sábado, 12 de marzo de 2011

CARPACCIO: CARNE EN FINAS PINCELADAS


Probablemente al escuchar el nombre “Carpaccio” lo asociarán inmediatamente al plato compuesto por finas láminas de carne cruda condimentada de múltiples maneras. Lo que difícilmente harán es asociarlo al pintor veneciano Vittore Carpaccio, que tuvo el honor, o la desgracia, de ser inmortalizado con este plato. Digo desgracia, porque el pobre Vittore, quien jamás tuvo el gusto de probar el plato que lleva su nombre, es recordado más por esta exquisitez gastronómica que por su pincel.

Si bien Vittore Carpaccio no tuvo más aporte en la creación de este plato que servir de inspiración al cocinero que lo creó, vale la pena hacer justicia a su talentoso pincel recordándolo, aunque solo sea brevemente, en este artículo.

Vittore Carpaccio, al igual que su célebre homónimo nació en Venecia, pero lo hizo casi 500 años antes que el  plato que lleva su apellido. Poco se sabe sobre su vida, pero los estudiosos del arte sostienen que su obra se vio muy influenciada por otro grande veneciano: Gentile Bellini. Sus obras más recordadas son los cuatros ciclos dedicados a santa Úrsula, san Jerónimo, la vida de la Virgen y la vida de san Esteban.  Sus obras se caracterizan por el marcado interés en la realidad circundante, su gusto por la narrativa pictórica y por el gran detalle y colorido de sus lienzos. Su mayor mérito radica en haber introducido a la ciudad en sus cuadros, convirtiéndose en el primer gran pintor de vedute o vistas, un tema pictórico que gozó de gran popularidad en Venecia y que se convirtió en una temática tradicional de la escuela veneciana. Su obra “Milagro de la Cruz” tuvo mucha influencia en pintores posteriores como Canaletto y Guardi.

A pesar de sus grandes aportes a la pintura veneciana, el nombre de Vittore Carpaccio, fue largamente olvidado, quedando su obra relegada siempre a un segundo plano en los anales de la historia del arte frente a aquella de otros maestros venecianos como Canaletto, Tiziano, Giorgione y Bellini. Afortunadamente, en el siglo XIX su nombre vuelve a sonar y sus obras vuelven a gozar de popularidad gracias al influyente crítico británico John Ruskin, quien admiraba la precisión en el estudio de la arquitectura y el tratamiento de la luz en las creaciones de Carpaccio.

Regresemos ahora a la historia de este plato y cómo fue bautizado con el apellido del pintor veneciano de quien venimos hablando. La historia nos lleva ahora a la primera mitad del siglo XX, siempre en la mágica ciudad de los canales, donde Giuseppe Cipriani, había fundado en 1931 el emblemático Harry’s Bar, frecuentado por Hemingway, Truman Capote, Scott Fitzgerald y toda la crema de la crema del jet set internacional en sus escapadas a Venecia.

Como en muchas ocasiones, las grandes innovaciones gastronómicas se originan de aprietos en los que se encontrar los chef de fama. Y este es el caso del plato en cuestión. Cuenta la leyenda, que en 1950, una condesa italiana llamada Amalia Nani Mocenigo visitó el famoso Harry’s Bar de Venecia. A la hora de ordenar su cena, la condesa le comentó al propietario del Bar, Giuseppe Cipriani, que su médico le había diagnosticado una severa anemia por lo que le había recomendado una dieta a base de carne cruda (algo muy tradicional en la cocina del norte de Italia). Le pidió a Cipriani que le preparara algo con carne cruda, y como no había ningún plato así en su sofisticado menú, nuestro gran chef tuvo que hacer lo que muchos cocineros en aprietos hacen: improvisar.

Cipriani entonces, cortó en finas láminas una carne de ternera cruda y las condimentó con una crema a base de mayonesa, leche, limón, salsa Worcester y sal. La improvisación le salió muy bien y sus comensales quedaron deleitados con el plato.

La condesa, agradecida felicitó al chef y le preguntó por el nombre del plato. Cipriani, gran admirador de los pintores venecianos, quien ya había bautizado a un célebre cóctel de su establecimiento con el nombre de Bellini (otro gran pintor veneciano y maestro de Carpaccio), recordó que en Venecia por esos días había una muestra de un pintor cuyas obras se caracterizaban por la profusión de colores rojos, blancos y amarillos. Si, tal como se estarán imaginando, dicho pintor era nada más y nada menos que Vittore Carpaccio. Cipriani, debido a la similitud cromática de su invento con los lienzos de Carpaccio, le contestó a la condesa: “Carpaccio de Ternera”. La condesa se fue contenta y así quedó bautizado aquel nuevo plato con el nombre de Carpaccio, el talentoso pintor del Quattrocento veneciano.

Así nació y fue bautizado este célebre plato de la gastronomía internacional. En el Harry’s Bar de Venecia aún se puede disfrutar del tradicional carpaccio de Cipriani. Sin embargo, como sucede con todo invento gastronómico, la receta original hecha con carne de ternera cruda, fue modificada una infinidad de veces, y el carpaccio se presenta hoy de mil y un maneras, manteniendo como rasgo característico el corte en finas láminas de los ingredientes utilizados, que pueden ser diversas carnes o pescado crudos, mariscos o incluso frutas y vegetales.

Definitivamente para Vittore Carpaccio ser recordado por un famoso plato de la gastronomía internacional, no debe haber sido el legado que hubiera deseado dejar a la posteridad. ¡Pero al menos su nombre es repetido miles de veces cada día por comensales en todo el mundo, ansiosos por deleitarse con aquellas finas láminas que recuerdan sus delicadas pinceladas!

viernes, 11 de marzo de 2011

Tendencias Otoño Invierno 2011

Si bien con estos calores el fresco aún parece una lejana frontera, hay que estar preparadas para saber lo que se viene la próxima temporada. Tomen nota, así ni bien lleguen las colecciones de la nueva temporada a las tiendas ya sabrán qué elegir para estar a la moda.

Atípicamente, este invierno nos verá menos grises y más coloridas ya que los diseñadores proponen colores audaces e intensos así como accesorios ostentosos y mucho, mucho brillo. ¡La moda otoño-invierno 2011 viene cargada de color y diversión y en esta edición les invitamos a descubrirla!

Tartanes: Los tartanes o estampados escoceses se verán en todas sus formas y en todos los colores, inundando desde faldas, sacos, abrigos, camisas y hasta leggins. Son las opciones más acertadas para dar vida a un atuendo casual. Las camisas de leñador y las faldas tableadas con estampados escoceses serán un must.
Tartans


Animal Print: No hay nada mejor que los estampados felinos para elevar nuestro nivel de sensualidad. Este invierno nuevamente el animal print se verá muchísimo tanto en las prendas como en los accesorios. ¡Esta temporada es hora de que saquen su felina interior y digan Miauuuu!

Animal print


Guantes largos en cuero: Muchos diseñadores optaron por accesorizar sus conjuntos con guantes de manga larga ya sea hasta la mitad del brazo o hasta arriba del codo en cuero, cuerina o látex. Son ideales para lucir con los abrigos y capitas de mangas ¾ que se verán esta temporada. ¡Si quieren ser las más glamorosas y sexy de la noche, no duden en usarlos!
guantes de cuero


Invierno colorido: Los colores de esta temporada definitivamente desafiarán a la estación. Si bien se verá mucho marrón, también tendrá especial destaque el color. Se viene toda la gama de los violetas, pasando del morado al orquídea y hasta el fucsia. También se verá mucho el amarillo, el verde esmeralda y el azul índigo. Los colores intensos no solo se llevarán en la ropa, sino también en el maquillaje.

morados


Labios Rojos: Este invierno se dará especial destaque a los labios coloreándolos de rojo para hacerlos más impactantes y fabulosos. No duden en adoptar esta tendencia tan glamorosa para sus eventos nocturnos.
red lips


Centellantes Brillos: Las propuestas de los diseñadores nos invitan a relucir en la noche apostando al brillo en todas sus formas. Se verán muchas tachas en accesorios como bolsos y botas, así como en vestidos y sacos. Las prendas con incrustaciones de cristales, bordados dorados y lentejuelas no podrán faltar en su guardarropa. También primarán los tejidos metalizados (sobre todo mucho brocado y lamé) y el cuero dorado ya sea en sacos como en accesorios.
Dorado


El retorno del Camel: Este año el protagonismo caerá en las prendas de color camel. Se lo verá sobre todo en abrigos, sweaters y sacos. Para verse chic durante el día, apuesten a este color tan sofisticado, cálido y natural. Es una apuesta siempre segura.
camel


Cuero: El cuero no se limitará a los calzados, cintos y bolsos, aparecerá en gran variedad de prendas de los más diversos estilos, desde el look rockero con camperas de motocicleta en cuero negro con cierres y tachas, hasta los looks más clásicos con sacos entallados en cuero marrón o faldas entubadas negras.
cuero


Detalles en piel: Cuando llegue el frío, de seguro no las encontrará tiritando pues en las prendas abundarán los cuellos y puños en pieles como el astracán, conejo o visón y también sus equivalentes más ecológicas: las pieles sintéticas.
pieles


Tejidos sofisticados: Los brocados y el terciopelo serán los ejes de la tendencia nocturna. Siguiendo la línea de los años 70 que toma al glam rock y a los diseños de Yves Saint Laurent en esta década como inspiración. Estos glamorosos tejidos son ideales para conjugar sofisticación y abrigo para las noches de frío.
terciopelo


Énfasis en la cintura: Los complementos indispensables para la temporada son los cintos ajustados para acentuar la cintura. Se llevará mucho por encima de sacos y abrigos. También se verán muchos pantalones de cintura así como muchas faldas campana de cintura. La silueta del otoño – invierno 2011 apuesta por dar volumen a los hombros, entallándose en la cintura.
enfasis en la cintura


Maxi Accesorios: la consigna de la temporada es animarse a la exuberancia. El gran tamaño será el rasgo distintivo de todos los collares, pulseras, aros y anillos que acompañen los looks. Todos se caracterizan por ser muy llamativos y exuberantes, mezclando dorado y plateado, con perlas, piedras y pasamanerías. Los collares serán la vedette de la temporada. Serán más voluminosos y cortos que en temporadas anteriores, destacándose los collares de muchas vueltas. Las pulseras siguen la misma estética destacándose por su volumen y por estar repletas de detalles llamativos.
bijoux


Faldas Largas: En las últimas colecciones la minifalda ha dominado la pasarela, pero los diseñadores este año han decidido ir de largo tanto para el día como para la noche. Los nuevos largos van desde la rodilla hasta el piso tomando todo tipo de formas y texturas, aunque la predominante ha sido el corte estilo años ’50 con las faldas campanas entalladas en la cintura.
maxi faldas


Bolsos de Lady: Esta temporada estará marcada por el regreso de los clásicos bolsos anchos de mango corto. Se los llama bolsos de lady por ser muy femeninos. ¡Si bien no son tan cómodos pues no se los puede llevar al hombro, su elegancia es indiscutible y suple cualquier incomodidad!

lady bags


Maquillaje intenso: Este invierno se optará por un maquillaje que se aleja de lo natural para volverse más intenso y seductor. En los ojos se retoma el delineador negro intenso con trazos gruesos y sombras en colores morados o azules. Para los labios triunfa el rojo y los tonos granates. Como la tendencia de maquillaje apuesta por dar protagonismo a los ojos y labios, el rubor se vuelve más discreto en suaves tonalidades para definir los pómulos.
makeup trend 2011


Melenas Felinas: Se acabó el reinado del cabello lacio, la tendencia para la próxima temporada apuesta por los rulos y los volúmenes. El pelo se llevará largo y batido, con muchas ondas y rulos. Para los cabellos cortos se apuesta a los cortes provocadores y arriesgados inspirados en los años ’80. El platinado se impondrá también en las cabelleras, sobre todo en aquellas más cortas.
rulos


Botas y botines: Este invierno las botas serán las más populares. Los botines de taco alto seguirán en boga, así como las sandalias abotinadas. Se verán mucho los botines acordonados o abotonados. Junto con los botines, los zuecos también continuarán conquistando el espacio que ganaron la temporada anterior. Otro remanente del invierno anterior serán las botas por encima de la rodilla. Las botas bajas y acordonadas tipo borceguíes harán una importante aparición esta temporada.
botas 2011

viernes, 25 de febrero de 2011

DE LA PASARELA AL ALTAR


Así como el broche de oro de todo desfile es la pasada final de la novia, el broche de oro de toda boda es el vestido de la novia. Debido a esto, las novias ponen especial atención para elegir el vestido que lucirán en el gran día.

Por lo general, los vestidos de fiesta y de novia son las piezas más elaboradas y costosas de la Alta Costura. En todos los desfiles de Alta Costura del mundo, es costumbre que la última pasada sea la del vestido de novia. Este traje debe ser el epítome del talento del diseñador, quien como broche de oro de la colección, sale a recibir de la mano de la novia los aplausos del público. En los vestidos de novia, o robes des mariées, los diseñadores tienen la oportunidad de demostrar todo su talento y lucirse con su creatividad y virtuosismo, haciendo soñar a miles de mujeres con sus vaporosos diseños.

Numerosos diseñadores se dedican a crear trajes de novia, ya sea dedicándose exclusivamente al diseño para novias, incluyendo líneas nupciales a sus colecciones o diseñando líneas exclusivas para grandes marcas del rubro. Entre ellos destacan algunos, cuyas colecciones son soñadas por las novias e imitados por sus competidores. En esta edición es presentamos a algunos de los más prestigiosos influyentes diseñadores de este rubro.

Ellos representan lo mejor de la industria de la moda nupcial Sus vestidos están hechos con los géneros más lujosos como sedas, shangtung mikado, gazar, organza, encajes, tafeta y chiffon. Al ser de alta costura, están hechos a medida y cada detalle está orquestado para lograr la perfección del vestido soñado. Naturalmente, siguiendo la ley de la moda, a mayor detalle, mayor costo. La gran atención prestada a cada pieza individual, agrega muchos ceros al precio, a veces alcanzando cifras verdaderamente exorbitantes.

Badgley Mischka: Este dúo integrado por Mark Badgley y James Mischka se ha especializado desde sus inicios en 1988 en trajes de noche, acercando el derroche de glamur de los años dorados de Hollywood a una clientela más joven. Sus vestidos profusamente bordados se trasladaron a la perfección a una línea de novias, producida en conjunto con Pronovias. Sus elaborados y opulentos vestidos de novia reflejan su maestría en el arte de trabajar encajes, bordados y detalles de alta costura y se caracterizan por su silueta sexy y su aire vintage. Los precios de su colección para Pronovias rondan entre los 4000 y 7000 dólares.



Carolina Herrera: La aristócrata venezolana establecida en Nueva York desde 1981 lanzó su línea nupcial “Carolina Herrera Bridal” en 1987. Sus diseños, de una elegancia clásica y atemporal, han sido llevados por novias, debutantes y celebridades por más de 30 años. Entre su clientela destacan Jackie Onassis, Nicole Kidman, Caroline Kennedy, Ivanka Trump, Meryl Streep y Renée Zellweger (quien lleva casi exclusivamente vestidos suyos para los grandes eventos de la alfombra roja y también lució un traje de novia de Herrera en su casamiento). Esta gran dama de la moda siempre ha sido reconocida por su refinado estilo y gracia personal. Sus diseños se caracterizan por el balance entre lo intricado y lo sencillo, poniendo énfasis en los detalles como encajes, bordados e impecables drapeados. Sus vestidos de novia son reconocidos por sus exquisitos detalles y delicada confección. Para sus creaciones se inspira en siluetas retro, artistas y la naturaleza. En el último Bridal Fashion Week de Nueva York, se robó la escena con su colección nupcial para la primavera 2011 inspirada en sus artistas favoritos. Cada uno de los vestidos que presentó se erige como una pieza única inspirada en un artista en particular, introduciendo pequeños detalles en referencia a la obra de Matisse, Velázquez, Van Gogh, Degas, Monet, Klimt, Seurat, Botticelli y Tamara de Lempicka. En esta colección no escatima detalles románticos, como las minúsculas flores bordadas que cubren el cuerpo entero, los fruncidos, encajes e incluso pequeños detalles en color negro, coral y salmón en lazos y puntillas.


Christian Lacroix: El extravagante diseñador francés traslada su habitual derroche de ornamentación de las pasarelas de la alta costura al altar en su colección de novias “Christian Lacroix Mariée” para la famosa marca Rosa Clará. Desde sus inicios en 1988 supo llamar la atención con sus elaborados vestidos que mezclan elementos históricos y contemporáneos, ganándose el apodo del “maestro del barroco”. De hecho, su pasión por la historia de la indumentaria siempre ha marcado sus opulentas y fantasiosas creaciones. En sus colecciones abundan las citas a la historia de la moda del pasado y de distintas partes del mundo. Los drapeados, frunces, volúmenes y volados siempre forman parte de su colección. Sus colecciones nupciales apuntan a una novia extravagante y que no quiere pasar desapercibida en su gran día, con voluminosos modelos incrustados en cristales, pedrerías y collages de diferentes encajes. En sus vestidos conjuga la riqueza de detalles del estilo francés decimonónico con la estética española. Lacroix ha vestido a numerosas celebridades y fue el responsable del vestido de novia de Christina Aguilera. Para el diseñador la boda “se trata de un día muy especial, que ha de ser excepcional, inolvidable como una ópera, una obra de teatro, un espectáculo.” En su última colección para la firma española se inspira en el estilo imperio, con tejidos vaporosos y delicados de inspiración romántica, y aires que remiten a Orgullo y Prejuicio, que no escatiman en detalles de lujo.

Elie Saab: El libanés Elie Saab es considerado uno de los más influyentes diseñadores parisinos del momento. Sus diseños se caracterizan por la perfecta amalgama entre el lujo oriental y la sofisticación europea. Desde sus inicios en Beirut en 1982, cuando solo contaba con 18 años, supo atraer a su atelier con sus soñados diseños incrustados en cristales a todas las princesas del medio oriente. En 1998 lanzó en Milán su primera colección prét a porter y desde su debut en la alta costura parisina en el 2003 se ha convertido en sinónimo de sofisticación. Ese mismo año vistió para los Oscars a la actriz Halle Berry, quien además ganó el cotizado premio en esa ocasión. Entre sus clientas destacan Rania de Jordania, Charlize Theron, Catherine Zeta Jones y Beyonce. En el último Fashion Week parisino, se robó la atención presentando, no solo un vestido de novia, ¡sino 46! Sus trajes de corte clásico y aires delicados rinden pleitesía a la suntuosidad. Géneros como seda, encajes bordados y organza de seda se entremezclan en juegos de capas que dan lugar a siluetas impecablemente acabadas, con majestuosas faldas lujosamente realizadas.

Gianbattista Valli: La inclinación de Valli por los volúmenes suntuosos y su exquisita atención hacia los detalles, ha hecho que siempre se considere a sus diseños como únicos en su tipo, por lo que no sorprende que recientemente dijera “si quiero”, empezando a diseñar los vestidos más especiales de todos: los de novia. Inundado de pedidos de trajes de novia en su atelier, decidió lanzar una colección exclusiva de vestidos de novia. Estos trajes románticos y fabulosos se caracterizan por sus elaborados detalles, dignos de princesas de cuentos de hada. Su colección también incluye accesorios como estolas de seda y cardigans en cashmere y visón blanco para agregar un toque especial a cada diseño. Sus elaborados vestidos distan mucho de ser accesibles, con un rango de precio entre los 11.000 u 16.000 dólares.

Giorgio Armani: El diseñador italiano líder del imperio Armani ha sabido convertir a su nombre en sinónimo de elegancia y buen gusto. Los vestidos de Armani Sposa, su colección nupcial, están confeccionados en tejidos ligeros y simples acentuados con bordados sutiles y se caracterizan por la pureza y ligereza de sus líneas; de una elegancia contemporánea, conjugan a la perfección la sensualidad y la femineidad de la mujer. Armani conquistó a las estrellas desde sus inicios en 1975, por lo que no es de extrañar que la elite de Hollywood optara por llevar sus diseños al altar. Para la boda de Tom Cruise y Katie Holmes, diseñó el atuendo de ambos, así como el de la pequeña Suri. La ganadora del Oscar, Mira Sorvino, también llevó un vestido de Armani en su boda del 2004, Armani también diseñó el traje del novio para el gran día. Los vestidos de Armani se confeccionan sobre pedido en sus tiendas de todo el mundo a través de la línea de Alta Costura Armani Privé, por supuesto hay que tener una cuenta bancaria abultada para permitirse este lujo.

Karl Lagerfeld: El excéntrico y uber moderno director creativo de Chanel, desde el 2009 viene diseñando una colección de novias para Rosa Clara. Esta colección incluye todas las estructuras y siluetas típicas de sus looks. Su sello distintivo, que se caracteriza por su inagotable imaginación y talento para conjugar lo inusual con lo tradicional, se transportó a las níveas sedas para crear elegantes y modernos vestidos de novia, con detalles rebeldes y atípicos, muy a lo Kaiser Karl, como anchos cinturones bordados en pedrería plateada y un estiloso traje de novia con cuello mao.

Marchesa: La marca de Georgina Chapman, diseñadora inglesa radicada en Hollywood, es reconocida por sus bellos vestidos de gala, llevados por estrellas como Penélope Cruz en la alfombra roja. Su casamiento el año pasado con el magnate de la industria cinematográfica Harvey Weinstein la empujó a diseñar su propio vestido de novia. Esto la llevó a crear la primera colección de novias, “Marchesa Bridal” para la marca que fundara junto con Karen Craig en el 2004. Su primera colección cápsula, lanzada en la exclusiva tienda Bergdof Goodman, consistió en 6 vestidos que reflejaban a la perfección la sensibilidad romántica característica de Marchesa. Diseñar trajes de novia fue algo natural para Chapman. Antes de lanzar su primera colección ya había diseñado trajes nupciales sobre encargo de algunas de sus clientas. Esta colección se vende exclusivamente en Bergdorf Goodman y tiene un rango de precio entre 3100 y 5600 dólares. Por supuesto, seguirá diseñando trajes de alta costura por encargo y a un precio mucho mayor. Para Chapman, toda novia debe verse hermosa y sentirse cómoda en su gran día.

Monique Lhuillier: Nacida de padres franceses e hispano-filipinos y criada en las Filipinas, Monique Lhuillier, es la nueva revelación en lo que respecta a vestidos de novia de alta costura. Ya radicada en Estados Unidos, empezó a diseñar vestidos de alta costura, convirtiéndose en poco tiempo en la diseñadora de las celebridades. Disfrutó tanto diseñando su propio vestido de novia para su matrimonio con Tom Bugabee, que decidió lanzar en 1996 su primera colección de novias. Sus glamorosos diseños han acompañado al altar a celebridades como Pink, Christine Baumgartner (la envidiada esposa de Kevin Costner) y Britney Spears, para quien confeccionó un vestido para la ceremonia y otro para la fiesta, los vestidos para las madrinas, así como también 5 vestidos para sus damas de honor. Sus vestidos conjugan a la perfección el romanticismo tradicional de los trajes de novia, con detalles modernos y estilosos. Sus diseños ultra femeninos, se caracterizan por los géneros lujosos y exquisita ornamentación. Con un rango de precio que va desde los 3.500 hasta los 20.000 dólares, llevar un vestido  suyo al altar es un sueño para muchas novias del mundo. Su colección de novias para el 2011 lleva el nombre de “A Field of Dreams” se caracteriza por diseños románticos de aire etéreo inspirados en jardines soñados y decorados con detalles de mariposas, ramitas, flores, rosetones y plumas. Según la diseñadora, todos los diseños de esta colección realzan la figura e intenta sacar la diva que hay en toda mujer.

Nina Ricci: La casa fundada por la diseñadora turinesa en París en 1932 ha mantenido durante décadas su estética refinada, romántica y ultra femenina. En años recientes la marca tuvo en su cabeza al diseñador sueco Lars Nilsson, sustituido en el 2007 por el belga Olivier Theyskens, y desde el año pasado a Peter Copping. La firma se caracteriza por sus diseños elegantes, clásicos y sofisticados de altísima calidad. Desde sus inicios la firma ha diseñado vestidos de novia de alta costura para su exclusiva clientela. En años recientes ha incorporado una colección de calzados para novias y otra de lencería nupcial. Uno de los vestidos de novia más famosos que confeccionaron fue el soñado vestido de seis cifras que lució Lauren Santo Domingo, la cuñada de Tatiana Santo Domingo en su fastuosa boda en Colombia.

Oscar de la Renta: Este diseñador dominicano estableció en Nueva York, es uno de los más respetados diseñadores de moda del mundo. Empezó estudiando arte en España, hasta descubrir que su verdadera vocación era la moda, entrando como aprendiz del legendario diseñador español Cristóbal Balenciaga, pasando luego a trabajar para Lanvin, Elizabeth Arden y Dior hasta establecer su propia firma en Nueva York en 1965. En el 2006 lanzó su primera colección nupcial que además de los vestidos de novia, incluía zapatos, tocados y velos. Sus encantadores vestidos de línea romántica, con siluetas clásicas y femeninas, se caracterizan por los exquisitos géneros como organzas bordadas y encajes, así como por los extraordinarios bordados, son un verdadero símbolo de elegancia y lujo. Según el diseñador, sus diseños son reconocidos por su hermosa ornamentación, detalles, géneros y bordados, que son más importantes que nunca en un vestido de novia. Sus vestidos tienen un precio promedio de 12.500 dólares.

Reem Acra: Cuando las novias buscan un vestido opulento lleno de intricados bordados dignos de la realeza, su primera opción sin duda alguna será Reem Acra. Descubierta por un editor de moda cuando estudiaba en Líbano, ha desarrollado una exitosa carrera en el mundo de la moda neoyorquina. En 1997 lanzó su primera colección de novias, pero su carrera verdaderamente despegó cuando una amiga suya vistió una de sus creaciones en su casamiento de la alta sociedad neoyorquina. Al poco tiempo, novias del mundo entero se estaban acercando a su atelier para obtener su preciado vestido de novia. Al contrario de la mayoría de los diseñadores contemporáneos que siguen una línea moderna y simple, los modelos de Acra están literalmente bañados en cristales de Swarovski y perlas cultivadas. Sus vestidos de novia se caracterizan por ser muy formales, románticos, glamorosos y profusamente trabajados y confeccionados en lujosas telas. Su colección, originalmente exclusiva para novias, se ha ampliado actualmente para incluir colecciones de prét a porter y vestidos de fiesta de alta costura llevados por estrellas como Jennifer López, Angelina Jolie, Beyonce y Halle Berry a numerosas ceremonias de premiación.

Valentino: El legendario nombre de este diseñador italiano es sinónimo de elegancia y belleza. Su larga carrera en la moda ubicó a Valentino Caravani entre los principales diseñadores de alta costura del mundo. Su casa de alta costura no solo se dedica a la ropa formal e informal, sino también tiene una reconocida línea de vestidos de novia “Valentino Sposa” que sigue su habitual línea clásica y ultra femenina. Sus exquisitos vestidos siempre se han caracterizado por su delicada sencillez, que permite a las telas y a los sutiles detalles ser los protagonistas. Desde que se retirara en el 2008, la renombrada marca española Pronovias ha contratado al “arquitecto de los sueños” para que creara una exclusiva colección de vestidos de novia para esta casa. Su colección del 2010 se caracteriza por la sutil mezcla de cortes clásicos y detalles innovadores, que siempre hace que sus diseños refinados, románticos y elegantes tengan un toque especial que los hagan únicos y especiales. Sus diseños con pliegues, drapeados, lazos, encajes de chantilly rebordés, tienen una cierta nostalgia hacia el pasado que le impregna de aire vintage. Valentino siempre se caracterizó por conocer a la perfección lo que prefiere cada mujer, embelleciendo a las portadoras de sus prendas con sus diseños. Lo mismo hace con sus vestidos de novia que exudan elegancia, buen gusto, lujo, belleza y glamur por todos los lados, convirtiendo a la novia en la más hermosa de la noche. Los precios de esta colección rondan entre los 4000 y 7000 dólares.

Vera Wang: Trabajó 16 años como Directora de Moda para Vogue y Directora de Diseño para Ralph, Lauren. Sintiéndose frustrada y aburrida con los vestidos de novia convencionales y aburridos que encontraba mientras buscaba un vestido para lucir en su propia boda, decidió lanzar su propia colección de vestidos de novia, abriendo un exclusivo salón en 1990. Al poco tiempo ya se había ganado el beneplácito tanto de las estrellas como de la industria de la moda, convirtiendo a su nombre en sinónimo de la palabra novia. Estrellas como Jennifer López, Sharon Stone, Uma Thurman, Jessica Simpson, Kate Hudson, Mariah Carey, Ivanka Trump, Heidi Klum y Victoria Beckham. La reina de los trajes de novia ha sabido reinterpretar con modernidad y sofisticación el estilo clásico y tradicional de las novias, logrando la mezcla perfecta entre lo romántico y lo trendy. Según la diseñara, al crear sus vestidos intenta capturar la esencia de la mujer individual detrás del rótulo de “la novia”. Sus vestidos se alejan de lo convencional, apostando por líneas ultra simples y sofisticadas, generando una elegancia atemporal. Sus novias no corren el riesgo de perderse en profusos volados y enormes faldas. En sus diseños enfatiza la calidad de los géneros y de la magia de los pequeños detalles. Para muchas mujeres nada simboliza la belleza nupcial y la elegancia como un vestido de novia de Vera Wang, por lo que no es de extrañar la gran demanda que tienen sus diseños en todo el mundo. La diseñadora afirma que su deseo es modernizar el vocabulario nupcial. Experimentando con distintas siluetas y texturas, ha logrado dar un aire fresco a los tradicionales vestidos, agregando toques modernos como escotes asimétricos, detalles con color, y evitando caer en los excesos de los diseños recargados o híper vanguardistas. Actualmente ha ampliado su línea nupcial, incluyendo líneas para damas de honor, joyas, tocados, zapatos y tarjetas para novia. Sus vestidos tienen un rango de costo entre los 6.000 y 12.000 dólares.


La Copa Melba: Goloso Homenaje a una Dulce Voz


 
Muchas veces el mundo de la gastronomía se vio inspirada por el mundo de la música. La Copa Melba, un postre creado por un ícono de la cocina en homenaje a una diva del canto internacional, nació del romance entre estas dos artes.

Esta historia nace en la romántica belle epoque, a finales del siglo XIX. Sus protagonistas son Auguste Escoffier, padre de la nouvelle cuisine, y Nellie Melba, una de las más famosas sopranos australianas y del mundo.

Escoffier es considerado por muchos el chef más genial del siglo XIX, y ya era por aquél entonces un famosísimo chef. Poco antes de 1878 había abierto su propio restaurante “Le Faisán d'Or” (El faisán de Oro) en Cannes. En 1884 se trasladó a Montecarlo, ubicándose al mando de la cocina del Grand Hotel de Montecarlo. Durante los veranos llevaba la cocina del Hotel Nacional de Lucerna, donde conoció a César Ritz. Los dos se asociaron en 1890 trasladándose al Hotel Savoy de Londres. Desde esta sede establecieron unos cuantos hoteles de renombre, incluyendo el Gran Hotel de Roma y numerosos Hoteles Ritz por todo el mundo. En 1912 su prestigio lo llevó a crear la carta para los pasajeros de primera clase del Titanic, un barco que contaba con lo mejor de todo, incluso con un menú creado por el chef más admirado del momento.

Nellie Melba, había nacido bajo el nombre de Helen Porter Mitchell en Melbourne, Australia, en el año 1861. Como nombre artístico adapta el nombre de su ciudad natal, convirtiéndose en la famosísima Nellie Melba. Tras debutar en Sidney con 25 años, su ansias de triunfo la hacen abandonar la tierra que la vio nacer para desarrollar sus aptitudes en París, y aprovechar así las oportunidades que le ofrecía el viejo mundo y la posibilidad de actuar en los escenarios con los que sueña toda cantante de ópera. Sus sueños y ambiciones se cumplen desde su debut europeo en Bruselas con “Rigoletto”, ópera con la que alcanza la tan anhelada fama internacional. Desde entonces se pasearía por los principales escenarios operísticos, haciendo gala de su privilegiada voz e interpretando un gran repertorio de personajes, hasta su retirada de los escenarios en 1926 en Inglaterra. Fue en una de sus grandes representaciones  operísticas cuando su vida y la del gran maestro de la cocina, Auguste Escoffier, se cruzaron.

Aparte de sus dotes culinarias, Escoffier era conocido por ser admirador de las bellas mujeres y de la buena música, principalmente de la lírica. En 1894, Nellie se encontraba en Londres representando el papel de Elsa la obra “Lohengrin”, creada por Richard Wagner, triunfando sobre el escenario de Covent Garden. Al enterarse que el chef del hotel donde se alojaba, el Savoy de Londres, era un enamorado de la ópera y gran admirador suyo, decidió obsequiarle unas entradas para que acudiera a verla. Escoffier acudió a la cita y quedó absolutamente deslumbrado por la dulce voz de Nellie.

Tan impresionado quedó el chef tanto por la magnífica interpretación de Madame Melba como por la voluptuosa belleza de la soprano, que al día siguiente decidió crear un plato en honor a esta dama de angelical voz e imponente belleza. Sabiendo que la soprano era muy golosa y que su debilidad eran los postres helados, el chef optó por crear un postre helado para agasajarla.

La noche siguiente, cuando llegó el momento del postre en la cena que compartía la cantante con unos amigos en el restaurant del hotel, Escoffier presentó su creación con gran pompa. Inspirado en el último acto de la ópera de Wagner que había presenciado la noche anterior, en la cual el caballero del Santo Grial se dirige al encuentro de Elsa en una barca arrastrada por un cisne, cantando: “Nun sei bendnkt, mein lieber Schwann” (Sólo a ti las gracias, amado cisne), presenta una gran bandeja de plata sobre la cual surgía un imponente cisne tallado en un bloque de hielo. En el medio de sus alas transparentes había puesto una compotera de plata que contenía su nuevo postre: “Les Péches au Cygnes” (Duraznos al Cisne).

Tiernos orejones de durazno cocidos y sumergidos en un blanco lecho de helado de vainilla y almíbar, hacían su aparición triunfal entre los aplausos de los comensales. Demás está decir que la diva de la ópera quedó encantada.

Unos años después, ambos personajes vuelven a coincidir, pero esta vez en el Ritz de París. Allí Nellie le recordó al gran chef aquella noche memorable, agradeciéndole nuevamente por el galante gesto. Escoffier decidió perfeccionar la receta agregándole frambuesas frescas y kirsch y cuando se volvieron a ver, el 1 de julio de 1899 en la inauguración del Hotel Ritz Carlton de Londres, el cocinero presentó su nuevo postre a la soprano. Escoffier la mandó una nota con el mozo en la que le preguntaba si ésta le permitiría bautizarlo “Pêches Melba” (o Duraznos Melba) y ésta accedió encantada.

El Postre le encantó tanto a la artista, que la hizo su postre preferido. Así nació, como un goloso homenaje a una dulce voz, la Copa Melba, postre que pronto se convertiría en un clásico en los restaurantes de todo el mundo.