viernes, 14 de enero de 2011

TRES AMIGAS, 28 AÑOS DE GYM



María Arsenia Abreu, Francis y Kim Díaz de Bedoya, son amigas de toda una vida.  De hecho, María Arsenia y su marido Nelson Chaves fueron quienes le presentaron a Francis a su marido Oscar Díaz de Bedoya, quien a su vez es el hermano de Jorge Díaz de Bedoya, esposo de Kim.  Francis es madre de cuatro hijos: Claudia, Óscar, Gabriela y Patricia; Kim de cinco: Pamela, Christian, Gabriel, Stephanie y Joanna; y María Arsenia es madre de una hija, Amalia. Tanto Francis como Kim ya son abuelas y juntos a sus maridos, hijos y nietos conforman a una gran familia unida por fuertes lazos de amistad.

Hace veintiocho años, estas tres amigas inseparables se asociaron para crear el primer gimnasio de Aeróbica del Paraguay, el Gimnasio “Lodekim”. Corría el año 1982 cuando Francis leyó un artículo en la revista Selecciones sobre Jacki Sorensen creadora del Aerobic Dancing, la primera modalidad de gimnasia aeróbica que 4 años más tarde se popularizaría gracias al video de Jane Fonda. Como Kim estaba por viajar a Estados Unidos a visitar a su familia, Francis le pidió que aprovechara el viaje para averiguar más sobre esta nueva modalidad. Ya en Estados Unidos, Dana, la hermana de Kim, quien por entonces trabajaba en un gimnasio norteamericano, le dio toda la información y el material sobre la Danza Aeróbica que Kim trajo al Paraguay. 

Como aún no existía ni siquiera el video, Kim trajo un casette que venía con un manual de instrucciones que explicaba la rutina. Así en Agosto de ese mismo año, las tres amigas empezaron a reunirse en el quincho de Francis para practicar esta gimnasia y poco a poco se fueron sumando amigas y vecinas. Al poco tiempo se unió al grupo María Arsenia, quien había sido una de sus primeras y mejores alumnas y juntas abrieron el gimnasio “Lodekym”, llamado así porque las clases se llevaban a cabo en el patio trasero de la casa de Kim.

Kim, Francis y María Arsenia fueron tan pioneras que hasta comparten el año de fundación de su gimnasio con el de la creación de IDEA  (International Dance and Excercize Association), la asociación mundial más importante de instructores y proveedores de la industria del fitness. Gracias a sus viajes anuales al congreso de IDEA de Estados Unidos, Kim, Francis y María Arsenia fueron las primeras en introducir al Paraguay modalidades como la aeróbica, el step, los body bars, el Tubbing, las Pelotas, el Spinning y el Pilates, modalidad que introdujeron en su versión mat ya en el año 1995.

En años recientes el gimnasio tuvo un crecimiento muy grande. Lo que empezó como un emprendimiento entre amigas, se convirtió en una empresa seria y consolidada, que aún mantiene su esencia familiar. En estos 28 años de trabajar juntas aseguran que nunca tuvieron grandes peleas, más bien pequeñas desavenencias debidas a los distintos caracteres de cada una. Kim es extremadamente positiva y María Arsenia es considerada como la sabelotodo del grupo, mientras que Francis es la cabeza comercial y quien se encarga de hacer pisar tierra a sus dos amigas. Tres personalidades totalmente distintas que se complementan perfectamente.


INDOROW
Actualmente Kim, Francis y María Arsenia se encuentran desarrollando un nuevo emprendimiento, la introducción del Indorow, un sistema de remos estáticos con un mecanismo hidráulico que desarrollan tanto la parte muscular como la cardiovascular, en un ejercicio que hace trabajar uniformemente a todos los músculos del cuerpo y que están seguras será otro éxito más en su larga lista.
El Gimnasio LodeKim se encuentra en la Avenida España   343 c/ Dr. Bestard. Para inscribirse a las  clases de Indorow pueden llamar al 602-771

Rei Kawakubo: La filósofa de la Moda




Rei Kawakubo nació en Tokio en 1942. En 1964 se licenció en Filosofía y Literatura por la Universidad de Keio de Tokio. A pesar de carecer formación como diseñadora, sus estudios de arte y literatura le llevaron a empezar a trabajar en 1967 primero como estilista en la compañía textil y química Ashai Kasei y luego como estilista independiente. En 1969 creó la firma Comme des Garçons, presentando su primera colección de prendas femeninas en Tokio en 1975. En 1978 lanzó su línea masculina Homme, que promocionó con una serie de fotografías de diferentes artistas vistiendo sus diseños. Al igual que sus colegas japoneses Issey Miyake y Yohiji Yamamoto, ejerció una enorme influencia en el mundo de la moda, especialmente durante la década de 1980.

Como diseñadora de moda  siempre se ha caracterizado por huir de las tendencias convencionales, intentado crear una ropa atemporal a través de modelos de colores sencillos, tonos suaves y formas simples que desafían las ideas occidentales sobre la exhibición del cuerpo femenino. Es poseedora de un estilo casi destructor, que linda con la anti moda, que critica el concepto de glamour impuesto por la sociedad occidental y que pretende acabar con ciertos códigos sexistas y esquemas tradicionales de la forma del cuerpo a través del lenguaje del color, las formas y  los zapatos planos de mujer.

Al preguntársele cual es su filosofía, esta filósofa de la moda respondió con aplomo: “la libertad.” Y es justo eso lo que transmiten sus diseños: libertad, fluidez e irreverencia. Ella entiende la moda pero lucha contra el sistema masivo de la moda. A través de sus diseños anti-moda, desafía la estética con formas geométricas, austeridad, asimetrías, prendas reconstruidas que a veces, como al azar, parecen faltarles partes, como una manga o una solapa, o vestidos que son en parte vestidos y en parte pantalones. Pero en realidad, en sus diseños no deja nada librado al azar. Ellos son el epítome de la intelectualización de la moda; oscuros, reflexivos y absolutamente conceptuales.

La propia diseñadora afirma querer “diseñar ropas que nunca hayan existido”. Sus diseños vanguardistas y particulares métodos de fabricación rechazan las nociones aceptadas de la silueta y la figura. Muchos de sus modelos son confeccionados al revés dejando ver las costuras y las piezas en su interior, convirtiendo en accesorios las partes estructurales de las prendas. Un concepto recurrente en sus colecciones es la relación entre el hombre y la mujer. Suele proponer prendas andróginas, ambiguas que unen en sí mismas elementos masculinos y femeninos, como vestidos victorianos floreados cosidos sobre trajes masculinos o pantalones cuya parte trasera se convierte en una falda con volados. En su mundo, el hombre aparece vestido con infinidad de colores que le hacen volver al universo infantil, donde no hay distinciones entre feminidad y masculinidad. La mujer viste zapatos muy masculinos, pero sin perder por ello su esencia femenina.

En lo personal, es muy tímida, siempre va vestida de negro, nunca usa maquillaje, no hace ejercicio, le gusta el cine en blanco y negro y come lo mínimo imprescindible para sobrevivir. Rei mantiene un perfil muy bajo, rehuyendo de la prensa y prefiriendo que sus creaciones hablen por sí mismas. Como carece de formación en moda, tiene un método de trabajo bastante particular. Acostumbra exponer sus ideas verbalmente a sus asistentes. Jamás toca una tijera, tiene ocho patronistas encargadas de entender y captar cuál es su idea que expresa con pocas palabras y moviendo sus manos. Ella defiende su silencio declarando a la revista i-D: "No necesitas hablar conmigo. Sólo tienes que mirar la ropa. Lo que quiero decir está ahí." Y el mensaje de las colecciones de Comme des Garçons es muy claro: el disentimiento, la contra tendencia y la afirmación de que la mayoría siempre está equivocada.
Si bien es famosa por sus prendas, su visión artística engloba muchas áreas del diseño, desde las gráficas publicitarias hasta el packaging e incluso se encarga de la ambientación, amoblado y arquitectura de sus locales, colaborando habitualmente con el arquitecto japonés Takao Kawasaki. En sus tiendas, Kawakubo tiene muy presente su visión en la decoración, la cual es muy sutil, con claras influencias minimalistas.  Además de ser creativa, Kawakubo es una mujer fuerte y preparada y es la cabeza de su compañía, encargándose de dirigir las operaciones económicas de su empresa. Hoy en día el imperio de Kawakubo sobrepasa los 180 millones de dólares, con más de 300 franquicias alrededor del mundo.
A comienzos de la década de 1980 se hizo célebre por sus enormes sweaters tejidos. En 1981 presentó su primera colección en Paría, abriendo al año siguiente tiendas y franquicias en Francia y en Estados Unidos, causando un gran impacto en la moda occidental. Su irrupción en el mundo de la moda puede ser paragonada fácilmente a la muestra de Marcel Duchamp en Nueva York en 1913. Ambas significaron una contestación a sus medios de expression articulada a través de estos mismos medios. Así como Duchamp introdujo el concepto en el arte ante un público atónito, Kawakubo lo introdujo en la moda. Su primera colección parisina causó todo un revuelo, pues presentó prendas que desafiaban todas las convenciones de la moda. Esta colección fue apodada por la prensa “Hiroshima Chic” por su estilo andrógino, su alto conceptualismo y paleta oscura en la que predominaba el negro, que no era un color muy usado por entonces. Desde entonces se convirtió en uno de los principales referentes de la moda internacional, inspirando a diseñadores como Martin Margiela, Ann Demeulemeester, Helmut Lang y Marc Jacobs.

Su marca Comme des Garçons, se ha expandido en otras líneas como: Tricot, Noir, Homme, Homme Plus, Homme Plus Evergreen, Homme Deux, Shirt, Comme des Garçons Play y una amplia línea de productos de perfumería. En el 2008, incursionó en el mundo de las colaboraciones fashion, diseñando una colección otoño invierno a su más puro estilo intelectual y vanguardista para la firma sueca H&M que tuvo un éxito rotundo. En esta colección low cost, no escatimó en incluir los elementos habituales en sus diseños: sastrería reconstruida, prendas clásicas de corte impecable y tejidos únicos.

Al abrigo de Rei han crecido creadores como sus anteriores aprendices y protegidos Tao Kurihara, Ganryu y Junya Watanabe, a quienes la diseñadora ayudó a crear sus propias marcas bajo la protección de Comme des Garçons.

Kawakubo, que ha recibido premios de la moda como el Mainichi Newspaper Award, Tokio en 1983 y 1987, y ha sido honrada por el Instituto de Tecnología en 1987 como una de las principales mujeres en el diseño del siglo XX. Como diseñadora, también se le dedicaron numerosas muestras en todo el mundo, en las cuales se presentan sus diseños como verdaderas obras de arte. Kawakubo además es una reconocida artista, recibiendo también premios en el área del arte, incluyendo un doctorado honorario del Royal College of Art de Londres. En su atelier acostumbra colaborar con arquitectos y artistas como Steven Meisel, Gilbert y George, Francesco Clemente, Philip Johnson, Julian Schnabel, entre otros.

El trabajo de Rei Kawakubo representa un proceso continuo de renovación y contestación al mundo de la moda desde la moda misma. Es innegable que su formación en Filosofía le ha hecho ir más allá de la confección para implantar toda una visión del vestir, revestida de una nueva sensibilidad estética, menos frívola y mucho más innovadora. Sus diseños arquitectónicos, esculturales y únicos invitan a salir de la masa y ser diferentes. Claramente, éstos no son fáciles de llevar. Pero, como afirma la misma diseñadora, si bien éstos “implican un esfuerzo para llevarlos”;  si se lo consigue, quien los lleva “obtendrá una recompensa al final: sentirse más fuertes y libres”.

Marc Jacobs: El Geek del Chic




No creo en la dictadura de la moda y encuentro que cualquiera que sigue  lo que la moda dicta está un poco perdido. Me apasiona el estilo, y no tanto la moda.
Marc Jacobs

El diseñador neoyorquino Marc Jacobs es considerado una de las personas más influyentes y populares del mundo de la moda. Ya sea que diseñe una bolsa o un zapato, siempre este artículo se convertirá en un must. A pesar de su innata habilidad para diseñar ropas que la gente ame llevar, no es el típico fashionista snob.

Hadley Freeman, la columnista de moda del diario británico The Guardian lo describió muy acertadamente como el “geek del chic”.  Este apelativo no solo sintetiza su apariencia desgarbada, con sus pantalones angostos, remeras y anteojos oscuros, sino también el hecho de que representa todo lo opuesto a lo que la gente considera un diseñador. Él mismo se considera como un nerd, cuyo aspecto torpe le hace verse cool sin buscar serlo. Jacobs no solo es ajeno a la vanidad, sino que nunca tuvo la soberbia de creer tener la última palabra en lo que respecta a moda, muy al contrario, ha repetido una y otra vez que la moda no le interesa y que lo que verdaderamente encuentra atractivo es aquello que se escapa de lo que lo convencionalmente hermoso. El estilo inconformista que defiende y propone ha demostrado ser uno de los más influyentes de las últimas décadas, captando la atención de las generaciones más jóvenes, que prefieren lo cool frente a lo sexy.

Sus titánicas responsabilidades incluyen tanto ser el diseñador en jefe de sus líneas personales: “Marc Jacobs” y “Marc by Marc Jacobs” como ser el Director Creativo de la firma francesa Louis Vuitton.

Nacido en 1963 bajo el signo de aries, decidió dedicarse a la moda ya de niño, cuando su abuela, a quien considera la mayor influencia de su vida, le enseñó a tejer. Se formó en la prestigiosa Parsons School for Design, donde se hizo merecedor en 1984 de los tres mayores honores de esta academia de diseño,  el premio del Dedal de Oro de Perry Ellis, el Dedal de Oro de Chester Weinberg y el premio del Estudiante de Diseño del Año. Siendo aún un estudiante, logró vender su primera colección de sweaters tejidos a mano a la tienda neoyorquina Charivari.

La noche de su graduación, en la que recibió el premio del Estudiante del año, conoció a quien sería su futuro socio, Robert Duffy, quien entonces se desempeñaba como ejecutivo de la marca Ruben Thomas. Tras ver la colección de Marc, Duffy le pidió que diseñara una colección de pret a porter para la maca que dirigía, la cual sería su primera colección. Al poco tiempo Marc y Robert se asociaron creando la compañía de diseño Jacobs Duffy Desings, una compañía basada en dos sencillos conceptos: un amor por la moda y un compromiso por la cualidad, características que aún mantiene actualmente.

En 1986 Marc Jacobs diseña la primera colección con su nombre para el grupo Kashiyama USA. Al año siguiente recibe uno de los principales honores de la industria de la moda: el Premio Perry Ellis al Nuevo Talento de la Moda otorgado por el CFDA, Consejo Norteamericano de Diseñadores de Moda, convirtiéndose en el diseñador más joven en recibirlo.

En 1989 Jacobs y Duffy son contratados por la marca Perry Ellis para encargarse del diseño de su línea femenina. Su trabajo lo lleva a ganar nuevamente en 1992 el prestigioso premio  del CFDA de Diseñador del año de Ropas Femeninas.

En 1993 Marc Jacobs sufre el mayor tropiezo de su carrera, una catastrófica colección para Perry Ellis inspirada en la onda “grunge” que le gana el despido de la firma. Pero Marc no se dejó vencer por la derrota, aprovechando para lanzar con gran éxito en 1994 junto a su socio su epónima marca: Marc Jacobs, para cuyo lanzamiento sus amigas Naomi Campbell, Christy Turlington y Linda Evangelista le ayudaron modelando gratuitamente para su primer desfile. Al año siguiente lanza su primera colección masculina, basada en prendas que Jacobs y Duffy querían tener en sus guardarropas.

1997 resultó ser un año importante para Jacobs, al ser nombrado Director Creativo de Louis Vuitton donde desarrolló la primera línea de prét a porter de la marca, al inaugurar su primera tienda neoyorquina en Soho y al ser galardonado por tercera vez con el premio del CFDA al Diseñador del año de Ropas Femeninas. Desde su ingreso a Louis Vuitton como director creativo, puesto que mantiene hasta la fecha, las ventas de la marca se han doblado alcanzando ventas de las de 2.4 billones de dólares.

En el 2001 lanza su primera fragancia aparece “Marc” la línea más económica del diseñador. Tanto Marc Jacobs como Marc, tuvieron un éxito comercial instantáneo. En los últimos años Marc Jacobs ha abierto tiendas en todo el mundo, lanzado otros dos perfumes, y ha expandido su marca lanzando así como una línea de Hogar, una línea para niños llamadas “Little Marc” y hasta una línea de accesorios para perros llamada “Bark Jacobs”. También ha puesto su nombre a un sinnúmero de productos como anteojos, bolsos, zapatos y relojes. El éxito que ha alcanzado en los últimos años lo ha ubicado en la lista de la revista Time de las 100 personas más influyentes del mundo, así como en la lista de la revista Out de los 50 personas gay más poderosas de América.

Marc Jacobs es desde los 90’s, una figura prominente de la sociedad neoyorquina que no solo goza de la compañía de las celebridades sino también comparte con ellas su mismo status. En sus desfiles es común ver a estrellas como Winona Ryder, Chloe Sevigny, Uma Thurman, Demi Moore, Kanye West, Roger Federer, Mary Kate y Ashley Olsen, Scarlett Johansson y por supuesto su infaltable musa y gran amiga Sophia Coppola.

Para sus campañas publicitarias Marc Jacobs tiene dos constantes: la primera es trabajar con su fotógrafo fetiche, Juergen Teller y la segunda es la de poner a sus musas como protagonistas de las mismas. Para los anuncios de sus líneas de ropa y perfumes Jacobs ha retratado a Kim Gordon, Charlotte Rampling, Winona Ryder, Dakota Fanning, Cindy Sherman, Victoria Beckham (quien apareció ocultando la cabeza dentro de una bolsa de compras con el logo Marc Jacobs tras que Juergen la convenciera de que “ella era solo un producto”) y en repetidas ocasiones a su musa principal: Sophia Coppola.

Gran admirador del arte contemporáneo, y dueño además de una impactante colección, Jacobs en su rol de director creativo de Louis Vuitton eligió colaborar para sus colecciones con artistas contemporáneos de la talla de Stephen Sprouse, Julie Verhoeven, Takashi Murakami y Richard Prince.

En lo personal, el 2007 significó un año muy difícil para el diseñador. A pesar del gran éxito comercial del cual disfrutaba, su agitada vida nocturna y laboral, lo empujaron a las drogas y al alcohol, sufriendo un gran colapso que lo llevó a estar internado en una clínica de rehabilitación. Tras pasar varios meses alejado de todo pudo finalmente liberarse de estos demonios y disfrutar de una vida sana y sin excesos. Asegura que el cambiar su desenfrenada vida nocturna por veladas más tranquilas en las que disfruta de su pasión por el arte yendo a muestras, espectáculos de ballet, teatro y conciertos, no solo le ayudó a mantenerse sobrio, sino también benefició a su trabajo, pues le sirvió para encontrar nuevas fuentes de inspiración para renovar sus colecciones.


A parte del arte, sus colecciones se nutren de alusiones románticas al pasado reciente, dando lugar a un look muy urbano pero con un toque clásico y vintage ya que siempre incorpora algún elemento retro a sus prendas tomando prestado principalmente de las décadas del 40 al 80, sin perder nunca la contemporaneidad. Muchas de sus propuestas tienen un aire que nos podría remitir al vestuario de los Excéntricos Tenenbaums. Diseña para mujeres que tienen un aire bohemio y aquel encanto típico de las chicas listas y artísticas que prefieren cubrirse para atraer con su estilo en vez de con la vulgar exhibición de sus cuerpos. Sus propuestas nunca son sexy, pero al mismo tiempo tienen un atractivo increíble. Su silueta tiende a parecer un poco inadecuada, tal vez los hombros sean demasiado angostos, o las mangas demasiado cortas o largas, o los ruedos demasiado largos, pero siempre se ven cómodas y diferentes.

Es que Jacobs nunca dejó de ser aquel adolescente torpe de los años 70. Jacobs asegura que siempre encuentra inspiración al recordar “aquello que llevaba durante mi fase experimental en la moda, cuando iba al Mudd Clubb intentando ser un chico del New Wave o un chico punk, pero solo era un simulador. Es esa torpeza que significaba estar como en pose de algo, sintiendo como si pertenecía, aunque nunca lo hacía. La torpeza me da una gran comodidad. Nunca fui cool, pero si me sentí cool. Estuve en lugares cool, pero nunca fui realmente cool, estaba tratando de parecer hip o cool. Es esta torpeza lo que encuentro linda.” Sin buscarlo, su propia torpeza lo convirtió en el chico más cool de los cools. Intentando parecer cool, terminó sintiéndose cool a pesar de la torpeza de su aspecto, hasta convencer a todos de que lo era.

Jacobs, apodado el “Gurú del Grunge” por la revista Women’s Wear Daily, propone un estilo desenfadado, siempre confortable y nada pretencioso. Al respecto de su cliente ideal ha dicho: “Me gusta creer que las mujeres que llevan mis prendas no se visten para otras personas, que están vistiendo lo que les gusta y los que le sienta bien.” En sus propuestas abundan los colores brillantes, las prendas encimadas y angostas, líneas imperios, rayas, estampados grandes y muchos moños y botones. Lo que él nunca hace, es seguir a la multitud y menos a lo que dicta la moda, los suyo es ir contracorriente generando a veces amor y otras odio, pero nunca indiferencia.

TOM FORD: El nombre de la Elegancia


Soy un perfeccionista. Este trabajo es una cosa de ego total. Ser diseñado es poder decir: “esta es la forma en la que la gente debe vestir, esta es la manera como se deben ver las casas y esta es la forma en la que el mundo debe ser.” Pero ese es justamente el objetivo: la dominación mundial a través del estilo.
-Tom Ford

Este diseñador de moda de origen tejano y novel director de cine es considerado como uno de los más famosos e influyentes diseñadores de la historia. Este título lo tiene bien merecido, pues en su momento fue el responsable de devolver el esplendor a las icónicas casas de Gucci e Yves Saint Laurent y hoy ha creado un emporio de lujo que lleva su propio nombre.

Nacido en Austin, Texas en 1962, creció en Santa Fe, Nuevo México junto a su madre, una excéntrica sureña que tenía en su haber 6 maridos y un placar lleno de diseños de Courrèges. Según Ford, su madre le enseñó que estar mal vestido era una falta de respeto hacia los demás. Mientras cursaba sus estudios de Historia del Arte en NYU, conoció las noches del Studio 54 e incluso llegó a conocer al artista Andy Warhol. Al poco tiempo abandonó sus estudios, dedicándose con éxito al modelaje. Posteriormente se transfirió a Parsons, donde estudió Arquitectura de interiores, para transferirse luego a la sede parisina de esta prestigiosa universidad de diseño, para perseguir su verdadera vocación: la moda.

Al graduarse en 1986, regresó a Nueva York donde trabajaría para la prestigiosa marca Perry Ellis junto a Marc Jacobs. En 1990 Ford llegó a Gucci, marca que por entonces se encontraba en pleno ocaso, reflotándola de golpe al incorporar hábilmente sexualidad, provocación y glamur setentoso tanto a sus diseños como a la imagen y campañas de la firma. En poco tiempo la casa Gucci se convirtió en la más copiada de los noventa, gracias a colecciones que apostaban a un look sexy y glamoroso. En 1995 trabajó con la estilista Carine Roitfeld y el fotógrafo Mario Testino para crear una serie de campañas gráficas modernas, estilosas y absolutamente hedonistas. Las campañas y los diseños sexy, modernos y atrevidos causaron furor y al poco tiempo artistas como Madonna y Sharon Stone estaban llevando sus diseños. El suceso fue instantáneo. La casa pasó de perder 30 millones de dólares al año a ganar más de 160 en menos de dos años. Gracias a su intervención como director de diseño, la empresa hoy vale más de 4.3 billones e dólares.

En el 2000, tras su rotundo éxito en resucitar la empresa italiana Gucci, Tom Ford fue asignado otro gran desafío: dirigir Yves Saint Laurent y devolverle a esta firma el esplendor y la fuerza que siempre la había caracterizado. Este reto también acarreaba una tarea doble, ya que debía encargarse al mismo tiempo de ambas marcas. En los años que trabajó como director creativo de YSL, mientras seguía diseñando para Gucci, supo mantener la independencia de ambas marcas. En una entrevista que hizo en febrero del 2001 para el Vogue Británico explicó como lo hizo: “Lo que hice como diseñador tanto para Gucci como para Yves Saint Laurent, fue crear un personaje y luego vestirla. Históricamente Gucci es Sophia Loren e Yves Saint Laurent es Catherine Deneuve. Ambas son sexy, nada más que Gucci es un poco más obvio que YSL.”

El papel fundamental que jugó Tom Ford en volver a ubicar a ambas marcas en la cima, no se basó únicamente en su talento como diseñador, también tuvo mucho que ver su actitud visionaria y un talento para interpretar el deseo de la época. Ford no solo diseñó las prendas y accesorios de las colecciones, también desarrolló un concepto de diseño integral que se extendía a todas las áreas de estas casas. Rediseñó completamente las tiendas, la imagen y las campañas para que todo armonizara con su concepto de buen gusto y sensualidad.

Su trabajo en YSL y su mirada visionaria de la industria de la moda le siguió cosechando éxito y reconocimiento mundial. Su primera colección para la marca francesa lo llevó a ser nombrado Mejor Diseñador Internacional en el primer Premio VH1/Vogue en Nueva York. En el 2001, ganó el premio al diseñador del año del CFDA, la revista Time lo nombró Mejor Diseñador Americano.

Sin embargo, en el 2004, debido a problemas con la nueva dirección del Grupo Gucci Tom Ford se retiró de ambas firmas, acompañado por Domenico de Sole, presidente y jefe ejecutivo del mismo grupo quien lo acompañaría en crear la  marca Tom Ford, lanzada en abril del 2005. Una de las primeras iniciativas de este dúo fue la lanzar una línea de anteojos de sol y otra de fragancias y maquillajes en colaboración con el gigante cosmético Estée Lauder.

En abril del 2007 abrió su primera tienda en Nueva York, en la que exhibía su primera línea masculina, producida por la prestigiosa casa de sastrería Ermenegildo Zegna. Tanto la colección, como los accesorios y cosméticos tuvieron un éxito inmediato. Hoy en día, a solo 5 años del lanzamiento de la marca, ya cuentan con 21 tiendas esparcidas en ciudades como Milán, Londres, Tokio, Los Ángeles, Dubái, Zúrich, Las Vegas y Moscú.

Sus recientes diseños, concebidos exclusivamente para hombres, se caracterizan por cortes clásicos e impecables acompañados de detalles extravagantes como gemelos de diamantes, batas de terciopelo y anteojos con montura de ébano. El diseñador que asegura ser su propia musa, conoce muy bien todos los secretos de la elegancia masculina. No en vano es considerado como uno de los hombres más elegantes del mundo.

Por el momento, a pesar de que sus fans como Madonna y Gwyneth Paltrow esperan con ansias que vuelva a la moda femenina, Ford asegura que por el momento, su colección masculina es como un nuevo matrimonio para él y quiere disfrutarlo.

Actualmente se está dedicando a su nueva pasión: el cine. El diseñador ya había coqueteado con el cine, cuando se encargó de vestir al agente 007 en Quantum of Solace, interpretado por Daniel Craig. En el 2005 abrió su productora “Fade to Black”, a través de la cual escribió, produjo y dirigió su primera película titulada “A single man”. Un drama ambientado en Los Ángeles en los años 60 y protagonizada por Colin Firth y Julianne Moore, que fue estrenado en Diciembre de 2009 en el último Festival de Cine de Venecia. La película recibió ya múltiples premios y nominaciones, entre las cuales destacan la nominación al Oscar como actor principal de Colin Firth y a los Golden Globes Awards para ambos protagonistas.

Ford asegura que su suceso no es fruto de su talento, sino de su energía. Admite que duerme solo dos a tres horas por noche y que acostumbra tener siempre post-its en su mesita de luz por si se despierta en el medio de la noche con alguna idea. Según sus propias palabras, “los verdaderos artistas – como creo que son algunos diseñadores de moda- crean porque no pueden hacer otra cosa más que crear.” Definitivamente su vida es una gran creación, ejerce el diseño como un arte y su tenacidad y visión lo han llevado a convertir su nombre en sinónimo de elegancia.