agencias de modelaje especializadas en niños como es el caso de AGE Model Management de Miami y Kids Power de Nueva York que trabajan  exclusivamente con bebes, niños y adolescentes. Paralelamente también aparecieron numerosas agencias de modelaje infantil de dudosa reputación especializadas en engañar a los padres haciéndoles pagar precios exorbitantes por el book y el “entrenamiento” de sus hijos, con la falsa promesa de conseguirles suculentos contratos. Si sumamos a esto el hecho de que los niños son sumamente vulnerables  hace vital que los padres se informen adecuadamente antes de tomar la decisión de firmar un contrato con una agencia.

Por lo general, las agencias serias se encuentran en ciudades importantes, no piden dinero para sacar fotos profesionales de los niños y nunca contrata a niños viendo únicamente sus fotos. Por lo general las agencias reciben fotos de los niños enviadas por los padres y contacta a aquellos que les interesan pero nunca firma contratos con sus padres sin antes haber visto a los niños en persona y haberse entrevistado con los padres.

Como aclarábamos anteriormente, un rostro de querubín puede llamar la atención de un booker pero no será suficiente para garantizar que el niño pueda convertirse en modelo infantil. Muchas agencias rechazan a niños que si bien son hermosos, no reúnen los requisitos necesarios para ser modelos. Los modelos infantiles además de fotogénicos, deben ser tranquilos, no deben temer a la cámara y deben ser desenvueltos y extrovertidos.

Es importante recalcar que hay una amplia demanda para todo tipo de niños modelos. Sobre todo en el mundo publicitario, los clientes buscan no solamente niños de belleza fuera de lo común, sino también niños que representan bien a un grupo al que quieren apuntar, o niños de aspecto gracioso y simpáticos, gorditos, de distintos grupos étnicos, siempre y cuando fotografíen bien y tengan la actitud requerida para el trabajo.En el caso de los bebés, no necesariamente tienen que ser perfectos, pero sí se requieren que tengan facciones bonitas, buena piel, ojos grandes y una sonrisa fácil.

La personalidad de los niños está fundamental para ser seleccionados. Si un bebé se larga a llorar o no quiere soltar a su padre durante un casting, es muy poco probable que se lo seleccione. Si los niños se muestran tímidos o se niegan a seguir las instrucciones del fotógrafo también es muy probable que no pase la prueba.

Además los padres también deben disponer de tiempo, ya que deben llevar a sus niños a castings, diversas locaciones y acompañarlos durante largas sesiones fotográficas. Además, una vez que los niños pasan el largo proceso de selección y son contratados por las agencias, los padres deben comprometerse a enviar fotografías actualizadas de sus hijos cada mes y enviárselas a la agencia para que su book esté siempre actualizado.

En el mundo del modelaje infantil hay casi tanta competencia como en el modelaje de adultos. Las sesiones de casting suelen estar abarrotadas y uno enfrenta horas y horas de espera, no remuneradas, y generalmente de 100 niños sólo se selecciona uno o dos. A diferencia del modelaje de adultos se desarrolla en un ambiente más distendido, en el cual se hace fundamental la comodidad y contención del niño modelo en todo momento. Por lo general en las sesiones hasta se contratan animadores o asistentes cuya única función consiste en mantener al niño divertido y entretenido para evitar que se canse o que se ponga chinchudo. La paga tampoco es tan suculenta como la que reciben los modelos adultos y las agencias suelen quedarse con una comisión.

En los últimos años el modelaje infantil sufrió severas críticas por varios incidentes en los cuales menores de edad fueron fotografiados fuera del contexto infantil, promocionando marcas para adultos, en poses de adultos  y actitudes hipersexuadas. El caso más sonado fue el de la edición francesa de la revista Vogue, que en una producción llamada “Cadeaux”, empleó a modelos infantiles de 6 años vistiéndolas con ropa de adultos, maquilladas, luciendo peinados de fiesta y posando como mujeres mayores. La edición fue duramente criticada y Carine Roitfeld, la famosa editora de la revista, acabó dejando su puesto. Esto también llevó a que la senadora francesa Chantal Jouanno proponga una ley que prohíbe que modelos menores de 16 años posen para una marca de moda o concursen en certámenes de belleza, argumentando el proyecto como una medida contra la hipersexualización de menores que pueden llevarlas a daños psicológicos y comportamientos nocivos.

De modelos infantiles a Celebrities

Mischa Barton: Mischa empezó su carrera como actriz infantil, trabajando en algunas puestas neoyorquinas. Desde el escenario captó la atención de Calvin Klein quien la contrató a los ocho años como modelo para la campaña publicitaria de “Calvin Klein Jeans kids” en los noventas. Tiempo después despegaría su carrera actoral ya como adolescente con la serie “The O.C.”

Victoria Beckham: Antes de saltar a la fama como una de las “Spice Girls”, la pequeña Victoria Adams empezó a modelar a los doce años. Firmó un contrato con una agencia e incluso tenía tarjetas personales como modelo.

Amanda Seyfried: La dulce Amanda empezó a modelar a los once años y su rostro pecoso y encanto todo americano la llevó a conseguir suculentas campañas nacionales para la marca “The Limited”. También posó para la tapa de tres libros para adolescentes de Francine Pascal.

Brooke Shields: Shields empezó a modelar cuando aún era una bebé para una campaña publicitaria de los jabones Ivory. Prácticamente trabajó como modelo toda su infancia y adolescencia, bajo contrato con Eileen Ford, quien creó la división de modelos infantiles de Ford inspirada en el éxito que estaba teniendo Brooke. A los doce años ya era una prolífica, conocida y bien pagada modelo adolescente. A los 15 protagonizó una campaña de Calvin Klein que la lanzó a la fama y poco tiempo después estaba filmando “Laguna Azul”, en el papel que la lanzó a la fama.

Jennifer Connelly: Esta conocida actriz empezó a modelar a los diez años, firmando un contrato con la agencia Ford. Fue contratada para varios comerciales televisivos y también fue tapa de la revista Seventeen a los quince años. Para entonces además de modelo ya estaba dando sus primeros pasos como actriz. Su salto a la fama se produjo en 1986 gracias a la película “Labyrinth”.


Milla Jovovich: Milla fue empezó a trabajar como modelo a la edad de nueve años. A los doce fue descubierta por el fotógrafo Gene Lemuel. Éste mostró las fotos a Herb Ritts quien decidió fotografiarla para la tapa de la revista italiana “Lei” que le ayudó a conseguir su primer contrato con una agencia de modelos y a empezar a trabajar para grandes fotógrafos. Su éxito y la precaria situación de su familia la llevó a dejar el colegio a los doce años para dedicarse por entero al modelaje. Para los trece años ya había firmado un contrato internacional de modelaje y recorría el mundo posando para distinguidas revistas. Milla sigue trabajando ocasionalmente como modelo aunque hoy ya es una consagrada actriz.




martes, 21 de agosto de 2012

MATERTINI ON THE ROCKS: LA CRUDA VERDAD SOBRE LA MATERNIDAD





Muchas de ustedes seguro ni se imaginan que yo también soy madre. Si mis queridas lectoras, yo también he visto el infierno y he sobrevivido. Tengo en casa unos demonios que dan fe de ello. Como muchas de ustedes, sentí mi mundo entero desmoronarse desde el momento en que el médico me anunció con sonrisa de bobo-tonto que estaba embarazada. Tras el shock inicial aspiré hondamente mi último cigarrillo, solté una lágrima por la última copa de champagne que había tomado sin saber que sería la última (definitivamente la hubiera saboreado mucho más) y tuve que consolarme con el hecho de que al menos no eran mellizos. Si, la noticia podría haber sido peor. ¡Si un niño no cabía en ese momento en mi mundo, imagínense lo que me hubiera pasado si me enterara al mismo tiempo que tendría que encontrar espacio para DOS!

Mi vida no estaba preparada para la maternidad. Yo no estaba lista para convertirme en uno de esos seres idiotas que miran embelesados el monigote picasiano de sus hijos convencidos que se trata del próximo Caravaggio. Pues bien, no me quedó otra cosa que apechugar y enfrentar la situación con la dignidad de una mártir enfrentando la hoguera. Y tal como lo imaginé desde un principio, el proceso no fue nada fácil. Desde entonces llegaron los hijos, y con ellos llegaron las horas de terapia y los martinis antes de las siete para encontrar la paz perdida.

Por más de que mi glamour me haga parecer  un ser desprovisto de instinto maternal, lo tengo, aunque en dosis muy bajas. Es que no todas nacemos con el chip de Susanita. Habemos muchas Mafaldas y también Crudelas en este mundo. Por más de que cuando me pongo mi estola de armiño albino parezco más una Crudela, yo me considero a mí misma una Mafalda ya que más que vivir la maternidad, me interesa analizarla.

El primer punto a analizar es el embarazo. A quién se le ocurrió llamarlo “la dulce espera”. Este es el eufemismo del siglo. De seguro el apodo se lo puso un hombre, indiscutiblemente sólo una persona que no ha estado nunca embarazada puede catalogar esos ácidos nueve meses como “dulces”. Una mujer lo describiría más como una espera ácida, hormonada, gaseosa, en las que nos inflamos como globos aerostáticos a punto de reventar. Quisiera encontrar al desgraciado autor de este término para lincharlo con una horda de embarazadas hinchadas y furiosas.

En segundo lugar está el parto. Hoy más que nunca la mujer se prepara para el día del parto. Que mama club, que 958 ecografías por mes, que controles semanales, monitoreos fetales, vitaminas, dieta especial y hasta yoga prenatal. Llegan al parto sanísimas, controladísimas y entrenadísimas prestas para vivir la experiencia de sus vidas y el 90% de ellas termina viendo su sueño del  parto normal truncado, llorando de rabia en el quirófano por las horas desperdiciadas en el mamá club. Algo raro hay. No puede ser que en los hospitales públicos madres desnutridas, que no se han hecho ninguna ecografía, ni tomado ninguna vitamina, den a luz normalmente; mientras que en los sanatorios privados, madres que se encuentran más preparadas que atletas olímpicas para el parto terminan siempre pariendo por cesárea. No hay lógica en esto de que las mujeres que han llevado sus embarazos en óptimas condiciones sean las que tengan más riesgos a la hora del parto.

El tercer punto es la lactancia. Entiendo que haya sido súper híper saludable siglos atrás. Pero hoy en día, cuando todo lo que consumimos y hasta lo que tocamos está cargado de hormonas, preservantes y cuanto químico existe en la tabla periódica, cómo va a ser saludable nuestra leche. Ha de ser una leche loca  llena de toxinas y contaminantes. Creo que nunca en la historia ha habido tantos niños alérgicos, a pesar de que de seguro la mayoría de ellos fue amamantado hasta que empezó a hablar. Aún así nunca en la historia se ha promovido tanto la lactancia materna. Prácticamente se ha vuelto un crimen optar por no amamantar. Una se convierte automáticamente en una paria desalmada.

Convengamos que el embarazo te destroza el cuerpo. Si. La cruda verdad es que te lo hace pedazos. Las tetas te llegan al ombligo, los pezones se te alargan tanto que cada vez que te mirás al espejo tenés ganas de cortártelos con tijerita, las estrías y várices juegan un lamentable tetetí por tu vientre y muslos, y a la par que los pelos abandonan tu antes frondosa cabellera, la celulitis se instala definitivamente en tu antes impolutas nalgas. Por más que te cuides durante el embarazo y seas una de esas embarazadas regias y dignísimas, tu cuerpo no volverá a ser el mismo. Algo siempre queda mal. Obviamente esto es natural, lo que no es natural es que ni bien traigas al mundo al crío se te exija recuperar tu figura. Las críticas se vuelven el pan de cada día y no te queda otra que sudar la gota fría para sacarte de encima en tres meses el estado calamitoso que te tomó nueve meses crear. Del resto de seguro se encargará Bacchetta, ya que no hay forma humanamente posible de levantar ni con body pump 3 veces por día, todo lo que el embarazo tiró por tierra.

Vivimos en una era de grandes avances tecnológicos. Abrís el diario y te enterás de un nuevo invento que va a revolucionar el mundo, encendés tu iPad y ya hay una nueva app fantástica para facilitarte la vida. Prácticamente hay un científico en cada esquina listo a proporcionarnos el próximo invento revolucionario. Se habla mucho de clonación, eugenesia, y manipulación genética, pero aún así a ninguno de estos genios se les ocurrió inventar la manera de incorporar un botón de ON/OFF o al menos uno de MUTE en los bebés. ¡Es que como lloran estas criaturas! Lloran y cagan. Eso es lo que hacen. Y aún así todo el mundo maravillado con su ternura. ¡Chulina se tiró un pedito! ¡Mi viiiidaaaaa mirana como hace su provechito! ¡Ay, apupuchulinaaaa te acaba de vomitar su lechita encima!

Pero lo peor, lo peoooor de todo es que UNA NO SE PUEDE QUEJAR. Guay de la madre que se queje del tormento del embarazo, del suplicio de dar de mamar, de lo difícil que es volver a reconocerse frente al espejo. La sociedad nos exige estar extasiadas con todo este proceso. Una termina repitiendo como robot frases prefabricadas como “me sentía tan plena estando embarazada” o “dar de mamar es la experiencia más hermosa que viví en mi vida” o “El ser madre me hizo sentirme más segura de mi cuerpo”. ¡MENTIIIIIRA! Empecemos a vocalizar. Basta de eufemismos. Yo no disfruto mis embarazos, me siento un trapo sucio los nueve meses y honestamente leer un buen libro cada tanto me bastaría para sentirme plena. Odié dar de mamar y sé que no soy la única, aunque pocas lo digan. Por ejemplo, mi tía Mimí siempre decía que cada vez que daba de mamar veía a sus hijos como pequeños vampiros. El hecho de que ella lo haya vocalizado me hizo sentir menos culpa cuando el sentimiento de éxtasis de la lactancia me pasó de largo. La experiencia más hermosa de mi vida fue mi último viaje a las Maldivas y no precisamente pasarme las noches en vela amamantando. La maternidad no tiene porqué parecernos fantástica a todas las mujeres. Asumirlo no nos hace crueles, ni malas madres, ni mujeres falladas o ralladas, nos hace simplemente humanas y honestas.

En todos mis análisis de la maternidad encontré tantas frases trilladas. Tantas mentiras. Tantos eufemismos. La única verdad la encontré en la biblia (sí, aunque les sorprenda, también la leo de vez en cuando): “A la mujer (Dios) dijo: Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás  los hijos…” y vienen con dolor, es cierto, y los hijos nos duelen de muchas formas. Pero hay una frase trillada que nunca pondré en tela de juicio: “Los hijos dan sentido a la vida.” No hay nada más cierto y al fin y al cabo, cada minuto de dolor, cada pozo de celulitis, cada noche insomne vale la pena, porque ELLOS están allí con nosotros y el amor SIEMPRE será más fuerte que el dolor.


viernes, 23 de marzo de 2012

Fauna Escolar



Todos  tenemos clarísimo que el colegio es una jungla en donde pulula todo tipo de fauna.  Aparte de las exóticas crías, los especímenes adultos son los más fascinantes. Entre los distintos tipos de padres y docentes tenemos como para nutrir de documentales al canal “Discovery” por más de una década. A continuación analizaremos algunas de las variopintas especies de la fauna escolar.
FAMILIA: PATER FAMILAE
Pater et mater despreocupantis: Son conocidos vulgarmente como los “padres despreocupados” por el bajísimo interés que prestan a sus críos y al hábitat donde éstos se desenvuelven. En algunos casos no saben con exactitud ni a qué grado van sus hijos y pretender que sepan al menos el nombre de sus maestras es una verdadera utopía. No es de extrañar ver llegar a sus críos en mangas cortas en pleno invierno, o que abran sus merenderos y los encuentren vacíos por que se olvidaron de ponerles la merienda. Si a las 18:30 todavía hay niños merodeando por las instalaciones del colegio, pónganle la firma que se trata de los críos que los pater despreocupantis se olvidaron de buscar.
Pater et Mater Sobreprotectum: Sin lugar a dudas los padres más sobreprotectores de la fauna animal. Sus crías llevan doble abrigo en invierno y durante el verano deben ponerse bloqueador solar con SPF100 cada vez que salen al patio en el recreo. Sus crías solo se alimentan de productos naturales orgánicos (el jugo en cajita es un sacrilegio), visten solamente de prendas anti llamas y no pueden practicar deportes sin casco, rodillera, tobillera, codera y protector dental. La madre por lo general es una habitué del colegio ya que siempre debe estar omnipresente para atender a sus críos, administrando dosis de medicamentos, hidratándolos para que no se deshidraten y alimentándolos personalmente para asegurarse de que no terminen desnutridos. Si uno de estos chicos llega a ser tentado gracias a la conducta obsesiva de su madre, ésta no hesitará en ir a la dirección para acusar a los perpetradores de bullying y exigir que sean expulsados del colegio por su trato cruel.
Pater et mater porristis cronicus fanaticum: Son los eternos optimistas de la fauna escolar. Ellos no se pierden una oportunidad para alentar a sus hijos, a sus compañeros, a los maestros, al colegio, a los otros padres y hasta a la directora de la institución. Equiparan el colegio de sus hijos con un club de fútbol, curtiendo un fanatismo intenso e irremediable hacia esta institución. En los intercolegiales gritan a todo pulmón, organizan las hinchadas, hacen banners y carteles y no dudan en saltar a pelearse con los árbitros cuando arbitran en contra a su equipo. No es de extrañar verlos lucir remera, campera y quepis con el logo del cole. Sus vehículos tampoco se salvan, por lo general están empapelados de calcomanías con el logo y escudo del colegio y de cuanta fiesta intercolegial o kermesse hubo hay y habrá en el colegio.
Pater et mater farristis fanfarronius: Estos padres son los más sociables del ambiente escolar. Al inscribir a sus hijos al cole tomaron la decisión de empezar un reclutamiento intensivo de nuevas amistades. Son los primeros en organizar fiestas de “integración” para padres, armar el equipo de padres del colegio, coro de padres, y crear actividades como intercolegial deportivo para PADRES y el festival de canto inter escolar para padres. Tienden a crear vínculos tan fuertes con los otros padres que los intereses de sus crías quedan totalmente relegados. Si sus crías llegan a pelearse con las crías de los padres de su grupo del colegio, por lo general tapan la cuestión para evitar asperezas en su círculo íntimo.
Pater et mater politucum frustranti: Ellos representan el corazón palpitante de la política escolar. Como sus carreras políticas no despegaron en otras esferas del quehacer político, decidieron canalizar toda esa frustración en lanzarse con capa y espada incluida a liderar las filas de las asociaciones de padres. Son adeptos en volver relevante las causas irrelevantes, ya que toman como misión vital cualquier asunto escolar, por más tonto que sea. ¿La hamburguesa de la cantina es demasiado pequeña? ¿Se necesitan más pelotas de fútbol para educación física? Ningún asunto es demasiado pequeño para no ser tenido en cuenta y explotado por el pater polítucum como causa electoral. En épocas de elecciones se pelea acérrimamente con sus opositores y se crean bandos capaces de convertir el predio escolar en un auténtico campo de batalla.
Pater et Mater Delegatorum: No dudan en delegar su patria potestad en su personal doméstico, por lo que lo más probable es que sus hijos se gradúen sin que éstos hayan pisado alguna vez el colegio. Sus hijos suelen ser acompañados por una verdadera delegación compuesta ya sea por choferes, niñeras y empleadas o miembros de la familia de de la tercera edad. Como ellos están siempre tan ocupados, delegan hasta la charla anual con la maestra del grado de su crío enviando a la abuela como representante oficial.
FAMILIAE: DOCENTUM
Docentum histericum: Pasando al ámbito de los queridos docentes, empezamos con el espécimen más arisco de la fauna escolar. La Docentum Histericum es la profesora más temida del colegio. Ni los padres más belicosos osan enfrentarla en su territorio.  En años de docencia se ha forjado una sólida reputación de argelada y cascarrabias.  Y por más que la reforma escolar prohíba los castigos verbales y físicos y abogue por maestros más pacientes y tranquilos a ella directamente le importa un comino ya que en SU aula NADIE va a decirle cómo manejar a SUS alumnos. Por este motivo en su aula tiende a reinar el caos. Sus gritos para llamar la atención de sus alumnos suelen retumbar en los pasillos, aunque nadie se atreve a pedir que baje el volumen por temor a sus represalias. Sus alumnos ruegan a sus padres que le cambien de colegio y sufren de ataques de pánico cada vez que su maestra fija en ellos su mirada.
Docentum Divinorum ad nauseam: Esta docente tiende a ser el primer amor de sus alumnitos. Es tan divina y bella que además de enseñarles a sumar y a restar, les enseña a fantasear. Los padres también suelen caer rendidos a sus encantos y mientras  dure el año escolar, no se negarán nunca a buscar a los niños del cole, es más se ofrecerán encantaaaados. Las madres por su parte, no suelen dejarse cautivar por la dulzura de esta docente, detestándola en el mismo minuto en que se percatan de la cada de idiotas que sus pater familiae ponen al verlas.
Docentum Reformatorum Progressum: Decidió ser docente porque sueña con cambiar al mundo y está convencida de que en cada uno de los aca né de sus alumnitos está la semillita de su aporte para el gran fin. Es la eterna optimsta/bolchevique del cole. La que lidera todas las revoluciones internas por grandes causas, llegando incluso a pelearse con cuanto padre o director se ponga en su camino.
Docentum Amabilis Cuatis Formidabilis: De tan buena que es ya ni sus alumnitos le respetan. Como siempre trata de ser la mejor amiga de sus alumnos, éstos creen que es su socia y que contarán con su beneplácito y comprensión hasta si deciden poner una bomba en el baño para asustar a los demás docentes. Por lo general, sus alumnos siempre terminan aprovechándose de su nobleza y haciéndola pasar por boba.

jueves, 23 de febrero de 2012

LAS EDADES DEL AMOR



El mes de los enamorados ya está aquí. El mes en que el rechoncho odioso y travieso de Cupido causa estragos en la población, dejando a todos idiotizados con sus traicioneras flechitas emponzoñadas de amor.

Tengan con quien celebrarlo o no, se verán envueltos en marejadas de peluches, bombones en cajas con forma de corazón, rosas rojas e infantes regordetes y alados armados de caprichosas flechas. Serán bombardeados por imágenes de jóvenes enamorados tomados de la mano caminando bajo un atardecer encantado, adolescentes con sonrisas ruborizadas, parejas que no pueden disimular su alegría y miradas melosas.

Si, ya sé que mis queridas lectoras de las legiones de la SSS (Sínicas Solitarias y Sensatas)  estarán tan asqueadas en esta fecha que tendrán unas ganas irrefrenables de arrancarse los ojos con sus propias manos con tal de no ver más cursilerías. Pero al margen de las náuseas que genera toda la parafernalia valentinezca, es innegable que el día de los enamorados despierta también profundas emociones. Es un hecho, el 14 de febrero, el amor brotará, se multiplicará como conejito Duracel con Viagra y retozará en todos los rincones del planeta en una epidemia viral que contagiará a TODOS. Sin importar en que etapa de su vida se encuentren, el 14 de febrero se hará sentir en sus  calendarios.

Estar tan rodeada de amor y sus múltiples manifestaciones y simulaciones me ha hecho pensar en cómo lo vivimos en el transcurso de nuestras vidas.

El amor en el Kínder: El primer amor en algunos casos suele ser alarmantemente precoz. Muchos hemos tenido grandes historias de amor que tuvieron como telón de fondo areneros, recreos y pizarrones escritos con tizas de colores y donde una galletita compartida en la merienda ya constituía toda una declaración de amor. Pero ojo, estas historias de amor no están exentas de drama. En los preescolares ya abundan los Don Juancitos’í que con tal de congraciarse con todas y evitar que nadie se enoje se declaran “novios” de dos o más compañeras a la vez. También las niñas empezamos a mostrar nuestra inclinación hacia el melodrama desde la más tierna edad, largándonos a llorar como divas bonsái al enterarnos de que en el recreo nuestro galán infante prefirió jugar a la familia con la compañerita nueva.

El amor en el cole: Como en la mayor parte de la primaria triunfa el lema “las nenas con las nenas y los nenes con los nenes”, el concepto de amor en sí es algo tan asqueroso como los besos y los miembros del sexo opuesto. Ante la sola mención de la palabra novio o novia tanto los nenes como las nenas exclaman:”Guaaacaaalaaaa!!!”

El amor teen: A medida que nos transformamos en pavos, nuestras cabecitas adolescentes se van poblando de pajaritos. Si nuestra vida fuera un periodo literario, la adolescencia constituiría el romanticismo. A los adolescentes les duele todo, y por ende al amor no lo viven, lo sufren. El amor teen está poblado de amores secretos y no correspondidos, de grandes metejones y grandes estrellones. Somos capaces de enamorarnos de alguien a los 10 minutos de verlo. El amor a primera vista es un hecho innegable. Es que a esta edad todo pasa por los ojos. Nos enamoramos del mismo churro, pintón, facha, carilindo y chusquito del cual están enamoradas el 60% de nuestras compañeras y como lo más probable es que el churrito en cuestión esté tan solicitado que no nos dé ni la hora pasamos a declararnos perdidamente enamoradas del galán del momento. Así tendremos que consolarnos con abrir un club de fans de Robert Pattinson o Justin Bieber para desahogar a todas nuestras hormonas ardientes y alborotadas.

El amor a los veinte: A los veinte dejamos de ser incomprendidas y nos incorporamos entusiasmadas al mundo del “amor adulto”. Pero en el fondo, seguimos igual de insensatas que a los quince, cuando soñábamos con ser la madre de los hijos de Ricky Martin. La pequeña gran diferencia es que de adolescentes estábamos totalmente conscientes de nuestra confusión, mientras que a los veinte creemos tener todo resuelto, comprendido, asimilado y catalogado, pero la triste realidad es que seguimos igual de confundidas y no tenemos NI IDEA. Nos creemos Doctoras en Ciencias del Amor y Másteres en Filosofía Sentimental, mas seguimos idealizando a los hombres de los que nos enamoramos. Pero, ahora que somos universitarias y letradas, buscamos a alguien intelectualmente más refinado que nos dé orgasmos mentales y físicos y un futuro prometedor. Como nos volvemos más exigentes se nos complica bastante el panorama. Por lo general en esta etapa es cuando empiezan a desfilar por nuestras vidas los peores especímenes de nuestra historia sentimental. Lo más probable es que tras tantos mamarrachos, lleguemos a los treinta con el corazón más perforado que un colador de pastas, solteras, hartas de los hombres y totalmente dispuestas a abrazar el lesbianismo con tal de no tener que salir con otro winner en una cita a ciegas organizada por tus amigas.

El amor a los treinta: A los treinta tenemos la vida resuelta. ¡Jajajajaja! ¡Déjenme reírme! ¡AAAy me hago pis! ¡Mentiiiira! No tenemos nada resuelto y el amor sigue siendo tan misterioso como en el kínder y tan doloroso como en la secundaria. Por lo general ya encontramos una pareja estable, tal vez incluso ya nos casamos con el susodicho, pero el hecho de estar en pareja no hace que el amor sea más fácil. En esta etapa de nuestras vidas generalmente se agregan ingredientes extra como convivencia, cuentas, hijos y suegras que hacen del amor todo un acto de malabarismo sobre la cuerda floja. Pero al terminar el día podemos hacernos un ojito a nosotras mismas, porque sin importar cuán duro estuvo el día, sabemos que el amor es más fuerte. Finalmente estamos madurando.

El amor maduro: Irónicamente cuando finalmente el hombre alcanza su siempre postergada madurez, le sobreviene la infamemente patética crisis de la mediana edad. Cabe destacar que el amor en tiempos de la crisis de la mediana edad no es cosa fácil. No es nada agradable encontrarse compartiendo la existencia con un motoqueiro cuarentón con ínfulas de playboy tercermundista. Nos encontramos mirando a nuestro medio pomelo motorizado preguntándonos qué le vimos y deseando no haber roto con el novio hippie que tuvimos a los veinte y que nos hacía gruyas de origami. Hasta la alternativa de estar vendiendo atrapa sueños en una plaza céntrica resulta más atractiva que seguir aguantando una noche más los ronquidos infernales de nuestro peor es nada. 

El amor después del amor: ¡Oh gran ironía de la vida! Cuando finalmente dejamos de perseguir el amor tan insistentemente, lo encontramos. La madurez nos enseña que si bien el amor merece la lucha, no nos merecemos sufrir, por lo que generalmente esta etapa de nuestra vida, al amor lo vivimos ya sea como una gran victoria o una estrepitosa catástrofe, consolidándolo o purgándolo. Pero en todos los casos, el amor que viene después del amor, aquel que encontramos después de haber estrellado y roto nuestro corazón mil veces, aquel que perseguimos conscientemente, aquel que construimos día a día, es el amor más fuerte.  Tan fuerte que probablemente  ya ni necesite ser celebrado solamente un día.

El amor en la tercera edad: ¡Díganme si no hay nada más tierno que dos viejitos enamorados! Ambos llevan la piel más curtida que papiro egipcio y  más de 50 años de casados a sus espaldas y se aman y se aguantan todavía. Verlos juntitos en su día a día (siempre y cuando no nos los imaginemos en la cama) es como estar observando una de las siete maravillas del mundo antiguo. Aunque pensándolo bien…. ¡Verlos en acción entre la sábana también sería igual de admirable!

martes, 26 de julio de 2011

Tom y Jerry: Persecuciones Musicalizadas & All That Jazz




No suelo hablar mucho de mi vida personal en esta columna. Pero creo que mi relación con Tom y Jerry amerita hacer una excepción, porque mi vínculo con ellos es seguro similar al que muchos de ustedes tienen. En lo personal, además de admirarlos enormemente, creo que tengo mucho que agradecerles.

Como digna diva que soy, seguro estarán boquiabiertos al leer estas líneas. Se habrán imaginado que alguien como yo tendría un dúo de ídolos más refinados como: Sartre & Beauvoir, Jekyll & Hyde, Gala y Picasso, Frida y Diego, Dolce y Gabbana, Bergdorf & Goodman, Napoleón y Josefina,  Kurt y Courtney, Bonnie y Clyde, Romeo y Julieta, Truffaut y Ardant, Bogart y Baccall, Cher y Bono, Gainsbourg y Bardot, Ari y Jackie, Gracia y Raniero, o Kate y William. Pero para serles sincera, entre todos ellos me quedo con Tom y Jerry.

Tom & Jerry es sin lugar a dudas el dibujito que más marcó mi infancia. Obviamente yo en ese momento aún no lo sabía. Su influencia fue silenciosa y sutil y sólo con los años pude percatarme de todo lo que había aprendido viendo sus incesantes persecuciones.

En primer lugar aprendí que los zapatos dicen mucho sobre quien los lleva. A veces basta sólo con mirarlos para saber con quién se está hablando. En “Tom & Jerry” para identificar a un ser humano bastaba con mostrar sus piernas y sus zapatos. Sin siquiera ver su rostro ya podíamos intuir si la persona en cuestión era una diosa seductora por sus tacones y piernas torneadas de sinuoso andar; un ejecutivo atareado por sus mocasines negros lustrados y el inconfundible traje gris; una diosa doméstica por su falda cincuentosa y cómodos zapatos de punta redonda o la siempre hacendosa y mandona Mammy por sus inconfundibles pantuflas coloradas.

Otra lección importante fue comprender que las persecuciones, por más intensas que sean, nunca llevan a nada. Jugar a ser Tom en la vida real, persiguiendo ya sea a tu némesis en búsqueda de venganza, o a tu interés amoroso buscando conquistar su amor no correspondido, suele tener resultados previsiblemente catastróficos. Jugar al gato y al ratón también puede resultar altamente patético de observar.

Por supuesto que de sus persecuciones no sólo aprendí a evitarlas a toda costa, sino también que el ingenio siempre vence a la fuerza bruta. Jerry fue un excelente maestro a la hora de instruirme sobre como eludir a personajes nefastos que atentaban contra mi integridad física y emocional. Gracias a sus lecciones, pude aprender que a pesar de tener todas las de perder, con un poco de astucia, podemos esperar el momento adecuado para darle una buena y merecida patada en el trasero a aquellas personas nefastas que alteran nuestra existencia.

Además, la peculiar relación de amor y odio entre Tom & Jerry innegablemente fue altamente instructiva. Todos tenemos en nuestras vidas ya sea una pareja, un familiar, amigo, o conocido que toma la mala costumbre de molestarnos constantemente, tirándonos bombitas hasta sacarnos de quicio, convirtiéndose en el principal antagonista de nuestro día a día. Gracias a esta relación animada comprendí que  juegan el papel del gato Tom en nuestra vida, lo juegan simplemente porque no pueden ir contra su naturaleza, por lo que hay que comprenderlos y aprender a vivir con ellos.

Pero sin lugar a dudas, por lo que más agradecida les estoy a estos adorables dibujitos de mi infancia, es por haberme introducido al maravilloso mundo del jazz. A la hora de buscar la banda sonora de mi vida, siempre encuentro en este estilo musical el acompañamiento ideal para mi existencia.