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martes, 2 de abril de 2013

FREDI CASCO: UNA IMAGEN MIL LECTURAS




Fredi Casco  no es un hombre de muchas palabras. Más bien utiliza las justas y precisas, un rasgo propio de quienes trabajan desde lo conceptual, donde una sola palabra mal empleada puede desarticular todo lo que uno quería decir. Hay que ser muy precisos en el mundo del arte conceptual y Fredi lo es, tanto en persona como también en su obra.

En su obra nada está librado al azar. Unas fotografías, un video fuera de foco son suficientes para desencadenar una avalancha de lecturas. Sin lugar a dudas, una imagen vale más que mil palabras, sobre todo cuando esa imagen la genera un artista como Fredi Casco. 

Uno de los temas recurrentes en la obra de Casco son aquellos relacionados con los medios de comunicación y los discursos del poder. Bajo su mirada la historia oficial es revisada y sus mentiras desnudadas con sutil ironía. En una de sus obras más recientes, “Chaco Fantasma”, la cual fue seleccionada para ser exhibida en el Pabellón Latinoamericano de la próxima Bienal de Arte de Venecia, explora ”los relatos de la tradición y el poder presentes en diferentes visualidades e iconografías populares o religiosas locales.”[1]

 En su obra “Chaco Fantasma” a partir del Areté Guasu de los chiriguanos, aborda la antropofagia cultural de nuestros pueblos indígenas, quienes se nutren de elementos de la cultura occidental e incluso de otras culturas indígenas, resignificándolos y cargándolos con sus propias tradiciones. Para proteger su celebración tradicional, los indígenas tuvieron que disfrazarla, por así decirlo, de carnaval. Según el artista “como resultado, el cruce de influencias y de tiempos es impresionante: formas que vienen de los Andes, de la Europa medieval, de otras etnias o íconos de la cultura pop tardocapitalista, se fusionan en un caos maravilloso hecho de colores, de danza, de polvo y de embriaguez.”

- ¿Qué fue lo que te acercó al arte?
No fue el colegio precisamente (risas), ahí llegué incluso a aplazarme en materias como dibujo, pues las clases estaban orientadas a intereses pragmáticos, como el dibujo técnico, que serviría a los futuros arquitectos e ingenieros. Considero que la educación escolar y la universitaria en Paraguay son totalmente contraproducentes a la hora de sensibilizar a la gente con respecto a la cultura y claro, al arte. Pero, por suerte, mis padres tenían una pequeña, pero interesante pinacoteca, por lo tanto, crecí rodeado de una especie de resumen anárquico y hedonista del Arte Moderno paraguayo. Luego de terminar la universidad,  fui a vivir a París un par de años, a comienzos de la década del noventa, donde descubrí la fotografía y el cine. Pero, mi encuentro definitivo con el arte, lo que me dio ánimos para dar el paso, se dio sobre todo a partir del descubrimiento de las literaturas surrealista y dadaísta. Literal y literariamente me “volaron el mate”, para hacerlo aterrizar en un nuevo territorio de prácticas estéticas. De ahí pasé a tomar clases de Historia del Arte y la Literatura, además del taller de Línea y Color, en el Centro de Estudios Brasileños. Luego vinieron los años del Seminario Crítica Cultural...

- Una gran parte de tu obra aborda la temática histórica, y cómo los poderes hegemónicos van articulando su historia oficial. ¿Qué fue lo que te llevó a tratar esta temática en tus obras?
Sí, más que la temática histórica, me interesan las imágenes y los discursos del poder, y cómo se articulan en nuestra historia reciente. No me interesa tanto un arte de denuncia, prefiero trabajar el desmontaje de esas imágenes, peinar a contrapelo de los mitos y de las historias oficiales... para que les salten las pulgas. ¿Cómo llegué a eso? No sabría decirlo, no tengo militancia política, tampoco mi familia. Sufrí, como tantos otros, los rigores del servicio militar stronista y luego, en la Facultad de Derecho de la Nacional, me di cuenta que estaba tomada por pyragues y profesores corruptos. Tal vez en ese momento tomé conciencia de lo que estaba pasando a mi alrededor, de cómo nuestra sociedad estaba podrida hasta los tuétanos. Antes vivía como en un termo. Por eso me interesa trabajar el tema de manera tangencial, con “archivos colaterales”. Pienso que tiene que ver con cómo viví la realidad de la dictadura y de la Guerra Fría, es decir, a través de la televisión y de los medios de comunicación, todos adictos al poder, todos alienantes.

- En tu obra también está muy presente la cultura indígena, sus tradiciones y su espacio en el mundo contemporáneo. ¿De dónde nace este interés?
En la variedad y la riqueza de esas culturas, indígenas y populares, que han sido justamente tapadas por esos mitos oficiales, tipo “la raza guaraní” y otros artefactos que nos insertaron en el cerebro desde chicos. Este es un país con muchos colores culturales, sólo que están invisibles a nuestros ojos, que ya solo ven como espectadores de los massmedia. Sin embargo, estas prácticas, las indígenas y las campesinas, están más vivas que nunca, con más “contemporaneidad” incluso que muchas de nuestras prácticas urbanas del arte llamado “contemporáneo” o “erudito”. Justamente, a mí me interesa trabajar con esas culturas, pero desde mi mirada, filtrada ya irremediablemente por los instrumentos de comprensión occidentales. No me considero una excepción a esa regla general, tampoco soy etnógrafo.

- ¿Cómo surge la invitación para participar en la Bienal de Venecia?
Fueron el curador Alfons Hug y su co-curadora Paz Guevara quienes sugirieron mi nombre al IILA (Instituto Italo-Latinoamericano), encargado del Pabellón Latinoamericano en la bienal. En 2010, la muestra latinoamericana que participó en la anterior Bienal de Venecia recorrió el continente. Cuando llegaron a Paraguay, me invitaron a realizar una obra y mostrar en paralelo a esa exposición. Bien, allí conocieron mis otros trabajos, entre ellos “Chaco Fantasma”.

- ¿Me podrías hablar sobre tu obra "Chaco Fantasma"?
Básicamente, como te explicaba antes, intento abordar esas prácticas indígenas desde mi mirada occidental, prácticas que aparecen ante mis ojos como algo extraño, y su territorio (el Chaco), como alucinación, como fantasmagoría. Pero, esa fantasmagoría está en mi cabeza, como está en la cabeza de mucha gente que conoce mal esos territorios, pero que al verlos, queda atrapada en el fascinum. Para los chiriguanos, es parte de su vida, para nosotros, una excepción, también una trampa. Los fantasmas son una trampa. El video podría haberse llamado “La trampa del Chaco” o algo así, pero no sonaba tan seductor como “Chaco Fantasma”.

- En esta obra en especial abordás el Areté Guasu o Carnaval de los Chiriguanos. Me decís que Areté Guazú quiere decir "el gran tiempo verdadero". ¿Qué es este gran tiempo verdadero?
Pienso que el “gran tiempo verdadero” está en todas las culturas, sólo que en muchas se ha perdido o sepultado por las urgencias y las exigencias del mundo actual. Ignoro en esencia qué es ese tiempo para los chiriguanos, salvo por las formas en que este se manifiesta; y la parte que me interesó registrar de ese acontecimiento es la del regreso de los muertos, que vuelven periódicamente a visitar a sus seres queridos. El “gran tiempo verdadero” o Arete Guasu, sería según mi interpretación, un momento en el que el territorio del Chaco se convierte en un gran escenario que da lugar a este acontecimiento excepcional, tanto en el tiempo como en el espacio. Sería, en palabras de Shakespeare, cuando “el tiempo está fuera de sí”.

- Me decís que la obra se centra en la aculturación de los pueblos indígenas como estrategia de supervivencia. ¿Cómo se da esto en el contexto del Areté Guazú Chiriguano?
Tal vez me equivoqué al hablar off the record de aculturación. Aculturación es cuando una determinada cultura adquiere elementos de otra cultura en detrimento de los suyos. En tal sentido, los elementos que incorporan los chiriguanos no son parte de una aculturación, sino más bien de una “antropofagia cultural”. Los chiriguanos se nutren de elementos de la cultura occidental y de otras culturas indígenas y los fuerzan a adquirir sus propios sentidos.

- ¿Cuál es el gran fantasma de este Areté guasú?
Para mí es el Chaco, cruzado por mitos y ritos indígenas, por animales fabulosos y por los fantasmas de una guerra cruel e insensata. Para los chiriguanos, no sé, probablemente la tierra mítica de sus muertos, el Matyvyrocho, que tal vez sea el Matogrosso, o “la Tierra sin mal”, devenida para siempre territorio fantasma.

- El tema propuesto por el Instituto Italo-Latinoamericano es  "El Atlas del Imperio". ¿A tu parecer cómo dialoga tu obra dentro de la temática curatorial del IILA?
El título general de la bienal es “El palacio enciclopédico”, y dentro de esa gran enciclopedia, habrá seguramente Atlas.  En el caso de mi video, tal vez tiene que ver con el hecho de que registra una práctica cultural “subalterna”, silenciada por la cultura oficial local, en primer término, y por las historiografías coloniales del Imperio, en segundo.

- ¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la Bienal de Arte de Venecia?
Como sabés, hay una representación oficial de Paraguay, con pabellón propio. Creo, en mi caso, que es más bien Chaco Fantasma, el que representa un aspecto de ese gran Atlas Latinoamericano, que tiene riquezas y particularidades inauditas y que serán dadas a ver. Me parece muy estimulante que mi obra elegida tenga que ver con el registro e interpretación de una práctica cultural tan rica como el Arete Guasu.

- Un artista no sólo representa a su propia obra, también en cierta forma ejerce una representación cultural y nacional. ¿Has conseguido apoyo estatal?
En absoluto, y es terrible lo que está ocurriendo. Las instituciones que manejan las políticas culturales públicas están pasando por su peor momento, un gravísimo retroceso para la cultura, por decirlo en términos suaves. Por lo tanto, no consideré adecuado ni ético pedirles respaldo. Felizmente, existen iniciativas privadas locales que promueven el arte contemporáneo, como “Selección Texo”, y otros proyectos internacionales como “Ediciones El Mojado” o Ángeles Alonso, directora de la “Fundación Amparo” (México-Francia), que han demostrado interés en mi obra y han decidido apoyarla. Hay todavía un largo camino por recorrer en materia de difusión del arte paraguayo por parte del Estado.

- Para terminar, te hago una pregunta que siempre hago a los artistas: ¿Qué significa el arte para vos?
Una excepción a la regla, que es la cultura; un lugar alumbrado, que da lugar a determinados acontecimientos estéticos; un “laboratorio de experimentos antropológicos” y antropofágicos; una experiencia genuina de libertad... podría seguir con la lista, por el solo hecho de llenar el vacío que se me presenta ante tan importante pregunta.



[1] www.latinart.com

lunes, 11 de marzo de 2013

UN SUEÑO POSIBLE: EL PRIMER PABELLÓN PARAGUAYO EN LA 55º BIENAL DE VENEZIA


Elisa Aquino Laterza fotografiada por Victor Candia
Creo que todos quienes valoramos al arte paraguayo podemos sentirnos orgullosos de que este año y por primera vez en la historia, nuestro país va a tener finalmente un pabellón nacional en la 55 Bienal de Arte de Venecia. Sin embargo, vale la pena aclarar que no es la primera vez que artistas paraguayos participan en esta bienal. Hemos estado muy bien representados en varias ediciones de esta prestigiosa bienal por artistas como William Paats, Mónica González, Fátima Martini, Gustavo Becklemann, Claudia Casarino, Paola Parcerisa, Adriana González, entre otros, quienes compartieron espacios colectivos con otros países latinoamericanos que carecían de pabellón propio. También cabe destacar que el artista Fredi Casco también nos representará este año en la bienal dentro del espacio colectivo del ILA (Instituto Italo-Latinoamericano de Arte).

Desde este año, (y esperemos esto se mantenga para ediciones sucesivas de la Bienal) y por iniciativa de una paraguaya residente en Venecia, la abogada Elisa Victoria Aquino Laterza, se hizo posible el sueño de contar con un espacio propio en esta prestigiosa vitrina del arte internacional que existe desde 1895. Un lugar desde donde nuestros artistas podrán exhibir sus trabajos, establecer sus discursos, debatir sus ideas y acercar la producción artística local al mundo.

En esta edición les presentamos a la Comisaria del Paraguay ante la Bienal de Venecia, Elisa Victoria Aquino Laterza y a los cuatro artistas que fueron seleccionados por el curador Osvaldo González Real: Félix Toranzos, Pedro Barrail, Daniel Milessi y Diana Rossi

¿Elisa, como surge tu interés en dedicarte en hacer posible este Primer Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia?
Todo comienza con mi primera visita a la Bienal de Venecia, estando de vacaciones en dicha ciudad, donde voy a visitar la Bienal y muy a mi sorpresa me encuentro con que Paraguay no tiene su propio espacio, pues allí estaban representados una gran mayoría de países latinoamericanos. Luego, tres años atrás, me mudo a vivir a Venecia, y surge este sueño de que mi país tenga su propio pabellón. Lo que me inspiró es que yo siempre representé al país en mis funciones como diplomática en Londres y Bruselas. Al renunciar hace unos siete años atras, me dije a mi misma que prefiero representar al arte y a la cultura especificamente, a actividades nacionales que nos unan y no que nos separen como paraguayos. Si bien yo soy abogada graduada de la Universidad Catolica de Asuncion y ex-diplomatica de carrera, tengo también un lado artístico, pues estudié cine en la Saint Martins School of Arts de Londres.  Tengo un gran interés en que se difunda el arte nacional, en honrar a la parte artística de mi familia, como a mi tío José Laterza Parodi, quien fue un gran escultor paraguayo, y honrar la cultura de nuestro país en general, su teatro, su música, su danza, su cine. Entonces empiezo a escribir a las autoridades, usando el artículo Nº 40 de la Constitución Nacional, que garantiza a todos los ciudadanos de pedir a las autoridades aquello que desea para su país.

¿Cómo fue el proceso para hacer posible este sueño?
Ese primer año no tuve ninguna respuesta importante. Más bien me indicaron cuales eran los canales formales para presentar mi pedido. Al año siguiente presento entonces notas oficiales a la Embajada de Paraguay en Roma y presento un proyecto de presupuesto donde digo que tengo ya principales auspiciantes y que sólo dependería de la decisión política del gobierno de tener su propio pabellón. Estudian la propuesta por un buen tiempo. Yo incluso ya me había olvidado de ella, cuando un año después en 2011 llega mi nombramiento como Comisaria del Paraguay ante la Bienal con la misión de crear este pabellón para la bienal de Arte del 2013. Inmediatamente me pongo a trabajar en eso con varias empresas italianas. A pesar de la crisis económica europea, encontramos, a través de amigos y conocidos, empresas e individuos interesados en apoyar nuestro sueño de hacer posible este pabellón. A través de la Secretaría Nacional de Cultura se nombra a una curadora en Paraguay, pero con la crisis política y el sucesivo cambio de gobierno se nombra a otro curador. Pero afortunadamente el cambio no afecta al proyecto. El gobierno toma la decisión política a través de la Cancillería y la Embajada de Paraguay en Roma de continuar con el mismo y ahora vine al Paraguay justamente para dar seguimiento localmente y conocer a los artistas seleccionados, si hay o no presupuesto para el traslado de las obras, etc.

¿Cuáles son las empresas e instituciones que te han apoyado hasta el momento?
El principal auspiciante es Arbur Italia, un estudio de arquitectura veneciano liderado por el arquitecto Tiziano Inguanotto, que se ofreció a crear el montaje de la exhibición y a pagar el alquiler de 6 meses en Venecia de un local expositivo, en este caso el Palazzo Carminati en Venecia. Uno de los auspiciantes secundarios es Prearo, un estudio de Luminotecnia que se encarga de todo el set up de la iluminación del espacio, y que es una empresa italiana muy conocida. A nivel institucional tuvimos la decisión política de la Cancillería Nacional y de la Secretaría Nacional de Cultura, que se comprometen al pago del catálogo y del transporte asegurado ida-vuelta de las obras de arte. También me ha apoyado el Consulado Honorario de Paraguay en Vicenza Italia que también da una mano con la promoción, la publicidad, etc. Luego están diversas empresas venecianas de moda/cristaleria de Murano, de vinos y de gastronomía que auspician todo lo que es el cóctel de inauguración del pabellón previsto para el 29 de mayo de 2013. También tenemos al Palazzo Mocenigo, que nos da un espacio en el lujoso Canal Grande veneciano, donde haremos una cena privada en honor a la Delegación de Paraguay y a los auspiciantes del Pabellón. Hasta el momento la mayor parte del apoyo ha venido de empresas italianas e internacionales. Yo espero que empresas Paraguayas también puedan apoyar y estar presentes en la inauguración del Pabellón pues aun hay tiempo para ello.

¿También existe la posibilidad que coleccionistas y cualquier persona interesada en ayudar pueda apoyar a nuestro pabellón?
Por supuesto. Ya tenemos coleccionistas privados como Alan Faena, la familia del diseñador Phillipe Starck, personas de renombre que están curiosos de descubrir nuevos talentos. También muchos amigos personales míos que también han colaborado con sumas más modestas. Ellos son los “amigos del Pabellón Nacional del Paraguay” en la bienal. Esperemos que coleccionistas paraguayos y Galerías privadas también apoyen a este proyecto, y que muchos otros amigos del pabellón puedan poner su granito de arena ya que toda ayuda cuenta. Sus nombres brillaran como donantes del primer Pabellón del Paraguay y pasaran a la historia con todos nosotros.

¿Qué otros gastos necesitan cubrir?
Actualmente sería importante conseguir auspicios de empresas paraguayas para cubrir los gastos de los artistas, también para poder enriquecer las publicaciones y folleterías del pabellón, e inclusive poder organizar otros eventos colaterales sobre arte contemporáneo paraguayo como discusiones, paneles de debate, etc. durante los seis meses que dura la bienal. El Pabellón de Paraguay estaría abierto al público durante toda la duración de la Bienal, desde el 1 de Junio al 24 de noviembre de 2013.

¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Primero que nuestro país esté representado en la exhibición de arte más prestigiosa del mundo. Con la trayectoria que tienen nuestros artistas, con la historia del arte paraguayo, para mí es inconcebible que estemos fuera de ese circuito. También es importante sentar un precedente de poder reunir en un mismo pabellón a cuatro artistas paraguayos. Con esto decimos que en Paraguay existe talento y dialogo, que estamos a nivel top mundial, contribuimos a enriquecer con nuestro aporte a los debates al nivel más alto de arte contemporáneo y entramos en los circuitos más conocidos del mundo. Esperemos que haya un antes y un después que se va a reflejar en los precios de las ventas de obras de los artistas, en las menciones sobre Paraguay en los medios masivos de comunicación del mundo, y en la atracción de un turismo cultural al país. Al entrar en catálogo oficial de la Bienal, los coleccionistas, galeristas e instituciones más importantes del mundo van a investigar lo que hay en Paraguay, los museos internacionales van a querer contar con obras de artistas paraguayos y vamos a comenzar a  entrar en el debate, a existir y tener nuestro espacio en el mundo del arte contemporáneo.

¿Este pabellón tendrá continuidad?
Mi próxima meta es que podamos exponer dentro del Arsenale de Venecia cuyo espacio es limitado y caro, pero mi sueño más grande es poder tener un pabellón ya definitivo y propio comprado por el estado, con o sin ayuda de auspiciantes privados en la bella ciudad de Venecia. Ya estamos gestionando también tener el primer Pabellón de Paraguay en la próxima bienal de Venecia de Arquitectura para el 2014 y la respuesta oficial del Estado nos urge. En Europa, los eventos son planificados con un ano o más de anticipación. Los gremios de arquitectos que estén interesados en hacer posible esto, o los Institutos de enseñanza de arquitectura y las grandes empresas de arquitectura/diseño/construcción, deberían contactarse con la Cancillería y con la Secretaría Nacional de Cultura para apoyar esta solicitud que ya fue presentada al Estado Paraguayo.

¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas para este primer pabellón nacional?
Por nota oficial escribimos al Gobierno Nacional diciendo que tenían que elegir directamente a los artistas, como hacen algunos países, o llamar a un concurso de ideas donde distintos curadores presentan su selección curatorial de artistas o elegir a un curador que se encargue de la selección. La Secretaría de Cultura eligió el sistema de Curaduría (al estilo de la Bienal misma) y nombró en un principio a la curadora Adriana Almada. Luego con el cambio de gobierno, se nombró al Prof. Osvaldo González Real, quien designó a los artistas actuales. Mi rol simplemente fue escuchar al curador, proporcionar los datos necesarios logísticos y él realizó su selección ajustándose al  tema curatorial general de la bienal de Venecia que es “El Palacio Enciclopédico”.

El camino para hacer posible este sueño no fue fácil. ¿Qué te llevó a seguir adelante?
Lo que me dio fuerza para seguir son las tradiciones y valores de nuestro país. Como paraguayos siempre tuvimos muchas dificultades en el transcurso de nuestra historia pero las superamos con valentía. Yo me considero parte de esa colectividad que está acá para superarse, para crecer y destacarse. Lo hice todo por mérito propio y yo creo que la educación y la cultura es lo que me modelaron como persona, me hicieron triunfar en circuitos internacionales y auguro eso para mi país y para todos sus habitantes: que sea la cultura y la educación lo que hagan que tengan mérito y distinción a nivel internacional.

En esta edición hubo muchos momentos de mala comunicación y malos entendidos  pero esto ya es parte de la anécdota para el primer pabellón. Para el futuro, estaremos más maduros y ya tendremos más experiencia. Espero también que contemos con más fondos y recursos públicos y privados y también con más apoyo de toda la población. Para las próximas bienales espero que podamos trabajar con tiempo, organizada y coordinadamente, guiados por un mismo objetivo país. Yo creo que acá, tanto auspiciantes privados como instituciones públicas, como artistas, como gobierno, tenemos que honrar la cultura paraguaya, invertir en ella, tener claros los recursos y los objetivos muy bien planificados con anticipación. La bienal de Venecia es una gran vitrina donde tenemos que estar representados de la mejor manera posible. Acá la gran estrella de este pabellón es el arte paraguayo.

¿Dónde puede contactarse una empresa o una persona que quiera apoyar al pabellón?
Pueden hacerlo a través del sitio web http://bienaldevenecia-paraguay.webs.com donde se puede colaborar velozmente usando tarjeta de crédito o transferencias electrónicas al instante o bien se puede pedir información sobre transferencia bancaria a Italia al mail: bienaldeveneciaparaguay@gmail.com Aprovecho también para invitar a los medios de prensa nacionales a que nos visiten en Venecia, cubran la noticia y se acrediten oficialmente antes del 30 de abril directamente con la sección prensa de la Bienal misma. 

RECUADROS:

Felix Toranzos fotografiado por Víctor Candia
FELIX TORANZOS
Título de la obra: “El Palacio de los Vientos”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Esta obra parte de un proyecto que empecé a desarrollar a mediados del año pasado para nuestro Museo Nacional de Bellas Artes buscando una actividad que haga viviente a nuestro museo, que es en realidad un museo errante. Es un hermoso museo, con un guión curatorial fantástico, pero que lastimosamente no tiene un lugar fijo. Decidí invadir la cúpula de la sede actual del Museo, que tiene una planta octogonal con una obra inspirada en un monumento griego también de base octogonal que se llamaba justamente “El Palacio de los Vientos”. Se trata de graficar los puntos cardinales y con sus respectivos vientos. Según la mitología los vientos eran rebeldes y se los soltaba de vez en cuando, arrasaban con ira, y furiosos arrastran su propia raíz para perderse en la nada y de nuevo volvía la calma. Creo que nuestra historia es un encuentro de vientos tanto favorables como negativos. Esto es como una metáfora del arte nuestro y por supuesto también del recinto de la historia de nuestra pintura y escultura, que es un museo que no tiene a donde ir, que es como un Palacio de los Vientos y tormentas, que no teniendo un espacio físico propio, ahora está sujeto a la incertidumbre de a dónde va a ir, una vez que se termine el contrato actual. Mi intención es presentar la inquietud del destino de nuestro museo y de la necesidad de crear un espacio museográfico físico para la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. En el mes de marzo voy a presentar esta obra en el Museo de Bellas Artes y luego la misma obra se montará en la Bienal de Venecia.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
¡Imaginate lo que significa para mí poder ir a la Bienal de Venecia, teniendo en cuenta el nexo fuertísimo que yo tengo con la arquitectura y con el arte del renacimiento! Para mí este es un sueño cumplido. Tengo varios sueños ya cumplidos. El primero fue el de poder exponer en la Bienal de Arte de Sao Paulo, ya que mi papá también expuso ahí representando a nuestro país en 1955 y yo tuve la oportunidad de hacerlo también en el año 1987. Luego vinieron otras bienales, como la 1ra Bienal de Porto Alegre del Mercosur y la Bienal del Retrato en Rijeka y la de dibujo en Tuzla, Yugoslavia, que fueron espacios importantes para mí y con esto se me cumple un sueño más.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
El que nuestro país tenga su propio pabellón es un logro importante pues siempre estuvimos detrás de otros pabellones. En el caso del IILA siempre estuvimos manifestándonos en espacios secundarios a nosotros. Es importantísimo tener un espacio propio, ser reconocidos, porque siempre estamos detrás de los telones de lo que es la manifestación internacional. Quiero destacar la importancia que se nos da a nosotros cuatro artistas seleccionados para poder inaugurar el primer pabellón del Paraguay en la Bienal de Venecia. Estamos sentando un precedente.

Diana Rossi fotografiada por Víctor Candia
DIANA ROSSI
Título de la obra: “Totem Sagrado Aché Guayakí”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Mi obra es un tótem Aché Guayakí con forma de oso hormiguero. Yo me inspiré en fósiles antediluvianos que fueron encontrados en nuestro país y también en las etnias de nuestro país, específicamente en la etnia Aché Guayaki. En la década del setenta estos indios fueron masacrados durante la dictadura por madereros y gente que deseaban apropiarse de los bosques que formaban parte de su territorio. Ellos tenían entre sus figuras totémicas al oso hormiguero, a quien consideraban el padre de su tribu por la fuerza con la cual ellos se defienden. Dicen que el oso hormiguero al ser atacado por un jaguareté lo abrazan con sus afiladas garras y los matan, muriendo juntos y abrazados. Los Aché también creían que cuando los osos hormigueros morían sus almas se convertían en estrellas. Mi instalación es un tótem que representa a un oso hormiguero creado con materiales metálicos reciclados y revestido en cueros también reciclados e iluminado por dentro que representa la transfiguración del alma según Platón. El tótem está en posición vertical en un ángulo de 45 grados, mirando hacia la luz de una lámpara cenital,  ya que según este mito arcaico, el alma del “Yurumí” se convierte en la estrella de una constelación, desde la cual sigue protegiendo a los hombres que lo veneran.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Estoy muy orgullosa de poder exponer en el primer pabellón paraguayo pues es un suenho que muchos de nosotros los artistas tenemos.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Estamos dando un paso muy grande, más bien un salto, de lo que es nuestra pecera a una pecera mayor. Contar con nuestro propio pabellón es importante para que no tengan en cuenta y que puedan ver la producción creativa de nuestro país.

Pedro Barrail retratado por Víctor Candia
PEDRO BARRAIL
Título: “View of Point”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Quiero intervenir, en el salón propuesto para el Pabellón Paraguayo en la Bienal de Venecia, una de las paredes y cubrirla completamente con la foto del espacio mismo, para borrarla con su propia imagen. En el centro mismo de la impresión va haber un punto rojo con el texto "You are not here", como esos puntos indicativos que encontramos en los planos de lugares turísticos y centros comerciales para saber dónde nos encontramos. Esta obra continua la investigación iniciada con obras anteriores mías como “Free” (vacíos carteles publicitarios en la vía pública) y está basada en el poema "Paisaje Sin Salida” de Josefina Pla, en el espacio mismo, y en la misma ciudad de Venecia que es un laberinto arquitectónico espectacular. Es el punto que le va indicar al turista cultural perdido, que por casualidad encontró el pabellón Paraguayo, en qué lugar NO se encuentra en ese momento. Un punto invisible. Casi como un espejo donde nadie se refleje. Es una reflexión sobre nuestro aislamiento como país y nuestro aislamiento  dentro de la bienal misma, sobre nuestro aislamiento individual en un mundo híper comunicado y la necesidad de la satisfacción inmediata y superficial. Es la vista desde punto donde nada vemos.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte? 
Creo que esta edición es muy peculiar porque vamos a ser novedad  ya que junto a 7 nuevos países vamos a  participar por primera vez con pabellón propio. Esto me obliga a exigirme más y que mi obra sea analizada exitosamente bajo la implacable lupa critica de esa prestigiosa feria. Cosa que siempre trato de hacer con mi obra (bienal o no).       
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Es una vidriera que te abre muchas puertas, una inmensa oportunidad de insertarnos y participar del debate cultura de la élite global, donde Paraguay pasa a formar parte de las ligas mayores en el exigente circuito del arte internacional. Y ya dependerá de las futuras administraciones para que tengamos  futuros pabellones y no nos quedemos con  esta sola experiencia, no podemos permitir que sea el primero y el último. Que nos demos cuenta de una vez por todas que la cultura en todas sus expresiones es tan importante como el fútbol, el comercio, o la política para trascender como pueblo y nación   

Daniel Milessi retratado por Víctor Candia
DANIEL MILESSI
Título: “Yasururu Sororo”
¿Me podrías hablar sobre tu obra?
Lo que vengo haciendo es un work in progress. Consiste en una video instalación sobre la historia del Paraguay hecha en tono de video juego, basado específicamente en el juego “Space Invaders”. A mí me pareció interesante el concepto de invasión espacial que es como un hilo conductor de toda nuestra historia, marcada por distintas invasiones espaciales. La obra es como una enciclopedia histórica paraguaya en tono de video juego. Dentro de esa fantasía, hay un joven chamán chamacoco llamado Ndá Ndá que ante la pérdida de identidad y de memoria del pueblo paraguayo se toma la molestia de diseñar esta enciclopedia histórica del Paraguay que se va contando a través de las invasiones. La obra es una video instalación compuesta por un tríptico. Una de las animaciones narra la colonización española, la segunda narra la Guerra de la Triple Alianza y la última parte aborda la historia actual, específicamente el proceso de movimiento de poder de derecha a izquierda y viceversa, la masacre de Curuguaty, la destitución de Lugo y como es un work in progress, el final de la obra se verá en Venecia tras el resultado de las próximas elecciones de abril. Dentro del programa de inauguración se prevé que el chamán Ndá Ndá intervenga la obra en vivo “invadiendo ritualmente” la bienal.
¿Qué significa para vos el poder representar a nuestro país en la bienal de Arte?
Hace poco hablaba con mis hijos que para crecer más como artista me hacía falta aún participar de una buena Bienal. Justo unos meses después me llamó Osvaldo a invitarme a LA bienal y fue una noticia muy sorprendente.
¿Cuál es la importancia de este Primer Pabellón Nacional en la Bienal de Arte de Venecia?
Espero que de alguna manera el Primer Pabellón Paraguayo signifique realmente una apertura del mercado de arte paraguayo al mundo pues estamos aún muy retraídos a nivel mundial, incluso regionalmente. Incluso gente que maneja gestión cultural a nivel Latinoamérica saben muy poco sobre el arte contemporáneo de nuestro país porque no hay publicaciones, no hay una buena distribución de becas, tuvimos muchos problemas con nuestras políticas culturales, y las micro políticas privadas que tuvieron que ver con la cultura fueron muy mezquinas e individualistas, solo un pequeño grupo de gente tuvo proyección y acceso. Se podría decir que no hay más de 25 artistas paraguayos que tengan una proyección internacional, incluso aquellos que sí la tienen no son tan conocidos internacionalmente como uno creería. Fuera del país, el arte paraguayo es más conocido por su pensamiento teórico que por la producción de arte ya que se conoce más a curadores y críticos que a artistas. Por esto creo que esto es una excelente chance para que nos podamos proyectar al mundo y equiparar un poco los mercados y oportunidades.